Salir del pozo

16 10 2010

La mina San José es icono de la esperanza porque antepuso las personas a cualquier otro criterio

Cada minero que salía del pozo San José y se liberaba de 622 metros de arena del desierto de Atacama sobre su cabeza era recibido por banderas y gritos de Chile. Internet globalizó los 69 días de encierro involuntario y 33 biografías de los atrapados. Todos ansiaban el final feliz. No faltaron ni el presidente Piñera ni Evo Morales a la cita retrasmitida para la humanidad. Detrás del orgullo patrio, reforzados porque se produjo en la corporación pública del cobre, todo un Estado representado por ingenieros, bomberos, médicos, psicólogos, ministros y embajadores solicitó cooperación a la NASA para diseñar la cápsula salvadora, y movilizó recursos y voluntades para llegar a ese final feliz. Cánticos y banderas encierran, sobre todo, el orgullo de una comunidad que colabora para tal grado de solidaridad: desde el que paga los impuestos para sostener el tinglado público hasta quien bajó a por ellos. Eso es el Estado. La materialización en una red protectora de una nación política, de una comunidad que pacta su interés general. Meses atrás, México no pudo rescatar otros mineros sepultados, ni la administración Bush tenía un polideportivo público para albergar a los damnificados del Katryna.


“La gran riqueza de Chile no es el cobre, son los mineros”, dijo Piñera a los pies del campamento Esperanza mientras los recibía, ya a salvo. Otra Esperanza dice compartir aquí la filosofía política del Tea Party, la rama más ultraliberal del republicanismo norteamericano: “menos impuestos, menos intervención del Estado y más nación”. Es decir, que en caso similar, Dios nos coja confesados. Es la antítesis del predominio de las personas. Si se leen los presupuestos sólo como inversión de infraestructuras, y olvidamos los recursos para que las pensiones suban un 14% en los últimos seis años; se incrementen becas; veinte mil dependientes extremeños con cobertura; no paguen medicamentos los jubilados pobres ni ricos; los autónomos tengan prestación por paro y baja laboral… Incluso que, en siete años, se aporten extraordinariamente 425 millones de euros en planes de empleo para amortiguar el fin del monocultivo de la construcción, será que no anteponemos las personas al asfalto.


En el polígono sevillano de San Pablo se levantan viviendas protegidas similares a otras de Extremadura. En sus paños lisos, grises, de hormigón, 40 artistas de 20 países llevan seis días pintando un mural en cada uno de esos lienzos. Arte comprometido, en la calle, retratando valores como los objetivos del milenio (educación, igualdad, lucha contra el hambre …) que provoca una reacción de felicidad y autoestima entre los vecinos. Ninguno de los autores ha cobrado. Murales y esculturas de Claesson o Sarantitis, algunas de cuyas obras valen más de setecientos mil euros, forman parte del tesoro que incluirá a ese barrio de trabajadores en los circuitos turísticos de la ciudad. Calculan que un millón de turistas en tres años. Generará empleo. Enriquece la imagen urbana y la convierte en una ciudad más global sin tener que pasar por desgracias: “Dijimos que no nos íbamos a rendir y no nos rendiremos”, se conjuraron los mineros allá abajo, la gran riqueza de Chile. El destino de su campamento será también turístico: la esperanza de la mina San José, la que antepuso las personas a cualquier otro criterio en 69 días de verdadera crisis vital.


Diario HOY, 16 de octubre de 2010

 

Libro: “Estado, gobierno y sociedad: por una teoría general de la política”. Autor: Norberto Bobbio. Fondo de Cultura Económica, 2006. 243 pags.

 

 

 

Sitio recomendado: Sevilla. Barrio de Santa Cruz



Anuncios




Despegamos

12 12 2009

La ampliación de su terminal civil convierte a Talavera la Real en el remedio inmediato, no definitivo


El 10 de diciembre de 1953 se inauguró la base aérea T-33 de Talavera la Real. Los acuerdos España-EE.UU. alumbraron una escuela de reactores F-5, cooperación industrial entre CASA y Northop. Tres años después, un F-86 Sabre rompía la barrera del sonido. Venía de Manises. Hoy, una línea comercial comparte pistas y controladores aéreos. Nos acerca a Madrid, Barcelona cada semana, las islas en verano, y amagó los caramelos Valencia, Bilbao o París.


