In-dependencia

21 10 2011

España es un estado-nación. Nación de naciones. Europa es una unión, ni siquiera monetaria: ni federación, ni confederación. Nunca se llegó a aprobar su constitución: ni por referéndum, ni en las cámaras. Convergència i Unió, (y Unión, en castellano) coaliga a liberal-conservadores y demócrata-cristianos, plenamente democrática. Se autoproclama nacionalista, no independentista. Eso lo sabe Durán i Lleida. De nombre Josep Antoni, traducido al castellano José Antonio. Siempre lo consideré hombre con el Estado en la cabeza. Esta semana, prólogo electoral, volvió a desempolvar el recurso del norte frente al sur, PER frente a empleo. Y luego rectificó. Un artificio más.

 Le propongo un pacto, Sr. Durán i Lleida: usted tiene problemas con sus pagessos, campesinos en castellano. Se les pudre la fruta por retrasos en la frontera. Nosotros tenemos otro. En buena parte de Extremadura y Andalucía no hay más trabajo que campo y tareas domésticas. Ustedes tienen industrias, entre ellas la automovilística. Nosotros otra frontera, mano de obra atractiva, juventud formada, universidad y dos ríos que van a dar al mar sin autovía que los una. A Cataluña le gustan productos alimenticios, cárnicos, lácteos, vegetales, tabaco, corcho, fruta… de contrastada calidad. A Extremadura también, cava, fármacos, cultura, textil, tecnología, deporte de vanguardia… En esta sociedad post-industrial, calificada así por Daniel Bell, con eficaces empresas de transportes, todos saldríamos ganando. Es compatible con el comercio electrónico; con el de proximidad, regala atención exquisita al cliente; con los representantes, correos entre lo virtual y lo real… Hasta diputad@s en Madrid, como usted, concilian trabajo y familia; hasta S.A.R. los Príncipes de Asturias y Girona también concilian y concentran en sus dos títulos las dos tradiciones del derecho sucesorio, lo que garantiza la estabilidad del pacto.

Es preferible deslocalizar mano de obra en el sur, antes que ideologías o religiones, únicas o radicales, condenen a mujeres, sanas como robles, al autismo, ser víctimas de la rutina, sin reconocimiento legal de su trabajo; guardianas de casas que, antes de quedar vacías, pasan de libres a protegidas. Como ocurre cuando se dedican al trabajo doméstico o asisten dependientes: algunos confían en rumanas o ecuatorianas, sin papeles, para que les hagan la casa; o cogen a ciegas, de la calle, cuando creen/opinan que ponen una zorra/vaca a cuidar gallinas, mientras los varones se marchan de fiesta o romería. Hasta que la cultura democrática, herencia/fruto de la tradición judeo-cristiana y greco-romana, se abra paso.

Todos somos un poco morenos (como allí se diu/parla) Sr. Durán/Lleida. Todos somos, en el fondo, un poco dependientes. Hombres y mujeres merecen vivir en paz. El ministro Gabilondo anunció un plan en la FP para paliar el déficit de 60.000 plazas en materia de dependencia, cuarto pilar del estado de bienestar. Solo porque se le siga encendiendo la luz a mis padres, dentro de unos años, en un cordón de teleasistencia, merece la pena escribir todo esto.

Diario HOY, 21 de octubre de 2011

Libro: “A favor d´Espanya i del catalanisme”. Autores: Joaquim Coll y Dani Fernández. Edhasa. Barcelona, 2010.

Sitio recomendado: Mar Mediterráneo.

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¿Creatividad a la basura?

