Ojos para el Guadiana y el Tajo

14 01 2010

Artículo relacionado: “Ojos para el Guadiana y el Tajo”. Revista Vivir Extremadura. Año V. Nº 21. Febrero-marzo 2009

Uno de los últimos informes del Banco Mundial sobre la crisis internacional certifica alguno de los items que recoge el libro “El futuro económico de Extremadura: Por un desarrollo innovador” que presentaron el pasado 12 de enero en Mérida sus autores, Ramón Tamames, Ricardo Hernández Mogollón y José Fonseca. Dice el BM que el agua y la agroindustria definirán las áreas geográficas con ventaja para soportar la parálisis económica mundial.


Los recursos hídricos que aportan las cuencas del Tajo y el Guadiana hoy se han convertido en seña de identidad para nuestra región, certificado –como aquí avanzamos hace un año- en la Exposición Mundial de Zaragoza bajo el lema “Somos Agua Dulce”, rompiendo estereotipos desde dentro, y exponiendo nuevos espacios donde reivindicar y ofertar ese patrimonio natural, monumental, cinegético, gastronómico y de ocio activo, tesoros desconocidos por demasiados ciegos a las verdaderas variables que miden la calidad de vida. Pero, sin voluntad siquiera de participar en la trama, otros territorios ya reconocen desde fuera este potencial. Regiones que optaron por otro modelo de desarrollo –más cortoplacista- necesitan ahora trasvases desde alguna de esas cuencas para asegurarse, incluso, su supervivencia.


Las vegas del Segura o del Júcar decidieron reconvertir sus usos agrarios por los urbanísticos y, tras un crecimiento desmedido a sus propios recursos naturales, esperan –para su desarrollo y aún no sabemos si para el mismo consumo- que la “desértica” Extremadura, en la ignorancia o el interés de algunos comerciantes que recolectaron plusvalías en los regadíos del Guadiana durante lustros, sea solidaria. Dos modelos contrapuestos que, pese al parón generalizado, está arrojando tasas de desempleo durante 2008 respecto al año anterior bien distintas: en Murcia o Valencia entre el 66 y el 75%, mientras Extremadura cerró el año con un incremento anual del 28,2%, que tampoco es para ir de fiesta aunque con sensibles conclusiones, comparando uno y otro.


El filón energético

Agua y sol están asociados a energía. Lo sabemos en una Extremadura que debate ahora si prolongar la vida a la central nuclear de Almaraz a partir de 2010 y a qué precio evaluar el riesgo más próximo al 20% de la producción nacional en esta energía. Lo sabemos por el excedente energético que aporta a balanzas -que nunca se publican- porque todas esas presas y embalses que domesticaron ambos ríos producen el mayor volumen de recursos hidroeléctricos de la península (13% del total español). Y lo comprobamos ya esta generación de ciudadanos por el interés desmedido que las alternativas fotovoltaica, térmica, biomasa y renovables mixtas están despertando en capital ajeno y en términos municipales propios. Un potencial que se ratificará en la próxima cumbre hispano-lusa de Zamora con la futura construcción de un Centro de I+D+i para estas fuentes en las proximidades de la frontera en Badajoz, como primera locomotora al parque científico y tecnológico de la UEX. Sólo los primeros cálculos avanzan una creación de empleo en este sector próximo a los diez mil puestos de trabajo durante los próximos tres años para toda la región. El cluster energético que ha consolidado el gobierno regional debe catalizar esas expectativas.


La dispersión poblacional en un terreno tan extenso y la voluntad política de invertir fondos europeos agrarios y de infraestructuras en la modernización ha provocado un menor peso poblacional en el campo pero, sobre todo, una mayor racionalidad en el tamaño de las explotaciones, lo que incrementa el desarrollo económico: Del tomate para uso industrial (83% del total español) en el Guadiana y el tabaco (93% de España) en el norte extremeño, hemos pasado a protagonizar también excelentes revoluciones en la innovación, muy ligados a la eficiencia en las cooperativas. 12 de ellas facturan casi 500 millones de euros al año (un 6% del total del sector) y han elevado la cereza del Jerte, el alperujo de la oliva, la torta del Casar o La Serena, el merino, el vacuno, pero también el arroz o las frutas de regadío a mercados europeos. La puesta en marcha de Centros Tecnológicos del Cerdo Ibérico, de la Agricultura Ecológica o la labor investigadora agraria desde la Finca La Orden-Valdesequera incrementarán la excelencia en la producción y en nuevas variables para su comercialización, opción siempre segura en etapas de redefinición para los patrones de consumo.