La crisis aparcó, entre iniciativas privadas, la construcción de un aeropuerto en Cáceres y hay dudas con Alcochete, cerca de Lisboa. Extremadura no puede prescindir de vías de progreso. La ampliación del parking y su terminal civil la convierte en remedio inmediato, no definitivo. Los accesos pueden desdoblarse si Junta y diputación lo acuerdan. Carece de vuelos charter o low cost para hermanar el santuario de Guadalupe con su homónima mexicana, enviar medicinas al tercer mundo, asistir al carnaval en Brasil, jugar al golf en Talayuela, o visitar el Magreb o La Meca. Ahora, con planes de retorno para emigrantes, nada más rápido para comunicarlos desde Suiza o Alemania. La conexión con Europa es imprescindible, comenzando por Bruselas. Incrementarían visitas al MEIAC, al Massa Solís de Cáceres, o al Carrascal de Elvas para comer unos pollos. No hay mejor dinamización del turismo rural, de embalses, caza o termal, ahora que Zapatero impulsará vacaciones Inserso para toda Europa. Con una plataforma de mercancías cerca, autovías y AVE, enviaría paquetes diminutos de bisutería, vino, quesos, jamones, artesanía o marisco el mismo día que se adquieren en Internet. Ahora, que comienza la navidad, serviría como auxilio a Madrid, Lisboa y Sevilla.


El primer espectáculo aéreo de Badajoz fue en la primavera de 1911. Un biplano aterrizaba en el Real de la Feria, un campo de fútbol adquirido por un joyero requeté -Medina- como club de tenis en la actual avenida de Huelva, entre la Delegación del Gobierno y los servicios territoriales de la Junta, antigua Casa de Falange. Una década después, tras el desastre de El Annual, ayuntamiento y diputación adquirieron por pública suscripción el aeroplano “Badajoz”: función patriótica en el López de Ayala, Covarsí pintó el plus ultra en el escudo… Acudieron a Cuatro Vientos el entonces alcalde Trujillo y el concejal Luis Plá. El acto lo presidió la Reina Victoria Eugenia. En el horizonte, se otea otro hito: la Escuela Europea de Pilotos de Caza, complemento a San Javier en Murcia. Con ella, empresas de diseño, software, saneamiento de motores, piezas, tubos, calderas… También la ciudad destacó en aviadores: el laureado Leocadio Mendiola se negó a bombardearla para vengar la matanza del 36; y un amigo de juventud, Momo, es hoy miembro de la patrulla Águilas de acrobacias.


No es de cárcel que crea en fantasías. Militar en un partido no es participar en consejos de administración. Implica. Exigen ideas, consultas, para servir al interés general. Ni aquí sembrar molinos ni allí combatirlos, sino respuestas: ¿Despegamos, comandante?; ¿Levamos ancla, capitán, mi capitán?

Diario HOY. 12 de diciembre de 2009

Libro: “Canto a mí mismo“. Walt Whitman. Edimat Libros, 2006. 128 páginas.

Oh Capitán, mi Capitán:
nuestro azaroso viaje ha terminado.
Al fin venció la nave y el premio fue ganado.

Libro: “Apuntes para la historia de la Ciudad de Badajoz”. Tomo I. Real Sociedad de Amigos del País, 1999. Badajoz. 227 páginas. Diputación de Badajoz.

Libro: “El arte de volar”. Autores: Antonio Altarriba y Kim. Editorial: De Ponent. 22 €


Sitio recomendado: Aeropuerto de Valencia





6-D

5 12 2009

Alguien debería entonar el mea culpa, pues cada año pasa más desapercibido el Día de la Constitución


Mañana se conmemora la Constitución. Si festejamos triunfos deportivos, debería entonarse el mea culpa si el 6-D pasa desapercibido. La democracia cuesta alcanzarla y se va en un brete. Decía Vara hace días: “Hay miedo en reformar la Constitución”. Añado “hipocresía”. Necesita reformarse en, al menos, dos aspectos: Introducir la igualdad de sexo en el Título de la Corona; y que el Senado sea una auténtica Cámara territorial. Se consensuan estatutos autonómicos, grupos parlamentarios y olvidan al Estado. Si la pactaran los partidos, se mantendría la esperanza en la política. La oportunidad no debe ser excusa. Nadie como un padre para saber qué le conviene a su hijo, cuándo hacerlo. Primogénito ahora el varón, una disposición transitoria indica a partir de qué sucesión entraría en vigor la igualdad de género. Se hizo en 1978 con los derechos forales, del siglo XV, y la libertad de prensa se ejerce por derogación tácita de ley.