5 03 2011

CETIEX ha puesto en marcha un laboratorio en el que observan cómo viven y qué necesitan los mayores en esta sociedad del bienestar

No soy generación de la Enciclopedia Álvarez, sino del diccionario Sopena. En horas de tedio escolar, el sándwich de páginas entretenía con decenas de ilustraciones, muy lejos de los iPad que abren ventanas al mundo a cada escolar. Paraba en los inventos atribuidos a los españoles: el submarino de Isaac Peral, el autogiro de De la Cierva, el Teleférico de Torres Quevedo, el Tren Articulado Ligero de Goicoechea y Oriol… Nunca encontré la fregona o la jeringuilla desechable que ideó Jalón Corominas, el chupa chups de Enric Bernat, el afilalápices, la grapadora o el futbolín que han sido, o son, universalmente utilizadas por el ser humano antes que la alta ingeniería terrestre o aeronáutica, excepción hecha de las palomas -o palomos, con toda su discapacidad- mensajeras.


El español nunca apreció, ni negoció, su creatividad. Un americano se forró comercializando tiritas para las heridas de los negros -nadie había reparado en ellos- pero aquí aún adquieren teléfonos móviles con teclados sin ‘ñ’, pese a que 480 millones de personas hablan y escriben en castellano. Nos falta aún ese pragmatismo capaz de convertir la necesidad en negocio, el que inspira a McDonalds para que medio mundo coma en cinco minutos un bocadillo de desecho de ternera y no reparemos en un cocido, con presa y verdura que acompañe. En plena ebullición del carnaval, cuando los fruteros se convierten en iconos de la creatividad, me pregunto el porqué ese ingenio nunca lo reconvirtió en negocio. Esta semana, diez días antes de que inauguren el primer edificio que justifique el parque científico y tecnológico en el campus universitario de la UEx, en Badajoz, una entidad privada como CETIEX, auspiciada por el Colegio de Ingenieros, Fundecyt, o la Fundación Maimona, ha inaugurado el primero de sus edificios en la región. Parejo a sus oficinas, CETIEX ha puesto en marcha un ‘senior lab’, un laboratorio para observar qué necesitan los mayores. Ya atenderán sus necesidades.


En años de crisis, política y económica, no caben pragmatismos inertes, que siempre es el prefacio al fascismo. Cuando todo cambia, nuevos frentes se posicionan para controlar las fuentes de energía en Libia o Egipto; cuando rescatamos políticas de ahorro energético como a finales de los 70, sólo la inversión en derechos sociales y civiles nos da un metro de ventaja respecto a sistemas -como el libio o el chino- que se enmascaran de revolucionarios para, al final, disputar el poder como cualquiera, pero con distintas reglas del juego. Uno nunca entenderá tanta creatividad derrochada en barras de bares, en los tanguillos ‘raqueados’ de carnaval para que, al final, el rapero Eminen se forre, compremos teléfonos a Finlandia o sean los chinos quienes comercialicen tobilleras para nuestros mayores. Somos privilegiados en derechos que tendremos que mantener pero, si no lo remediamos, otros serán quienes se beneficien. Y todo esto no es una cuestión ideológica, sino de voluntad, con su parte de renovación, si no generacional, sí de actitudes, donde unos suman y otros, como siempre, sólo sobreviven con el conflicto. Como en Libia, un país de máscaras, para su beneficio.


Diario HOY, 5 de marzo de 2011

Libro: Diccionario Sopena “La fuente enciclopédico ilustrado”. Autor y editor: Ramón Sopena. 1986. 1056 pags.

Sitio recomendado: Carnaval de Badajoz. Fiesta de Interés Regional de Extremadura.

 







Pacto y parto 2.0.

30 10 2010

La tecnología, cada vez más excelente, posibilitaría conquistar el infinito del conocimiento. En un territorio, también

Tenemos la permanente costumbre de hablar de política. De política y de los políticos. Se vierte tanto sobre ellos, sean del color que sean, que provoca hasta que sepan sus sueldos, casas, perros, sus simpatías futbolísticas o las mujeres u hombres que pasaron por sus vidas. Todo es política, que es relevante, pero no lo es todo. Ni siquiera, es parte de las conversaciones habituales de la gente. De este exceso se quejó Fernández Vara en los Extremeños de Hoy y pidió hablar más de la gente. Si renuncias a ser el de las loas, las cargas vendrán también repartidas.