Sólo la unificación en precios y el amparo de una marca capaz de competir en los vaivenes publicitarios de los mercados mayoristas son los dos escalones que completarían esa carrera por la excelencia alejan hoy esa posibilidad. La iniciativa en torno a la marca “Deguste Extremadura” y la promoción de “Alimentos de Extremadura”, como extensión a la difusión de la Marca de la región asociada a ese desarrollo sostenido como un valor de lujo en el siglo XXI donde todo está en duda, debería ser el comienzo en dicha escalada y que pasa por su presencia física en las capitales más exigentes de Europa.


Aquella Extremadura que se revolvió en los ochenta, no contra la energía nuclear sino contra la ubicación de una segunda central en la cabecera de los regadíos del Guadiana, contempla también que la apuesta por llevar agua hasta el más recóndito municipio iguala las oportunidades para acoger cualquier iniciativa emprendedora: Desde el turismo, aprovechando una Riviera Extremeña de cien kilómetros que conforman los cinco grandes embalses de Siberia y La Serena, el Tajo Transfronterizo o la presa lusa de Alqueva; hasta ese núcleo agroindustrial que produce el triángulo Miajadas-Don Benito-Villanueva, o el siderúrgico Zafra-Jerez de los Caballeros-Villafranca, que esperemos se completen con el cárnico en Tentudía-Fregenal, el vitivinícola en Tierra de Barros, el refinero en Los Santos de Maimona-Río Bodión, el cultural en Cáceres y el logístico en Badajoz-Mérida, con el apoyo del aeropuerto privado cacereño.


Los ojos del Guadiana –como el gran angular de Buñuel para las cercanías del Tajo- fueron construcciones conceptuales que difundieron una Extremadura seca, un río que se agotaba en casi un desierto. Ese interesado sanbenito facilitó, incluso, que la gente creyera la falacia de que su nombre se debía a un clima “extremo” y “duro”. Nunca sabremos si para que agradeciéramos eternamente las faraónicas obras hidraúlicas que llevaron regadío al secano, aunque esas élites -a quienes agradecer- explotaran sus mejores rendimientos, comerciando materias primas o la energía.


Ahogando el rencor en el subsuelo de la historia por los que discurre este río, en cuya orilla el gran imperio levantó la capital de Lusitania, Emérita Augusta, los ojos con los que, de nuevo, miramos hoy al Guadiana y al Tajo no son muy distintos a los de Virgilio… Sus cursos dibujan el internacionalismo ibérico que hoy es la esencia del valor estratégico de la región; y Virgilio es hoy una Universidad de Extremadura que es una de las tres hélices (Gobierno-Universidad-Empresa) con las que el profesor Hernández Mogollón define el motor del desarrollo. Sólo la capacidad emprendedora e imaginativa de los que deseen residir en una tierra, que se ha sacudido ya la condena de la periferia, marcará la velocidad de un cambio imparable.


De momento, al río Guadiana le han puesto faro. Capital holandés, líder en superficies comerciales, ha presentado este mes un gran complejo de 150 millones de €, vinculado a esa dimensión estratégica y transfronteriza. Pronostican alrededor de otros tres mil empleos que, en tiempos de sombras, no es poca luz para los ojos: Siga la cuenta.


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¿Qué hay de postre?

13 11 2009

Cuando el mundo desarrollado mejor podía comer, peor lo hace. Mientras, 800 millones de personas al año sufren hambruna


Coincide la conmemoración del XX aniversario de la caída del muro de Berlín con la aprobación en el Congreso norteamericano de la reforma sanitaria que impulsa Barack Obama. Europa agradece el esfuerzo colectivo de aquella extensión de libertades y los EE.UU. universalizarán un derecho del bienestar. Motivo para la esperanza aunque existan muros o alambradas que vencer en otras partes.

Semanas atrás, su esposa, Michelle Obama, inició también una campaña de concienciación, desde un rol doméstico, para combatir la obesidad infantil: insistir a las familias de que frutas y verduras equilibran la dieta de sus hijos. Algo que ya inició el mercado norteamericano en bebidas, galletas… Una empresa extremeña produce vegetales para una multinacional de comida rápida. Es curioso que, cuando el mundo desarrollado mejor podía comer, peor lo hace y 800 millones de personas sufren hambruna.

