In-dependencia

21 10 2011

España es un estado-nación. Nación de naciones. Europa es una unión, ni siquiera monetaria: ni federación, ni confederación. Nunca se llegó a aprobar su constitución: ni por referéndum, ni en las cámaras. Convergència i Unió, (y Unión, en castellano) coaliga a liberal-conservadores y demócrata-cristianos, plenamente democrática. Se autoproclama nacionalista, no independentista. Eso lo sabe Durán i Lleida. De nombre Josep Antoni, traducido al castellano José Antonio. Siempre lo consideré hombre con el Estado en la cabeza. Esta semana, prólogo electoral, volvió a desempolvar el recurso del norte frente al sur, PER frente a empleo. Y luego rectificó. Un artificio más.

 Le propongo un pacto, Sr. Durán i Lleida: usted tiene problemas con sus pagessos, campesinos en castellano. Se les pudre la fruta por retrasos en la frontera. Nosotros tenemos otro. En buena parte de Extremadura y Andalucía no hay más trabajo que campo y tareas domésticas. Ustedes tienen industrias, entre ellas la automovilística. Nosotros otra frontera, mano de obra atractiva, juventud formada, universidad y dos ríos que van a dar al mar sin autovía que los una. A Cataluña le gustan productos alimenticios, cárnicos, lácteos, vegetales, tabaco, corcho, fruta… de contrastada calidad. A Extremadura también, cava, fármacos, cultura, textil, tecnología, deporte de vanguardia… En esta sociedad post-industrial, calificada así por Daniel Bell, con eficaces empresas de transportes, todos saldríamos ganando. Es compatible con el comercio electrónico; con el de proximidad, regala atención exquisita al cliente; con los representantes, correos entre lo virtual y lo real… Hasta diputad@s en Madrid, como usted, concilian trabajo y familia; hasta S.A.R. los Príncipes de Asturias y Girona también concilian y concentran en sus dos títulos las dos tradiciones del derecho sucesorio, lo que garantiza la estabilidad del pacto.

Es preferible deslocalizar mano de obra en el sur, antes que ideologías o religiones, únicas o radicales, condenen a mujeres, sanas como robles, al autismo, ser víctimas de la rutina, sin reconocimiento legal de su trabajo; guardianas de casas que, antes de quedar vacías, pasan de libres a protegidas. Como ocurre cuando se dedican al trabajo doméstico o asisten dependientes: algunos confían en rumanas o ecuatorianas, sin papeles, para que les hagan la casa; o cogen a ciegas, de la calle, cuando creen/opinan que ponen una zorra/vaca a cuidar gallinas, mientras los varones se marchan de fiesta o romería. Hasta que la cultura democrática, herencia/fruto de la tradición judeo-cristiana y greco-romana, se abra paso.

Todos somos un poco morenos (como allí se diu/parla) Sr. Durán/Lleida. Todos somos, en el fondo, un poco dependientes. Hombres y mujeres merecen vivir en paz. El ministro Gabilondo anunció un plan en la FP para paliar el déficit de 60.000 plazas en materia de dependencia, cuarto pilar del estado de bienestar. Solo porque se le siga encendiendo la luz a mis padres, dentro de unos años, en un cordón de teleasistencia, merece la pena escribir todo esto.

Diario HOY, 21 de octubre de 2011

Libro: “A favor d´Espanya i del catalanisme”. Autores: Joaquim Coll y Dani Fernández. Edhasa. Barcelona, 2010.

Sitio recomendado: Mar Mediterráneo.

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El puente

27 08 2011

¿Esta reforma será puente para otra mayor: igualdad en el acceso al trono, cambio del Senado, mapa autonómico, federalismo europeo…?