Tal cantidad de información es posible hoy gracias a dos principios que reaccionan: libertad y tecnología. Si el conocimiento es tan vasto como el propio territorio de nuestra región, sólo la tecnología te facilita en este cambio de época no quedarte regazagado. Lo importante son las personas, en eso coinciden los presupuestos de todas las administraciones públicas que se han presentado esta semana. Muchos años inaugurando instalaciones incrementan los gastos corrientes y si queremos seguir prestando esos servicios, escaso margen de sorpresa nos queda. No muy lejos de lo que hemos hecho cada uno en nuestra casa. El autorecorte deja sin discurso a la oposición. Sólo les queda adelgazar, o talar, el mismo tronco y atenerse a las consecuencias; o a las incoherencias allí donde se gobierna. Pero sólo podremos minorar costes gracias a la técnica.


Desde iniciativas públicas, la universidad o desde fundaciones, los columnistas deberíamos atender más a lo que están haciendo ingenieros o cirujanos en centros enlazados en RETRIEX, e incluso internacionalmente. Ellos debían ocupar las portadas, analógicas o digitales. Cooperando en red, ponen a disposición del resto -emprendedores o trabajadores- la tecnología que difunde noticias en formatos multimedia o que permite enriquecerla con aportaciones de los lectores, ya actores de opinión. Los grandes diarios lo saben bien. No es posible leerlos en un día por Internet. Si quieres saber los comentarios de esas personas que Vara quiere que sean noticia, algunas con horizonte desenfocado pese al dato de ayer, tendrías para una semana. Y el mundo no para. La información puede ser tan infinita como el propio conocimiento.


Está cambiando tanto que asusta saber que China expulsa al mercado cada año dos millones de ingenieros. Sólo la creación de una inteligencia global, en forma de estrella o de red que desemboque en una tecnología cada vez más excelente, posibilitaría conquistar el infinito del conocimiento para un periódico. Para un territorio, también extenso, sólo gracias a la tecnología podría combinarse el desarrollo -a priori incompatible en todas sus variables- sin que nadie salga decepcionado de sus presupuestos: desde la tecnología para la alimentación, su distribución, las energías o el propio uso de los multimedia en el aula para educar… Sólo esconde una obligación: Todo eso, sólo en casa, no asegura un parto exitoso, como una versión nunca asegura una noticia veraz. En esta crisis no todo es negativo. Hay personas, muchas anónimas, que antes eran adversarias y ahora cooperan para llevar sus proyectos adelante. Como colaboran todos los miembros de una redacción para llegar a la síntesis en la comunicación 2.0.


Diario HOY. 30 de octubre de 2010

Libro: “Comunicación y poder”. Autor: Manuel Castells. Alianza Editorial. Madrid, 2009. 680 páginas.

 

 

 

Sitio recomendado: Parque Científico y Tecnológico de Extremadura. Semidistrito universitario de Badajoz. Universidad de Extremadura






La Competitividad

19 06 2010

Extremadura ofrecerá cobertura en I+D+i, pues está cableada con fibra óptica y garantiza custodia pública de datos en el Lusitania

El miércoles el presidente, Fernández Vara, inaugura en la Institución Ferial de Extremadura (FEVAL) su Centro Tecnológico, una moderna dotación que enriquece el mapa extremeño tras Cenatic en Almendralejo, el Parque Tecnológico y Científico en Badajoz, el Centro de Cirugía de Mínima Invasión en Cáceres, el de Agricultura Ecológica en Plasencia o el del Cerdo Ibérico en Zafra. Desde 2002, cuando se puso en marcha el programa Nexo entre la Junta y la CREX, tradicionales sectores productivos intentan cambiar los recelos entre las empresas extremeñas -demasiado pequeñas para salir a otros mercados por sí solas- y ganar en cooperación y mayor competencia. A los primeros clusters: Conocimiento; rocas ornamentales; metal mecánico; madera y mueble; envase y embalaje, el programa Innoveex incrementó en otros nueve campos esta apuesta por la competitividad: construcción, audiovisuales, textil, energía, alimentación, salud, turismo y nuevas tecnologías. Cada uno de ellos tiene la intención de dotarse de un Centro específico de I+D+i, que sirvan también de incubadoras para emprendedores y proyectos empresariales.


