Cruce de caminos

6 11 2010

Este fin de semana, cerca de la Sagrada Familia que diseñó matemáticamente Gaudí, la Iglesia se topa con una encrucijada

Fue mi profesor de lengua castellana quien me enseñó a analizar el lenguaje bajo la estructura de árbol. Sujeto, verbo y predicado albergan complementos que se asemejan a ese ser vivo: Bajo tierra, los primeros son embrión de la raíz. Sobre ella, el tronco desde donde las ramas generan la copa que abriga el sentido definitivo. Los profesores son claves para el destino de un joven, quienes orientan a los niños. De este a oeste, y de norte a sur, cualquiera coincidiría con aquella máxima de Max Aub -”uno es de donde estudia el bachillerato”- si no existiera la familia, el árbol más fecundo, diverso, extenso y ramificado, en la que uno nace y genera tantos vínculos como destino. Es un privilegio que coincidan en la misma ciudad. No siempre es así. Tampoco, tenerla junta. Saber de dónde es uno, adónde va, es esencia del humanismo, ese punto en el que coinciden los valores del creyente con los principios del laico, lo común en un cruce de caminos.


SAR doña Letizia, Princesa de Asturias tras su matimonio con el futuro Rey de España, inauguró ayer el primer congreso internacional de medios de comunicación en el aula. Encima de la mesa, la trinidad que hoy socializa a nuestros hijos: educación, comunicación (la televisión e Internet, en especial) y familia. Este siglo XXI ha trastocado todo: Socialdemocracia y cristianismo coinciden y critican al neoliberalismo como el satán que tambalea nuestro bienestar, para lo que sólo hace falta unas tacitas de té. Hombres y mujeres trabajan. Los abuelos invierten su jubilación criando nietos tras sacrificarse con los hijos. Los videojuegos ocupan más tiempo que los padres en sus vidas. Y para colmo, en demasiadas familias monoparentales, la pareja usa al menor como arma arrojadiza y la patria potestad de los padres se diluye entre conflictos: “¿Quién decide el odontólogo? ¿Por qué un teléfono móvil a su edad? ¿Fútbol o judo? ¿La comunión?…” En esta transición hacia otra época, consensuar sobre los menores será tan relevante como mantener un bienestar con el que se construyó la riqueza de unos pocos, o aproximar la igualdad entre el derecho civil y el ecliesiástico.


Nadie duda de que D. Felipe y Dña. Letizia se casaron por amor, como se casan las parejas, acercando la Corona al pueblo, al concepto de familia moderna y diluyendo sospechas sobre su libertad. Tampoco que el Cristianismo se distingue por su atención al prójimo, al otro: la ilustrada fraternidad. Es necesario que coincidan los dos caminos, acercar la igualdad de género a la Iglesia Católica del celibato y el dogma de la Santísima Trinidad (ya saben: padre, hijo y Espíritu Santo). Los alemanes dieron una solución hace siglos: que la monarquía fuera también representación de la Iglesia en el Estado. Así, hasta Andorra se sentiría cómoda y se recaudaría más IVA. Unido el cristianismo en un mundo de bloques, España sería más país y en paz. Pero dejaría de ser aconfesional, un precio demasiado alto. Afirmé hace un año que es necesario reformar la Constitución para alcanzar la paridad de sexos en la sucesión, como lo es para el Senado y ser una verdadera cámara territorial de entes locales y CC.AA. La Monarquía Constitucional se presenta hoy más moderna que la Iglesia. Este fin de semana, cerca de la Sagrada Familia que diseñó matemáticamente Gaudí pero no completó, nos topamos con esa encrucijada. La reciente visita de Benedicto XVI al Reino Unido es síntoma para creer en la esperanza. Que la Razón o la paloma blanca, con la que se representa desde niños al Espíritu Santo, les ilumine. A ambos.


Diario HOY, 6 de noviembre de 2010

Libro: “El árbol de la Ciencia”. Autor: Pío Baroja. Cátedra. Madrid, 1985. 303 pags.