Nuestras madres y abuelas llevan años imaginando en sus fogones cómo sacar partido a unos productos, que cada día se pagan peor a sus productores. Hemos adaptado nuestra forma de comer a costumbres continentales. Cada mañana son más los que inician la jornada con desayunos fuertes: tostadas con mantequilla, aceite, queso, con jamón… y descubren de la tradición bíblica que la cena no sólo fue importante por el agua, el pan y el vino, sino porque era ligera. Con menos elementos en nuestra región y Portugal, ellas imaginaron un tesoro culinario que hoy regalan al mundo desde los centros libres de Internet, o inspiran cocina de vanguardia a nuestros chefs que –como ocurre con Atrio en Cáceres- es capital para cualquier neófito en la cultura gastronómica europea. Con cada nuevo centro tecnológico -como el previsto en Plasencia- se abre el futuro y la auténtica calidad. Hasta alaban en nuestros hospitales los menús.

Cualquier plaza que cuente con mercado, lonja, panificadora o polígono industrial asiste cada día al milagro de distribuir entre sus barrios la variedad de nuestra dieta: ¡Amanece, que no es poco en mi ciudad! Si esas comunicaciones se mejoran, más se extiende el beneficio y así más gente disfrutaría de dietas más diversas y frescas. No sólo aligeraríamos el congelador, se crearía empleo –también hostelero- en esos nodos; rebajaríamos el acopio de alimentos que –en demasiadas ocasiones, caducados- terminan en la basura; y gozaríamos de carnes, frutas, bebidas, mariscos… que, por tren o carretera, llegarían pronto a cada mercado europeo. Incluso, allende los mares porque sólo el desarrollo de la agricultura en el mundo en vías de desarrollo podrá mitigar su desesperación.

La gastronomía es anzuelo para el turismo mundial. En la costa, coronada por la cerveza que adopta nuevas tendencias con su versión light. En el interior, unida a museos y rutas culturales que, además, rebajan el colesterol: la de Carlos V, la vía de la Plata, la de Santiago, los mochileros o la del rey jayón. Y la sangre árabe, que aún corre por este sur que vive más en la calle, dispara el número de bares donde aperitivo y tapa son miniaturas de arte e imaginación culinaria.

Y será así. Si ante cualquier celebración pagana o religiosa, nos saltamos tan rica dieta y -como niños, en quienes desea influir Michelle Obama- terminamos preguntando: “¿Qué hay de postre?”, siempre nos quedará la farmacia para esos días: “¡Sal de fruta!”, dirán. Pronto, allí también.



Diario HOY. 13 de noviembre de 2009

Libro: “Gran Enciclopedia de la Cocina”. Coordinado por Carlo Santi y Rosino Brera, maître y chef del Hotel Excelsior de Roma. Ediciones Nauta, septiembre de 1969. Difundido por Círculo de Lectores. 654 páginas. Prologado por Juan Perucho. 20 €

Sitio recomendado: Ruta de Carlos V por la comarca de La Vera. Cáceres






Fotocopias veladas

16 01 2009

Se velan cuando, tras gestos y políticas de imagen, hay que optar por uno u otro cliché: Es el mercado quien nos salva, o convenimos que es tiempo de Keynes

La visita de Montoro el pasado lunes ha servido para clarificar estampas antes que para dar con la varita mágica que transforme la paralísis internacional. Decía el que fuera ministro de hacienda con Aznar que los 11.000 millones de € que el gobierno ZP ha destinado a ayuntamientos para obra pública, automoción y medioambiente elevarán el déficit público al 3% pero ninguno de los alcaldes allí presentes decidió devolver la cuantía asignada a su municipio para rebajarlo. Lo contrario: comparecencias informativas denotan esfuerzos por apropiarse del rendimiento político de dichas obras y hay quien reconoce abiertamente que sin estos fondos jamás se hubiera cumplido su programa electoral.


La supresión del IAE en las haciendas locales por quien fuera ministro condenó a los ayuntamientos a una política de suelo expansiva, a suplir esos recursos mediante el aumento de licencias de obra y urbanización, y a desechar fórmulas más sociales como la vivienda protegida. El resultado ya lo saben, según datos de esta semana: más de quince mil nuevas viviendas sin vender, escasa recaudación en licencias municipales de obras y –lo que es peor- un endeudamiento excesivo de las familias. Decía un alto responsable financiero de la región que “a partir de 2002 el comportamiento tradicional del extremeño por el ahorro se transformó en ansia por el consumo y la adquisición de propiedades”. Hoy, el péndulo se balancea de nuevo hacia ese miedo al gasto con violencia y las oscilaciones son la base de nuestras incertidumbres.

