Perder para ganar

2 10 2010

Los que se jueguen ya no serán nunca locales, sino de toda Extremadura. Ése es el gran abrazo de Cáceres

A nadie le gusta perder. Los focos sólo se fijan en los líderes cuando están en lo más alto del podium, nunca cuando durante meses, durante decenas de partidos, de puntos jugados por otros, ni ganaban ni eran protagonistas. Sólo ellos saben lo que se sufre, la decepción que implica el silencio de los demás y mortificarse por lo que opinarán los más cercanos, los que más te importan, y que están impacientes porque ese momento llegue. Nos pasó con la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos, como españoles; y nos ha pasado esta semana con la de Cáceres a capital europea de la cultura, como extremeños. Es tan difícil ganar la primera vez que disputas un partido como disfrutar el día que te estrenas te en el amor.


Lo más importante que nos lega este primer esfuerzo por la capitalidad cultural es la unión de toda la sociedad extremeña en torno a Cáceres. Ese cimiento a la extremeñidad como un sentimiento común no lo consiguieron ni los equipos de fútbol o baloncesto que alcanzaron la primera división y que normalizaron la imagen de Extremadura en los noventa. Lo segundo que ha regalado Cáceres al resto de la región es la profundidad de su abrazo. En términos microeconómicos, se traduce en la participación ciudadana para que esa unidad se palpara; quedan para siempre obras y eventos que ha disfrutado y que aún tiene pendientes la ciudad. En términos macroeconómicos, la identidad cultural por la que apostó Cáceres -como puente entre Europa y América- ha descubierto un oceáno, el Atlántico, que está tan cerca como nuestro futuro común con Portugal; que estará aún más cerca tras escuchar del ministro de Fomento que se licitarán todos los tramos españoles del AVE el próximo año, y que Portugal mantiene 2013 para llegar a Caya. Aunque se retrase la conexión entre Poceirao y Lisboa, el castellano y el portugués son idiomas mayoritarios en el continente, incluso en parte de la costa africana, para una sociedad del conocimiento que ya está ahí.


Horas antes, la Asociación Extremeña de Cooperación Este-Oeste (AECEO) presentaba un Grupo de Interés donde están representados todas las influencias que posibilitarán un flujo comercial entre centroeuropa y esa salida al Atlántico. No sólo Vara repite en la épica, también las diputaciones, las cajas extremeñas y una Fundación Europea de Yuste que hace muchos años ya descubrió en el humanismo de Carlos V la seña de identidad que simboliza nuestra senda autonómica: un monarca de origen centroeuropeo que alcanzó a ver más allá del Atlántico. Nos quedan más partidos por jugar. Cáceres lo hará otra vez. Cualquiera de los que jueguen otras ciudades o estrategias ya no serán nunca locales, sino de toda Extremadura. Ése es el gran abrazo que nos hemos regalado tras el debut. Y es el que habrá que reconocer cuando los focos se enciendan. El día que debutó Messi -el maestro de la diagonal, con permiso de Franz Hals- metió un gol de vaselina. No volvió a jugar con asiduidad el resto de temporada. El miedo es ajeno cuando descubren que hay madera de media punta campeón. Messi ya es el mejor del mundo sin dar una patada al contrario. Sólo él sabe qué sintió cuando, pese a hacerlo todo bien durante aquellos pocos minutos, no jugó el siguiente partido. Hasta que consiguió la titularidad: ¡Gracias, Cáceres!


Diario HOY. 2 de octubre de 2010

Libro: “Carlos V, el César y el Hombre”. Autor: Manuel Fernández Alvárez. Espasa Calpe. Madrid, 1999. 887 pags.