Escribo desde Torremolinos. Llegué por Antequera como Alfredo Landa en aquella película “El puente” (J.A. Bardem, 1976). Un problema en el coche me limitó la marcha. Como ahora España, el motor me devolvió a esa road movie que, en la transición, retrató un país distinto a lo caricaturizado por el mismo Landa en las frívolas comedias de M. Ozores (“Manolo la nuit”): el falso imaginario del macho ibérico y las suecas rendidas a sus pies con que los estertores del franquismo levantaban la moral a una España retrasada. Esta obra maestra de la filmografía no sólo utilizó al icono del “landismo” como antídoto para tal engañifa, sino que introdujo el compromiso social y el canto por la democracia dos años antes de que tuviéramos Constitución.

En 1976, Landa compartió reparto con Juan Luis Galiardo en “Mayordomo para todo”, otra de Ozores. Hacía de criado en la Costa del Sol, de un play boy que eludía el sexo por miedo a morir. Landa lo sustituía. Galiardo, que en aquellos años se fue a México para hacer de galán, estuvo esta semana en la región. Es de San Roque, como Monago. Galiardo, del de Cádiz; y el presidente, del de Badajoz. El antiguo seductor defendió una auditoría contra la gestión del Festival de Teatro Clásico de Mérida, el mismo que el pasado año le contrató “El avaro” de Moliére, que nada tiene de clásico ni de grecoromano: “De esos polvos, vienen estos lodos” -afirmó. Lo conocí en 1994; vino a Badajoz para pregonar el carnaval. Supo entonces del hospital militar, y un año después lo difundió como zona decadente en “Suspiros de España y Portugal”; fue catorce años antes de su Goya por “Martes de Carnaval”. Presume ahora de campeón en natación a braza, ejemplo de reforma para su edad veterana. Ahora, hasta se ha ofrecido como imagen para Extremadura.

Llegué a Torremolinos a 80. La autovía por donde circulaba no era la N-IV de Andalucía -de doble sentido en 1976- ni viajaba en esa Montesa Impala con la que Landa partió desde Madrid hacia esta seña del turismo patrio. Hasta el concesionario que me averiguó la avería está en la avenida Fraga Iribarne, el primero en ver turismo y machos ibéricos como salida a los males del régimen y advenimiento de la democracia. Todos nos hemos reformado. Fraga tras regresar de Londres; Landa en actor determinante, eterno para nuestra región desde que fuera Paco “el bajo” en Los Santos Inocentes; el “embajador” Galiardo, dispuesto a competir en cualquier piscina; carreteras secundarias en autovías; motos en campeones de motociclismo… Reformas espontáneas para que ahora cambie la Constitución, imposición de Europa: para poder mantenernos y no volver a las comedias de Ozores. Serán los gobiernos quienes decidan dónde invertir y recortar. También cada CC.AA, con la autonomía que reclamaban: ¿Concienciadas de aquellas necesidades que plasmó Bardem?; ¿Será esta reforma el puente para otra mayor, acorde a una nueva España: igualdad en la sucesión regia, reforme el Senado, cierre del mapa autonómico, federalismo europeo…? Un país de pandereta se arriesga a ser “mayordomo para todo”, engañándose con que Suecia está rendida a sus pies. “De esos polvos, vienen estos lodos”.

Diario HOY, 27 de agosto de 2011

Libro: “La reforma constitucional y la problemática del poder constituyente”. Autor: Pedro de Vega. Editorial Tecnos, 1985. 312 pags. 19,50 €.

Sitio recomendado: Torremolinos. Málaga. Costa del Sol. España





Los “gorrillas” del aire

11 12 2010

 

El Estado de Alarma nos devuelve el orgullo por lo público y por funcionarios en su defensa de los derechos constitucionales

Los ‘gorrillas’ son un producto típico del sur, de las calles extremeñas y andaluzas. En Madrid no hay. Aquí estamos acostumbrados a su presencia. Hace años, los de la hermandad de ex combatientes te ponían un cartón azul en el parabrisas; ahora son otros derrotados los que hacen notar su presencia. Para existir deben aparentar que la calle es suya, con aspavientos de autoridad. Casi como una extensión de la beneficiencia le ‘cedemos’ un espacio público y autoridades civiles y militares, guardias urbanos incluidos, les soltamos medio euro, antes que pasar por taquillas más exigentes.