En el centro de FEVAL las posibilidades están abiertas. Una Fundación -Computaex- creó el Centro Extremeño de Investigación, Innovación Tecnológica y Supercomputación (Cenits) en 2009 para explotar las potencialidades del supercomputador Lusitania, capaz de procesar y gestionar un elevado número de proyectos de investigación. Esta semana la galardonaron con 25.000 dólares en los Premios de Innovación Itanium 2010 en San Francisco, por su impacto humano. Lusitania estaría en disposición de ofrecer a cada extremeño, a cada empresa, no sólo una cuenta de correo electrónico, un espacio para su sitio web, redes sociales, sino ser la gran guardería pública de los datos privados y corporativos, la gran herramienta para procesar millones de datos a investigadores y científicos, con la garantía de que no caerán en manos de otros intereses. Y se ofrece antes de que Google pueda decir lo mismo, gracias a los que la multinacional obtiene en la Red.


¿Quién controla los datos de Google? Ahora que las empresas de telefonía quieren poner peaje a las autopistas, los diarios a los contenidos, la SGAE a Youtube, los editores a Google Books… Extremadura puede ofrecer esa cobertura en I+D+i; está cableada con fibra óptica en todo su territorio; custodia datos en el Lusitania… Paliaría, en parte, el escaso tejido industrial que lastra nuestro crecimiento; atraería así a empresas foráneas que -como sucediera con las infraestrucuras en los 90- necesiten primero subcontratas regionales, y después Uniones Temporales. Sólo Indra emplea en Badajoz a más de 400 personas. Además, la productividad es el cáncer y la innovación el tratamiento más rápido y eficaz. Si al bienestar y riqueza medioambiental de la dehesa, cultiváramos el talento en estos nodos, el panorama cambiaría y sería nuestra principal riqueza. Con ello, hasta los jóvenes políticos tendrán que abandonar esas demagogias que aprendieron de sus mayores, cuando empezaron en la política, y que los hace tan vetustos y especuladores como los que tiran dos veces a puerta desde los paraísos fiscales y ganan, sin convencer ni aportar, para terminar eliminados en cuartos de final. Sólo el talento llama al descaro y al atrevimiento. En el deporte, en la economía… y en la política, espero.



Diario HOY, 19 de junio de 2010



Libro: “La creatividad y las nuevas tecnologías en las organizaciones modernas”. Autor: Francisco Menchen Bellon. Ediciones Díez de Santos, 2009. 208 pags.

Sitio recomendado: Institución Ferial de Extremadura (FEVAL). Don Benito





El fuera de juego

20 11 2009

Extremadura marcaría un hito en la historia aplicando la tecnología digital al deporte escolar para restituir la justicia a esta norma

Será una leyenda. Si el fútbol femenino, junto al baloncesto en silla de ruedas, son los deportes de equipo más laureados en la región, nada tiene que ver el sexo. Aunque la televisión enfoque antes una rubia desnuda en la grada que calzada con botas de tacos, el fuera de juego es una raya imaginaria que –como el avant en rugby- sólo aprecian los jueces. A los atacantes que especulan arriba, un paso delante de la defensa les achica espacios y los retrata tiesos e inhábiles.