 

 

Sitio recomendado: Museo de Arte Contemporáneo Reina Sofía. Madrid


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Escribir para la Tierra

18 09 2010

Artistas comprometidos de España y Latinoamérica ratificarán en Cáceres objetivos tan utópicos como necesarios


El próximo jueves se inaugurará el IV Encuentro de la Red Internacional de Escritores de la Tierra. Cáceres acogerá doscientos intelectuales españoles y latinoamericanos comprometidos con la Carta de la Tierra, el documento más bello y ambicioso aprobado jamás por la ONU: “Agua es vida y la Tierra es madre”, dicen los indígenas del Amazonas. Uno de sus guardianes, Sidney Possuelo, “Héroe del Planeta” por la revista TIME, estará en la sala Malinche del complejo San Francisco, el más idóneo continente para manifestarse a favor de la candidatura cacereña a la capitalidad cultural, por su “abrazo” entre Europa y América como apuesta programática y por el patrimonio natural que le sobra a Extremadura. Si otros calibran en la agonía del grillo su creación cultural, estos apestados por los modismos -artistas comprometidos como lo fue Miguel Hernández- ratificarán objetivos tan utópicos como necesarios de que se difundan para universalizarlos: Erradicar la pobreza extrema; alcanzar la educación primaria universal; la igualdad de género y la autonomía de la mujer; reducir la mortalidad y la explotación infantil; mejorar la salud materna; combatir el VIH y otras enfermedades; garantizar una vida digna e impulsar una Asociación Mundial de Desarrollo.


Los momentos que vivimos no sólo son de crisis económica. Nacen en la degeneración de valores que inspiraron el desarrollo durante las últimas décadas: engordar con grasas vegetales y animales para ponerse a dieta cada seis meses; contaminar el agua y después depurarla; fumar para, años después, liderar la intolerancia al humo ajeno; sacrificarnos por el bienestar de unos hijos y no dejarles como herencia ese sacrificio o la capacidad emprendedora… Hemos tocado techo. El modelo de ir a más, del consumo como único motor “llega un punto en que se agota. No puedes poner 60 televisores en tu casa aunque cuesten un euro porque desperdician muchos recursos naturales”. Las palabras no son de un idealista, sino del economista del IQS de Barcelona, Santiago Niño.


El Príncipe de Asturias a la Concordia ha recaído este año en Manos Unidas, movimiento católico que comparte esos objetivos desde una opción religiosa. Lo reclama hasta Benedicto XVI en su visita al Reino Unido, pero confundiendo religión con valores -laicos o creyentes- que deberían inspirar la acción pública. La política se ha convertido en culpable de todo. Nadie se hace responsable en esta orgía de despilfarro. Tras una desgracia, culpamos a las carreteras o al alcalde por no suspender el botellón y no reconocemos que a “ese niño” -que no se emancipa “ni estudia, ni trabaja”- nadie le pone en duda su “madurez” para conducir un vehículo de alta gama. A su edad, en otro mundo serían ya padres de varios hijos, con un mísero sueldo y escasa cobertura pública o familiar a la que recurrir. Ese mundo, en parte, habla también castellano. Y lo escriben Guillermo Brown, Joaquín Araújo, Peces Barba, Jorge Dalton, Liberto Rabal, Paca Gabaldón, o Cristina del Valle, comprometidos con la Tierra. No abordan nimiedades. Son conscientes del cambio que se acometerá si queremos poner al ser humano en el centro de las decisiones, en el centro del desarrollo sustentable: Necesita vivir. Somos nueve mil millones. Y la Tierra, a este ritmo, se agota. Y nosotros con ella.


Diario HOY, 18 de septiembre de 2010


Libro: “Carta a la Tierra”. Autor: Mijail Gorbachov introduce el texto avalado por miles de organizaciones y la ONU. Ediciones de bronce. Barcelona, 2003. 133 págs.

Sitio recomendado: Complejo cultural San Francisco. Cáceres. Extremadura







La estela de Cáceres-Ovando

14 08 2010

Cáceres 2016 representa el abrazo entre dos culturas, el puente entre Europa y América a través de su historia y su lealtad

