“Más” líneas rojas

18 06 2011

Contribuir a la gobernabilidad desde la izquierda pasa por convertir movimientos ciudadanos en procesos con más participación

Según el conservador Artur Mas, en el sistema democrático sirven para delimitar hasta dónde se puede llegar. Es cierto. La violencia deslegitima cualquier deseo de cambio. También, el lenguaje violento que atribuye a Rubalcaba una competencia que es de Mas y de sus Mossos. Culpan a los indignados hasta de una cacerolada que los hosteleros de Chueca, a quienes Gallardón no les deja abrir de madrugada, le dieron junto a su familia con injusticia bestial. Es el alcalde de la ciudad más endeudada de España y la Policía Local debe protegerlo. El TDT Party se encarga cada noche de violar el verso y los pendulazos tienen consecuencias: si la derecha cede al populismo y al nacionalismo, la izquierda, o una parte, puede ceder a la formación de movimientos radicales. Si la derecha exalta la globalización del mercado y no de los derechos, parte de la izquierda se desliza hacia el rechazo, aun violento, de la globalización. Sólo si la derecha y la izquierda tienen perspectivas de gobierno o temores de perderlo tratarán de conducir estos procesos. Es el equilibrio necesario que sustenta al sistema menos malo de los conocidos.

Trasladar a las palabras de Ortega y Gasset pronunciadas en 1937, cuando España se mataba -«Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil»-, podría abonar aún más el campo para que tecnócratas o populistas tomen las riendas. Los primeros no podrán presumir más de tener respuestas para la crisis que generó la política financiera y de suelo desde 1997; los segundos atacan con listas abiertas. No hablan de listas ‘cerradas y no bloqueadas’ para que el ciudadano elija dentro de unas siglas, más democráticas incluso que para el Senado. Dibujan con trazo negro la puerta para que algunos tertulianos, o financieros de esas tertulias, se cuelen de rondón sin más control que el de su ego. Luego, cubiertas sus ‘expectativas’ individuales, culparán a los demás del hundimiento de ‘la patria’ para que, ante el caos, otros defensores de esa unidad nacional solucionen por la tremenda el desaguisado. Los populistas, lejos, más ricos; y los demás, aquí, llorando más tragedias. En Italia, intentan interrumpir el proceso. Berlusconi abraza ahora la xenofobia como huida desesperada a su inminente derrota tras la unión de ‘las izquierdas’, hoy tan diversas como heterogéneas.

Ser de izquierdas para mantener el estado del bienestar puede parecer heroico, ante la avalancha neoliberal, pero no se aleja de otra posición conservadora. La solución no es eliminar los movimientos ciudadanos o encerrarse en los efectos perversos de la globalización. Contribuir a la gobernabilidad desde la izquierda pasa por convertirlos en procesos comunitarios con más participación ciudadana y la globalización en energía positiva que vivifique la democracia y los sistemas económico-sociales en el mundo. En definitiva, trazar más líneas rojas que nos salvaguarden de una amenaza que siempre estuvo y aflora cada noche en el televisor para salvaguardar todavía más a un sistema que necesita de la convivencia entre izquierdas y derechas. El tablero de la democracia.

Diario HOY, 18 de junio de 2011.

Libro: “Derecha e izquierda: Razones y significados de una distinción política”. Autor: Norberto Bobbio. Taurus. Madrid, 1995. 187 pags. 

Sitio recomendado: España





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La noche es joven

11 09 2009

Los padres de los vándalos de Pozuelo no pueden negarse a la decisión del juez y después descargar las culpas en los demás


En lugar de hacer botellón, los jóvenes de La Serena han organizado una ruta nocturna, a la luz de la luna, para recorrer a pie cuatro kilómetros por el camino de Valdejazmín. Salen de Castuera desde el aparcamiento del Museo del Turrón a las nueve y media de esta noche, tutelados por la asociación Luna Serena, y al final del trayecto les aguarda un pequeño refrigerio para reponer fuerzas.


Esta cita, laica y nocturna, se suma al peregrinaje, devoto y mariano, que esta semana precedió la celebración de la patrona de Extremadura, Ntra. Sra. de Guadalupe. Como en el camino de Santiago, cientos de peregrinos -algunos rezando el rosario como propone el cardenal Rouco para alternancia al botellón o pendientes de los ruidos de la noche, como sorprendiera el escritor y merecida Medalla de Extremadura, Sánchez Adalid- recorrieron a pie mayor distancia.