La retina aún guarda obras de arte en el fútbol: México “entronizó” a “O Rey Pelé” y años más tarde, a su vera, a Diego Armando Maradona, el Curro Romero, con iglesia propia y feligreses. Los futbolistas son hoy religión: gladiadores colgados de paredes, sus camisetas en los roperos, iconos en un nuevo santoral laico del borrego de oro… Toda una herejía para muchos. Como indianos, llegan desde más allá del mar para vender cortésmente su alma y su cara al marketing, y asistir a fiestas de alto copete. Nada globaliza como el fútbol y provoca el efecto llamada en la inmigración.



También es rosario de espinas: partidos amañados por apuestas, violencia… Hasta en los pabellones hay espinillas rotas con el fútbol sala, aunque la cruz se la llevan las pistas de cemento en barrios y riberas. La FIFA ha regulado antes las superficies de juego o el alcohol en los estadios, que la aplicación del vídeo al fuera de juego. Con el césped sintético reducen personal, lo usa la base, tapan viejos drenajes, disparan el agua caliente en los vestuarios y, cuando se esconde el sol, los iluminan como puentes en una ciudad: ¿Pero cómo garantizamos tirar un fuera de juego?

Si alguien lo apadrina, Extremadura puede marcar un hito en la historia del deporte. Abriríamos una sima aplicando la tecnología digital al deporte escolar, de su competencia. Occidente la tiene desarrollada como para restituir el fuera de juego como una regla de igualdad, libertad y justicia en el juego. Ahí está la Escuela Regional de Fútbol, prevista a pocos metros de la estación internacional del tren de alta velocidad en Badajoz-Elvas y de la autovía Madrid-Lisboa, una facultad del Deporte y otra de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Extremadura y –como efecto dominó- centros de tecnificación y ciudades deportivas para el resto de disciplinas. No sólo cooperaríamos en medicina deportiva o formación con Europa, África y Latinoamérica, sino que diversificaríamos fuentes para unificar la interpretación de normas entre futbolistas y árbitros. Este sábado un rubiales irlandés, al final amigo, que parecía trabajar en un call-center, se tragó dos penalties. Sólo pitó el último. No era el calvo Pier Luigi Colina.

Así, perfeccionaremos lo que se aprende de padres a hijos, terminarán las “manos de Dios”, echar a la calle al infractor no será una lotería y sabríamos las verdades del barquero. Quien no lo acate podrá sintonizar, con amor, La Noria o DEC los sábados en su televisión, tirarse al monte o colapsar las urgencias del hospital. El fútbol es el deporte Rey, el único que mueve masas y está, por vez primera, en nuestras manos devolverle su regia dignidad.

Diario HOY. 20 de noviembre de 2009

Libro: “Antología Poética”. Autor: Pedro Salinas. Editorial Alianza. 191 páginas. 6,5 €

Libros: “El fútbol ibérico en su intimidad” y “O futebol no seu íntimo II”. Autor: Paulo Canhao. GIT de la Junta de Extremadura (i). Mérida, 2002. Indugrafic Artes Gráficas (ii), Badajoz, 2005.

Sitio recomendado: Clubes de Badajoz del deporte base con los campos de fútbol donde juegan sus encuentros. C.P. Flecha Negra en los federativos de La Granadilla








Historias de Dignidad y Muerte

1 09 2008

Artículo relacionado “Vivir Extremadura”. Año IV. Nº 19. Octubre-noviembre 2008: “Historias de Dignidad y Muerte”.

Lo único claro para cualquier ser vivo desde su nacimiento es que algún día morirá. Los creyentes, desconsolados por la pequeñez que supone nuestra propia existencia en la historia de la humanidad, guardamos la esperanza de que el alma continuará viva en otro mundo celestial. Los realistas atribuyen esa continuidad de nuestra obra en nuestros hijos y nietos, depositarios directos del legado que forjaron sus progenitores, y en la comunidad donde seguro que habrán contribuido para su progreso y bienestar: “Nada se pierde, todo se transforma”, dijo Lavoisier.


