El canto de la calandria

22 01 2011

Sí hubo consenso en 1983, entonces entre las dos fuerzas mayoritarias: UCD y el PSOE de Extremadura. AP votó en contra

En contra de lo que afirma el candidato extremeño del PP y senador que ejerció de coportavoz para que el nuevo Estatuto de Autonomía se ratificara en las Cortes, sí hubo consenso en 1983. Lo hubo entre UCD y el PSOE, única fuerza que mantiene la llama del desarrollo autonómico y el extremeñismo desde sus inicios. Sin duda, el periodo más fecundo y de mayores cotas de bienestar de nuestra historia. Los hijos de Manuel Fraga, pese a su ímpetu por hablar extremeño cuando el único idioma oficial en nuestra región sigue siendo el castellano y la metáfora de que esta norma está escrita ‘con la tinta’ del esfuerzo de los extremeños en esta sociedad de mucha tecnología y poco papel, han aprobado la reforma de un Estatuto que, entonces no aprobaron y, durante años, tampoco creyeron en él.


El miércoles, el Senado daba luz verde al nuevo Estatuto por gran mayoría. Se abstuvo IU. Prefiero una derecha que acepte este desarrollo autonómico que la que se opuso al título VIII de la Constitución. Pero, junto a las dudas que sólo semanas antes produjo la oferta de un pacto para que gobernara la lista más votada en Extremadura -siguiendo las piruetas que algún sondeo ha producido en la bancada popular- y que necesitaría de una reforma del texto que hoy a todos nos enorgullece su aprobación, el heredero del fundador de AP, el expresidente Aznar, ha contradicho toda esa euforia autonomista y leal con la España constitucional para arremeter contra las CC. AA. Las culpa del déficit público y, antes de proponer más coordinación y eficiencia en el gasto, tira por la calle del medio y nos devuelve a la España preconstitucional, sin deparar que entre las más endeudadas están Madrid y Valencia; de derechas las dos.


Dice quien presidió las Juntas de Castilla y León que España se rompe. Algo no muy lejano a lo que ya manifestara en 1979 con una tribuna en La Nueva Rioja y no pronosticaba entrar en política nacional desde un gobierno autonómico. Dice quien pactó con CiU y con el PNV de Arzalluz que las cuentas no se aguantan y hay que poner freno a la carrera autonómica, confundiendo la lucha contra posiciones confederales como la que expresa Artur Mas -éste no se quiere limitar a la deuda pública que le obliga el Estado y amenaza con no pagar las nóminas a partir de marzo- con la vuelta a una España y uniforme. El problema no es que profundicemos en el autogobierno, sin ser desleal a España -como se le reconoce al estatuto extremeño- sino en que eso exige unos niveles de responsabilidad que imposibilita descargar en otros los pecados de gestión: ni la Generalitat en el Gobierno de España, ni tampoco el ‘paraíso fiscal’ de la comunidad madrileña, que mira a otro lado cuando hay que buscar recursos propios. No tendría importancia lo que Aznar dice si, en plena Convención Nacional del PP en Sevilla, Rajoy y los líderes autonómicos del PP que concurrirán a las elecciones de mayo, no sufrieran de nuevo con su presencia. Aznar abrió esta cita preelectoral de los popularescon una ponencia . Para tomar nota. Por mayo será, por mayo, cuando cante la calandria.

Diario HOY, 22 de enero de 2011

Libro: “Romance del prisionero” en Flor de Romances Viejos. Autor: Ramón Menéndez Pidal. Espasa-Calpe, 1978. 262 pags

Sitio recomendado: Congreso de los Diputados. Carrera de San Jerónimo. Madrid

 

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Los gritos del silencio

10 04 2010

No voy a dañar más que lo que ya está sangrando a uno de los pilares del sistema democrático: el sistema de partidos