La monarquía parlamentaria es símbolo de unidad en un Estado plurinacional. Las mayores masacres en nuestra historia se produjeron tras períodos republicanos: guerras carlistas y en la incivil de 1936. No caben comparaciones. No fue una monarquía quien creó cámaras de gas. España no se constituye en país tras revolución o escisión. Leer “Sostiene Pereira”, de Antonio Tabuchi, ilustra: España fue neutral en la primera guerra mundial. En esa imperfecta democracia alcanzó su escaño Pablo Iglesias. Reformas en constituciones presidencialistas -iniciadas por Chávez- igualan la temporalidad en los cargos, en estos casos con funciones ejecutivas. De entre las fuentes, Manuel Aragón -tutor del Príncipe- rebaja toda posible discrecionalidad. Los partidos más votados siempre formaron gobierno, tras consulta formal al Rey.


Ejercen la más alta representación del Estado en cenas y desfiles militares. Apadrinan solidaridad, patronos contra la discapacidad. Rompen estereotipos con visitas como en Hurdes. Este año los Príncipes vieron dos modernas instalaciones en Extremadura: “Estamos como en casa” -dijo SAR don Felipe en Cáceres. Recorren España, y el mundo, de norte a sur, de levante a poniente. Junto a Zapatero, el Rey nos representó en la Cumbre Iberoamericana de Estoril. En días, visitará a Obama en la Casa Blanca. Mucho antes, fue Badajoz: Pax Augusta, Basangus, taifa del Califato de Córdoba, la capital oficiosa del Reino. En ella se comprometieron reyes y reinas.

El pueblo les devuelve ese cariño. Inundaron de arroz las calles durante las bodas de Sevilla, Barcelona y Madrid. Una de sus hijas, SAR doña Leticia, subirá al trono. Unos, procesionando en Semana Santa, o yendo a los toros por media España, los acusan de antiguos; otros, lo hacen mientras un menor arriesga su vida para coronar un castellet, rapa a las bestas, o corre tras los bous embolats.

Tradición sin “d” -de diana- se convierte en traición. La más alta de ellas -contra el Estado- está recogida expresamente como delito en esa Constitución que conmemoramos los españoles mañana, día 6 de diciembre, con “d” de Dios pero -sobre todo- con “d” de democracia.

Diario HOY. 5 de diciembre de 2009

Libros: “La Constitución Española”, 1978. Norma Suprema del ordenamento jurídico español, define a España como un Estado Social y Democrático de Derecho.

Libro: “Libro-Homenaje a Manuel García Pelayo. Univ. Central de Venezuela. Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, 1980. 920 pags. LA MONARQUIA PARLAMENTARIA COMENTARIO AL ARTICULO 1-39 DE LA CONSTITUCIÓN
ESPAÑOLA. MANUEL ARAGÓN.


Libro: “La Vida y la época del fundador del PSOE y UGT Pablo Iglesias”. Gustavo Vidal Manzanares. Nowtilus, 2009. 400 pags. 18 €

Libro. “Zalacaín el aventurero”. Autor: Pío Baroja. Espasa. Colección Austral. 271 páginas. 8,75 €

Libro: “Sostiene Pereira”. Autor: Antonio Tabuchi. Editorial Anagrama, 2006. 184 páginas. 8,71 €


Sitio recomendado: Badajoz. Plaza de San Francisco.






Imagine

28 11 2009

Hay docentes que cooperan para que los alumnos pasen por el calvario de disipar sus castillos en el aire


Escojo esta canción del ex beatle, un himno al idealismo, para titular en una nueva etapa del diario HOY este milenio: “Imagina a la gente viviendo en otro mundo”, dice Lennon, cantante de la paz. La imaginación es el triunfo de la razón. Ilustra el progreso del mundo. La luz de la resurrección para los creyentes tras la muerte. Los avances de la humanidad nacen de ella. Es la bisectriz que une Cervantes, Saramago y el Guzmán de Alfarache, de Mateo Alemán. La proyecta hasta el realismo mágico latinoamericano, más allá de interpretar hechos novelados que definen a la Biblia, al Corán o “El siglo de las luces” del musicólogo cubano Alejo Carpentier.


