Carmen 2016

19 12 2009

La primera edil aparcó diferencias, sacó la política del subterráneo y su vela es la que hoy alumbra


Le debo una a Cáceres, a su alcaldesa y a sus gentes. Dije meses atrás que la pusieran guapa y lo conseguirán. La primera edil en su historia aparcó las diferencias, sacó la política del subterráneo y su vela es hoy la que alumbra. Recuperada en lo anímico, Cáceres camina hacia desarrollos más accesibles modernos y sostenibles gracias a un consenso -¡Qué cara vale esa palabra tras la irresponsabilidad popular en la Conferencia de Presidentes!- pilotado por ella: Plan de Urbanismo que traerá El Corte Inglés, faro del comercio local, estación del AVE, los sucesivos Plan E, Ribera del Marco… Se comerá el pavo con el mérito del deber hecho. Ciudad más castellana que la mía, poco amiga de cambios, esto reconoce también a Elena Nevado, nueva portavoz de la oposición. Querida Carmen: cinco “p” sustituídas por tu “h”, la única letra muda del abecedario, y vital para ser distinta a lo que “eras”.


Del Cáceres “de toda la vida” le pusieron más obstáculos que a Pizarro. Conseguir el Perú fue menos complicado. Ahora lo tiene a tiro con la nueva autovía A-58 hasta Trujillo. Pronto será a Badajoz y con ella Portugal, y demostrar así que los localismos sólo reportan ganancias para y de ellos. Media legislatura quitando hierro a conflictos, como herrera después forjando esos acuerdos, tiene beneficiarios: la gente.


Sigo allí en deuda con el doctor Salinas y con su equipo de cirugía plástica del Hospital Virgen de la Montaña. Sus tardes son para mejorar alumnos y ayudantes. Con Kostas Yannikelis: Trajo a Cáceres el II Congreso Mundial de Biomecánica. Aguarda a las instituciones para que su departamento diseñe muebles o espacios ergonómicos. Lo estoy con cuatro jinetes del deporte: Dómine, Jesús Luis Blanco, Daniel Timón y Carrapiso. Y colaboro para que Cáceres sea Capital Europea de la Cultura 2016.


Compite con otras nueve ciudades españolas. En el canal Youtube sus vídeos son los más vistos: 45.000 visitas, el doble que Santander, diez mil de Córdoba y Málaga. En Facebook, sólo llega a 2.549 fans. Con los tres mil universitarios que el miércoles pasado festejaron la navidad, lo doblarían. Si suman estudiantes de secundaria, los NCC y telecentros de Extremadura, junto a funcionarios o ayuntamientos que en su día lo hicieron con vecinos en OT o Gran Hermano, despegaría. Si contactan con nuestros emigrantes, llegaríamos hasta Australia. Han editado esta semana 38.000 folletos. Su difusión calaría más si alumnos de la Escuela de Teatro, allí ubicada, la acompañaran con animación de calle; si la Cámara de Badajoz se uniera a ese Consorcio; si el CEXECI aportara su nexo iberoamericano, como así lo hará Yuste con Europa; si otras ciudades de la región apoyaran en la Red su candidatura, como Irún con San Sebastián; si las diputaciones implican a municipios menores y mancomunidades. Es un proyecto de toda Extremadura y, sin Film Comission ahora creada, Cáceres es enclave cinéfilo por 1492, Santa Teresa y San Pancracio.

Plasencia, la capital del norte, está en una encrucijada parecida. Otra alcaldesa, Elia María Blanco, maniobra para estabilizar el barco. Pero allí queda menos tiempo para alcanzar la victoria.