Pese a estos intentos de rescatar la fórmula ultraliberal, nadie en el mundo apuesta por ella. El Departamento del Tesoro norteamericano ha fijado el precio del dinero a las cotas más bajas de su historia. Ayer, el Banco Central Europeo volvía a bajar los tipos de interés pero no es suficiente. El propio Bush lo reconocía el pasado año cuando renunciaba a los “postulados del capitalismo para salvar al propio capitalismo” e inyectaba 700.000 millones de $ a su sistema financiero. Obama, antes de tomar posesión, ya anuncia un plan de inversiones públicas que rondará entre los 750.000 y el 1,2 billones de $ para esta legislatura. Y nadie se plantea cumplir los criterios de estabilidad financiera porque si el modelo Montoro ha invitado a los ciudadanos a endeudarse, por lo menos el Estado debería hacerlo para ayudarles en su rescate.


Uno puede fotocopiar gestos: ponerse la banderita en la solapa, recorrer pueblos dos años tarde, olvidarse de que en agosto fue su propio partido quien instaba a la Junta a pactar el agua de Valdecañas, echar la culpa de la crisis en Mérida al alcalde y en Badajoz a la Delegación del Gobierno, reclamar rapidez para un proyecto industrial hasta ayer maldito –por cierto, participado también por la administración- pero esas fotocopias se velan cuando, tras gestos y políticas de imagen, hay que optar por uno u otro cliché: Es el mercado quien nos salva, o convenimos que es tiempo de Keynes. Ahí, no cabe el papel calca: Uno u otro… Hasta para el sector publicitario a quien los cantos a la austeridad se convertirán en su puntilla. Apelar al miedo y a que el déficit hará peligrar hasta las pensiones –señor Montoro- es el veneno más letal para devolver confianza. Y eso hoy no da votos, sólo víctimas.


Diario HOY. 16 de enero de 2009

Libro: “Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero”. John Maynard Keynes. Fondo de Cultura Económica de España S.L. 2006. 413 pags. 17 €

Sitio recomendado: Embalse de Valdecañas (Arco romano)





Flores, libros y la luna

19 12 2008

Para la izquierda lo más fácil era identificar el enemigo en el capital, pero todos sabemos que lo importante es tener una estirpe responsable al frente de las empresas


Cuando el caso Madoff ha convertido los fondos filatélicos en una casita de muñecas si comparamos sus volúmenes bajo la pirámide de la sobrevaloración, que una empresa extremeña haya agrupado en un portal digital la biografía de 25 emprendedores de la región -esos que no entienden de oscilaciones bursátiles sino de economía real: vender producción para cubrir costos y reinvertir parte de los beneficios en nuevos proyectos- reconforta.

La web nos descubre que las cebollas que hacen reír a Roddy McDonald´s se liofilizan en Pueblonuevo del Guadiana y se comercializan para toda Europa; allí también descubrimos que la fábrica de joyería que compran por catálogo en Latinoamérica ha ampliado sus instalaciones en Jerez de los Caballeros; que la chaqueta de Fuentecapala que me regalaron las pasadas navidades se cose en Navalmoral; que el jabón de ducha que uso tras salir del gimnasio se produce en Guareña; o la fruta y el vino que consumen en Holanda en las Vegas Altas; o que la membrana térmica del coche, ésa que cuando se recalienta hace dispararse el chivato en el coche, se monta en Cáceres… extremaduracompite.com. – se llama el sitio en Internet.

Uno de los crismas que he recibido en las vísperas de Navidad recoge una cita de Oscar Wilde que no tiene desperdicio con la que cae: “Con la libertad, las flores, los libros y la luna: ¿Quién no sería perfectamente feliz?”. En la sociedad digital de hoy, los libros del poeta los hemos sustituido por una realidad individual que construyes tú mismo seleccionando sitios en la red. Y aunque este trabajo también tiene su formato tradicional en papel, no estaría mal que en el apartado de favoritos de nuestro terminal incluyamos esta referencia a los trabajos bien hechos.