Como el sol y el agua, da vida a la tierra. Alumbra el futuro. Ahora que copiamos modas de films o videojuegos, cobra más valor Miró, la música de los ochenta, el misterio del carnaval veneciano, chispa y fantasía en Río, Cádiz, Tenerife o Badajoz. Vive la Sevilla de Velázquez y Murillo, jarana del señorito, gitana que vende flores, ciudad donde llaman imaginería al arte religioso, que guarda sueños en el Real Archivo de Indias –muchos extremeños- hechos realidad.

No existe estrategia militar más eficaz. El caballo de Troya o fortalezas de frontera –la Vauban- son patrimonio de la humanidad. Con la ciencia, inspira la investigación: centros tecnológicos en Masachusets y Monterrey; el CTAEX transforma vegas y viñas en alimento; o en el previsto para el cerdo en Zafra. Creación, el ágora, pregón del Gabinete de Iniciativa Joven, batalla al pasado. Implantamos alimentos saludables en comedores, vacunas… y aún colegios o universidades tratan a los alumnos como pencos. Docentes que cooperan para que pasen por el calvario y disipar sus castillos en el aire. Comulgan con ruedas de molino cuando parece delito persistir con tan primitivo método. Fabrican frankensteins. Aniquilan sus almas para sumirlos en rotondas denunciables: ya los premian, como ratas de Paulov, con un quesito como aprobado; ya, como titís, excursiones o paseítos en barca. Para más inri, cien millones de niños no van a la escuela. No recogen ideas de baldes en el patio de juegos para perjuicio de la comunidad. Mantienen el “quien mucho abarca, poco aprieta” en este siglo de Internet. Para tanta memoria, Extremadura adquirió el computador Lusitania.

Imaginar no es un don, ni un lema publicitario: “Cuanto más trabajo, más inspiración tengo”, decía Picasso. Quienes recurren a botellas, porros o pastillas sólo aparentan por un instante ver la luz. Creen que borrachos y niños dicen la verdad. Terminan por pegarle patadas sin tono ni son, o abren el tiro al blanco, cuando se escapa. Otros optan por lo más cómodo y costoso: contratan a dedo creadores fuera de su ciudad. Olvidan artistas propios. Mantienen la barrera y renuncian a despeñarse, asidos a su caja de seguridad. Hubo, y hay, alcaldes sin ilusiones, presos de rutinas, calvos de ideas, antes de imaginar una ciudad más sostenible.

Ideas, poder de los hechiceros en las tribus. La magia sacó al genio de la lámpara. Hasta para la falsa denuncia de Floriano contra las escuchas del SITEL regala la mejor respuesta. La dio el ilusionista Robert Blake en el teatro López de Ayala: “No le dé más vueltas. Todo lo que usted ha visto –ha leído, en este caso- es sólo producto de su imaginación”.

Diario HOY. 28 de noviembre de 2009

Libros: “Don Quijote de la Mancha”. Autor: Miguel de Cervantes Saavedra. Varias eds.

Libro: “Vida y hechos del pícaro Guzmán de Alfarache: atalaya de la vida humana” de Mateo Alemán. Volumen 33 de la Colección de los mejores autores españoles. Bandry, 1847. 482 pags.

Libro: “El año de la muerte de Ricardo Reis”. Autor: José Saramago. Punto de Lectura, 2004. 600 pags. 10 €

Libro: “La encantadora de Florencia”. Autor: Salman Rushdie. Editorial Mondadori. 336 páginas. 23 €

Libro: “La educación de Hopey Glass”. Autor: Jaime Hernández. Editorial La Cúpula. 18 €




Sitio recomendado: Fortificaciones de frontera. Muralla Vauban. Badajoz






Salir fuera

9 10 2009

Hay funcionarios que ahorran uno de cada cuatro euros porque se acongojan con que el paro crece y, con su temor, sólo logran incrementarlo


Sí -ya lo sé- el titular es reiterativo. ‘Salir’ no necesita el adverbio ‘afuera’ o ‘fuera’ porque nunca se podrá ‘salir adentro’. En esto del lenguaje hay mucha miga psicológica. Las madres, cuando en las ciudades podíamos jugar en los lejíos -que eran los solares baldíos que la Junta siempre quiso gravar para frenar la especulación- nos gritaban «¡Éntrate p’adentro!» cuando el cielo amenazaba lluvia o era la hora de recogerse si ya anochecía. En el fondo, esa construcción lingüística sólo desprendía protección. Si salir afuera suponía temporalidad ante el castigo silencioso de la emigración en Extremadura, regresar a casa nos protegía del miedo de la noche o de la debilidad humana ante las fuerzas de la naturaleza.