Diario HOY. 19 de diciembre de 2009

Libro: “Historia de la Conquista del Perú”. Autor: Sebastián Lorente. Imprenta Arbieu, 1861. Lima. 507 páginas. Digitalizado en www.books.google.es

se va al Perú á ser ricos; por allá, se va á Panamá á ser pobres : escoja el que sea buen Castellano, lo que mas bien le estuviere… Di á tu Señor, que venga en hora buena como quisiere; que de la manera que viniere, le recibiré como amigo y hermano”

Sitios recomendados: Torre de Bujaco. Cáceres 2016

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Sobre ruedas

6 11 2009

El automóvil, tanto el presente como las posibilidades futuras, también es un sector estratégico para la región y Portugal


Dicen los más optimistas que no recuerdan un momento más adecuado para cambiar de coche que el actual. Las ayudas puestas en marcha con el Plan 2000E demuestran que la intervención en la economía de forma coyuntural -puro keynesianismo- han revivido al sector y deben acompañarlo hacia necesarias modificaciones que obligan este cambio global, esta redefinición del sistema para que no reviente el planeta. Los datos de octubre anuncian que las ventas se incrementaron en un 24,8% respecto al año anterior y –tan importante como esto- siete de cada diez vehículos vendidos redujeron las emisiones de CO2, renovando así el parque móvil para reducir los daños al equilibrio climático.

Hay consenso en el proyecto de presupuestos para que se renueven unas ayudas hacia el consumidor que implican a Estado, CC.AA. y al propio sector. Los beneficios de esos 2000 euros de descuento, por vehículo nuevo adquirido, se extienden a las plantas industriales que se reparten por España, tanto donde se fabrican vehículos como sus componentes y recambios (Cataluña, Castilla y León, Galicia, Levante, Aragón, País Vasco, Madrid, Andalucía, Asturias…). Igual ocurre en el resto de Europa y el mundo. Si allí se mantienen puestos de trabajo para miles de padres y madres de familia, en las zonas no industrializadas los concesionarios, talleres, aseguradoras y sus economías de escala frenan el desempleo que está ajustando estos meses al sector servicios. Incluso, el turismo, interior o de costa, se vería seriamente perjudicado si esos trabajadores, jubilados o en activo, carecieran de solvencia para invertir en su merecido ocio.

En Extremadura, carecemos de plantas automovilísticas porque, entre otras cosas, no tenemos ciudades mayores de doscientos mil habitantes. Tenemos como mejor aproximación a Catelsa en Cáceres, una fábrica de componentes que también ha pasado por esos ajustes en cadena. Sin embargo, son muchos extremeños los que encontraron trabajo en zonas metropolitanas de España y Europa, emigrantes y exiliados, y los que tienen aquí su empleo en zonas rurales y urbanas gracias al sector. De hecho, según los datos, en Extremadura esa subida de ventas supone el 2% del incremento, muy por encima de otras comunidades.


El automóvil, tanto el presente como las posibilidades futuras, también es un sector estratégico para la región y Portugal. La posición geográfica se revalorizará paralelamente a la excelencia en los controles medioambientales que la normativa exige ya en Europa y el mundo. Además –y de eso saben los seguidores de la Fórmula 1, rallys o carreras de motos- es una caja abierta para imaginar e innovar el diseño, el patrocinio publicitario, y la I+D+i que tiene ahora el reto de hacerlos más asequibles y con todas las garantías para mayor seguridad de quienes los ocupan y del medio ambiente.


El sueño de Ford -o del sistema soviético, en parte- introdujo la producción en cadena: fabricar vehículos baratos para que sus trabajadores los adquirieran. África y América son mercados emergentes. Si la ayuda a la cooperación y la sanidad estabiliza esas poblaciones en sus territorios, todos disfrutaríamos de ese flujo que retroalimenta este mundo global. Un mundo que, bajo criterios de equidad, puede ir sobre ruedas si cada uno enciende nuestro pequeño, pero gran motor.


Diario HOY. 6 de noviembre de 2009

Libro: “La América de una Planta”. Autor: Ilf & Petrov. Editorial Acantilado. 512 páginas. 28 €

Libro: “Contrarreloj”. Autor: Eugenio Fuentes. Tusquets Editores. 2009. 329 páginas.

Le gustaba la contrarreloj precisamente porque de disputaba en soledad. (…) Él era diferente a muchos ciclistas que, acostumbrados a correr siempre en compañía, en las cronos se hundían desconcertados, desamparados como náufragos, incapaces de superar el miedo a correr solos.