Sé que tengo que escribir de la Gürtel. Sería lo más lógico en esta semana de pasión para el PP. Sé que tendría que hacerlo. Tendría que recordarle a los dirigentes populares que hace unos meses salieron todos en tropel –incluido su presidente en Extremadura– para sentenciarnos que todo es ‘una conspiración del Estado’ y decirnos, esta semana, que a los extremeños no les interesa nada de la Gürtel. Sé que tendría que atacar los flancos descubiertos por tanta solución de urgencia, a corto plazo, de embestidas contra todo lo que se movía. Sé que tengo que hacerlo. Mis lectores así lo esperan… Pero no lo voy a hacer. Debería hacerlo pero sé que –en el fondo– sólo beneficiaría a los antisistemas, a las Esperanzas que ahora se deslindan con cobardía de sus responsabilidades, a los que piden sangre por el silencio, a los que esperan horadar el sistema democrático, a los que ansían una abstención que les dé alas a sus teorías. A los que esperan que esto flaquee para decirnos: «Veis como yo tenía razón».

No. No voy a dañar más que lo que ya está sangrando a uno de los pilares del sistema democrático: el sistema de partidos. Ya no podrán acusarte por la calle. Con eso, me doy por satisfecho. ¿Queréis tablas pactadas, a cambio de no cercenar el futuro? ¿Uno a uno y sin penaltis de desempate? ¿Comenzamos el juego con nuevas reglas, más transparentes, más ciudadanas, menos hipócritas, a cambio de enfundar la navaja de la venganza y aún herido por tantas bilis vomitadas contra mi condición de socialista? Vale. Me aguanto. No quiero convertir España en la prostitución política de países mediterráneos de nuestro entorno: presidentes de clubes de fútbol que comienzan asesinando la izquierda, después a la Democracia Cristiana y, bajo el lema de la selección azurra –‘Forza Italia’- terminan rodeados de bailarinas y telepredicadores del corazón gobernando –y blindándose– dentro del sistema. Sólo por eso, no lo haré. Por eso, porque la democracia ha costado demasiados silencios y demasiadas entrañas retorcidas como para que, ahora, unos cuantos se aprovechen de que los adversarios se desangren.

Me gustaría encontrar el mismo talante enfrente. Todos sabemos que campañas ‘a la americana’, sin sistemas de financiación ‘a la americana’, terminan así. Siempre hay unos listos que se benefician de esa disfunción y medios de comunicación que, primero facturan, y después critican el elevado costo de dichos eventos. Pero, sólo tengo una petición: ahora, la pelota la tiene uno de los dos grandes partidos del sistema democrático español, el que más golpes de pecho se dio en todo este trayecto. Tiene Rajoy una oportunidad histórica: cortar por lo sano y plantear una ley de punto cero que salve, no sólo a su partido, sino al propio sistema. Despéguese del pasado, deje las fotos con quien lo designó, sea líder porque, si no, nadie podrá confiarle una alternativa de liderazgo en esta España. Si no es capaz de hacerlo, no sólo el PP tiene un problema, también la democracia española. Pero la pelota está en su tejado. Juéguela, aun a costa de que le rompan las piernas. Ése es su riesgo. Usted eligió jugar, aunque sea en silencio.

Diario Hoy. 10 de abril de 2010

Libro: “Las democracias contemporáneas”. Autor: Arendt Lijphart. Ariel, 1999. 264 pags. Agotado

Sitio recomendado: Sede nacional del PP. Calle Génova. Madrid







Pacto de supervivencia

13 02 2010

¿Cómo exigimos a la patronal y a los sindicatos avalar una reforma laboral mientras los partidos no la acuerdan entre ellos?


Estamos en transición del sistema económico. No deberíamos dudar y alinearnos con la defensa de la necesidad de acuerdos; sumar esfuerzos para iniciar el cambio de modelo desde la acción política. Hay motivos: reforma laboral, pensiones, educación, investigación, ley de la economía sostenible, lucha contra el déficit… Y en el fondo, lo que necesita el país es un marco de consensos que comience por anteponer el interés general antes que ningún beneficio electoral a dos años vista. Como eso no varíe, nos encontraremos un vencedor electoral con la mitad de los españoles sin haber votado. Y aún peor, sea cual sea el resultado: En la misma casilla del tablero, necesitando el nuevo gobierno del acuerdo político para afrontar las reformas, pendientes para un sistema acomodado a fondos europeos, la especulación financiera, el turismo o el ladrillo: ¿El PP construirá otra vez seis millones de viviendas en dos legislaturas si hoy la mitad de ellas no tienen comprador?