La ciudad vieja de Cáceres fue declarada en 1968 por el Consejo de Europa como Tercer Conjunto Monumental del continente, después de Praga y Tallin. En 1986 no causó mucha sorpresa en Extremadura que fuera el primer enclave de la región que obtuvo de la Unesco el título de Patrimonio de la Humanidad. Cualquiera que la visite deparará que torres y nobles palacios están desmochados, que no tienen almenas. Todos, menos el “de las Cigüeñas”, la Casa de los Cáceres-Ovando, hoy sede del Gobierno Militar en la plaza de San Mateo, y origen de la dimensión iberoamericana que impregna a la firme candidatura extremeña a la Capitalidad Cultural Europea de 2016. La de Bujaco, la Albarrana, la del Aire, la del Postigo, la del Palacio Carvajal, la de Sande… están desmochadas. La Reina Isabel castigó así el apoyo de los dueños de esos palacios o casas nobles a Juana de Trastámara, “La Beltraneja”, rival al trono tras la muerte de Enrique IV. Todas menos la que cobijaba al capitán Diego de Cáceres Ovando, fiel amigo y vasallo, que ya ayudara al hermano de “La Católica” a derrotar al clavero Alonso de Monroy en sus aspiraciones para gobernar la Orden de Alcántara.


Uno de sus hijos, Fray Nicolás de Ovando, fue el primer gobernador de la isla La Española (hoy República Dominicana y Haití) “de todas las costas y Tierra Firme de las Indias Occidentales”, sustituyendo al propio Cristóbal Colón. El último de los apoyos a la candidatura lo ha mostrado el pasado 26 de julio el Secretario Iberoamericano, el uruguayo Valentín Iglesias. Tres años antes, lo hizo el embajador de Portugal en España, Alvaro Mendoça, sabedor de la relevancia que tendrá la conexión entre ambos Estados por alta velocidad en esas fechas: “Portugal es nuestro elemento diferenciador” -repitió Fernández Vara durante un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo este verano. Si Cristóbal Colón salió de Palos de Moguer, Lisboa fue el puerto mas cercano para llegar de su primera aventura, hoy también la ruta más cercana para abrir nuevas relaciones comerciales con mercados emergentes en América como el brasileño o el mexicano.


Nicolás de Ovando exploró y reconoció las Antillas, abriendo la expansión a Cuba. Hoy, una cubana está al frente de la gestión de la candidatura y el pianista Chucho Valdés es uno de sus embajadores. Parece algo más que simbolismo, y no es común la casualidad. En días en los que el régimen castrista acepta ya licencias para pequeños comerciantes y el mundo aguarda paciente una transición hacia la democracia, la candidatura cacereña -que se dirimirá el próximo 27 de septiembre en el Museo de Arte Contemporáneo Reina Sofía y sabremos tres días después si es finalista- ha encontrado en su “abrazo” desde Europa a América, desde la comunión entre la Fundación Academia Europea de Yuste, el CEXECI, Foro Sur, otros alemanes enamorados de Extremadura como Wolf Vostell o Helga de Alvear y la vinculación con América que se renueva el próximo año con el quinto centenario de Orellana, o en 2013 con Nuñez de Balboa, no sólo el puente entre dos continentes a través de la cultura, sino la mejor de las fortalezas para que se otee su bandera por el resto de ciudades candidatas. Cáceres es opción respetada, con almenas sólidas y suficientes en su proyecto. Ya nos toca a los extremeños, más ocupados durante siglos del exterior que por nuestros intereses. Y esta vez no se trata sólo de solidaridad, también sería justicia a la lealtad que durante siglos mostraron estas tierras al proyecto común de Estado, europeo, dentro de la comunidad iberoamericana, herederos colectivos del linaje de los Cáceres-Ovando.


Diario HOY, 14 de agosto de 2010

Libro: “Nicolás de Ovando y los orígenes del sistema colonial español (1502-1509)”. Autor: Esteban Mira Caballos. Autoedición, 2000. 201 páginas.

Sitio Recomendado: “Palacio de las Cigüeñas o Casa de los Cáceres-Ovando”. Plaza de San Mateo. Ciudad Monumental de Cáceres. Extremadura.