Cuando alguno amenaza con rayar tu coche si no pasas por ‘taquilla’, el vecino reclama su derecho a aparcar y la Policía aparece con otra intención, más expeditiva y coherente con el interés general. Es como un pequeño Estado de Alarma. Lo que aplicó el Gobierno el puente de la Constitución y de la patrona de la Infantería para doblegar a esos ‘gorrillas’ del aire que exigieron más dinero por aparcar los aviones de nuestro espacio aéreo, propiedad nacional. Su militarización, por conculcar un derecho tan fundamental como la movilidad, ha devuelto a los españoles el orgullo por la defensa de lo común, de los derechos inalienables y de un Ejército que -desde la lealtad mayoritaria al Rey demostrada el 23-F- ha ratificado su defensa de los valores constitucionales, a la orden del Consejo de Ministros, de la democracia, cerrándole el paso a estos pícaros, enfermos por la nómina y traidores a la vocación de servicio público que debe guiar a cualquiera cuando oposita o contrata con una empresa pública. No extraña que, con esos comportamientos, no se movilicen los ciudadanos contra las privatizaciones.


Cuando el CIS refleja escasa confianza en los políticos, este puente de la Constitución, mientras otros aguardaban en Fuerteventura, el Gobierno quebró el chantaje de los ‘gorrillas del aire’ y el presidente de la Junta y la delegada del Gobierno vigilaron la alerta por el vendaval que amenazó a Extremadura. Son políticos que ganan menos que los controladores aunque deban vigilar todo tipo de tráficos, con más presión y peor prensa. Esta semana, José Luis Quintana se despega de una cómoda posición frente al Fomento regional y desea brindar su agenda y gestión al juicio de los vecinos de Don Benito. Otra muestra de compromiso. Pero, como ocurre entre ‘gorrillas’, aparecen oportunistas que jamás ayudaron a buscar plazas donde aparcar el vehículo pero reclaman limosna apareciendo por allí a última hora, cuando todo está decidido. Apelan a que no pueden trabajar porque están enfermos, de ansiedad. Envían desde la distancia solidaridad de veraneo con traje y corbata; te quieren agarrar de la solapa, o visitan los daños de la reyerta tres días después de que todo estuviera controlado. Contra eso también habría que estar en alarma, porque los datos del CIS no benefician a nadie sino que alertan al propio Estado. Y esta vez, así lo renovaron esta semana, no podemos culpar a los militares, los que se marchan de nuevo al Líbano, a una torre de control, para defendernos de gorrones y gorrillas.


Diario HOY, 11 de diciembre de 2010

Libro: “El modelo constitucional de las Fuerzas Armadas”. Autor: Lorenzo Cotino Hueso. INAP. Madrid, 2002. 747 pags.

 

 

Sitio recomendado: Don Benito, provincia de Badajoz. Extremadura.







Virguerías

6 02 2010

Los partidos independientes, o bisagras de gobierno, no se emplean en ellas sino que rescatan Veguerías del medievo, anteriores al Estado Liberal

La candidatura de Albalá como sede del primer Almacén Temporal Nuclear y la salvación de Caval en Valdelacalzada tienen un nexo común. Los primeros optan a la basura nuclear gracias, en buena parte, no tanto a las condiciones sísmicas de la localidad, sino a que el gobierno municipal estaba en manos de unos Independientes (GIA), que han roto hasta entre ellos la disciplina de voto. En la cooperativa de Vegas Bajas, su potencia económica y de empleo impulsó en los noventa otro grupo independiente que llevó a su gerente a ser alcalde.