Sitio recomendado: Circuito de Estoril. Portugal






El Sur también existe

16 10 2009

Los niños son la clave. Uno da la vida por todo y por todos a cambio de que los niños sean más felices en el futuro


Cada día que descubro una nueva letra de Serrat, o las rememoro, no por desconocidas dejan de producirme placer. Con cada escucha, me acuerdo de los cientos de extremeños que tuvieron que coger sus bártulos en cuatro días y poner rumbo a cualquier parte para poder sobrevivir. Fue el sino de hombres y mujeres de Extremadura, Aragón, Murcia o Andalucía. Los que no se fueron como obreros de la construcción, lo hicieron como policías o guardias civiles, una salida laboral casi obligada para una tierra con tan pocas alternativas como le dejó la posguerra a esta región de secano y de baldíos. La mayoría de ellos cuando se tuvo que industrializar España; desde el campo también se colaboró y aquel excedente de mano de obra agraria se empleó en fábricas de automóviles, talleres, comercios… En Cataluña y en Euskadi. También en Alemania. Hasta un hijo de ellos les salió cantante, y de éxito mundial, el bueno de Juan Manuel.

Hoy, las historias se cuentan con la frialdad de un documental como el último premio ‘López Prudencio’ de periodismo sobre los 50 años del Plan Badajoz o -un poco más cálidas- si uno se deja llevar por la poesía del nen del Poble Sec. Los desgarros no se pueden cantar, ni novelar. Los escritores deberían abstenerse de fabular sobre el sufrimiento o la intrahistoria de quienes tragaron con ese calvario interior: niños que se crían sin el contacto diario de su padre o, lo que es irremediable, los niños que nunca volvieron a verlos por la ira dirigida de unos desalmados o porque un hombre sólo y joven, trabajando en una ciudad, termina por complicarse la vida.

Ésa es la clave de Serrat. Era el ‘Nen del Poble Sec’, el niño que vio transformarse su barrio industrial en una nueva zona de servicios y urbanismo. El ‘Nen’ clamó la poesía de Machado, otro exilado por abrazar el uso de la razón y de la fé sin más bagaje que su maleta y sus libros. Eso llevo y eso traigo hasta que me llegue la muerte.

Ésa es la clave, los niños. Uno da la vida por todo y por todos a cambio de que los niños sean más felices en el futuro. Sólo los niños. Estamos en esta vida por ellos, por hacer más felices a los hijos e hijas (a ver cuando se iguala esto en el lenguaje y en las sucesiones). Los hijos propios y los ajenos. Todo porque sean más felices, más seguros, lo demás es puro espectáculo. Lo hace el militar en Kosovo o en Irak, el médico de una ONG, o el político cuando arriesga su vida en una declaración. Sólo por ellos, por los hijos. Sólo quien no los tiene, jamás podrá sentir el dolor que te rompe el alma cuando te dicen que dejarás de verlos.

Aquí tienen ustedes mi cabeza en el cadalso, arriba está mi fotografía. Dicen que no hay intelectuales comprometidos. Bórrenme del primer concepto, pero milito convencido en lo segundo, gracias a la educación. En el fondo, creo que es porque los salesianos fundaron el sindicalismo cristiano. Existe una fórmula que concilia los intereses, que se basa en la cooperación, en el pacto, en la economía de recursos porque lo único que se busca es el interés general… la paz. Lo hicieron nuestros padres en la Transición. Lo hizo el Rey y una generación. Hagan lo que crean con ella. Yo me bajo en la próxima. Es la mejor herencia que puedo dejarle a mi hijo, y a toda su generación: ¡Siempre Joven! -dijo Domingo Savio.



Diario HOY. 16 de octubre de 2009

Libro: “Antología poética”. Autor: Antonio Machado. Prólogo de Julián Marías. Biblioteca Básica Salvat, 1970. 190 pags.

Libro: “La música del hambre”. Autor: J.M.G. Le Clézio. Editorial Tusquets, 2009. 214 páginas. Precio 17 €.