Carmen 2016

19 12 2009

La primera edil aparcó diferencias, sacó la política del subterráneo y su vela es la que hoy alumbra


Le debo una a Cáceres, a su alcaldesa y a sus gentes. Dije meses atrás que la pusieran guapa y lo conseguirán. La primera edil en su historia aparcó las diferencias, sacó la política del subterráneo y su vela es hoy la que alumbra. Recuperada en lo anímico, Cáceres camina hacia desarrollos más accesibles modernos y sostenibles gracias a un consenso -¡Qué cara vale esa palabra tras la irresponsabilidad popular en la Conferencia de Presidentes!- pilotado por ella: Plan de Urbanismo que traerá El Corte Inglés, faro del comercio local, estación del AVE, los sucesivos Plan E, Ribera del Marco… Se comerá el pavo con el mérito del deber hecho. Ciudad más castellana que la mía, poco amiga de cambios, esto reconoce también a Elena Nevado, nueva portavoz de la oposición. Querida Carmen: cinco “p” sustituídas por tu “h”, la única letra muda del abecedario, y vital para ser distinta a lo que “eras”.


Del Cáceres “de toda la vida” le pusieron más obstáculos que a Pizarro. Conseguir el Perú fue menos complicado. Ahora lo tiene a tiro con la nueva autovía A-58 hasta Trujillo. Pronto será a Badajoz y con ella Portugal, y demostrar así que los localismos sólo reportan ganancias para y de ellos. Media legislatura quitando hierro a conflictos, como herrera después forjando esos acuerdos, tiene beneficiarios: la gente.


Sigo allí en deuda con el doctor Salinas y con su equipo de cirugía plástica del Hospital Virgen de la Montaña. Sus tardes son para mejorar alumnos y ayudantes. Con Kostas Yannikelis: Trajo a Cáceres el II Congreso Mundial de Biomecánica. Aguarda a las instituciones para que su departamento diseñe muebles o espacios ergonómicos. Lo estoy con cuatro jinetes del deporte: Dómine, Jesús Luis Blanco, Daniel Timón y Carrapiso. Y colaboro para que Cáceres sea Capital Europea de la Cultura 2016.


Compite con otras nueve ciudades españolas. En el canal Youtube sus vídeos son los más vistos: 45.000 visitas, el doble que Santander, diez mil de Córdoba y Málaga. En Facebook, sólo llega a 2.549 fans. Con los tres mil universitarios que el miércoles pasado festejaron la navidad, lo doblarían. Si suman estudiantes de secundaria, los NCC y telecentros de Extremadura, junto a funcionarios o ayuntamientos que en su día lo hicieron con vecinos en OT o Gran Hermano, despegaría. Si contactan con nuestros emigrantes, llegaríamos hasta Australia. Han editado esta semana 38.000 folletos. Su difusión calaría más si alumnos de la Escuela de Teatro, allí ubicada, la acompañaran con animación de calle; si la Cámara de Badajoz se uniera a ese Consorcio; si el CEXECI aportara su nexo iberoamericano, como así lo hará Yuste con Europa; si otras ciudades de la región apoyaran en la Red su candidatura, como Irún con San Sebastián; si las diputaciones implican a municipios menores y mancomunidades. Es un proyecto de toda Extremadura y, sin Film Comission ahora creada, Cáceres es enclave cinéfilo por 1492, Santa Teresa y San Pancracio.

Plasencia, la capital del norte, está en una encrucijada parecida. Otra alcaldesa, Elia María Blanco, maniobra para estabilizar el barco. Pero allí queda menos tiempo para alcanzar la victoria.


Diario HOY. 19 de diciembre de 2009

Libro: “Historia de la Conquista del Perú”. Autor: Sebastián Lorente. Imprenta Arbieu, 1861. Lima. 507 páginas. Digitalizado en www.books.google.es

se va al Perú á ser ricos; por allá, se va á Panamá á ser pobres : escoja el que sea buen Castellano, lo que mas bien le estuviere… Di á tu Señor, que venga en hora buena como quisiere; que de la manera que viniere, le recibiré como amigo y hermano”

Sitios recomendados: Torre de Bujaco. Cáceres 2016





Somos tan normales que nos aburrimos de ello

30 03 2009

Artículo relacionado: “Somos tan normales que nos aburrimos de ello”. Vivir Extremadura. Año V. Nº 23. Junio-Julio 2009.