 

Sitio: Sagrada Familia. Barcelona. España




 




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Escribir para la Tierra

18 09 2010

Artistas comprometidos de España y Latinoamérica ratificarán en Cáceres objetivos tan utópicos como necesarios


El próximo jueves se inaugurará el IV Encuentro de la Red Internacional de Escritores de la Tierra. Cáceres acogerá doscientos intelectuales españoles y latinoamericanos comprometidos con la Carta de la Tierra, el documento más bello y ambicioso aprobado jamás por la ONU: “Agua es vida y la Tierra es madre”, dicen los indígenas del Amazonas. Uno de sus guardianes, Sidney Possuelo, “Héroe del Planeta” por la revista TIME, estará en la sala Malinche del complejo San Francisco, el más idóneo continente para manifestarse a favor de la candidatura cacereña a la capitalidad cultural, por su “abrazo” entre Europa y América como apuesta programática y por el patrimonio natural que le sobra a Extremadura. Si otros calibran en la agonía del grillo su creación cultural, estos apestados por los modismos -artistas comprometidos como lo fue Miguel Hernández- ratificarán objetivos tan utópicos como necesarios de que se difundan para universalizarlos: Erradicar la pobreza extrema; alcanzar la educación primaria universal; la igualdad de género y la autonomía de la mujer; reducir la mortalidad y la explotación infantil; mejorar la salud materna; combatir el VIH y otras enfermedades; garantizar una vida digna e impulsar una Asociación Mundial de Desarrollo.


Los momentos que vivimos no sólo son de crisis económica. Nacen en la degeneración de valores que inspiraron el desarrollo durante las últimas décadas: engordar con grasas vegetales y animales para ponerse a dieta cada seis meses; contaminar el agua y después depurarla; fumar para, años después, liderar la intolerancia al humo ajeno; sacrificarnos por el bienestar de unos hijos y no dejarles como herencia ese sacrificio o la capacidad emprendedora… Hemos tocado techo. El modelo de ir a más, del consumo como único motor “llega un punto en que se agota. No puedes poner 60 televisores en tu casa aunque cuesten un euro porque desperdician muchos recursos naturales”. Las palabras no son de un idealista, sino del economista del IQS de Barcelona, Santiago Niño.


El Príncipe de Asturias a la Concordia ha recaído este año en Manos Unidas, movimiento católico que comparte esos objetivos desde una opción religiosa. Lo reclama hasta Benedicto XVI en su visita al Reino Unido, pero confundiendo religión con valores -laicos o creyentes- que deberían inspirar la acción pública. La política se ha convertido en culpable de todo. Nadie se hace responsable en esta orgía de despilfarro. Tras una desgracia, culpamos a las carreteras o al alcalde por no suspender el botellón y no reconocemos que a “ese niño” -que no se emancipa “ni estudia, ni trabaja”- nadie le pone en duda su “madurez” para conducir un vehículo de alta gama. A su edad, en otro mundo serían ya padres de varios hijos, con un mísero sueldo y escasa cobertura pública o familiar a la que recurrir. Ese mundo, en parte, habla también castellano. Y lo escriben Guillermo Brown, Joaquín Araújo, Peces Barba, Jorge Dalton, Liberto Rabal, Paca Gabaldón, o Cristina del Valle, comprometidos con la Tierra. No abordan nimiedades. Son conscientes del cambio que se acometerá si queremos poner al ser humano en el centro de las decisiones, en el centro del desarrollo sustentable: Necesita vivir. Somos nueve mil millones. Y la Tierra, a este ritmo, se agota. Y nosotros con ella.


Diario HOY, 18 de septiembre de 2010


Libro: “Carta a la Tierra”. Autor: Mijail Gorbachov introduce el texto avalado por miles de organizaciones y la ONU. Ediciones de bronce. Barcelona, 2003. 133 págs.

Sitio recomendado: Complejo cultural San Francisco. Cáceres. Extremadura







Confesiones guadalupenses

2 04 2010

Guadalupex se ha reunido con 150 hermandades y tiene ya 5.000 firmas reclamando una solución para el “Gibraltar extremeño”

España no es un Estado laico. Es aconfesional, que no es lo mismo. No tiene ninguna religión oficial pero colabora con distintos credos: “Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”, dice el art. 16 de la Constitución. El laico, por contra, no establece tratados de colaboración, y rechaza en los cargos públicos manifestaciones de caracter religioso.