Sea cual sea la solución, lo cierto es que la muerte es el acto más importante de nuestra vida, en palabras de Ernest Renan. Hay muerte dulce, muerte negra, muerte súbita, violenta, con ella en los talones… Todo un culto desde las culturas prehistóricas que en la tradición judeocristiana tiene su máxima expresión artísitica en la etapa romántica, que coincide con la proliferación y el desarrollo de las artes plásticas en panteones y tumbas como última morada del yo individual que una nueva clase burguesa se reclamaba para sí en el siglo XIX, a imitación de la aristocracia.


A mayor imperio de la razón frente al dogma, los usos y costumbres de los humanos se han apartado de esa obsesión por el otro mundo. La tecnología y una mayor higiene sustituyen los osarios por crematorios, y las tumbas y nichos por urnas donde guardar las cenizas de un familiar, que pueden acompañarnos -y adornar al mismo tiempo- en el recibidor de palisandro de nuestra vivienda. Y hoy, en España, asistimos al inicio del debate para consolidar el derecho a una muerte digna que -como el principio bíblico del “parirás con dolor” ya felizmente superado por la epidural gratuita y universal en nuestra sanidad pública- lleva aplicándose parcialmente en las UCI,s y las UVI,s de nuestros hospitales con el consentimiento generalizado de las familias, de cualquier ser humano, que jamás defenderá alargar el dolor de un congénere de forma gratuita.


Pese a esos recientes avances, los camposantos continúan guardando la historia de cada localidad, como antes lo fueron los subsuelos de parroquias y catedrales. En Extremadura, cualquier paseo por uno de ellos nos descubre la familias que forjaron la nobleza de cada villa. También los anónimos. En Cuacos de Yuste, cerca del monasterio que acogió la muerte de Carlos I de España y V de Alemania, decenas de soldados germanos en las grandes guerras del pasado siglo encontraron su descanso al lado del emperador. En Campillo de Llerena son soldados del fascio italiano los que moran, con sus nombres y apellidos, tras una sangrienta batalla en la guerra del 36 contra las tropas republicanas de La Serena. En Pizarro, pedanía próxima a Miajadas, construida como otros 38 núcleos de población con el Plan Badajoz, había cementerio pero no difuntos: los colonos inmigrantes en las Vegas Altas morían y, antes, pedían ser enterrados en sus pueblos de origen. Es historia de la región.


Parte de la identidad y de la dignidad de los pueblos, de cada familia, está entre cruces y lápidas de granito o mármol. Recientemente, algunos diputados provinciales visitaron el cementerio parisino de Père-Lachaise para identificar y reclamar el traslado de los restos de Manuel Godoy a Badajoz. Allí descansan también Camus, Chopin, Balzac, Molière, Wilde o Jim Morrison. Espero que antes de 2012, bicentenario de la promulgación de la Constitución de Cádiz e inicio de la intermitente senda democrática en nuestro país, podamos también completar el traslado de los restos de Muñoz Torrero -uno de sus redactores- a Cabeza del Buey, ahora en el Panteón de Hombres Ilustres de Madrid.

Por eso, no acabo de entender que cualquier humano se llame así y no apoye sin ambages que otros miles de anónimos -de cualquier bando, sexo o condición- continúen silenciados y humiladas sus memorias en cualquier cuneta, en una fosa o en un páramo escondido. Ellos, para bien o para mal, también forman parte de la historia de nuestra tierra, demasiados años silenciada por la fuerza y la sinrazón. Y pasados los años, y también cualquier atisbo de venganza, muchas familias no tienen una lápida o un nicho donde rezarles, llevarles flores u honrar su memoria. Son sus hijos o nietos. La prolongación de su existencia, según los realistas. Y una parte de la historia de Extremadura demasiado anónima. Hasta que sus herederos decidieron que las heridas sólo se cierran devolviéndoles su sitio negado en el camposanto de su pueblo, o en un cementerio civil acorde a su ideología.