Ambas iniciativas son loables. Ni una es de izquierdas, porque el gobierno municipal sea de un color, ni todos los peregrinos votan a la derecha o creen que el rezo es el mejor antídoto para frenar las hormonas. Desde luego, contrarrestar la falacia de que los hechos vandálicos acaecidos en Pozuelo de Alarcón están protagonizados por jóvenes forasteros “y de izquierdas” sería tan estúpido como recordar que en ese municipio gobierna el PP con competencias para proteger sus instituciones, según ley. Los vándalos son vándalos -crecidos con la nocturnidad y la euforia- y forman parte mínima de una juventud que comienza a engordar con peligro lo que los sociólogos denominan “abstencionismo militante”: No sólo no van a votar, sino que se sienten orgullosos de ello.

Cuando el destello de las luces de neón se marchita, las transiciones son traumáticas. Le escuché ayer al actor Imanol Arias que “cómo vamos a abrazar una nueva economía sostenible, si hay gente que carece de lo más básico” y me acordé de los 420 euros, los impuestos, la reforma para una mínima cobertura sanitaria que pretende Obama como inicio del nuevo sueño americano, y de los proyectos industriales que generan empleo sin que renunciemos a disfrutar de parajes bucólicos. Cumplir todas las garantías y abrir esperanzas de futuro para nuestra juventud, al mismo tiempo.

Tenemos el mejor ratio de bibliotecas públicas, pero tan vacías a diario como dotadas de fondos; usamos poco las pistas polideportivas y nos repelen los inmigrantes jugando en ellas; nos sentimos españoles, orgullosos con normalidad de que venga La Roja, convivimos ejemplarmente con ello, pero mañana estaremos a garrotazos localistas en otro partido de liga regional; nos regalan una noche y la luna para besarla, y todavía terminarán la madrugada destrozando papeleras cuando maldigan no haber recorrido el camino alumbrado por sus ojos enamorados.


Las transiciones son traumáticas. Sería hipócrita no reconocer que todos hemos colaborado, gozado y sufrido con este recorrido. Nos caemos y nos levantamos. Pero si en este trayecto sancionan a alguien y le obligan a regresar a casa antes de la diez, los padres que te tutelan no pueden negarse a cumplir la decisión judicial y descargar las culpas en los demás, como ocurre con los detenidos en Pozuelo. Una comunidad la formamos todos y es la que nos abriga frente al individualismo. Si no, los traumas terminan en fracturas insoldables. Y restañarlas, desde luego, sí es de izquierdas… y no tiene por qué no ser de derechas: Es una cuestión del sistema de valores en plena transición.



Diario HOY. 11 de septiembre de 2009

Libro: “Amanecer”, “Eclipse”, “Luna Nueva” y “Crepúsculo”. Autora: Stephenie Meyer. Editorial Alfaguara. Precio aprox. 17,5 €

Libro: “Después del anochecer”. Autor: Stephen King. Editorial: Plaza y Janés. 464 páginas. 21,9 €

Libro: “Los vivos y los muertos”. Autor: Edmundo Paz Soldán. Editorial Alfaguara. 204 páginas. Precio, 15,5 €


Sitio recomendado: Atardecer en La Siberia extremeña. Comarca de Badajoz








Antes de la final

29 05 2009

Los partidos no son ajenos a la indolencia colectiva: el PP afronta la campaña como prórroga a las últimas elecciones o alinea veteranos en retirada


Medio en broma, medio en serio, comenté durante mi último viaje a Bruselas a uno de los técnicos de la Oficina que Extremadura tiene allí abierta que “habría que proponer a la Academia de Yuste para el premio Carlos V a la UEFA por la Champions League”. Despertó risas por la frivolidad. Lo entendía por las personalidades que lo atesoran y las que aún son firmes candidatas. Pero, vista la semana, reitero que ningún evento continental ocupa más páginas en la prensa europea, ni ha uniformado tanto las costumbres desde Berlín hasta Lisboa que el fútbol del martes y el miércoles. Tanto, que hasta el PSOE ha elegido como lema de campaña al 7-J que “Este partido se juega en Europa”, coincidiendo con la semana que dirime qué club coronará la temporada

Bebe de esa sociedad que ha generado el “homo videns”, en palabras de Sartori, un hombre televisivo: España e Inglaterra se paralizan el miércoles por un partido de fútbol; los patriotismos se diuyen porque el icono de los atléticos se pasa al Liverpool; en ese club juegan más españoles que en quienes ribetean su camiseta con la rojigualda; hasta adormece las pasiones porque -como sucediera con Figo, con Etóo, Seedorf o Henry- el mercado demuestra que no hay más patria ni bandera que el dinero y sólo los pobres inmigrantes, atraídos por los africanos que triunfan y se enriquecen en nuestro fútbol, discuten a cuchilladas sólo llegar a puerto o por las calles de Mérida.