Sitio recomendado: Extremadura







Salir fuera

9 10 2009

Hay funcionarios que ahorran uno de cada cuatro euros porque se acongojan con que el paro crece y, con su temor, sólo logran incrementarlo


Sí -ya lo sé- el titular es reiterativo. ‘Salir’ no necesita el adverbio ‘afuera’ o ‘fuera’ porque nunca se podrá ‘salir adentro’. En esto del lenguaje hay mucha miga psicológica. Las madres, cuando en las ciudades podíamos jugar en los lejíos -que eran los solares baldíos que la Junta siempre quiso gravar para frenar la especulación- nos gritaban «¡Éntrate p’adentro!» cuando el cielo amenazaba lluvia o era la hora de recogerse si ya anochecía. En el fondo, esa construcción lingüística sólo desprendía protección. Si salir afuera suponía temporalidad ante el castigo silencioso de la emigración en Extremadura, regresar a casa nos protegía del miedo de la noche o de la debilidad humana ante las fuerzas de la naturaleza.

«Salir fuera» se convirtió después -en los años de la euforia- en una construcción esnobista que aplicábamos para vísperas de vacaciones. Los que siempre emplearon el mes de descanso para regresar al pueblo materno, que pasaba por aceptar que la Costa del Sol era un lujo para economías más allá de los Pirineos, pregonaban el ‘salir fuera’ como un eufemismo sardónico para anunciar a los vecinos que la familia se iba una semanita a un apartamento a La Antilla o -con mucha suerte- a un hotel de Fuengirola. Nada de emigración obligada; puro placer, tras años de austeridad y ahorro.

No es que los extremeños hayamos vivido toda su historia de fronteras hacia dentro. Sin caer en los imperialismos de nuestros conquistadores en América, existe toda una tradición comercial desde Baños de Montemayor hasta Monesterio, gente que ‘salieron a buscarse la vida’. Eran comerciantes herederos de Ruta de la Plata, capaces de comprar tripas de cerdo en Tendudía y revenderlas en Sevilla, o de cargar lana de desecho en Béjar para telares clandestinos que ocupaban a las mujeres rurales de nuestra tierra. Así, también, creció el comercio pacense para Portugal, o el contrabando en aquellos barrios de aluvión. No es extraño que la renta media de Extremadura -de poco más de 16.000 euros al año- sea de las más bajas de España cuando el 60% de las pensiones, en una región castigada por el látigo demográfico de la emigración, son mínimas, no contributivas, propias en muchas mujeres a las que nunca se les contabilizó el trabajo sumergido o como manos de obra para apañar la aceituna, o para el mismo contrabando.

En esta encrucijada pulula demasiada gente atemorizada, que ‘se entra p’adentro’. Funcionarios, y asalariados estables, que ahorran uno de cada cuatro euros porque se acongojan con que el paro crece y, con tanto temor, sólo logran incrementarlo. Pero, por el contrario, incrementa también un viaje al interior en cada persona, como dice la última campaña de promoción de Extremadura. Recuperar esencias y valores, que no por ser más baratos, satisfacen menos al ser humano. Hay amigos que se enamoran de mujeres más gordas, y menos lujosas, que sus cónyuges de toda la vida. «Son más vitales», dicen… Hay amigas que lo dejan todo por disfrutar de quien hoy es su mejor compañero. La política se reafirma firmando códigos para renovar la confianza que -en caso contrario- sería sangre para tiburones del populismo. Sólo nos falta encontrar comerciales que sepan vender en Bulgaria, Polonia o Brasil nuestro modelo de sanidad pública, de educación basada en nuevas tecnologías, o de viviendas protegidas que nos convierten en referente del bienestar en Europa, empresas que presuman de ‘salir p’afuera’. Eso lo enseña la calle, nunca de puertas para adentro… por mucho que te quiera tu madre.


