Un zurdo al timón

23 01 2009

Ayer firmaba con la izquierda sus primeras resoluciones que ponían fin a los juicios en Guantánamo hasta nueva orden, o paralizaba las medidas para desmarcarse del caos del rancho tejano


Todos han hablado del icono que significa Obama para la democracia: El primer negro, afroamericano, que se convierte en Presidente de la Nación más poderosa y relevante para la defensa de los derechos universales del individuo, pese a que durante los últimos ocho años EE.UU. pareciera renunciar a tan pesado liderazgo. Obama es como San Martín de Porres. A él nos encomendamos como esperanza para sortear nuestras debilidades. Obama tiene el porte de esos aleros negros de la NBA que juegan con la elegancia y la humildad de los blancos en un juego para supervivientes de la esclavitud, donde la fuerza muscular atemorizaba como el terror preventivo que aplicó un marine de la admisnistración Bush al mundo infiel.


Para quienes nos hicimos adolescentes con las madrugadas en las que Ramon Trecet nos acercaba el sueño americano con la NBA en televisión, Obama es como esos aleros finos –Dale Ellis, Byron Scott, Wendell Alexis- que desde una esquina anónima y silenciosa cosechaban puntos, menos estridentes, para llevar a los Lakers o a los Supersonics o al Madrid a la victoria. Tenían una zurda en suspensión que acallaba los bloqueos violentos por la fuerza, los mates macarras que acongojaban al contrario y la chulería burlesca de los “niños bien” del sur tejano que se metían a bases inteligentes en el basket porque habían fracasado como quaterbacks en el fútbol americano, que es el primer ensayo estratégico para la guerra.

Pero Obama es zurdo: “Chovo” diría mi padre, que es de barrio -como Obama- pero no es negro, sólo agitanado. Cuando ayer firmaba con la izquierda sus primeras resoluciones que ponían fin a los juicios en Guantánamo hasta nueva orden, o paralizaba las medidas urgentes para desmarcarse del caos que esa administración de rancho tejano nos ha legado a la humanidad, su sonrisa blanca de zurdo cerrado me remontaba a las madrugadas en las que el triple valor de las canastas de aquellos aleros nos enseñaba que el trabajo constante evita el choque con el contrario y anota para el equipo.

La izquierda descoloca al contrario en el deporte. Lo hace Messi, capaz de sortear tacos de aluminio y botas embarradas que buscan su rodilla antes que el balón. Lo hace Robben en sus siseos por la banda que cualquier día terminan con su carrera. Hasta Nadal disfraza su tendencia diestra con una zurda poderosa que va ganando el centro, bola a bola, hasta arrinconar al contrario por su falta de respuesta.

Los zurdos, los raros, terminan por aferrarse a su rareza como un plus para la confianza. Como el negro al que no aceptaban en la élite, al niño de barrio en la escuela o al emigrante en Madrid o Cataluña. “Hemos escogido la esperanza por encima del miedo, el propósito común por encima del conflicto y la discordia”, dijo Obama: “Todos somos iguales, somos libres y nos merecemos una oportunidad”, repitió.

Posiblemente, sólo quede en un instante brillante y efímero, como esas madrugadas con Trecet dando voces donde uno era tan feliz… y con doscientas pesetas en el bolsillo. Aún creo en el ser humano, zurdo o diestro. Obama me lo ha devuelto por un instante.


Diario HOY. 23 de enero de 2009

Libro: “Hojas de Hierba”. Autor: Walt Whitman. Alianza Editorial.1969. 272 pags.

Estos son en verdad los pensamientos
de todos los hombres en todas las
épocas y naciones, no son originales míos,
si no son tuyos tanto como míos,
nada o casi nada son,
si no son el enigma y la solución del enigma,
nada son.

Esta es la hierba que crece
dondequiera que haya tierra y agua,
este es el aire común que baña el globo.

Libro: “Al pie de la escalera”. Autora: Lorrie Moore. Edit. Seix Barral, 2009. 384 pags. 19 €.

Sitio recomendado: United Center, cancha de los Chicago Bulls NBA

Sitio recomendado: White House (Casa Blanca) residencia del Presidente de los EE.UU.