Los emigrantes en Suiza y Alemania eran la referencia más cercana que teníamos de Europa en mi infancia. A diferencia de Euskadi o Cataluña, nuestra proximidad con Portugal nos hizo hermanos también en el anhelo de sentirnos iguales a los europeos hasta 1986. Llegaban los emigrantes en aquellos Mercedes grandes y luminosos, que sólo llevaban en España los toreros y los médicos de reconocido prestigio, y sabíamos en nuestra limitada sabiduría de niños que unos kilómetros al norte el mundo sería distinto. Y cuando, ya pollitos, nos regalaron las primeras vacaciones en la Costa del Sol, y conocimos a las rubias en bikini, la altura de los alemanes, sus camisetas y zapatillas de marca, nos dimos cuenta que no había que llamarse Netzer, Breittner o Neeskens y jugar al fútbol para acceder a un mercado de consumo que sólo oteábamos en las series americanas de ficción.

Hoy somos Europa. Casi estamos cansados de ser Europa, por el escaso entusiasmo que despiertan las elecciones del próximo 7 de junio. Conozco a gente que es nombrar Bruselas y maldecir la OCM del vino, acordarse de la inflación subterránea que nos comimos cuando la peseta se convirtió al Euro o criticar las garantías medioambientales e higiénicas que te exigen para levantar cualquier proyecto industrial que evite, precisamente, el rearme de la emigración. Europa no transmite, no vibramos con la bandera azul y el círculo de estrellas, y se ha convertido en algo tan cotidiano que hasta, como el furor del converso, nos molesta que los rumanos se digan también europeos, y no “inmigrantes” y “que nos están quitando el trabajo a los españoles”. De pena.

Desde 1986, desde que Felipe González y Mario Soares rubricaran en Lisboa la entrada de la península ibérica en la entonces Comunidad Económica Europea, nuestras carreteras se han convertido en autovías y nuestros caminos en carreteras de siete metros de anchura y arcén; desde entonces, casas de cultura, bibliotecas, piscinas, polideportivos, redes eléctricas, casas rurales para el turismo… todo ese nuevo paisaje se construyó sobre esa banderita azul y estrellada en los carteles de obra pública. Hasta los que maldicen las OCMs saben que la modernización de las producciones, la extensión del regadío, el riego por goteo, las bodegas y almazaras, las cooperativas y hasta los coches todoterrenos -que son hoy como los Mercedes de 1974- han salido de la solidaridad europea, que vamos amortizando generación a generación con el IVA, y con nuestro esfuerzo por aprovecharla.

Extremadura, hace escasas semanas, ha rebasado la barrera psicológica que la tacha como región paupérrima en Europa. Los extremeños disponemos de más del 75% de renta, sobre la media de la Unión Europea, lo que -de continuar así- supondría la exclusión para un gran volumen de fondos estructurales. No seríamos zona Objetivo 1, calificación que sólo tenemos asegurada hasta 2013. Es, en gran parte, la explicación del enriquecimiento en infraestructuras y servicios sociales que los FEDER, Fondo Social Europeo, LEADER, PRODER o FEOGA nos han aportado en los últimos 22 años.

La solución pasa por renovar esa ilusión colectiva hispano-lusa a través de crear áreas de servicios transfronterizas que nos conviertan en una eurorregión de verdad. La otra, salir afuera, a esas nuevas regiones de Bulgaria, Polonia y Rumanía, a vender nuestros productos y nuestra experiencia para salir del pozo. Ya hay empresas extremeñas trabajando así. Si no lo hacemos, Europa se limitará a las jornadas nocturnas frente a la televisión: Vibraremos con la sintonía de la Champions League, seremos del Liverpool porque juegan Torres y Xavi Alonso, y conoceremos Oporto o Lisboa porque fuimos a ver a nuestro Barça o al Real Madrid en una eliminatoria. También nos queda Eurovisión y la emoción del “guayominí trua poins” mientras aguardamos al ganador. Pero eso ya lo teníamos cuando había que emigrar para vivir, Zoco y Amancio ganaron una Copa de Europa y la hija de un diplomático triunfó con el “La, La, La”.