Y deben ser los dos grandes partidos quienes tomen la iniciativa. Uno, porque tras presumir de haber reducido en los últimos comicios la bisagra de los nacionalismos, no debería consentir que CiU ocupe una centralidad tan electoralista como el actual desencuentro con el PP; el otro, porque ese españolismo lo demuestra aportando soluciones; nunca alarmismos, el mejor ejemplo del “cuanto peor, mejor” y del daño que su actitud le está deparando a la España con la que tanto se les llena la boca. No está de más la iniciativa que desde el jueves ha tomado el Rey para -como hiciera en la Transición política de 1977- sentar a agentes sociales y políticos, y reblandecer así sus meninges. Tras Cayo Lara, el “líder” republicano de IU, quien solicitara su mediación para que una activista saharaui depusiera su huelga de hambre, escuchar a Carod Rovira alabar la decisión de la Casa Real con esta crisis, no sólo desmantela ambos principios ideológicos, sino que revela profundos desconciertos entre los políticos ¿A nadie le remuerde la conciencia cuando exigen a patronal y sindicatos avalar la reforma laboral, mientras los partidos no la acuerdan entre ellos? Consejos doy, para mí no tengo.


Podemos, desde Extremadura, exigirlo. Tenemos la legitimidad. Ayer se firmó el Pacto Local. El Estatuto está en el Congreso por unanimidad. Igual ocurrió con la renovación de las Cajas de Ahorro. Pronto, vendrá una ley como resultado del pacto educativo; y el Pacto Social y Político cosecha adeptos de abajo a arriba. Si ambos partidos apartan lobbies, asociaciones, amigos o enemigos, que enredan para abortar un acuerdo, se reconciliarían con la calle, que los ve un problema tan grave como el terrorismo según la última encuesta del CIS. De momento, quien parece tener mejor oído es el Rey… al republicano lo deja cada día más sordo. Pero si el silencio de su influencia no se impone al ruido inútil de esta política cainita, tendríamos un problema hasta para la propia democracia. Demasiado envite para seguir echándose culpas mientras la razón de ser de la política agoniza en España.


Diario HOY. 13 de febrero de 2010

Libro: “La política de la transición”. Autor: José María Maravall. Taurus, 1984. 303 páginas

Libro: “La transición democrática española”. Autores: Tezanos, Cotarelo y De Blas. Editorial Sistema, 1989. 954 pags.

Sitio recomendado: Palacio de la Zarzuela. Madrid








Virguerías

6 02 2010

Los partidos independientes, o bisagras de gobierno, no se emplean en ellas sino que rescatan Veguerías del medievo, anteriores al Estado Liberal

La candidatura de Albalá como sede del primer Almacén Temporal Nuclear y la salvación de Caval en Valdelacalzada tienen un nexo común. Los primeros optan a la basura nuclear gracias, en buena parte, no tanto a las condiciones sísmicas de la localidad, sino a que el gobierno municipal estaba en manos de unos Independientes (GIA), que han roto hasta entre ellos la disciplina de voto. En la cooperativa de Vegas Bajas, su potencia económica y de empleo impulsó en los noventa otro grupo independiente que llevó a su gerente a ser alcalde.