Dario HOY. 9 de octubre de 2009

Libro:Hacienda, Comercio y Contrabando en la Frontera de Portugal (Siglos XV-XVIII)”. Autor: Melón Jiménez, Miguel Ángel. Colección Crónica del Occidente. Cáceres: Cicon Ediciones, 1999

Libro: “Guapos y sus isótopos”. Autor: Rafael Sánchez Ferlosio. Editorial Destino. 127 páginas. 19,5 €

Sitios recomendados: Ruta de la Plata. De Sevilla a Astorga. Calzada romana y Arco de Cáparra







Ibarra y los españoles

26 09 2009

Españoles son los 14.481 extranjeros que cotizan en Extremadura. No quien lo hace en Mónaco o se operan tres veces por la misma imprudencia

Ibarra “no representa hoy a nadie” –según el PP extremeño- pero a la mínima le contesta hasta su candidato a presidir España, Mariano Rajoy: “Si llego a decir eso, los del PSOE me excomulgan”, dijo sin abordar el fondo de la reflexión. El morbo que despierta Rodríguez Ibarra es proporcional al ruido de cristales que –deseado, o no- provoca el titular al que reducen sus palabras. Ibarra es Ibarra, pese a no estar en primera línea, leal en el debate interno de su partido y coherente por reflexionar sobre otro artículo publicado días antes en el mismo diario.

¿Pero, qué dijo Ibarra para despertar tanto revuelo? En su tribuna periodística ni atacó a Zapatero, ni a Vara. Criticó a los que se refugian en el anonimato y después no se atreven a disentir en los debates propios que define toda organización. El resultado no pudo ser más laxante: la dirección se pone las pilas y comienza una campaña sobre las medidas gubernamentales, que ya se realiza en Extremadura desde hace diez años; provoca un enroque que silencia a los anónimos; y regala dosis de apoyo con el límite de los reglamentos que ellos mismos aprobaron: ¡A otra cosa!


Dos días después, lanza unas declaraciones radiofónicas que –limitadas a un titular como “La sanidad para los españoles”- suenan tan mal que cuesta creerlas así. Nadie, en sano juicio, daría crédito a una interpretación descontextualizada, casi xenófoba, de quien durante toda su carrera política definió a Extremadura como “tierra de acogida”. Durante sus mandatos, la región desplegó una red permanente de cooperación pese a gestionar presupuestos más limitados y abanderó la solidaridad que ejercía para fuera porque la reclamaba dentro como pilar ideológico.


La concordancia parece simple: Español es quien legalmente ejerce sus derechos y obligaciones según dispone la Constitución y el resto del ordenamiento, incluído los acuerdos y tratados internacionales que vinculan a nuestro país: ¿Es que alguien olvida las críticas contra el propio Ibarra por ofertar servicios sanitarios al vecino Alentejo, mientras ampliábamos tecnología médica con fondos transfronterizos?

Para la izquierda, la sanidad es un derecho, no un producto de beneficencia ni de la caridad. Define al Estado del Bienestar como los servicios sociales, más extensos que los comedores de urgencia. Y todo derecho para ejercerlo necesita de garantías (legalidad para saber quién reside o es nativo, fiscalidad, deberes constitucionales) y límites (hasta dónde se extiende la solidaridad). Español es cualquiera de los 14.481 extranjeros que cotizan en Extremadura. No quien rinde impuestos en Mónaco, aunque tenga para pagarse un seguro privado, ni los ochocientos mil que estaban sin regularizar con Aznar. La sanidad pública tampoco le debería ser gratis al turista que usa su estancia para operarse las varices por riesgo de trombo, ni para esa niña extremeña que acumula tres cirugías faciales porque se cayó otras tantas veces de la moto, todas sin casco.

Las CC.AA. deben 63.508 millones de euros, el 5,9% del PIB. Sólo Extremadura gasta casi 30 anuales en botica. Se piden reformas estructurales en infraestructuras, energía, educación y relaciones laborales pero la sanidad adeuda un billón de pesetas entre todas las CC.AA. Antes que reactiven el discurso del copago, Ibarra se moja y será creíble cuando demanden más esfuerzo. “Las crisis generan costes”, advierte. Hoy, dicen que “es absurdo”. Mañana, le darán la razón… como cuando el ordenador en El Carrascalejo. Al tiempo.