Nunca he creído en los independientes. Es contrario a la política. Decía Alfonso Guerra que quien se definía “apolítico” era “de derechas”. La mayoría de grupos independientes que surjen en los pueblos terminan respondiendo a intereses particulares o parciales. No incluyo a aquellos grupos nacidos de escisiones en la agrupación local de uno de los grandes partidos. Conflictos no resueltos que mantienen su ideología para los comicios autonómicos o estatales. Pero, algo rondaría por la cabeza del Consejero de Industria, José Luis Navarro, cuando dejó caer que “alguien desde Madrid” invitó al GIA de Albalá a optar por el almacén nuclear, sabedor él y esos madrileños del menor control que recibe una fuerza política sin plegarse a la disciplina de los grandes partidos, no tanto a la calidad geológica del suelo. Por contra, la conexión partisana entre el alcalde actual de Valdelacalzada, Pedro Noriega, y la Junta de Extremadura, por manos de la Vicepresidenta Aguilar y de su Directora, Ana Alejandre, hicieron virguerías esta semana con los bancos para flexibilizar la deuda de Caval. Comienza a ver la luz.


Los partidos son organizaciones que agregan intereses sociales. Los vehiculan, introduciéndolos dentro del sistema político. Los parlamentarios -según Von Beyme- son los únicos que están en el sistema y en la sociedad civil. Son el mal menor. Se autocontrolan y se enlazan en todos los estratos territoriales. Stein Rokkan afirma que son, al mismo tiempo, agentes de conflictos, nacidos de fracturas: con la Iglesia; entre el centro y periferia; entre lo urbano y lo rural; o entre propietarios y trabajadores. Tienen muchas funciones; entre ellas, se obligan a reclutar élites para formar gobierno. En momentos de desafección entre la política y la sociedad no las entienden con esta crisis, listas bloqueadas que obligan tragarse packs completos, y hay partidos que imponen el chantaje. Los que proclaman la Independencia, bisagras de gobierno, no se emplean en virguerías sino que rescatan Veguerías del medievo, anteriores al Estado Liberal que los constitucionalizó como partidos políticos, a cambio de las Diputaciones como sucediera durante el Bienio Negro. Les hacen caso. La portavoz parlamentaria del PP, Dolors Monserrat, se mostró a favor de esa ordenación territorial hasta el punto de querer una octava veguería en el Penedés. Mientras, interesantes propuestas, los “huertos urbanos”, emanan de asociaciones cívicas y no de los partidos. Comienza a calar en la ciudadanía que la política es una industria más; como la del cine, y la gente ansía encontrar un asidero de valores. En éstas y otras latitudes hay actores secundarios que aparecen sólo para enredar la trama hasta aburrir al espectador y tomar pocas decisiones. Deshacer algunos entuertos va a ser también una virguería constitucional.


Diario HOY. 6 de febrero de 2010

Libro: “Cuando el tiempo nos alcanza. Memorias 1940 -1982”. Autor: Alfonso Guerra. Espasa Calpe, 2004. 354 pags.

Libro: “Dejando atrás los vientos. Memorias 1982-1991”. Autor: Alfonso Guerra. Espasa Calpe, 2006. 397 pags.

Libro: “Los partidos políticos en las democracias occidentales”. Autor: Klaus Von Beyme. Siglo XXI, 1982. 542 pags.

Libro: “State formation, nation-building and mass politics in Europe”. Autor: Stein Rokkan y otros. Oxford University Press, 1999. 422 pags.

Sitio recomendado: Valdelacalzada. Día de la Independencia. Pueblo de colonización del Plan Badajoz

Sitio recomendado: Albalá. Ermita de San Joaquín y Santa Ana. Cáceres










6-D

5 12 2009

Alguien debería entonar el mea culpa, pues cada año pasa más desapercibido el Día de la Constitución


Mañana se conmemora la Constitución. Si festejamos triunfos deportivos, debería entonarse el mea culpa si el 6-D pasa desapercibido. La democracia cuesta alcanzarla y se va en un brete. Decía Vara hace días: “Hay miedo en reformar la Constitución”. Añado “hipocresía”. Necesita reformarse en, al menos, dos aspectos: Introducir la igualdad de sexo en el Título de la Corona; y que el Senado sea una auténtica Cámara territorial. Se consensuan estatutos autonómicos, grupos parlamentarios y olvidan al Estado. Si la pactaran los partidos, se mantendría la esperanza en la política. La oportunidad no debe ser excusa. Nadie como un padre para saber qué le conviene a su hijo, cuándo hacerlo. Primogénito ahora el varón, una disposición transitoria indica a partir de qué sucesión entraría en vigor la igualdad de género. Se hizo en 1978 con los derechos forales, del siglo XV, y la libertad de prensa se ejerce por derogación tácita de ley.