Poco nos resolverá la vida si Iniesta marca, o lo hace Rooney -escribo esta columna una hora antes de que comience la Final de la Champions- pero nadie me moverá del sofá las próximas tres horas. Ahora bien, reconocido el pecado, no acabo de entender por qué no sabemos dimensionar los que nos jugamos con las elecciones del próximo 7 de junio. Sólo en agricultura, Extremadura ha recibido en 23 años de europeísmo 9.000 millones de euros (casi 1,3 billones de pesetas para un millón de habitantes). Podíamos sumar acerados, bibliotecas, carreteras, fondos sociales para contratar desempleados en los ayuntamientos, rampas para que circulen dependientes o carritos de bebés, colegios o centros de salud… Un 75% de todo ello ha salido de la solidaridad europea y eso sí tiene trascendencia en nuestra vida cotidiana. Allí decidirán sobre las tarifas eléctricas, el tabaco, el vino, la depuración de aguas o la recogida selectiva de basuras y lo más triste ante la indolencia colectiva es que habrá Parlamento Europeo, con o sin nuestro voto.

Los partidos políticos no son ajenos. El PP afronta esta campaña como una prórroga a las últimas elecciones para gobernar España, conforma sus alineaciones con veteranos que están más para el fútbol playa que para una máxima competición y hay quien sale al campo a empatar o a la espera de que falle el contrario.


Antes que comience la final, envidio a quienes viajaron a Roma para empujar con su aliento al equipo. Han empleado dinero, tiempo e ilusión. El 7-J, domingo -día de tradición futbolística en España- muchos voluntariamente serán sólo espectadores de la contienda real que se dirime en una Europa en crisis. Como buenos futboleros, siempre les quedará a la mañana siguiente echarle las culpas al árbitro, a las lesiones (o a las comuniones) y a Zapatero, tras más de una década abusando del juego por la banda derecha.

Diario HOY. 29 de mayo de 2009

Libro: “Homo Videns: La sociedad teledirigida”. Autor: Giovanni Sartori. Taurus, 1998. 244 pags.

Sitio recomendado: Roma. Coliseo Romano






Descubrir a las mujeres

8 05 2009

Lo menos relevante en Arantza Quiroga, Begoña Gil, María del Mar Blanco o en la sentencia que lanzara la hija de Isaías Carrasco, es la estética


En la izquierda no entienden de mujeres. La frase es de Silvio Berlusconi: “La izquierda no tiene buen gusto, ni siquiera cuando se trata de una mujer -dijo el primer ministro italiano. Nuestras candidatas femeninas son mucho más guapas. En el parlamento no hay competición”. Otra vez, afirmó que las mujeres de la izquierda son feas y llamó “sección menopausia” a sus seguidoras más veteranas, a quienes les invitó a hacer pasteles. Para Berlusconi, una razón de peso para invertir en Italia es que “tenemos bellísimas secretarias…chicas soberbias”. Hace meses que le espetó a Zapatero que tendría dificultades en gobernar con tanta ministra.


La Unión Europea quiere sancionar a Italia por no aplicar criterios de igualdad en sus políticas laborales. Allí, la edad de jubilación para los hombres es de 65 años y para las mujeres de 60. Pero Silvio tiene la solución ante la precariedad laboral femenina: “Cásense con un millonario”. Ahora, su mujer, Verónica Lario, le ha pedido el divorcio y la mitad de la pasta. No aguantó la candidatura de bailarinas en la lista del partido de su marido a las elecciones europeas: “Es una desvergüenza para diversión del emperador, que ofende la credibilidad de todas las mujeres”.


El candidato popular a eurodiputado, Alejo Vidal Cuadras, ha justificado sus presencias en esa lista porque “introduce elementos de espectáculo” y porque –según él- esos rostros populares y bellos ayudarán a que se dé mayor difusión a los comicios europeos.

Esta semana hemos conocido que en la visita a la región devastada por el seísmo, Berlusconi se dirigió a una coordinadora de solidaridad y le dijo en voz baja: “¿Puedo palparla un poco, señora?”, frase recogida por Piamonte TV pero nunca emitida por pudor institucional.