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Fotocopias veladas

16 01 2009

Se velan cuando, tras gestos y políticas de imagen, hay que optar por uno u otro cliché: Es el mercado quien nos salva, o convenimos que es tiempo de Keynes

La visita de Montoro el pasado lunes ha servido para clarificar estampas antes que para dar con la varita mágica que transforme la paralísis internacional. Decía el que fuera ministro de hacienda con Aznar que los 11.000 millones de € que el gobierno ZP ha destinado a ayuntamientos para obra pública, automoción y medioambiente elevarán el déficit público al 3% pero ninguno de los alcaldes allí presentes decidió devolver la cuantía asignada a su municipio para rebajarlo. Lo contrario: comparecencias informativas denotan esfuerzos por apropiarse del rendimiento político de dichas obras y hay quien reconoce abiertamente que sin estos fondos jamás se hubiera cumplido su programa electoral.


La supresión del IAE en las haciendas locales por quien fuera ministro condenó a los ayuntamientos a una política de suelo expansiva, a suplir esos recursos mediante el aumento de licencias de obra y urbanización, y a desechar fórmulas más sociales como la vivienda protegida. El resultado ya lo saben, según datos de esta semana: más de quince mil nuevas viviendas sin vender, escasa recaudación en licencias municipales de obras y –lo que es peor- un endeudamiento excesivo de las familias. Decía un alto responsable financiero de la región que “a partir de 2002 el comportamiento tradicional del extremeño por el ahorro se transformó en ansia por el consumo y la adquisición de propiedades”. Hoy, el péndulo se balancea de nuevo hacia ese miedo al gasto con violencia y las oscilaciones son la base de nuestras incertidumbres.

Pese a estos intentos de rescatar la fórmula ultraliberal, nadie en el mundo apuesta por ella. El Departamento del Tesoro norteamericano ha fijado el precio del dinero a las cotas más bajas de su historia. Ayer, el Banco Central Europeo volvía a bajar los tipos de interés pero no es suficiente. El propio Bush lo reconocía el pasado año cuando renunciaba a los “postulados del capitalismo para salvar al propio capitalismo” e inyectaba 700.000 millones de $ a su sistema financiero. Obama, antes de tomar posesión, ya anuncia un plan de inversiones públicas que rondará entre los 750.000 y el 1,2 billones de $ para esta legislatura. Y nadie se plantea cumplir los criterios de estabilidad financiera porque si el modelo Montoro ha invitado a los ciudadanos a endeudarse, por lo menos el Estado debería hacerlo para ayudarles en su rescate.


Uno puede fotocopiar gestos: ponerse la banderita en la solapa, recorrer pueblos dos años tarde, olvidarse de que en agosto fue su propio partido quien instaba a la Junta a pactar el agua de Valdecañas, echar la culpa de la crisis en Mérida al alcalde y en Badajoz a la Delegación del Gobierno, reclamar rapidez para un proyecto industrial hasta ayer maldito –por cierto, participado también por la administración- pero esas fotocopias se velan cuando, tras gestos y políticas de imagen, hay que optar por uno u otro cliché: Es el mercado quien nos salva, o convenimos que es tiempo de Keynes. Ahí, no cabe el papel calca: Uno u otro… Hasta para el sector publicitario a quien los cantos a la austeridad se convertirán en su puntilla. Apelar al miedo y a que el déficit hará peligrar hasta las pensiones –señor Montoro- es el veneno más letal para devolver confianza. Y eso hoy no da votos, sólo víctimas.


Diario HOY. 16 de enero de 2009

Libro: “Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero”. John Maynard Keynes. Fondo de Cultura Económica de España S.L. 2006. 413 pags. 17 €

Sitio recomendado: Embalse de Valdecañas (Arco romano)





¡Firmes! ¡Ar!

17 10 2008

Rajoy, quien debe ser ejemplo de ese esfuerzo para vadear la situación, demostró tal pereza y desdén con sus obligaciones que me asusta saber qué pensaron los militares


¡Lo que cambia el cuento en una semana! Ahora resulta que quien nos convocaba el pasado año a colgar la enseña nacional en balcones y ventanas, quien nos atemorizaba a manifestación trimestral de que España se rompía, quien se despachó con un video preelectoral con el fin de suplantar al Gobierno en la víspera, se descuelga con una imprudencia recogida por los micrófonos y califica el desfile militar del Día de la Hispanidad como “un coñazo”. Más allá del fatal y revelador desliz, el lenguaje en Rajoy vuelve a rezumar sexismo –ya saben: Lo negativo, “coñazo”; lo positivo, “cojonudo”- y, aún peor en crisis: quien debe ser más responsable, y ejemplo del esfuerzo para vadear esta situación, demostró tal pereza y desdén con el cumplimiento de sus obligaciones que me asusta saber qué pensaron los militares (incluidas las decenas de mujeres soldado) aguardando desfilar desde las cinco de la mañana en la lluviosa avenida de la Castellana ¡Se ha lucido el líder!