La monarquía parlamentaria es símbolo de unidad en un Estado plurinacional. Las mayores masacres en nuestra historia se produjeron tras períodos republicanos: guerras carlistas y en la incivil de 1936. No caben comparaciones. No fue una monarquía quien creó cámaras de gas. España no se constituye en país tras revolución o escisión. Leer “Sostiene Pereira”, de Antonio Tabuchi, ilustra: España fue neutral en la primera guerra mundial. En esa imperfecta democracia alcanzó su escaño Pablo Iglesias. Reformas en constituciones presidencialistas -iniciadas por Chávez- igualan la temporalidad en los cargos, en estos casos con funciones ejecutivas. De entre las fuentes, Manuel Aragón -tutor del Príncipe- rebaja toda posible discrecionalidad. Los partidos más votados siempre formaron gobierno, tras consulta formal al Rey.


Ejercen la más alta representación del Estado en cenas y desfiles militares. Apadrinan solidaridad, patronos contra la discapacidad. Rompen estereotipos con visitas como en Hurdes. Este año los Príncipes vieron dos modernas instalaciones en Extremadura: “Estamos como en casa” -dijo SAR don Felipe en Cáceres. Recorren España, y el mundo, de norte a sur, de levante a poniente. Junto a Zapatero, el Rey nos representó en la Cumbre Iberoamericana de Estoril. En días, visitará a Obama en la Casa Blanca. Mucho antes, fue Badajoz: Pax Augusta, Basangus, taifa del Califato de Córdoba, la capital oficiosa del Reino. En ella se comprometieron reyes y reinas.

El pueblo les devuelve ese cariño. Inundaron de arroz las calles durante las bodas de Sevilla, Barcelona y Madrid. Una de sus hijas, SAR doña Leticia, subirá al trono. Unos, procesionando en Semana Santa, o yendo a los toros por media España, los acusan de antiguos; otros, lo hacen mientras un menor arriesga su vida para coronar un castellet, rapa a las bestas, o corre tras los bous embolats.

Tradición sin “d” -de diana- se convierte en traición. La más alta de ellas -contra el Estado- está recogida expresamente como delito en esa Constitución que conmemoramos los españoles mañana, día 6 de diciembre, con “d” de Dios pero -sobre todo- con “d” de democracia.

Diario HOY. 5 de diciembre de 2009

Libros: “La Constitución Española”, 1978. Norma Suprema del ordenamento jurídico español, define a España como un Estado Social y Democrático de Derecho.

Libro: “Libro-Homenaje a Manuel García Pelayo. Univ. Central de Venezuela. Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, 1980. 920 pags. LA MONARQUIA PARLAMENTARIA COMENTARIO AL ARTICULO 1-39 DE LA CONSTITUCIÓN
ESPAÑOLA. MANUEL ARAGÓN.


Libro: “La Vida y la época del fundador del PSOE y UGT Pablo Iglesias”. Gustavo Vidal Manzanares. Nowtilus, 2009. 400 pags. 18 €

Libro. “Zalacaín el aventurero”. Autor: Pío Baroja. Espasa. Colección Austral. 271 páginas. 8,75 €

Libro: “Sostiene Pereira”. Autor: Antonio Tabuchi. Editorial Anagrama, 2006. 184 páginas. 8,71 €


Sitio recomendado: Badajoz. Plaza de San Francisco.