«Salir fuera» se convirtió después -en los años de la euforia- en una construcción esnobista que aplicábamos para vísperas de vacaciones. Los que siempre emplearon el mes de descanso para regresar al pueblo materno, que pasaba por aceptar que la Costa del Sol era un lujo para economías más allá de los Pirineos, pregonaban el ‘salir fuera’ como un eufemismo sardónico para anunciar a los vecinos que la familia se iba una semanita a un apartamento a La Antilla o -con mucha suerte- a un hotel de Fuengirola. Nada de emigración obligada; puro placer, tras años de austeridad y ahorro.

No es que los extremeños hayamos vivido toda su historia de fronteras hacia dentro. Sin caer en los imperialismos de nuestros conquistadores en América, existe toda una tradición comercial desde Baños de Montemayor hasta Monesterio, gente que ‘salieron a buscarse la vida’. Eran comerciantes herederos de Ruta de la Plata, capaces de comprar tripas de cerdo en Tendudía y revenderlas en Sevilla, o de cargar lana de desecho en Béjar para telares clandestinos que ocupaban a las mujeres rurales de nuestra tierra. Así, también, creció el comercio pacense para Portugal, o el contrabando en aquellos barrios de aluvión. No es extraño que la renta media de Extremadura -de poco más de 16.000 euros al año- sea de las más bajas de España cuando el 60% de las pensiones, en una región castigada por el látigo demográfico de la emigración, son mínimas, no contributivas, propias en muchas mujeres a las que nunca se les contabilizó el trabajo sumergido o como manos de obra para apañar la aceituna, o para el mismo contrabando.

En esta encrucijada pulula demasiada gente atemorizada, que ‘se entra p’adentro’. Funcionarios, y asalariados estables, que ahorran uno de cada cuatro euros porque se acongojan con que el paro crece y, con tanto temor, sólo logran incrementarlo. Pero, por el contrario, incrementa también un viaje al interior en cada persona, como dice la última campaña de promoción de Extremadura. Recuperar esencias y valores, que no por ser más baratos, satisfacen menos al ser humano. Hay amigos que se enamoran de mujeres más gordas, y menos lujosas, que sus cónyuges de toda la vida. «Son más vitales», dicen… Hay amigas que lo dejan todo por disfrutar de quien hoy es su mejor compañero. La política se reafirma firmando códigos para renovar la confianza que -en caso contrario- sería sangre para tiburones del populismo. Sólo nos falta encontrar comerciales que sepan vender en Bulgaria, Polonia o Brasil nuestro modelo de sanidad pública, de educación basada en nuevas tecnologías, o de viviendas protegidas que nos convierten en referente del bienestar en Europa, empresas que presuman de ‘salir p’afuera’. Eso lo enseña la calle, nunca de puertas para adentro… por mucho que te quiera tu madre.


Dario HOY. 9 de octubre de 2009

Libro:Hacienda, Comercio y Contrabando en la Frontera de Portugal (Siglos XV-XVIII)”. Autor: Melón Jiménez, Miguel Ángel. Colección Crónica del Occidente. Cáceres: Cicon Ediciones, 1999

Libro: “Guapos y sus isótopos”. Autor: Rafael Sánchez Ferlosio. Editorial Destino. 127 páginas. 19,5 €

Sitios recomendados: Ruta de la Plata. De Sevilla a Astorga. Calzada romana y Arco de Cáparra







23-F

20 02 2009

TVE emitió una comedia en la que los actores disparaban sus arcabuces y del cañón salía un “¡Bang!”, escrito en una banderola, para desdramatizar las ráfagas de metralleta


Si el general Pedro Merry Gordon hubiera sacado los tanques a las calles de Badajoz no me hubiera acongojado. De eso, estoy seguro: Primero, porque éramos aún tan niños que hoy sólo recuerdo de aquella noche los dibujos animados con que rellenaron la programación en la única tele que sintonizábamos. De hecho, antes y después de la capital alocución del Rey, TVE emitió una comedia de Bob Hope, “El pirata y la princesa” donde los actores disparaban sus arcabuces y del cañón salía una banderola con el mensaje “¡Bang!” para desdramatizar las ráfagas de metralleta que atronaron de verdad durante la investidura del fallecido Calvo Sotelo.