Ahora, un extremeño juega en la NBA y Soraya Arnelas ha representado a España en ese festival de la canción. El seísmo en Italia obliga a regresar, no a emigrantes a la vendimia, sino a estudiantes del Erasmus. Cáceres opta a ser Capital Europea de la Cultura… Ahora, es cuando realmente comienza el camino desde la plena igualdad y la conciencia de que no somos inferiores a nadie: ¿Y eso tampoco despierta ilusión?







Un café en Europa

13 03 2009

En Badajoz ya no se juega a la ronda. Ya ligamos la Ronda Sur en mesas de despacho. A pachas. Todo viene de Europa y desde que somos Autonomía

Cuando en Badajoz no había piscinas públicas, pasábamos el verano en la playa fluvial Amigos del Guadiana. Los niños nos entreteníamos con un redejón escudriñando las orillas para diezmarlas de carpines y jaramagos. Los enclaustrábamos en un cubo medio lleno de agua del río, que se convertía después en pecera hasta que la casa se apestaba de una hedentina a estanque y había que arrojar el caldo al sumidero.

Veníamos de Cuatro Caminos, de las Moreras, de la carretera de San Vicente, de las Lavanderas, del Gurugú y La Luneta por Marchivirito, al Pico, al canal de los Ayala… barrios con viviendas bajas, blancas; unas de autoconstrucción, otras adjudicadas en arriendo por la beneficencia; barrios siempre desmantelados por las crecidas del Guadiana, y siempre lejanos y ajenos a intramuros; barrios que aguantaron los años del hambre criando gallinas en los corrales, escondiendo trigo en los doblados, vendiendo peces o sorteando la carga cuando la autoridad les perseguía.


El Consejo de Ministros autorizó el pasado viernes la licitación para las obras de rehabilitación del Guadiana a su paso por Badajoz. Serán 30,4 millones de euros y albergará parques, caminos peatonales y ciclistas, recuperación forestal y del azud de la Pesquera. Ya tenemos piscina municipal desde hace décadas, un Puente Real que es símbolo del Badajoz moderno y los barrios ribereños realojados en viviendas y a salvo de desastres como la riada del 97. Ya no suena “Melina”, de Camilo Sesto, en la caseta que montaba Fernando, el del Chicago. Hoy los chicos se descargan en sus MP3 una oferta multicultural que la trasciende. Todo eso ha salido de Europa y desde que Extremadura es autonomía.


Este verano, cuando Badajoz redite el flamenco y el fado a la par, y al compás, en el López de Ayala, en memoria de Domingo Vargas, alguien sonreirá por esa comunión cultural: Manuel Rui Nabeiro. Él podría contar más cosas. Sabe qué es construir Europa a partir de su empresa cafetera cuando no existía la responsabilidad social corporativa. Y cómo tejer una eurorregión de facto a la que se han sumado el Alentejo y la Región Centro por protocolo oficial estos mismos días. Nabeiro emplea aquí a dos mil europeos, cien de ellos extremeños y sirve a otros tres mil clientes en Extremadura. Patrocina el Carnaval y la Semana Santa, el Museo de Arte Romano y el MEIAC, el padel y el Salón del Jamón de Jerez, Cáceres 2016 en los azucarillos… La Guardia Civil lo distinguió con la Gran Cruz de la Orden con distintivo blanco, que suma al título de Comendador y de la Gran Cruz del Infante D. Enrique que le impusieran en Portugal, Mario Soares y Jorge Sampaio.

En Badajoz ya no se juega a la ronda, esa suerte de naipes en la que entretenían los domingos en la playa de Guadiana. Ya ligamos la ronda sur en mesas de despacho. A pachas. Todo viene de Europa y desde que somos Autonomía. Hasta los concursos de baristas -¿o de varistas?- que tan bien conocen el café, la relevancia de esos fondos para Extremadura y los riesgos de la abstención y del discurso despectivo: eso de que las autonomías es un invento costoso, obligado por el “café para todos” durante la transición y que cuesta más caro el café desde que lo pagamos en euros: Todo un peligro.

Diario HOY. 13 de marzo de 2009

Libro: “Poesía Completa”. Autor: Manuel Pacheco. Editora Regional de Extremadura, . Introducción de Antonio Viudas Camarasa. 1606 páginas.