Ibarra y los españoles

26 09 2009

Españoles son los 14.481 extranjeros que cotizan en Extremadura. No quien lo hace en Mónaco o se operan tres veces por la misma imprudencia

Ibarra “no representa hoy a nadie” –según el PP extremeño- pero a la mínima le contesta hasta su candidato a presidir España, Mariano Rajoy: “Si llego a decir eso, los del PSOE me excomulgan”, dijo sin abordar el fondo de la reflexión. El morbo que despierta Rodríguez Ibarra es proporcional al ruido de cristales que –deseado, o no- provoca el titular al que reducen sus palabras. Ibarra es Ibarra, pese a no estar en primera línea, leal en el debate interno de su partido y coherente por reflexionar sobre otro artículo publicado días antes en el mismo diario.

¿Pero, qué dijo Ibarra para despertar tanto revuelo? En su tribuna periodística ni atacó a Zapatero, ni a Vara. Criticó a los que se refugian en el anonimato y después no se atreven a disentir en los debates propios que define toda organización. El resultado no pudo ser más laxante: la dirección se pone las pilas y comienza una campaña sobre las medidas gubernamentales, que ya se realiza en Extremadura desde hace diez años; provoca un enroque que silencia a los anónimos; y regala dosis de apoyo con el límite de los reglamentos que ellos mismos aprobaron: ¡A otra cosa!


Dos días después, lanza unas declaraciones radiofónicas que –limitadas a un titular como “La sanidad para los españoles”- suenan tan mal que cuesta creerlas así. Nadie, en sano juicio, daría crédito a una interpretación descontextualizada, casi xenófoba, de quien durante toda su carrera política definió a Extremadura como “tierra de acogida”. Durante sus mandatos, la región desplegó una red permanente de cooperación pese a gestionar presupuestos más limitados y abanderó la solidaridad que ejercía para fuera porque la reclamaba dentro como pilar ideológico.


La concordancia parece simple: Español es quien legalmente ejerce sus derechos y obligaciones según dispone la Constitución y el resto del ordenamiento, incluído los acuerdos y tratados internacionales que vinculan a nuestro país: ¿Es que alguien olvida las críticas contra el propio Ibarra por ofertar servicios sanitarios al vecino Alentejo, mientras ampliábamos tecnología médica con fondos transfronterizos?

Para la izquierda, la sanidad es un derecho, no un producto de beneficencia ni de la caridad. Define al Estado del Bienestar como los servicios sociales, más extensos que los comedores de urgencia. Y todo derecho para ejercerlo necesita de garantías (legalidad para saber quién reside o es nativo, fiscalidad, deberes constitucionales) y límites (hasta dónde se extiende la solidaridad). Español es cualquiera de los 14.481 extranjeros que cotizan en Extremadura. No quien rinde impuestos en Mónaco, aunque tenga para pagarse un seguro privado, ni los ochocientos mil que estaban sin regularizar con Aznar. La sanidad pública tampoco le debería ser gratis al turista que usa su estancia para operarse las varices por riesgo de trombo, ni para esa niña extremeña que acumula tres cirugías faciales porque se cayó otras tantas veces de la moto, todas sin casco.

Las CC.AA. deben 63.508 millones de euros, el 5,9% del PIB. Sólo Extremadura gasta casi 30 anuales en botica. Se piden reformas estructurales en infraestructuras, energía, educación y relaciones laborales pero la sanidad adeuda un billón de pesetas entre todas las CC.AA. Antes que reactiven el discurso del copago, Ibarra se moja y será creíble cuando demanden más esfuerzo. “Las crisis generan costes”, advierte. Hoy, dicen que “es absurdo”. Mañana, le darán la razón… como cuando el ordenador en El Carrascalejo. Al tiempo.