Nunca he creído en los independientes. Es contrario a la política. Decía Alfonso Guerra que quien se definía “apolítico” era “de derechas”. La mayoría de grupos independientes que surjen en los pueblos terminan respondiendo a intereses particulares o parciales. No incluyo a aquellos grupos nacidos de escisiones en la agrupación local de uno de los grandes partidos. Conflictos no resueltos que mantienen su ideología para los comicios autonómicos o estatales. Pero, algo rondaría por la cabeza del Consejero de Industria, José Luis Navarro, cuando dejó caer que “alguien desde Madrid” invitó al GIA de Albalá a optar por el almacén nuclear, sabedor él y esos madrileños del menor control que recibe una fuerza política sin plegarse a la disciplina de los grandes partidos, no tanto a la calidad geológica del suelo. Por contra, la conexión partisana entre el alcalde actual de Valdelacalzada, Pedro Noriega, y la Junta de Extremadura, por manos de la Vicepresidenta Aguilar y de su Directora, Ana Alejandre, hicieron virguerías esta semana con los bancos para flexibilizar la deuda de Caval. Comienza a ver la luz.


Los partidos son organizaciones que agregan intereses sociales. Los vehiculan, introduciéndolos dentro del sistema político. Los parlamentarios -según Von Beyme- son los únicos que están en el sistema y en la sociedad civil. Son el mal menor. Se autocontrolan y se enlazan en todos los estratos territoriales. Stein Rokkan afirma que son, al mismo tiempo, agentes de conflictos, nacidos de fracturas: con la Iglesia; entre el centro y periferia; entre lo urbano y lo rural; o entre propietarios y trabajadores. Tienen muchas funciones; entre ellas, se obligan a reclutar élites para formar gobierno. En momentos de desafección entre la política y la sociedad no las entienden con esta crisis, listas bloqueadas que obligan tragarse packs completos, y hay partidos que imponen el chantaje. Los que proclaman la Independencia, bisagras de gobierno, no se emplean en virguerías sino que rescatan Veguerías del medievo, anteriores al Estado Liberal que los constitucionalizó como partidos políticos, a cambio de las Diputaciones como sucediera durante el Bienio Negro. Les hacen caso. La portavoz parlamentaria del PP, Dolors Monserrat, se mostró a favor de esa ordenación territorial hasta el punto de querer una octava veguería en el Penedés. Mientras, interesantes propuestas, los “huertos urbanos”, emanan de asociaciones cívicas y no de los partidos. Comienza a calar en la ciudadanía que la política es una industria más; como la del cine, y la gente ansía encontrar un asidero de valores. En éstas y otras latitudes hay actores secundarios que aparecen sólo para enredar la trama hasta aburrir al espectador y tomar pocas decisiones. Deshacer algunos entuertos va a ser también una virguería constitucional.


Diario HOY. 6 de febrero de 2010

Libro: “Cuando el tiempo nos alcanza. Memorias 1940 -1982”. Autor: Alfonso Guerra. Espasa Calpe, 2004. 354 pags.

Libro: “Dejando atrás los vientos. Memorias 1982-1991”. Autor: Alfonso Guerra. Espasa Calpe, 2006. 397 pags.

Libro: “Los partidos políticos en las democracias occidentales”. Autor: Klaus Von Beyme. Siglo XXI, 1982. 542 pags.

Libro: “State formation, nation-building and mass politics in Europe”. Autor: Stein Rokkan y otros. Oxford University Press, 1999. 422 pags.

Sitio recomendado: Valdelacalzada. Día de la Independencia. Pueblo de colonización del Plan Badajoz

Sitio recomendado: Albalá. Ermita de San Joaquín y Santa Ana. Cáceres










Ibarra y los españoles

26 09 2009

Españoles son los 14.481 extranjeros que cotizan en Extremadura. No quien lo hace en Mónaco o se operan tres veces por la misma imprudencia

Ibarra “no representa hoy a nadie” –según el PP extremeño- pero a la mínima le contesta hasta su candidato a presidir España, Mariano Rajoy: “Si llego a decir eso, los del PSOE me excomulgan”, dijo sin abordar el fondo de la reflexión. El morbo que despierta Rodríguez Ibarra es proporcional al ruido de cristales que –deseado, o no- provoca el titular al que reducen sus palabras. Ibarra es Ibarra, pese a no estar en primera línea, leal en el debate interno de su partido y coherente por reflexionar sobre otro artículo publicado días antes en el mismo diario.