Segundo, porque a esos niños, que nos criamos en el entonces extrarradio, entre la carretera de Valverde y la antigua N-V, nos inmunizaron cada semana contra el estruendo de los carros de combate y los anfibios que partían desde Sancha Brava hasta el Guadiana para hacer maniobras, como sintonía cotidiana del desayuno o la merienda.

Y tercero, porque –para esa inocencia que sólo estaba en si habría colegio, o no, como cuando murió Franco- el que salía en los sellos se vistió del que más manda en los ejércitos y con voz solemne dijo “aquí estoy Yo, y la Constitución”. Eso me dijo mi padre, entonces, y me obligó a ir a clase con normalidad.


Cuentan que Merry Gordon, entonces al mando de la II Región Militar, con sede en Sevilla, llegó aquella mañana de febrero a Capitanía vestido de legionario: “Este uniforme impone más que cualquier otro” –le confesó a un subordinado. Lo alertó el día antes Jaime Milans del Bosch: “Prepárate que mañana se va a montar una gorda”, dicen que dijo. Merry se pasó el día esperando alguna orden que le ayudara interpretar lo que escuchaba en la radio. Ya anochecido, S.M. don Juan Carlos –a quien impartió clases durante su formación militar en la Academia de Zaragoza- fue quien lo llamó: “A sus órdenes, Su Majestad”, contestó Pedro Merry. “Eso es lo que yo quería escuchar –dicen que le dijo. Estáte tranquilo, mi general, que si hay algo ya te llamo yo –dicen que así se despidió”.


No debe ser muy lejano a la realidad. Meses después, el gobernador de la I Región Militar, sede de la Acorazada y de las unidades que tomaron TVE, General Quintana Lacaci –cruelmente asesinado después- le confesó a un extremeño ejemplar y ministro de Defensa en aquella selva de sables, Alberto Oliart Saussol, que él juró lealtad al Generalísimo y después le renovó su juramento al Rey como Jefe de las Fuerzas Armadas: “Cumplimos sus órdenes. Si hubiesen sido otras, también las hubiéramos cumplido”.

Aquella tarde del 23-F de 1981 salimos del funeral de la abuela Natalia y el tío Miguel encendió la radio del coche: “Un golpe de Estado”, dijo mirando a los familiares policías y temiendo lo peor por la otra parte, la del sindicato. Las viejas redoblaron los llantos y se acordaron de la sangre que corría en el 36 calles abajo desde la Plaza de España. Mi hermano jugueteaba, ausente, con unas pesetas: “¡Mira –gritó mostrando una de ellas- yo me llamo Juan Carlos por este señor”. Ayer –yo, preocupado- comentaba que los partidos ultras crecen en simpatía entre los más jóvenes y –él, que parecía sólo atender a la sección de Deportes- levantó la vista y replicó: “Casi ocho millones de españoles vieron la serie del Rey y el 23-F en La Primera. La gente sigue confiando en la democracia”.


Diario HOY. 20 de febrero de 2009

Libro: “Anatomía de un Instante”. Autor: Javier Cercas. Editorial Mondadori, 2009. 462 págs. Novela. 21,90 €

Sitio recomendado: Barriada de Mª Auxiliadora. Badajoz

Sitio: Palacio de La Zarzuela. Residencia de S.A.R. Don Felipe de Borbón, Príncipe de Asturias





María, la portuguesa

30 06 2008

Artículo relacionado: Vivir Extremadura. Año IV. Nº 20. Enero 2009. “María, la portuguesa”

Me he cruzado con María esta mañana en la calle Menacho de Badajoz. No sé su apellido. Era María, la niña que ayudaba a su hermano Januario a limpiar mesas y a servir frangos á brasa en el bar de carretera O Carrascal cuando en los ochenta las familias de Badajoz pasábamos los domingos en Portugal y descubrimos el sabor del refresco Sumol, del aguardiente bagaço y la pesadez de renovar la Carta Verde cada vez que llegabas a la alfandega (aduana).


María ya es una mujer. Seguro que estará casada. Tendrá niños. De aquello hace ya demasiados años. Paseaba por las tiendas del centro con una amiga como una europea más, parándose en los escaparates, sonriendo. Creo que no me reconoció. Sigue cargando hacia delante los hombros, no sé si por el peso de un trabajo demasiado prematuro o por ese complejo que tienen siempre las adolescentes y esconden sus pechos cuando empiezan a despuntar. Cuando las envidias hosteleras divulgaron la leyenda urbana de que los pollos portugueses los engordaban con hormonas, yo me acordaba de aquella pubertad triste de domingo en el cuerpo de María y reconozco que casi la doy por cierta.