“Solidaridad” es de género femenino, igual que “Tierra”. Hoy S.A.R. la Infanta Elena entrega los premios así bautizados con motivo del Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Lo recogerán, entre otras, la directora del C.P. Giner de los Ríos, Marina Romero Carmona, y FEAPS Extremadura. He tenido el placer de conocer a Magdalena Moriche, presidenta de AEXPAINBA, una entidad dedicada a ciudadanos con inteligencia límite, asociada a esta Federación, que quiere integrar a una decena de estos chicos y chicas en la administración pública. Lo menos relevante en ambas es su estética cotidiana, como tampoco la de Arantza Quiroga, la nueva Presidenta del Parlamento Vasco dirigiendo la toma de posesión de Patxi López y Álvarez (por parte de madre) como nuevo “lehendakari”, en presencia de su esposa y concejala, la extremeña Begoña Gil, de María del Mar Blanco y de la sentencia que lanzara la hija de Isaías Carrasco, el día del funeral por su padre asesinado.

Mujeres… Mucho más que rostro y número en listas electorales o en un gobierno. En estas elecciones europeas, las mujeres, empezando por las candidatas, tendrían mucho que decir, si les dejan. Ha sido una de ellas, Paca Pleguezuelos, quien ha parado la iniciativa Sarkozy para controlar las descargas en Internet. Ella no es cojonuda: Lo que algunas consiguen –empezando por nosotros mismos- es para quitarse el sombrero, no sólo los pantalones.



Diario HOY. 8 de mayo de 2009

Libro: “El club de las mujeres ambiciosas”. Autor: Jesús Rodríguez. Editorial: RBA. 222 páginas. 17€

Libro: “Exiliados en democracia”. Autor: Iñaki Ezquerra. Editorial: Ediciones B. 272 págs. 18,5 €

Libro: “Silvio José, Emperador”. Autor: Paco Alcázar. RBA Edit. 15 €

Sitio recomendado: Euskadi





Un zurdo al timón

23 01 2009

Ayer firmaba con la izquierda sus primeras resoluciones que ponían fin a los juicios en Guantánamo hasta nueva orden, o paralizaba las medidas para desmarcarse del caos del rancho tejano


Todos han hablado del icono que significa Obama para la democracia: El primer negro, afroamericano, que se convierte en Presidente de la Nación más poderosa y relevante para la defensa de los derechos universales del individuo, pese a que durante los últimos ocho años EE.UU. pareciera renunciar a tan pesado liderazgo. Obama es como San Martín de Porres. A él nos encomendamos como esperanza para sortear nuestras debilidades. Obama tiene el porte de esos aleros negros de la NBA que juegan con la elegancia y la humildad de los blancos en un juego para supervivientes de la esclavitud, donde la fuerza muscular atemorizaba como el terror preventivo que aplicó un marine de la admisnistración Bush al mundo infiel.


Para quienes nos hicimos adolescentes con las madrugadas en las que Ramon Trecet nos acercaba el sueño americano con la NBA en televisión, Obama es como esos aleros finos –Dale Ellis, Byron Scott, Wendell Alexis- que desde una esquina anónima y silenciosa cosechaban puntos, menos estridentes, para llevar a los Lakers o a los Supersonics o al Madrid a la victoria. Tenían una zurda en suspensión que acallaba los bloqueos violentos por la fuerza, los mates macarras que acongojaban al contrario y la chulería burlesca de los “niños bien” del sur tejano que se metían a bases inteligentes en el basket porque habían fracasado como quaterbacks en el fútbol americano, que es el primer ensayo estratégico para la guerra.

Pero Obama es zurdo: “Chovo” diría mi padre, que es de barrio -como Obama- pero no es negro, sólo agitanado. Cuando ayer firmaba con la izquierda sus primeras resoluciones que ponían fin a los juicios en Guantánamo hasta nueva orden, o paralizaba las medidas urgentes para desmarcarse del caos que esa administración de rancho tejano nos ha legado a la humanidad, su sonrisa blanca de zurdo cerrado me remontaba a las madrugadas en las que el triple valor de las canastas de aquellos aleros nos enseñaba que el trabajo constante evita el choque con el contrario y anota para el equipo.

La izquierda descoloca al contrario en el deporte. Lo hace Messi, capaz de sortear tacos de aluminio y botas embarradas que buscan su rodilla antes que el balón. Lo hace Robben en sus siseos por la banda que cualquier día terminan con su carrera. Hasta Nadal disfraza su tendencia diestra con una zurda poderosa que va ganando el centro, bola a bola, hasta arrinconar al contrario por su falta de respuesta.