No me voy a llevar más felicidad que la ajena, y la que me toca como parte de una comunidad, por visitarlo o por leerlo. Pero estoy convencido que la libertad también se consolida con estas iniciativas que generan empleo y riqueza para el bienestar general; que con sus impuestos se pueden sembrar flores en rotondas y parterres municipales; y que alguno de ellos financian –por detrás- la edición de libros ejemplares para Extremadura o intentan llevar la luna a los más desfavorecidos, como hace el gerente de alguna constructora extremeña con los enfermos de leucemia.


Para la izquierda lo más fácil era identificar el enemigo en el capital. Pero ahora todos sabemos qué importante es contar con una estirpe responsable, valiente y solidaria al frente de las empresas porque el Estado no tiene un cajón infinito con el que cubrir los rotos del sistema. Más, ahora.

Nos gustan los libros, las flores y contribuimos cada semana para no perder la libertad. La luna no te la regala un billete de lotería, aunque pueda financiarte el viaje. “Estar en la luna” es sentirse feliz con uno mismo o discernir una sonrisa cómplice que alguien te regala porque, cumpliendo tu sueño, haces feliz a los demás. El problema surge cuando uno no lee, sólo se aprende el título y se queda –en este caso- con el perverso concepto que encierra el verbo “competir”. También en Extremadura.


Diario HOY. 19 de diciembre de 2008

Libro: “El retrato de Dorian Gray”. Autor: Oscar Wilde. Editorial Norma. 2003. 300 páginas

Sitio recomendado: La Luna (puede verse desde cualquier parte del mundo). En la foto: Luna Llena





¿A cambio de qué?

12 09 2008

La comunidad se sacrifica pero nadie se explica que las rentas colectivas acudan a salvar un sector si esa solidaridad no se ve correspondida con un beneficio hacia los demás


Las crisis abren nuevas oportunidades. Quienes midieron los tiempos, capitalizados tras vender solares antes del petardazo, hoy pueden comprar barato y acopiar para un nuevo ciclo. Pero no me referiré a ellos. Las crisis –pese al principio jesuita que aconseja nunca hacer mudanzas en su apogeo- suponen una oportunidad para redefinir y concienciar a los ciudadanos sobre la relevancia de lo público, paralelamente a las reformas estructurales que nunca notaremos ni a medio plazo.


La pasada semana reclamé una mayor intervención pública y un respaldo a las coberturas sociales para proteger a los más indefensos -desempleados, pensionistas y salarios mínimos, pequeños autónomos…- que engordan cada día la lista de víctimas en este modelo cortoplacista que se agota. Derrotado el liberalismo libertario, hasta la administración Bush ha debido rescatar con el dinero de todos a dos grandes sociedades hipotecarias antes que la avaricia como único cálculo de riesgos, la ausencia de inspección pública para verificar tasaciones infladas o créditos al consumo encubiertos en esas hipotecas arrastrara al imperio. Obligados todos a mantener -al menos- un sistema igualitarista que asegure derechos a la sanidad, educación o servicios sociales ha llegado la hora de reforzar valores que fijen nuestra pertenencia a una comunidad para explicar esas intervenciones del dinero público en el antes todopoderoso mercado.


La comunidad se sacrifica pero, ¿a cambio de qué? Nadie se explica que las rentas colectivas acudan a salvar un sector si esa solidaridad no se ve correspondida con un beneficio hacia los demás. Montoro eximió del IAE, los precios no bajaron, el consumo ha caído y los ayuntamientos se quedaron sin un ingreso más. Ahora, él se apunta a que aumente la financiación local. Renunciar a un contrapeso implica depositar en el Estado toda la responsabilidad pero también toda la autoridad. Es decir, sólo el poder político decidiría dónde y cuándo se recortarían o ampliarían los gastos; o lo que es peor, podría cometer discriminaciones: ¿Por qué salvar al sector inmobiliario con nuestras rentas y no hacerlo antes con los que especularon con los sellos, las obras de arte o la cosecha de trigo si nada se exige a cambio?

Dar una licencia de explotación para energía eólica a cambio de tres puestos de trabajo por megavatio; avalar la liquidez en el sector inmobiliario siempre que rebajen los precios de las viviendas o se destine el stock al alquiler; suspender el subsidio de desempleo a quienes se nieguen a formarse o emplearse en otro sector con igual cualificación; financiar el carné de conducir a un joven si a los dos años no ha sufrido denuncia alguna; rebajarles el bonobús a la universidad si –al menos- presenta el curso anterior aprobado son ejemplos que deberían extenderse. No exigir nada a cambio no sólo conduciría a prescindir de límites para tejer la red social, sino que provocaríamos un efecto perverso y los hombros sobre los que descansa ese esfuerzo colectivo podrían quebrarse y, con ellos, la solidaridad que inspira el pacto ciudadano para vivir en una comunidad cada día más global.