Ella nos limpiaba la mesa, se sentaba a comer a las seis de la tarde y aquella clase media que crecía como sus pechos en la España de Felipe González comenzaba masivamente a consumir fuera los domingos, aprovechando la mayor fortaleza de la peseta.


“¡Troco escudos! ¡Escudos! ¡Pesetas!” gritaban los gitanos de Badajoz en los soportales de Galerías Preciados o en Puerta Palmas. Eran los únicos que balbuceaban algo de portugués porque aquí, en mi ciudad de frontera, nos sentíamos con el derecho innato de hablar español en Elvas y de que los portugueses que alimentaban el comercio pacense también lo hicieran, pese a ser ellos nuestros clientes. Sería la rémora de la política matrimonial de los Austrias (aquí trajeron los reyes portugueses a su hija para desposarse con Felipe II, y aquí guardan su memoria las monjas en el Real Convento de Santa Ana), pero hasta que no se implantó El Corte Inglés, y se ampliaron y renovaron los comercios y las aceras del centro, nadie se planteó falar portugués. Por eso, y porque las niñas camareras se convirtieron en mujeres propietarias, y sus hijas se han matriculado en la Universidad de Extremadura y organizan despedidas de soltera por los pubs de la ciudad, como antes sólo disfrutaran los chicos del vecino Alentejo.

Badajoz es el epicentro de un hinterland transfronterizo con enorme portencial. Muy pocos lo vieron entonces, cuando los pollos eran nuestro menú festivo y comerse una “zapateira” y una almejas en El Cristo, lujo de una vez al año.

En 1993, la entonces concejala Purificación Salas encargó al sociólogo Artemio Baigorri un estudio sobre el futuro de la ciudad. Aquel trabajo, ampliado después en el libro “Badajoz. Mesópolis transfronteriza”, desgrananaba las posibilidades estratégicas de un enclave -bisectriz entre Lisboa, Madrid y Sevilla- que abandonaba su maldito destino como plaza militar de contención para enfocar sus futuras infraestructuras (Estación Internacional del AVE, Plataforma Logística de Transporte, Secretaría Europea de Proyectos Transfronterizos, Centro Ibérico de I+D+i en energías renovables) según aquel diagnóstico: “Servicios basados en la información, una universidad orientada hacia esa mesópolis extremeño-alentejana, formación del comercio hacia el mestizaje cultural e idiomático, administraciones transnacionales que gestionen esta proyección, nuevos usos empresariales a los edificios públicos que hasta la entrada del Tratado de Maastricht albergaron aduanas y alfandegas, líneas telefónicas con tarifas locales entre los municipios a un lado y otro de la frontera, una reserva natural transfronteriza sobre la desembocadura del río Caia en el Guadiana…”


Algunos se carcajearon de esa definición de Badajoz como “centro de un triángulo”. Fueron los mismos que añoraban un comercio autárquico y no querían El Corte Inglés en el centro de la ciudad, ni que ampliaran las aceras de la calle Menacho porque eliminaban aparcamientos, esas aceras por donde me he topado con María en el esplendor de su madurez. Pero los hechos son tozudos. En el furor del converso, algunos de sus entonces detractores hablan hoy felizmente de capital de una Eurorregión y han coincidido con Baigorri en que Badajoz “debe crecer en dirección a la frontera” llevando hasta allí instalaciones comerciales y recreativas.

Pero los recelos tardan en vencerse. Elvas no está acompañando en ese encuentro con la misma velocidad que Badajoz. Supongo que tendrán que morirse los que aún recuerdan la altivez con que les miraba el nuevo español que emergió con la democracia. Para bien o para mal, ellos se habían levantado contra su dictador pero necesitaban de España para entrar en Europa. Supongo que mi generación, la de María, será quien complete este proceso de futuro: la materización de una Europa sin fronteras físicas ni mentales; y cuando volvamos a vernos -ya jubilados y paseando con nuestros nietos- visitemos los baluartes de Elvas, la Alcazaba de Badajoz y los castillos de frontera como conjunto del Patrimonio de la Humanidad para la Unesco… y vestigio de lo que fueron demasiados siglos de espaldas y desconfiados. Entonces, prometo saludarla.