Sitio recomendado: Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo. Badajoz





Cáceres, pónte guapa

27 02 2009

Leonor Flores y Carmen Heras valoran el aval de Carlos V, de su Fundación y de los académicos de Yuste en la aspiración de Cáceres a ser “Capital Europea de la Cultura”


Al Hilo de la Plata es una exposición que la Fundación La Caixa ha decidido acercarla a Extremadura. Desde esta semana se expone en la sala Vaquero Poblador de la Diputación de Badajoz. Recoge los documentos fotográficos en los que, desde mediados del siglo XIX, distintos reporteros captaron los tesoros arqueológicos y el folklore de Extremadura. Recorre la Vía de la Plata y se recogieron y documentaron en el Archivo Mas, perteneciente a la Fundación del Instituto Amatller de Arte Hispánico de Barcelona. Adolf Mas i Ginestà nació en Solsona y frecuentaba la tertulia en el mítico café Els Quatre Gats. Este fotógrafo, como el arquitecto Puig i Cadafalch, participó en una expedición jurídico arqueológica que desembocó en un Inventario Iconográfico de España.

En Extremadura acostumbramos a lanzar pestes contra lo que llega de fuera, incluso entre nosotros mismos. Algunas veces, no distinguimos la crítica selectiva hacia posiciones insolidarias que se cultivan en cualquier territorio por una minoría que necesita del conflicto para destacar y otras, arrastrados por los mismos mitos, cometemos irracionales injusticias y los metemos a todos en el mismo saco. Podemos alabar los estereotipos con los que Sorolla plasmó a las regiones españolas para la Sociedad Hispana en EE.UU. y hurtar, al mismo tiempo, ese reconocimiento a la memoria que Mas, Almató y Gudiol tejieron con su fotografía, no muy distinta a la que Garrorena exportó con motivo de la Exposición Universal de 1929 en Sevilla. ¿Sólo por ser catalanes?

Digo esto porque algún resquemor ha traslucido tras conocer que el Presidente de la Generalitat, José Montilla, solicitó a los emigrantes extremeños que se conviertan en los primeros embajadores de la realidad actual de Cataluña. Y esa solicitud, que seguro abundará en un mayor acercamiento entre ambos pueblos –más aún si lo hacen también a la inversa- ha suscitado más comentarios que el igualmente loable consenso alcanzado desde el Consorcio Cáceres 2016 para que el resto de ciudades extremeñas Patrimonio de la Humanidad y los ayuntamientos de la región se conviertan en embajadores de nuestra candidatura.


Los localismos, como los nacionalismos, han sido un cáncer para el desarrollo de cualquier sociedad. Y la candidatura a la que aspira Cáceres es la de Capital Europea de la Cultura. La Consejera, Leonor Flores, y la alcaldesa cacereña, Carmen Heras, reiteraron la pasada semana el valor estratégico que la figura de un europeísta como Carlos V, su Fundación y los académicos de Yuste, e incluso un museo como el de Vostell, aportan a nuestras posibilidades. Pero todo ello se viene abajo si “bloques autonomistas cacereños”, “pacenses”, “romanos”, “suñés” y “puigs” continúan descargando sus bilis de mediocre en Internet.

Cáceres ha lanzado sus primeros voluntarios, como así hizo Barcelona para conseguir sus JJ.OO. Como sucediera en Cataluña, todos los extremeños deberíamos nutrir esas redes sociales y virtuales porque alcanzar esa meta redundará en toda Extremadura, en Badajoz, en Mérida y en Plasencia. De momento, desde mi correo “badajoz.es” no sólo me sumo al propósito, sino que confío en un definitivo acuerdo político, social y territorial para que ese Proyecto Intramuros se convierta en el “Barcelona, posat guapa” que prologó al mayor éxito olímpico de nuestro país, no sólo el de Barcelona. Me agradará tanto como si fuera en mi propio barrio.

Diario HOY. 27 de febrero de 2009

Libro: “La peste”. Autor: Albert Camús. Biblioteca de Cultura Literaria. París, 1966. 332 pags.

Sitios recomendados: Barri Gótic de Barcelona y Ciudad Monumental de Cáceres