¿Pero, qué dijo Ibarra para despertar tanto revuelo? En su tribuna periodística ni atacó a Zapatero, ni a Vara. Criticó a los que se refugian en el anonimato y después no se atreven a disentir en los debates propios que define toda organización. El resultado no pudo ser más laxante: la dirección se pone las pilas y comienza una campaña sobre las medidas gubernamentales, que ya se realiza en Extremadura desde hace diez años; provoca un enroque que silencia a los anónimos; y regala dosis de apoyo con el límite de los reglamentos que ellos mismos aprobaron: ¡A otra cosa!


Dos días después, lanza unas declaraciones radiofónicas que –limitadas a un titular como “La sanidad para los españoles”- suenan tan mal que cuesta creerlas así. Nadie, en sano juicio, daría crédito a una interpretación descontextualizada, casi xenófoba, de quien durante toda su carrera política definió a Extremadura como “tierra de acogida”. Durante sus mandatos, la región desplegó una red permanente de cooperación pese a gestionar presupuestos más limitados y abanderó la solidaridad que ejercía para fuera porque la reclamaba dentro como pilar ideológico.


La concordancia parece simple: Español es quien legalmente ejerce sus derechos y obligaciones según dispone la Constitución y el resto del ordenamiento, incluído los acuerdos y tratados internacionales que vinculan a nuestro país: ¿Es que alguien olvida las críticas contra el propio Ibarra por ofertar servicios sanitarios al vecino Alentejo, mientras ampliábamos tecnología médica con fondos transfronterizos?

Para la izquierda, la sanidad es un derecho, no un producto de beneficencia ni de la caridad. Define al Estado del Bienestar como los servicios sociales, más extensos que los comedores de urgencia. Y todo derecho para ejercerlo necesita de garantías (legalidad para saber quién reside o es nativo, fiscalidad, deberes constitucionales) y límites (hasta dónde se extiende la solidaridad). Español es cualquiera de los 14.481 extranjeros que cotizan en Extremadura. No quien rinde impuestos en Mónaco, aunque tenga para pagarse un seguro privado, ni los ochocientos mil que estaban sin regularizar con Aznar. La sanidad pública tampoco le debería ser gratis al turista que usa su estancia para operarse las varices por riesgo de trombo, ni para esa niña extremeña que acumula tres cirugías faciales porque se cayó otras tantas veces de la moto, todas sin casco.

Las CC.AA. deben 63.508 millones de euros, el 5,9% del PIB. Sólo Extremadura gasta casi 30 anuales en botica. Se piden reformas estructurales en infraestructuras, energía, educación y relaciones laborales pero la sanidad adeuda un billón de pesetas entre todas las CC.AA. Antes que reactiven el discurso del copago, Ibarra se moja y será creíble cuando demanden más esfuerzo. “Las crisis generan costes”, advierte. Hoy, dicen que “es absurdo”. Mañana, le darán la razón… como cuando el ordenador en El Carrascalejo. Al tiempo.


Diario HOY. 26 de septiembre de 2009

Libro: “20 años de poesía”. Edición a cargo de Andrés Soria Olmedo. Editorial Tusquets. 510 pags. 25 €

Libro: “Un país mundano”. Autor: John Ashberry. Traducción y prólogo de Daniel Aguirre. Editorial Lumen, 222 págs. 16,9 €

Sitio recomendado: El Carrascalejo (Badajoz)





Austeridad

19 09 2009

La administración autonómica con mayor volumen de deuda es la Generalitat de Valencia: A fecha de hoy, reconoce 13.202 millones de €, un 12,5% del PIB

La administración local con mayor volúmen de endeudamiento es el ayuntamiento de Madrid, gobernado por el PP desde 1995, con 6.407 millones de €, casi la mitad de los 13.264 que deben entre todos los ayuntamientos de la provincia. Es, de largo, el consistorio español con más déficit, pese a que la reforma de la Ley de Haciendas Locales y de la participación en los ingresos del Estado acometida en 2000 por Aznar beneficiara a los municipios mayores de 500.000 habitantes, que reciben más euros por habitante, sólo parcialmente compensada en la anterior legislatura.