Lo que nadie quiere abordar con claridad es que, sea cual sea el ritmo de recuperación económica, la población activa del mundo desarrollado afrontará un largo periodo de sacrificio y esfuerzo como consecuencia del frenesí financiero e inmobiliario que nos lega el imperio Bush y los que ponían –y se ponían- las botas con él encima de la mesa. Será nuestra particular posguerra, sin contienda bélica –afortunadamente- en nuestros territorios. Esto tienen las crisis: los neocon se vuelven comunistas y nacionalizan la banca privada; Aznar pide reformar el FMI, justo cuando Rato ya no está al frente; los propietarios se arruinan mientras los gerentes de cuello blanco –esos líderes en la sociedad postindustrial que pronosticaba Ralph Miliband en los ochenta- huyen del desastre con indemnizaciones o plusvalías; y los frikis del independentismo ya no escriben gilipolleces digitales en sus blogs. Demuestran que en tiempos de carencia más vale la unión de todos que localismos catetos y débiles. Ayer el diputado de ERC, Joan Ridao, se preocupaba por los riesgos que correrá el Estado: ¡Bienvenida Europa y la coordinación provocada por ZP, Brown y Sarkozy!

Será la verdadera España, la verdadera Europa, quien pague los platos rotos. Siempre fue así: Lo hicieron los colonos de Valdebótoa y Guadajira, como en los otros 37 pueblos nuevos nacidos con el Plan Badajoz, cuando les prometieron la tierra prometida. También, los asalariados financiando empresas públicas que se privatizaron alegremente para hoy reclamar que la deuda pública inyecte gasolina a un motor agotado, más por unos que por otros. Y lo harán ahora todos los que contribuyen a la riqueza colectiva: Es la única salida al colapso.


Que no culpen sólo a los funcionarios vagos como hace el ministro italiano, Renato Brunetta, ni a los inmigrantes, como hizo el ya fallecido ultraderechista austriaco Jörg Haider. A estos colectivos también les suben la factura del gas y la luz. Y no fueron ellos quienes liberalizaron esos sectores bajo la milonga de que la libre competencia beneficiaría al consumidor: ¡Firmes, ar! Se acabó la fiesta.

Diario HOY. 17 de octubre de 2008

Libro: “El Estado en la Sociedad Capitalista”. Autor: Ralph Miliband. Editorial Siglo XXI. 1997. 280 pags.

Sitios recomendados: Pueblos del Plan Badajoz. Valdehornillos.






Coherentes

10 10 2008

Conocer que una industria o una sede financiera se instala gracias a la colaboración entre instituciones es tan esperanzador como una inyección de liquidez al sistema

La Real Sociedad Económica de Amigos del País desarrolla durante este otoño en Badajoz un interesante ciclo sobre el Estatuto de Autonomía, en su 25 aniversario y oteando el nuevo texto para la Extremadura del XXI. Esta semana fue Ibarra quien resumió el principal logro del Estatuto que se extingue: La voluntad política -que él mismo encabezó- de que no haya ningún tema de Estado (agua, energía, nuevos derechos, transferencias entre administraciones, identidad, símbolos…) que se debata en España sin que demanden saber qué dice Extremadura al respecto. En esencia, Ibarra resumió que los extremeños nos hemos convertido en “pepitos grillos”, la necesaria conciencia de una España constitucional, zarandeada con demasiada asiduidad desde los “ismos” involucionistas o periféricos, a quienes acude la opinión pública casi por la necesidad de encontrar coherencia.

Este ciclo, junto a otras jornadas celebradas en la Asamblea y organizadas por la Fundación Cultura y Trabajo de UGT, colaboran para introducir la relevancia del nuevo texto estatutario, actualmente un borrador en debate y revisión parlamentaria. El presidente Vara, primero de los invitados a ambos foros, ya ha avanzado su intención de que ese nuevo Estatuto sea una fotografía de la sociedad extremeña actual. Sintetizada en el futuro artículo 6, debería albergar una realidad que pasa por las nuevas tecnologías, Europa, las relaciones transfronterizas, con la administración local, la deuda histórica y su plazo de vencimiento, y las consecuencias que la emigración del pasado siglo ha provocado: nuestra baja densidad poblacional, con sus costes añadidos si cumplimos con la oferta de los servicios públicos y universales ante tal dispersión.