Diario HOY. 26 de septiembre de 2009

Libro: “20 años de poesía”. Edición a cargo de Andrés Soria Olmedo. Editorial Tusquets. 510 pags. 25 €

Libro: “Un país mundano”. Autor: John Ashberry. Traducción y prólogo de Daniel Aguirre. Editorial Lumen, 222 págs. 16,9 €

Sitio recomendado: El Carrascalejo (Badajoz)





Paquirrín vota al PP

7 08 2009

Preocupa que un chico, que sólo necesita dos exclusivas al año para vivir, lo justifique con los mismos argumentos que Rajoy

El día que enterraron a Vituto, conocimos que el desempleo se redujo en Extremadura por cuarto mes consecutivo. La Encuesta de Población Activa nos sitúa segundos en reducción de parados y en incremento de afiliaciones a la Seguridad Social; es decir, la primera si enlazáramos ambos campos. Hemos dejado el pelotón del descenso para superar incluso a Valencia o Murcia, regiones que cambiaron huertas por adosados y a las que, como Andalucía, el parón del ladrillo en la costa les está dejando groguis. No es para tirar cohetes –la misma Consejera de Empleo advierte que el otoño será duro- pero nadie duda que las medidas fueron oportunas y eficaces durante estos meses.

Se esmeran en despreciarlas: la derecha pasó de sumarse a la paternidad proclamando que ellos votaron a favor del Plan L (el que pusieron en marcha Junta, diputaciones y cajas extremeñas) a olvidarse que sus senadores votaron contra el Plan E en Cortes, único que licita hoy obra pública en sus ayuntamientos; otra izquierda afirmó que reflejan el mal momento de la región y olvidan que dos legislaturas atrás reclamaban como única solución más contratos públicos en los ayuntamientos. Pero, en el fondo, todo contribuye a no darles valor. La FEMP reclama ahora que las CC.AA. coordinen planes de empleo con los entes locales y alaba el aprobado hace una semana en La Mancha; ni ellos ni el resto de España saben que nueve meses antes se decidió el primero en Extremadura, y que ayuntamientos de Badajoz (207) o Cáceres (93) contratan personal gracias a este fondo autonómico extraodrinario.

En verano hay menos noticias. Venga a darle vueltas en Internet a la degeneración de la política con refriegas en Valencia o en Mallorca y queremos encontrarla hasta en la basura mediática que inunda la prensa del corazón. Deberían abrir espacios para conocer quién fue Víctor Pérez Palomo, Vituto, en Mérida o para difundir que pueblos, como Tamurejo, esta semana pasan de 200 a 1.500 habitantes coincidiendo con sus fiestas patronales. Es la quintaesencia de lo que pudimos ser y no fuimos por la emigración y la humildad. Pero no; volvemos a ser noticia para los incendios y para encabezar las máximas de calor. También en términos de audiencia sólo somos un millón.

El verano da para escuchar que Paquirrín –el hermano calvo y feote “que está todo el día tocándose los huevos y le gustan las tías con las tetas grandes”, según sus propias palabras- vota al PP. Seguro que simpatizantes de este partido no se identifican con él pero preocupa que un chico, que no necesita planes de empleo sino dos exclusivas al año para vivir, justifique su voto con los argumentos con los que Rajoy aterrorizó al personal: “Estos socialistas nos llevarán al corralito”. No es original. Lo escuché a un argentino que jugaba un torneo en Badajoz: “De la Rúa sería muy puro pero nos trajo el corralito; Menem era sucio, pero la plata corría”. Estoy deseando que acaben los veranos frikis. Cuando todo se confunde, terminan afrontando la política internacional como Palito Ortega. Cantaba aquella arenga “Gibraltar español” y llegó a gobernador en La Pampa. Al menos, Paquirrín nunca supo cantar, ni Rajoy jugar al fútbol… ni Vituto quiso fama. Eso lo dominan los argentinos. Estoy deseando que vuelva el noble arte de la política a España y el fútbol de Messi para la tarde de los domingos; poco importará a quién vota o si tiene una novia bien dotada.


Diario HOY. 7 de agosto de 2009.

Libro: “El discurso de la prensa del corazón”. Autora: Mar de Fontcuberta. Artículo en la Revista Análisis. 1990

Sitio recomendado: Tamurejo. Ermita de Ntra. Sra. del Rosario. Provincia de Badajoz









¡Ojalá estuvieras aquí!