Los zurdos, los raros, terminan por aferrarse a su rareza como un plus para la confianza. Como el negro al que no aceptaban en la élite, al niño de barrio en la escuela o al emigrante en Madrid o Cataluña. “Hemos escogido la esperanza por encima del miedo, el propósito común por encima del conflicto y la discordia”, dijo Obama: “Todos somos iguales, somos libres y nos merecemos una oportunidad”, repitió.

Posiblemente, sólo quede en un instante brillante y efímero, como esas madrugadas con Trecet dando voces donde uno era tan feliz… y con doscientas pesetas en el bolsillo. Aún creo en el ser humano, zurdo o diestro. Obama me lo ha devuelto por un instante.


Diario HOY. 23 de enero de 2009

Libro: “Hojas de Hierba”. Autor: Walt Whitman. Alianza Editorial.1969. 272 pags.

Estos son en verdad los pensamientos
de todos los hombres en todas las
épocas y naciones, no son originales míos,
si no son tuyos tanto como míos,
nada o casi nada son,
si no son el enigma y la solución del enigma,
nada son.

Esta es la hierba que crece
dondequiera que haya tierra y agua,
este es el aire común que baña el globo.

Libro: “Al pie de la escalera”. Autora: Lorrie Moore. Edit. Seix Barral, 2009. 384 pags. 19 €.

Sitio recomendado: United Center, cancha de los Chicago Bulls NBA

Sitio recomendado: White House (Casa Blanca) residencia del Presidente de los EE.UU.





Flores, libros y la luna

19 12 2008

Para la izquierda lo más fácil era identificar el enemigo en el capital, pero todos sabemos que lo importante es tener una estirpe responsable al frente de las empresas


Cuando el caso Madoff ha convertido los fondos filatélicos en una casita de muñecas si comparamos sus volúmenes bajo la pirámide de la sobrevaloración, que una empresa extremeña haya agrupado en un portal digital la biografía de 25 emprendedores de la región -esos que no entienden de oscilaciones bursátiles sino de economía real: vender producción para cubrir costos y reinvertir parte de los beneficios en nuevos proyectos- reconforta.

La web nos descubre que las cebollas que hacen reír a Roddy McDonald´s se liofilizan en Pueblonuevo del Guadiana y se comercializan para toda Europa; allí también descubrimos que la fábrica de joyería que compran por catálogo en Latinoamérica ha ampliado sus instalaciones en Jerez de los Caballeros; que la chaqueta de Fuentecapala que me regalaron las pasadas navidades se cose en Navalmoral; que el jabón de ducha que uso tras salir del gimnasio se produce en Guareña; o la fruta y el vino que consumen en Holanda en las Vegas Altas; o que la membrana térmica del coche, ésa que cuando se recalienta hace dispararse el chivato en el coche, se monta en Cáceres… extremaduracompite.com. – se llama el sitio en Internet.

Uno de los crismas que he recibido en las vísperas de Navidad recoge una cita de Oscar Wilde que no tiene desperdicio con la que cae: “Con la libertad, las flores, los libros y la luna: ¿Quién no sería perfectamente feliz?”. En la sociedad digital de hoy, los libros del poeta los hemos sustituido por una realidad individual que construyes tú mismo seleccionando sitios en la red. Y aunque este trabajo también tiene su formato tradicional en papel, no estaría mal que en el apartado de favoritos de nuestro terminal incluyamos esta referencia a los trabajos bien hechos.


No me voy a llevar más felicidad que la ajena, y la que me toca como parte de una comunidad, por visitarlo o por leerlo. Pero estoy convencido que la libertad también se consolida con estas iniciativas que generan empleo y riqueza para el bienestar general; que con sus impuestos se pueden sembrar flores en rotondas y parterres municipales; y que alguno de ellos financian –por detrás- la edición de libros ejemplares para Extremadura o intentan llevar la luna a los más desfavorecidos, como hace el gerente de alguna constructora extremeña con los enfermos de leucemia.


Para la izquierda lo más fácil era identificar el enemigo en el capital. Pero ahora todos sabemos qué importante es contar con una estirpe responsable, valiente y solidaria al frente de las empresas porque el Estado no tiene un cajón infinito con el que cubrir los rotos del sistema. Más, ahora.