La administración autonómica con mayor volumen de deuda es la Generalitat de Valencia: A fecha de hoy, reconoce 13.202 millones de €, un 12,5% del PIB. El último mandato socialista con Joan Lerma como President (1995) cerró el ejercicio con una deuda del 6,5% del PIB. El primer periodo del PP, hasta que Eduardo Zaplana fue nombrado ministro (2004), llegó hasta el 10% del PIB pese a la bonanza. Cuando –según las tesis más críticas- ya se debía saber que estábamos en crisis, el endeudamiento en el gobierno Camps (2007) se elevó en tres años al 11,3% del PIB. Actualmente, es del 12,5% y, pese a ello, sus últimas decisiones han comprometido dinero público para salvar a un club profesional de fútbol, con 75 millones de €, y ampliando la aportación pública para el gran premio de Fórmula 1 en 90 millones más. La deuda de Extremadura, según el Banco de España, era del 4,7% del PIB en 2009, aunque llegó a estar en el 6,5% en 2001, cuando el Gobierno invertía en nuestra región por debajo de la media nacional.

Un informe del Ministerio de Trabajo revela que la comunidad valenciana incrementó el número de desempleados desde el 2º trimestre de 2007 hasta el 2º trimestre de 2009 en 176.600 trabajadores, un 7,98% más de destrucción de empleo en ese periodo. Durante ese tiempo, Extremadura incrementó esa ratio en 22.900 trabajadores, un 5,5%. Valencia, como la costa catalana, Andalucía, Canarias y la comunidad de Madrid lideran el aumento del paro, vinculado al pinchazo de la burbuja inmobiliaria. En 2006, presentaba una tasa inferior a la media nacional. Era “el milagro valenciano”. La última EPA eleva la tasa de desempleo al 21,22%, sólo superada por Andalucía y Canarias.


Analizando las administraciones autonómicas, sólo la demagogia explica que un mismo partido exija austeridad para algunas latitudes, proponga la reducción de altos cargos para aligerar déficit, recurra a Cataluña como único argumento de los males, pero olviden extender esa fórmula a otras regiones. Se gobierna con más consejerías que aquí; han creado secretarías autonómicas; direcciones de área; gabinetes técnicos; direcciones territoriales por sector, departamentos todos ellos que no existen en Extremadura. Además, disponen de cuatro canales autonómicos de televisión y otros dos de radio como mínimo, más organismos, empresas públicas u oficinas en el extranjero.

La austeridad no es una virtud, es hoy una necesidad”, dijo Vara el Día de Extremadura. Pero esa cualidad, si tiene que acentuarse, no debería exigirse sólo a unos. Los ayuntamientos de EE.UU. prescindieron de los fuegos artificiales el 4 de julio, fiesta nacional. Aquí, hay empresas que sobreviven gracias a congresos o a festejos patronales. Y persistir con la demagogia sólo ahonda aún más en el desprestigio de la actividad política, a dudar del sistema autonómico o, sencillamente, desvía la atención.


Diario HOY. 19 de septiembre de 2009

Libro: “Homenaje a los malditos, Los que ríen…”. Autor: Eusebio Calonge y Teatro La Zaranda. Editorial IRU, 2009. 186 pags. 16€

Sitio recomendado: Comunidad Valenciana. Ciudad de las Ciencias y las Artes





La noche es joven

11 09 2009

Los padres de los vándalos de Pozuelo no pueden negarse a la decisión del juez y después descargar las culpas en los demás


En lugar de hacer botellón, los jóvenes de La Serena han organizado una ruta nocturna, a la luz de la luna, para recorrer a pie cuatro kilómetros por el camino de Valdejazmín. Salen de Castuera desde el aparcamiento del Museo del Turrón a las nueve y media de esta noche, tutelados por la asociación Luna Serena, y al final del trayecto les aguarda un pequeño refrigerio para reponer fuerzas.