La venganza no satisface a nadie. Recuperar la memoria nunca implica vengarse de nada ni de nadie. Ni para la guerra del 36, ni para la crisis actual, ni para refregar los deméritos en la construcción del Estado de las Autonomías. La derecha española no apoyó la descentralización del poder y en Extremadura a AP nunca le gustó el Estatuto de Autonomía de 1983. Ahora, goza de una oportunidad histórica para lavar su imagen y borrar, tras esos 25 años, una lacra a cambio de consenso para el nuevo texto.


Si este consenso redentor se extrapolara a la actitud que la política debe ofrecer a los ciudadanos en tiempos grises como los actuales, podríamos seguir presumiendo de nuestro modelo de coherencia ante el resto. Más allá de quién se fotografió con Bush e infló la burbuja del suelo, por encima del “España se hunde” que ha sustituido al “España se rompe”, la calle reclama unidad ante las adversidades. Podremos –como los economistas o meteorólogos- llenar cientos de folios a posteriori sobre sus causas, ponerle nombre a quienes –por acción u omisión- fueron verdugos y lamentar las víctimas. Pero eso, no construye futuro. Las soluciones pasan, hoy más que nunca, por la coordinación y la unidad de esfuerzos. Conocer que una superficie comercial, una industria, biblioteca o una sede financiera se instala en una ciudad gracias a la colaboración entre instituciones es tan esperanzador como una inyección de liquidez al sistema. Tan coherente como dejar de escuchar en la calle: “¡Qué ruina tenemos encima!”, en boca de responsables públicos que –al menos hasta dentro de tres años- no perderán su empleo y sueldo.


Diario HOY. 10 de octubre de 2008

Libro: “Anteproyecto de Estatuto de Autonomía de Extremadura”. Autor: Asamblea de Extremadura. Www.asambleaex.es. 2009

Sitio recomendado: Asamblea de Extremadura. Plenario (antiguo Hospital de San Juan). Mérida





Nivel de Riesgo

3 10 2008

La banca española presume por Europa que sus hijos han sido tan responsables que llegan casi vírgenes a esta maldita cita de la crisis. Así lo dice hasta el Financial Times


Algo no funciona bien. Si en Extremadura sólo el 14% de los emprendedores salen del espectro universitario y el 31% de las extremeñas reconocen que se la juegan en el sexo con la “marcha atrás”, el riesgo debe ser distinto según las horas del día o según sus efectos sobre una parte del cuerpo. O eso o -como ocurre con el sistema financiero internacional- todo dependerá del grado de psicosis que cada uno tenga sobre el peligro y se reduce simplemente a la victoria del Carpe Diem (Vive al Día) al que nos ha conducido la carrera de un capitalismo que busca respuestas en la resaca. El Instituto de Riesgos Laborales avisa a los empresarios que la Inspección de Trabajo obliga a formar a todos los trabajadores en primeros auxilios y en la lucha contra incendios. ¡Es una pena que ese celo no lo hubiesen aplicado a los brokers de Wall Street o al imperio del suelo en España! Ahora, nadie sabe de la borrachera especulativa. Son como esos irresponsables que, si patinan al meter la sexta marcha a oscuras, dejan el desaguisado para ella o su familia. Ya vendrán otros y correrán con los gastos.

Por eso, no es extraño que -antes de criar entre todos un hijo o nieto no planificado por la economía- las rentas colectivas en EE.UU. Pregunten al menos con quien se acostaron unos y otros para dar lugar a este nuevo sacrificio. El rechazo al plan de rescate que Bush presentó al Congreso obedece, sobre todo, al deseo colectivo de que se sancionen a ejecutivos de cuello blanco que han manejado capital ajeno a su antojo y comisión, se garantice que esos millones recaigan en los contribuyentes endedudados y alguien -empezando por la propia Administración Bush y sus encargados del Tesoro- reconozca que su cabeza será la primera en descansar en el cadalso. Si no, no hay pacto. Entiendo a Obama en esa exigencia.


Hay padres que jamás dejarán tirados a sus hijos. Ahí está la católica Irlanda que, asegurando que garantiza con su PIB todos los ahorros en entidades financieras irlandesas, ha provocado una fuga de libras desde la dubitativa Inglaterra que ni el IRA en su más sanguinarios sueños hubiese conquistado. Y hay familias, como la tradicional banca española, que presume por Europa que sus hijos e hijas han sido tan responsables y vigilados por el Banco de España que llegan casi vírgenes a esta maldita cita de la crisis. Así lo dice hasta el Financial Times.