Diario HOY. 12 de septiembre de 2008

Libro: “Tratado de la comunidad”. Traducción: Frank Anthony Ramírez. Biblioteca de El Escorial MS &-II-8. Volumen 32. Támesis, 1988.

Sitio recomendado:Bolsa de Nueva York






Herederos

5 09 2008

La izquierda debe defender su herencia: la de la cobertura social, la sanidad, la educación, esa cultura que recupera identidad y pluralismo


TVE difunde su programación con nuevos capítulos de una serie con ese nombre, ambientada entre cortijos, cuernos y toreros; Miguel Murillo cierra el verano con los herederos de la vieja trova santiaguera; Cáceres recupera en su calendario su herencia sefardí y Mérida ha completado el 75 aniversario del Festival de Teatro rememorando el legado de los clásicos y de la Xirgu: ¡Cuánta herencia en la cultura y qué pocos ojos vuelven la vista atrás en la política!

Las herencias en política son más recientes. Aún así, tantas declaraciones diarias facilitan el olvido y el travestismo: ¡Quién te ha visto y quién te ve, y sombra de lo que eras! –dijo Miguel Hernández. Por eso, me agradaron las últimas declaraciones de un rejuvenecido Aznar; ésas en las que se enorgullece por habernos enviado a la guerra de Irak para combatir al infiel, justo cuando al petróleo no le baja el precio ni la crisis internacional. McCain no quiere ver en persona a Bush. Rajoy admite que Esperanza Aguirre se presente en la conferencia de los republicanos, mayoritariamente evangelistas. Y en eso llega Aznar y en tres páginas destroza al PP las ganas de pasarlas…


Durante meses, la derecha justificaba el crecimiento de la economía española por el modelo heredado de Rato y Aznar. Es decir, que la liberalización de suelo, los créditos baratos como señuelo, el disparado precio de la vivienda, la privatización de empresas públicas o la congelación salarial lograron el milagro de bajar el paro al 14,8%. Su Europa era la de Merkel y Sarkozy. Hoy, en la fase desagradable del ciclo y del atracón de ladrillo, el paro en España está cercano al 13% y para los albaceas del modelo rozamos la catástrofe. Aún crecemos lo mínimo. La Alemania y Francia conservadoras están ya en recesión: Su PIB decrece. Pero, para los testaferros, los parados son de Zapatero; en Extremadura, de Vara; y en Madrid, Murcia y Valencia, también de Zapatero. Las plusvalías del suelo durante la última década, capaces de condenar a una generación a hipotecas casi vitalicias, no tienen padre ni madre. Desde luego, sí tuvo beneficiarios. El mercado es así, como el Espíritu Santo.

Tras el dogma de la Santísima Trinidad debe estar también la respuesta al embarazo de la ministra francesa de Justicia, Rachida Dati: ¡Qué curioso! Toda una campaña electoral reclamando Rajoy su niña heredera y ahora le imputan a Aznar una paternidad, propia de esos capítulos de la serie estrella de televisión española, víctima de esa siempre condenable estrategia “ensucia que algo queda” tantas veces aplicada a otros, esos a quienes él mismo sucedió en Madrid o Valladolid.

En estos momentos que se desprecian los bagajes de cada uno, la izquierda debe defender su herencia: La de la cobertura social, la sanidad, la educación, esa cultura que recupera identidad y pluralismo, la de la intervención pública como único remedio para recoger los cristales rotos tras la borrachera… Porque hay herencias aún demasiado intangibles. Sólo ellas pueden ahora levantarnos el ánimo a una Europa desmoralizada y que traicionó durante demasiados años su herencia keynesiana y de vanguardia.


Diario HOY. 5 de septiembre de 2008

Libro: “Quien te ha visto y quien te ve y sombra de lo que eras” (auto sacramental). Autor: Miguel Hernández. Revista Cruz y Raya, 1933.