Esta cita, laica y nocturna, se suma al peregrinaje, devoto y mariano, que esta semana precedió la celebración de la patrona de Extremadura, Ntra. Sra. de Guadalupe. Como en el camino de Santiago, cientos de peregrinos -algunos rezando el rosario como propone el cardenal Rouco para alternancia al botellón o pendientes de los ruidos de la noche, como sorprendiera el escritor y merecida Medalla de Extremadura, Sánchez Adalid- recorrieron a pie mayor distancia.

Ambas iniciativas son loables. Ni una es de izquierdas, porque el gobierno municipal sea de un color, ni todos los peregrinos votan a la derecha o creen que el rezo es el mejor antídoto para frenar las hormonas. Desde luego, contrarrestar la falacia de que los hechos vandálicos acaecidos en Pozuelo de Alarcón están protagonizados por jóvenes forasteros “y de izquierdas” sería tan estúpido como recordar que en ese municipio gobierna el PP con competencias para proteger sus instituciones, según ley. Los vándalos son vándalos -crecidos con la nocturnidad y la euforia- y forman parte mínima de una juventud que comienza a engordar con peligro lo que los sociólogos denominan “abstencionismo militante”: No sólo no van a votar, sino que se sienten orgullosos de ello.

Cuando el destello de las luces de neón se marchita, las transiciones son traumáticas. Le escuché ayer al actor Imanol Arias que “cómo vamos a abrazar una nueva economía sostenible, si hay gente que carece de lo más básico” y me acordé de los 420 euros, los impuestos, la reforma para una mínima cobertura sanitaria que pretende Obama como inicio del nuevo sueño americano, y de los proyectos industriales que generan empleo sin que renunciemos a disfrutar de parajes bucólicos. Cumplir todas las garantías y abrir esperanzas de futuro para nuestra juventud, al mismo tiempo.

Tenemos el mejor ratio de bibliotecas públicas, pero tan vacías a diario como dotadas de fondos; usamos poco las pistas polideportivas y nos repelen los inmigrantes jugando en ellas; nos sentimos españoles, orgullosos con normalidad de que venga La Roja, convivimos ejemplarmente con ello, pero mañana estaremos a garrotazos localistas en otro partido de liga regional; nos regalan una noche y la luna para besarla, y todavía terminarán la madrugada destrozando papeleras cuando maldigan no haber recorrido el camino alumbrado por sus ojos enamorados.


Las transiciones son traumáticas. Sería hipócrita no reconocer que todos hemos colaborado, gozado y sufrido con este recorrido. Nos caemos y nos levantamos. Pero si en este trayecto sancionan a alguien y le obligan a regresar a casa antes de la diez, los padres que te tutelan no pueden negarse a cumplir la decisión judicial y descargar las culpas en los demás, como ocurre con los detenidos en Pozuelo. Una comunidad la formamos todos y es la que nos abriga frente al individualismo. Si no, los traumas terminan en fracturas insoldables. Y restañarlas, desde luego, sí es de izquierdas… y no tiene por qué no ser de derechas: Es una cuestión del sistema de valores en plena transición.



Diario HOY. 11 de septiembre de 2009

Libro: “Amanecer”, “Eclipse”, “Luna Nueva” y “Crepúsculo”. Autora: Stephenie Meyer. Editorial Alfaguara. Precio aprox. 17,5 €

Libro: “Después del anochecer”. Autor: Stephen King. Editorial: Plaza y Janés. 464 páginas. 21,9 €

Libro: “Los vivos y los muertos”. Autor: Edmundo Paz Soldán. Editorial Alfaguara. 204 páginas. Precio, 15,5 €


Sitio recomendado: Atardecer en La Siberia extremeña. Comarca de Badajoz