El problema es que, conociendo las miserias del ser humano, ni los bancos españoles levantan sus recelos entre ellos y aportan liquidez al sistema, ni el ciudadano cree que alguien llegue virgen a fecha alguna. Sólo un pacto entre la política, los agentes sociales y la opinión pública espantarán el miedo al mañana que contamina hoy la sociedad española. El próximo encuentro entre Zapatero y Rajoy puede ser un comienzo para generar confianza. Y, aunque sepamos que nadie llega puro a ningún matrimonio, garantizar que los hijos no deseados jamás crecerán sin protección. Los más débiles nunca deben pagar las imprudencias de los adultos inmaduros que tanto despreciaron su nivel de riesgo.


Diario HOY. 3 de octubre de 2008

Libro: “Los hombres que no amaban a las mujeres”. Autor: Stieg Larsson. Planeta, 2009. 665 pags. 22,5 €

Sitio recomendado: Irlanda





Herederos

5 09 2008

La izquierda debe defender su herencia: la de la cobertura social, la sanidad, la educación, esa cultura que recupera identidad y pluralismo


TVE difunde su programación con nuevos capítulos de una serie con ese nombre, ambientada entre cortijos, cuernos y toreros; Miguel Murillo cierra el verano con los herederos de la vieja trova santiaguera; Cáceres recupera en su calendario su herencia sefardí y Mérida ha completado el 75 aniversario del Festival de Teatro rememorando el legado de los clásicos y de la Xirgu: ¡Cuánta herencia en la cultura y qué pocos ojos vuelven la vista atrás en la política!

Las herencias en política son más recientes. Aún así, tantas declaraciones diarias facilitan el olvido y el travestismo: ¡Quién te ha visto y quién te ve, y sombra de lo que eras! –dijo Miguel Hernández. Por eso, me agradaron las últimas declaraciones de un rejuvenecido Aznar; ésas en las que se enorgullece por habernos enviado a la guerra de Irak para combatir al infiel, justo cuando al petróleo no le baja el precio ni la crisis internacional. McCain no quiere ver en persona a Bush. Rajoy admite que Esperanza Aguirre se presente en la conferencia de los republicanos, mayoritariamente evangelistas. Y en eso llega Aznar y en tres páginas destroza al PP las ganas de pasarlas…


Durante meses, la derecha justificaba el crecimiento de la economía española por el modelo heredado de Rato y Aznar. Es decir, que la liberalización de suelo, los créditos baratos como señuelo, el disparado precio de la vivienda, la privatización de empresas públicas o la congelación salarial lograron el milagro de bajar el paro al 14,8%. Su Europa era la de Merkel y Sarkozy. Hoy, en la fase desagradable del ciclo y del atracón de ladrillo, el paro en España está cercano al 13% y para los albaceas del modelo rozamos la catástrofe. Aún crecemos lo mínimo. La Alemania y Francia conservadoras están ya en recesión: Su PIB decrece. Pero, para los testaferros, los parados son de Zapatero; en Extremadura, de Vara; y en Madrid, Murcia y Valencia, también de Zapatero. Las plusvalías del suelo durante la última década, capaces de condenar a una generación a hipotecas casi vitalicias, no tienen padre ni madre. Desde luego, sí tuvo beneficiarios. El mercado es así, como el Espíritu Santo.

Tras el dogma de la Santísima Trinidad debe estar también la respuesta al embarazo de la ministra francesa de Justicia, Rachida Dati: ¡Qué curioso! Toda una campaña electoral reclamando Rajoy su niña heredera y ahora le imputan a Aznar una paternidad, propia de esos capítulos de la serie estrella de televisión española, víctima de esa siempre condenable estrategia “ensucia que algo queda” tantas veces aplicada a otros, esos a quienes él mismo sucedió en Madrid o Valladolid.

En estos momentos que se desprecian los bagajes de cada uno, la izquierda debe defender su herencia: La de la cobertura social, la sanidad, la educación, esa cultura que recupera identidad y pluralismo, la de la intervención pública como único remedio para recoger los cristales rotos tras la borrachera… Porque hay herencias aún demasiado intangibles. Sólo ellas pueden ahora levantarnos el ánimo a una Europa desmoralizada y que traicionó durante demasiados años su herencia keynesiana y de vanguardia.


Diario HOY. 5 de septiembre de 2008

Libro: “Quien te ha visto y quien te ve y sombra de lo que eras” (auto sacramental). Autor: Miguel Hernández. Revista Cruz y Raya, 1933.