30 07 2009

Artículo relacionado: “Ojalá estuvieras aquí”. Año V. Nº 24. Agosto-septiembre 2009. Vivir Extremadura

Turismo Extremadura ha lanzado este mes su nueva campaña publicitaria basada principalmente en un spot televisivo rico en imágenes sobre nuestro patrimonio natural y donde el peso recae en una sintonía del grupo extremeño Tam Tam Go. Se trata de su último trabajo “Ojalá estuvieras aquí”, una excelente melodía que toma el título de la novela que el catalán Francesc Miralles editara meses atrás en ambos idiomas y que se apoya –como en la trama literaria- en un canto al amor y la amistad desde la melancolía: Ojalá estuvieras aquí/ para poder empezar de cero/ para poder crear un mundo entero/ para dibujarte con mis dedos/ para borrar de tu cabeza el miedo/ Ojalá estuvieras aquí/ para que pudieras volver/ para que pudieras sentir…


La campaña se ata con el mensaje “Extremadura: Un viaje al interior” y responde al doble objetivo de hacer un guiño a los casi un millón de extremeños que –ellos y sus hijos o nietos- siguen siendo emigrantes en otras tierras, al deseo del gobierno regional para que esta primera generación se acoja a las ayudas para retornar a sus pueblos de origen; y es, al mismo tiempo, una llamada a otros visitantes para que encuentren en Extremadura un placer para el alma, un retiro que devuelva la tranquilidad que les hurtó la gran urbe. En esta etapa de crisis de valores, de crisis en el sistema, Extremadura aprovecha el semivirginal comportamiento de sus gentes ante la locura materialista y apela al corazón de quienes nunca se olvidaron de ella para presentarse ante el mundo como una reserva espiritual y sostenible, objeto de deseo en un mundo sin certezas.


Nacho y Javi Campillo formaron Tam Tam Go en 1988. Al principio fueron tres; el tercero, hijo de una de las primeras concejalas socialistas de la transición; y ellos, aprendices de música y canto desde el coro Mosebey, un grupo de chavales que amenizaba y modernizaba las eucaristías en el colegio marista de Badajoz. Su estancia en Londres les condujo a innovar el pop español, a ser de los primeros que cantaron en inglés desde Madrid y se sacudieron de la mohína neoromántica con canciones comprometidas como “Manuel Raquel” (mucho antes de que pudiera reivindicarse la igualdad y la libertad sexual), “Espaldas Mojadas” (cuando aún España no sufría y cerraba los ojos a la sangría de pateras y cayucos) o “Atrapados en la Red” (casi como sintonía a la revolución que encabezara Rodríguez Ibarra en 1998 para que las nuevas tecnologías no pasaran de lejos para nuestra comunidad).


Esta vez reaparecen aportando un regusto de satisfacción y orgullo con esta sintonía, por lo que he podido sondear a distintos amigos y familiares, rara coincidencia en una campaña institucional. Pero, sobre todo, han ocupado un mensaje que redobla su valor por su oportunidad: En días donde lo más fácil es recurrir al conflicto territorial, a calcular quién gana o quién pierde con la financiación autonómica como trasfondo, a rescatar de la memoria lo que nos separó y no lo que siempre nos unió, mientras en Portugal y España se extiende un peligroso nacionalismo y antiespañolismo que puede cortocircuitar nuestro común desarrollo, los hermanos Campillo –ex alumnos de aquel coro marista y primeros embajadores del pop extremeño en Picadilly Circus- han rescatado el título de un libro bilingüe, se han acordado de los que nacieron aquí y tienen hoy carencias para el acceso a los servicios públicos porque otros “espaldas mojadas” han multiplicado su vecindad y nos han regalado su bagaje para subrayar el humanismo de una nueva Extremadura. “Estoy contigo allí…” cierra una de las estrofas, escrita desde esa emigración que hoy se siente igual de orgullosa siendo nuestra principal embajada. Gracias por el sentimiento, hermanos.