Tras la festividad oficial de San José y en plena Semana Santa, parece evidente que España no es laica. En virtud de las relaciones de cooperación con la Iglesia Católica -mayoritaria en nuestro país- y con el resto de confesiones, no debe extrañar que el ayuntamiento socialista de Oliva de la Frontera promocione su Pasión Viviente, que desde los consistorios se subvencionen cofradías, o que el Estado renueve un Concordato con el Vaticano. Pero, aunque la Iglesia no se rija por una Constitución y por los mismos derechos universales para hombres y mujeres, la interpretación de esa cooperación se antoja de ida y vuelta. Así lo entendió el entonces Obispo Antonio Montero cerrando con la Junta de Extremadura una comisión mixta para recuperar el patrimonio religioso y, sobre todo, inició un camino de adecuación de las provincias ecliesiásticas con el nuevo mapa e identidad extremeña, que tiene su primer hito en la unificación de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz, y una espita para disipar el localismo que por entonces enfrentaba en el fútbol y en la política a ambos municipios.

El 21 de mayo de 1985, con Ibarra en la Presidencia de la Junta, se determinó que el Día de Extremadura sería el 8 de septiembre, festividad de Ntra. Sra. de Guadalupe. De forma expresa, quedará recogido en el próximo Estatuto de Autonomía cuando lo aprueben las Cortes Generales. Pero el símbolo religioso de la extremeñidad no pertenece a alguna de las provincias ecliesiásticas extremeñas. Guadalupe, y otros 30 municipios, pertecen aún a la Archidiócesis de Toledo, pese a los esfuerzos del mismo Obispo Montero, del actual de Coria-Cáceres, Francisco Cerro, o del propio sacerdote de Guadalupe, Gregorio Carrasco. La Iglesia, de momento, hace oídos sordos a esta reclamación legítima; a lo firmado por ella misma en el Concordato; y a lo aprobado en el Concilio Vaticano II: las divisiones eclesiásticas coincidirían con las civiles. Es la otra cara de la cooperación, la que cimenta también el modelo territorial y democrático de nuestra Constitución. La Asociación Cívica Guadalupex, presidida por el químico inorgánico García-Plata, se ha reunido con 150 hermandades de Coria-Cáceres y tiene ya cinco mil firmas reclamando que se solucione “el auténtico Gibraltar extremeño” -según sus palabras. La Asamblea ha aprobado por unanimidad sumarse a ese manifiesto. Pero antes de que acusen al poder político de inmiscusión en las tareas de la Iglesia, atiendan a García Plata, atiendan a Guadalupex, atiendan a los fieles. El próximo Estauto nacerá con ese horizonte. Lo político ya lo ha puesto ahí, en su parte.

Falta otra.

Libro: “Los libros miniados de Guadalupe”. Autor: Arturo Alvarez Alvarez. Historia 16, 1998. Ago, 22 (268). 107 libros miniados de un histórico scriptorum se guardan en el Museo del Monasterio

Sitio recomendado: Real Monasterio de Guadalupe. Extremadura.





El fuera de juego

20 11 2009

Extremadura marcaría un hito en la historia aplicando la tecnología digital al deporte escolar para restituir la justicia a esta norma

Será una leyenda. Si el fútbol femenino, junto al baloncesto en silla de ruedas, son los deportes de equipo más laureados en la región, nada tiene que ver el sexo. Aunque la televisión enfoque antes una rubia desnuda en la grada que calzada con botas de tacos, el fuera de juego es una raya imaginaria que –como el avant en rugby- sólo aprecian los jueces. A los atacantes que especulan arriba, un paso delante de la defensa les achica espacios y los retrata tiesos e inhábiles.

La retina aún guarda obras de arte en el fútbol: México “entronizó” a “O Rey Pelé” y años más tarde, a su vera, a Diego Armando Maradona, el Curro Romero, con iglesia propia y feligreses. Los futbolistas son hoy religión: gladiadores colgados de paredes, sus camisetas en los roperos, iconos en un nuevo santoral laico del borrego de oro… Toda una herejía para muchos. Como indianos, llegan desde más allá del mar para vender cortésmente su alma y su cara al marketing, y asistir a fiestas de alto copete. Nada globaliza como el fútbol y provoca el efecto llamada en la inmigración.



También es rosario de espinas: partidos amañados por apuestas, violencia… Hasta en los pabellones hay espinillas rotas con el fútbol sala, aunque la cruz se la llevan las pistas de cemento en barrios y riberas. La FIFA ha regulado antes las superficies de juego o el alcohol en los estadios, que la aplicación del vídeo al fuera de juego. Con el césped sintético reducen personal, lo usa la base, tapan viejos drenajes, disparan el agua caliente en los vestuarios y, cuando se esconde el sol, los iluminan como puentes en una ciudad: ¿Pero cómo garantizamos tirar un fuera de juego?