Para devolverles la vida el hombre sigue siendo un minúsculo ser, aún temeroso de su propia muerte. Para recuperar la dignidad, sólo hacerlos miembros de esa comunidad, de la que dejaron de formar parte demasiado jóvenes, es suficiente: Descansen algún día todos en paz para justicia con nuestra propia historia.

Artículo recomendado: “Diego Muñoz Torrero: Un liberal trágico”. Autor: Francisco Rubio Llorente. Revista Claves de la Razón Práctica. Nº 185. 2008. Pags. 46-51







ON: El botoncito para la modernidad

4 04 2008

No es extraño que el Ministerio de Justicia exija para llegar a un acuerdo el empleo de herramientas informáticas para la gestión procesal


¿A quién no le han roto la siesta con una llamada en la que una telefonista con acento meloso te llama por tu nombre y te ofrece renegociar la hipoteca, ampliar el número de canales digitales o adquirir una cristalería?; ¿Cómo se hizo con mi número de teléfono?; ¿Qué formulario habré rellenado en el súper o en el banco?; ¿Los puedo denunciar por acoso?… En la última encuesta del CIS, la protección de datos aparece como quinto problema para los españoles, tras los cuatro tradicionales que se alternan según la agenda política trimestral: empleo, vivienda, terrorismo y situación económica. La molestia se convierte en indignación cuando leemos que un juzgado de Sevilla desconocía que el mismo condenado a quien debieron ordenar su arresto e ingreso en prisión, firmaba cada quince días en la planta de abajo, en otro juzgado de lo Penal, y nos preguntamos si el trasvase de datos sólo opera en esta sociedad democrática del mercado para la empresa privada y pocas veces para cumplir con los principios constitucionales de coordinación y eficacia administrativa.


El secretario de un Juzgado de Paz en la comarca de Zafra no ha encendido aún el equipo informático desde que le llegó de Madrid hace años y continúa tomando declaración con papel carbón para copiar lo mecanografiado. No es extraño que, más allá de las diferencias salariales, el Ministerio de Justicia exija para llegar a un acuerdo con los sindicatos el obligado empleo de herramientas informáticas para la gestión procesal. Una huelga, por cierto, que viene en la peor coyuntura para que la ciudadanía simpatice con unos funcionarios que comenzaron a presionar, legítimamente, en plena campaña electoral y van a terminar despertando antipatías hasta en sus propios compañeros de Prisiones, quienes lidian con retrasos en la concesión de permisos penitenciarios a reclusos que ven pasar los días sin que, también legítimamente, los puedan hacer efectivos.


Para colmo, la que se autodefine como “lideresa del liberalismo” –pero defensora de cardenales ante el Jefe del Estado- o el portavoz del CGPJ –más entretenido en combatir el término “matrimonio homosexual” que en explicar por qué no se resuelve la renovación del gobierno judicial desde 2006- han incendiado aún más el campo, y culpan al Gobierno y a la inexistencia de la cadena perpetua lo que se limita al error de un juez, mucho menos del resto, quienes dignifican cada día nuestro Estado de Derecho. Todo un crimen a Montesquieu, Barón de la Brêde, y a la separación de poderes. Como si un nuevo Código Penal, una nueva Ley del Menor o con fusilamientos al amanecer, nos garantizara que el secretario de ese Juzgado de Río Bodión encenderá el chisme, y se aligerarán y coordinarán las notificaciones. Es algo más simple que el caos, querida condesa Aguirre y Gil de Biedma: Es encender el botoncito de la modernidad.

Diario Hoy. 4 de abril de 2008.

Libro: “El Espíritu de las Leyes”. Autor: Charles Lois de Secondat, Señor de la Brède y Barón de Montesquieu. 406 pags. www.antorcha.net/biblioteca

Libro: “La mecánica del corazón”. Autor: Mathias Malzieu. Editorial Mondadori, 2009. 176 páginas. 13,9 €

Sitio recomendado: Sede del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura. Plaza de la Audiencia de Cáceres. Su Presidente: D. Julio Márquez de Prado