Libro: “La sombra de lo que fuimos”. Autor: Luis Sepúlveda. Editorial Espasa. 174 páginas. 17,9 €

Libro: “Mahagonny, ascenso y caida de la ciudad”. Autor: Bertolt Brecht. Editorial Teatro Español. Música: K. Weill. 385 páginas. 12 € (Contiene DVD de los ensayos).

Sitios recomendados: Teatro Romano de Mérida

Teatro López de Ayala de Badajoz


Gran Teatro de Cáceres





Estoy en crisis pero aún creo

15 06 2008

El eje Washington-Londres-Madrid nos llevó a Irak. Decían que bajaría el petróleo. Hoy el eje Roma-Berlín-París quiere que trabajemos 65 horas a la semana para pagar la fiesta


Un informe del Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica ha revelado que las dos bajadas de impuestos acometidas por la administración Bush, en 2001 y en 2003, beneficiaron, sobre todo, a los ciudadanos que ganan más de un millón de dólares al año, reduciendo sus obligaciones en casi un 20% anual. El candidato republicano que lo intentará suplir, el senador McCain, ha prometido en campaña rebajas por valor de otros 2.000 millones de dólares para las grandes empresas. Sólo a la petrolera Exxon le quiere bajar los impuestos en 1.200 millones. El petróleo ha doblado su precio en ese país. En España, Portugal y Francia la subida de los carburantes –hay quien pronostica que no parará hasta llegar a los dos euros el litro- ha provocado los primeros cierres patronales –no una huelga- de los autónomos, esos pequeños empresarios que no saben cómo amortizar los camiones comprados durante aquellos años. Quieren toda Europa para sus mercancías pero son incapaces de denunciar y paralizar a los piratas que trabajan por debajo del coste de los portes: ¿Quién tira la primera piedra? Se han quedado con la escoba tras el encantamiento que el precio del dinero (Euribor al 1,9% en el mismo 2003 y hoy un 5,5%) les lanzó a dejar de ser asalariados y hacerse jefes. Como algunos capataces de obras que compraron suelo y hoy ni con nuevos planes urbanísticos mantienen su valor de compra. Transportistas, pescadores, taxistas –¿Y por qué no líneas de autobuses, representantes de comercio, ambulancias…?- dicen que el Gobierno -¿Cuál de ellos en Europa?- imponga tarifas mínimas: ¿Y la libertad de mercado y de fronteras?. Si no, aquí no se mueve ni dios. En 2003, el año de las rebajas, el Eje Washington-Londres-Madrid nos metió en una guerra en Irak. Ana de Palacio dijo que bajaría el precio del petróleo. Sería la más inmediata consecuencia. Mentira. Tras la Primera Guerra Mundial se fundó la Organización Internacional del Trabajo. Limitó la jornada laboral a 48 horas semanales. Hoy el eje Roma-Berlín-París apoya ampliar la jornada de trabajo hasta las 65 para pagar la fiesta. ¿Sigue siendo Rajoy el amigo de Merkel y Sarkozy? Es imposible defender rebajas de impuestos y encomendarse al dinero de todos para que palie estas consecuencias. Es como Esperanza Aguirre, que pide más para Madrid pero rebajó todos los impuestos cedidos y recurrió con los que Extremadura pretendía gravar la caza, la producción de energía o los solares inactivos. ¿Y nosotros somos los subsidiados? Los conflictos que genera su modelo no nos dejan ni vender la fruta de las cooperativas, que pagan sus impuestos aquí porque se crearon con nuestro autogobierno. Y la banca ha cerrado el primer trimestre de 2008 con un 10% más de beneficios que el pasado año: ¡Menos mal! Caso de pérdidas también lo repercutirían en Juan Español. Estamos todos pillados. No acepto lo de siempre: la izquierda para las crisis, la derecha para la bonanza. Como cuando la reconversión industrial de los 80. Me he hecho un altar. En un lado, velas a David Villa; en el otro, a Barack Obama, que tiene carita de San Martín de Porres. Necesito rezar. Pero hacerlo en silencio. Desde luego, los que menos derecho tienen a hablar, que se callen. Y arrimen el hombro. Aún creo en otro mundo.

Diario HOY. 15 de junio de 2008

Libro: “San Martín de Porres. Biografía del siglo XVII”. Autor: Bernardo de Medina. Editorial Jus, 1964. Digitalizado el 29 de enero de 2008 en google books. 247 pags.

Sitio recomendado: Capitolio, sede del Congreso de los EE.UU. Whasington.