Nos gustan los libros, las flores y contribuimos cada semana para no perder la libertad. La luna no te la regala un billete de lotería, aunque pueda financiarte el viaje. “Estar en la luna” es sentirse feliz con uno mismo o discernir una sonrisa cómplice que alguien te regala porque, cumpliendo tu sueño, haces feliz a los demás. El problema surge cuando uno no lee, sólo se aprende el título y se queda –en este caso- con el perverso concepto que encierra el verbo “competir”. También en Extremadura.


Diario HOY. 19 de diciembre de 2008

Libro: “El retrato de Dorian Gray”. Autor: Oscar Wilde. Editorial Norma. 2003. 300 páginas

Sitio recomendado: La Luna (puede verse desde cualquier parte del mundo). En la foto: Luna Llena





La trampa de las élites

16 05 2008

No deberíamos persistir en el error lingüístico de llamar “los catalanes quieren…” ante propuestas de una élite diseminada en más de un partido político y que conecta con otra valenciana.

Las élites son cosmopolitas, la gente es local. La riqueza, el poder económico es algo que no está en ninguna parte mientras que la gente sí vive en un lugar concreto. Se escapa al control de esa sociedad local y el gran dilema de los nacionalismos, periféricos o centralistas, es cómo compatibilizar su discurso ante la movilidad de un capital sin fronteras y, cada día más, de la mano de obra directiva o de jubilados que retornan a su origen. Algún humorista recordó hace unos años que ya tenían la oportunidad de matricular los vehículos con la “Cat” de Cataluña: “Sólo queda fabricarlos allí o que el Impuesto de Sociedades no rente en Alemania”, añadió. En Euskadi y Navarra lo tienen mejor. Amparados por privilegios medievales concedidos por Isabel la Católica, su menor esfuerzo fiscal atrae sedes empresariales al régimen foral. Hasta el pájaro de José Luis Moreno anidó allí para pagar menos al resto de esa España que tanto pregonaba en sus programas nocturnos en Tele Urdaci. Aceptado el islote foral por nuestra democracia, su techo es la autodeterminación, utilizada en vísperas electorales como cebo político por parte del PNV o para reclamarla tras el injustificable uso tribal del amonal. Y la bilateralidad que proyecta el Estatut mira a ese régimen foral como primera escala para sumar una relación confederal más con el Estado.


España es más que un mercado de consumidores con una lengua común. Es el Estado soberano quien garantiza por vía constitucional el sistema de derechos y libertades, especialmente la educación, la sanidad o la asistencia social. Uno no tiene esos derechos por ser extremeño o gallego, sino por ser ciudadano español, e iguales –incluso en algunas tutelas- por formar parte de Europa. Y la izquierda tiene miedo a reclamar esa conquista de la soberanía popular, quizás acomplejada por el prostituido uso que hace de ella otra élite españolista que, antes de reforzar los anclajes de la cohesión, repartieron suelo, acciones o decretaron distintas rebajas fiscales en cada autonomía durante los años de euforia y ahora no quiere saber nada de las consecuencias. Un poco de eso subyace en la salida de algunos ex ministros populares de la política activa.

De la misma manera que acierta Fernández Vara propagando en Madrid que “no tributan los territorios, sino los ciudadanos”, no deberíamos persistir en el error lingüístico de llamar “los catalanes quieren…” ante las propuestas de una élite transversal, diseminada en más de un partido político, y que conecta con otra valenciana, también dispuesta a que el Estado sufrague su 26% de deuda que patrocinó campeonatos de vela o parques temáticos, tirando de beta cuando los impuestos cedidos alcanzaban el techo fijado por el actual sistema de financiación autonómica. Igual que en esas ciudades primaron inversiones para la élite (aeropuertos, palacios de congresos, complejos turísticos de lujo…) antes que para la vivienda o para equipamientos colectivos en los barrios, la izquierda se equivoca si para alzar el cuello necesita del enfrentamiento entre territorios o sembrar miedo alertando de que la otra solución es el fascismo: “No voy a hacerme un hombrecito a costa de Cataluña -dijo Vara en Madrid. Sus problemas son también míos porque son ciudadanos de España”. No deberíamos persistir en el error lingüístico de llamar “los catalanes quieren…” ante propuestas de una élite diseminada en más de un partido político y que conecta con otra valenciana.


Diario Hoy. 16 de mayo de 2008

Libro: “El Estatuto de Cataluña: Una propuesta para el acuerdo”. Autores: Manuela de Madre y Miquel Iceta. Fundación Rafael Campalans. Barcelona, 2006.

Sitio recomendado: Ampliación del Aeropuerto de Barcelona. Ministerio de Fomento, 2009