Libro: “La sombra de lo que fuimos”. Autor: Luis Sepúlveda. Editorial Espasa. 174 páginas. 17,9 €

Libro: “Mahagonny, ascenso y caida de la ciudad”. Autor: Bertolt Brecht. Editorial Teatro Español. Música: K. Weill. 385 páginas. 12 € (Contiene DVD de los ensayos).

Sitios recomendados: Teatro Romano de Mérida

Teatro López de Ayala de Badajoz


Gran Teatro de Cáceres





Estoy en crisis pero aún creo

15 06 2008

El eje Washington-Londres-Madrid nos llevó a Irak. Decían que bajaría el petróleo. Hoy el eje Roma-Berlín-París quiere que trabajemos 65 horas a la semana para pagar la fiesta


Un informe del Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica ha revelado que las dos bajadas de impuestos acometidas por la administración Bush, en 2001 y en 2003, beneficiaron, sobre todo, a los ciudadanos que ganan más de un millón de dólares al año, reduciendo sus obligaciones en casi un 20% anual. El candidato republicano que lo intentará suplir, el senador McCain, ha prometido en campaña rebajas por valor de otros 2.000 millones de dólares para las grandes empresas. Sólo a la petrolera Exxon le quiere bajar los impuestos en 1.200 millones. El petróleo ha doblado su precio en ese país. En España, Portugal y Francia la subida de los carburantes –hay quien pronostica que no parará hasta llegar a los dos euros el litro- ha provocado los primeros cierres patronales –no una huelga- de los autónomos, esos pequeños empresarios que no saben cómo amortizar los camiones comprados durante aquellos años. Quieren toda Europa para sus mercancías pero son incapaces de denunciar y paralizar a los piratas que trabajan por debajo del coste de los portes: ¿Quién tira la primera piedra? Se han quedado con la escoba tras el encantamiento que el precio del dinero (Euribor al 1,9% en el mismo 2003 y hoy un 5,5%) les lanzó a dejar de ser asalariados y hacerse jefes. Como algunos capataces de obras que compraron suelo y hoy ni con nuevos planes urbanísticos mantienen su valor de compra. Transportistas, pescadores, taxistas –¿Y por qué no líneas de autobuses, representantes de comercio, ambulancias…?- dicen que el Gobierno -¿Cuál de ellos en Europa?- imponga tarifas mínimas: ¿Y la libertad de mercado y de fronteras?. Si no, aquí no se mueve ni dios. En 2003, el año de las rebajas, el Eje Washington-Londres-Madrid nos metió en una guerra en Irak. Ana de Palacio dijo que bajaría el precio del petróleo. Sería la más inmediata consecuencia. Mentira. Tras la Primera Guerra Mundial se fundó la Organización Internacional del Trabajo. Limitó la jornada laboral a 48 horas semanales. Hoy el eje Roma-Berlín-París apoya ampliar la jornada de trabajo hasta las 65 para pagar la fiesta. ¿Sigue siendo Rajoy el amigo de Merkel y Sarkozy? Es imposible defender rebajas de impuestos y encomendarse al dinero de todos para que palie estas consecuencias. Es como Esperanza Aguirre, que pide más para Madrid pero rebajó todos los impuestos cedidos y recurrió con los que Extremadura pretendía gravar la caza, la producción de energía o los solares inactivos. ¿Y nosotros somos los subsidiados? Los conflictos que genera su modelo no nos dejan ni vender la fruta de las cooperativas, que pagan sus impuestos aquí porque se crearon con nuestro autogobierno. Y la banca ha cerrado el primer trimestre de 2008 con un 10% más de beneficios que el pasado año: ¡Menos mal! Caso de pérdidas también lo repercutirían en Juan Español. Estamos todos pillados. No acepto lo de siempre: la izquierda para las crisis, la derecha para la bonanza. Como cuando la reconversión industrial de los 80. Me he hecho un altar. En un lado, velas a David Villa; en el otro, a Barack Obama, que tiene carita de San Martín de Porres. Necesito rezar. Pero hacerlo en silencio. Desde luego, los que menos derecho tienen a hablar, que se callen. Y arrimen el hombro. Aún creo en otro mundo.

Diario HOY. 15 de junio de 2008

Libro: “San Martín de Porres. Biografía del siglo XVII”. Autor: Bernardo de Medina. Editorial Jus, 1964. Digitalizado el 29 de enero de 2008 en google books. 247 pags.

Sitio recomendado: Capitolio, sede del Congreso de los EE.UU. Whasington.