Diario HOY. 26 de septiembre de 2009

Libro: “20 años de poesía”. Edición a cargo de Andrés Soria Olmedo. Editorial Tusquets. 510 pags. 25 €

Libro: “Un país mundano”. Autor: John Ashberry. Traducción y prólogo de Daniel Aguirre. Editorial Lumen, 222 págs. 16,9 €

Sitio recomendado: El Carrascalejo (Badajoz)





Individuales

24 07 2009

Contemplamos el incumplimiento de límites y garantías como la protección de la infancia para la libertad de expresión y pocas veces se denuncia


Si utilizas el buscador más famoso en Internet e introduces “Ojalá estuvieras aquí” -título del último single de los extremeños Tam Tam Go y sintonía para la excelente campaña de Turismo Extremadura- en la primera referencia podrás adquirir la descarga de la canción junto a vídeos pronográficos, ancianas en pelotas, gemidos convertidos en politono y consoladores inverosímiles. La paginita digital cumple toda regla mercantil del comercio electrónico, evita el pirateo, pero –con acceso tan abierto como las piernas que le sirven de reclamo- nadie sabe si el receptor eres tú, tu hijo o el mastuerzo del cuarto que ya está en edad.


Valga ese ejemplo, como la emisión del film “Acusados” en horario infantil donde Jodie Foster sufre una violación múltiple, para contextualizar. Y, ante ello, queremos saciar la indignación que nos provocan los recientes sucesos contra dos niñas en Baena e Isla Cristina rebajando la edad penal del menor y encarcelando en el olvido nuestra conciencia. No será tan simple. Contemplamos a diario el incumplimiento de límites y garantías como es la protección de la infancia para la libertad de expresión y pocas veces se denuncia. Y lo dice la Constitución.


Con mayor tragedia, la sociedad reproduce comportamientos hipócritas que comenzaron con el botellón. A principios de los noventa, se reducía a señalar los ayuntamientos que no prohibían esas concentraciones juveniles. Nadie miraba la escuela, ni las tiendas de conveniencia, ni a los hijos y qué hacíamos en la calle hasta la madrugada. Una madre quiso agredir a un policía cuando éste le comunicó que su hija, menor, estaba en urgencias del Infanta Cristina con vitámina B12 en vena para sacarla del coma etílico. La madre le acusó de “haberla emborrachado” porque su niña “sólo bebía Fanta”. Hoy, otros aseguran que sus hijos sólo utilizan Internet o el móvil para ampliar conocimientos. Entiendo así las reservas de la consejera de educación y por qué los ordenadores se quedan en el instituto.

Esta semana el ayuntamiento de Cáceres pilló al “pringao” que garabateaba con spray el patrimonio de la humanidad. En Mérida, a quien saque la basura antes de las diez le caerán hasta 750 € de multa. En Badajoz, el concejal reconoce que acabaron las palabras y empieza el lápiz y el boletín de sanciones… Aunque la actual Ley del Menor –aprobada en el año 2000 por la entonces ministra Mariscal de Gante- faculta que a mayores de 14 años se les interne hasta cuatro años, y libertad vigilada otros tres, queremos más dureza y rebajar la edad penal en caliente.


Coincidirán en que nadie confía que con rejas, y tirando la llave, solucionamos el problema. Es una crisis de valores, tiene razón Vara. Sobre todo, la ausencia de una conciencia colectiva. Triunfa la sanción individual y que sea la autoridad quien la ejecute bilateralmente. Maldicen educar en ciudadanía porque impide la libertad y preferimos abonar una multa antes que la vecina vea al niño reparando papeleras que él mismo destrozó en la última borrachera. Los culpables de esas agresiones son maduros para la cárcel pero ella no sabemos si lo es para abortar tras esa violación.


Esta crisis obliga a un gran pacto social y político para salir de ella. No sólo en lo económico. Parte de raíces que las valoramos sólo cuando nos toca individualmente.


Diario HOY. 24 de julio de 2009

Libro: “Corazón de Napalm”. Autora: Clara Usón. Editorial: Seix Barral. 2009. 368 páginas. Precio: 20 €

Sitio recomendado: Isla Cristina (Huelva). Puerto y playas