Si alguien lo apadrina, Extremadura puede marcar un hito en la historia del deporte. Abriríamos una sima aplicando la tecnología digital al deporte escolar, de su competencia. Occidente la tiene desarrollada como para restituir el fuera de juego como una regla de igualdad, libertad y justicia en el juego. Ahí está la Escuela Regional de Fútbol, prevista a pocos metros de la estación internacional del tren de alta velocidad en Badajoz-Elvas y de la autovía Madrid-Lisboa, una facultad del Deporte y otra de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Extremadura y –como efecto dominó- centros de tecnificación y ciudades deportivas para el resto de disciplinas. No sólo cooperaríamos en medicina deportiva o formación con Europa, África y Latinoamérica, sino que diversificaríamos fuentes para unificar la interpretación de normas entre futbolistas y árbitros. Este sábado un rubiales irlandés, al final amigo, que parecía trabajar en un call-center, se tragó dos penalties. Sólo pitó el último. No era el calvo Pier Luigi Colina.

Así, perfeccionaremos lo que se aprende de padres a hijos, terminarán las “manos de Dios”, echar a la calle al infractor no será una lotería y sabríamos las verdades del barquero. Quien no lo acate podrá sintonizar, con amor, La Noria o DEC los sábados en su televisión, tirarse al monte o colapsar las urgencias del hospital. El fútbol es el deporte Rey, el único que mueve masas y está, por vez primera, en nuestras manos devolverle su regia dignidad.

Diario HOY. 20 de noviembre de 2009

Libro: “Antología Poética”. Autor: Pedro Salinas. Editorial Alianza. 191 páginas. 6,5 €

Libros: “El fútbol ibérico en su intimidad” y “O futebol no seu íntimo II”. Autor: Paulo Canhao. GIT de la Junta de Extremadura (i). Mérida, 2002. Indugrafic Artes Gráficas (ii), Badajoz, 2005.

Sitio recomendado: Clubes de Badajoz del deporte base con los campos de fútbol donde juegan sus encuentros. C.P. Flecha Negra en los federativos de La Granadilla








¿Qué hay de postre?

13 11 2009

Cuando el mundo desarrollado mejor podía comer, peor lo hace. Mientras, 800 millones de personas al año sufren hambruna


Coincide la conmemoración del XX aniversario de la caída del muro de Berlín con la aprobación en el Congreso norteamericano de la reforma sanitaria que impulsa Barack Obama. Europa agradece el esfuerzo colectivo de aquella extensión de libertades y los EE.UU. universalizarán un derecho del bienestar. Motivo para la esperanza aunque existan muros o alambradas que vencer en otras partes.

Semanas atrás, su esposa, Michelle Obama, inició también una campaña de concienciación, desde un rol doméstico, para combatir la obesidad infantil: insistir a las familias de que frutas y verduras equilibran la dieta de sus hijos. Algo que ya inició el mercado norteamericano en bebidas, galletas… Una empresa extremeña produce vegetales para una multinacional de comida rápida. Es curioso que, cuando el mundo desarrollado mejor podía comer, peor lo hace y 800 millones de personas sufren hambruna.

Nuestras madres y abuelas llevan años imaginando en sus fogones cómo sacar partido a unos productos, que cada día se pagan peor a sus productores. Hemos adaptado nuestra forma de comer a costumbres continentales. Cada mañana son más los que inician la jornada con desayunos fuertes: tostadas con mantequilla, aceite, queso, con jamón… y descubren de la tradición bíblica que la cena no sólo fue importante por el agua, el pan y el vino, sino porque era ligera. Con menos elementos en nuestra región y Portugal, ellas imaginaron un tesoro culinario que hoy regalan al mundo desde los centros libres de Internet, o inspiran cocina de vanguardia a nuestros chefs que –como ocurre con Atrio en Cáceres- es capital para cualquier neófito en la cultura gastronómica europea. Con cada nuevo centro tecnológico -como el previsto en Plasencia- se abre el futuro y la auténtica calidad. Hasta alaban en nuestros hospitales los menús.

Cualquier plaza que cuente con mercado, lonja, panificadora o polígono industrial asiste cada día al milagro de distribuir entre sus barrios la variedad de nuestra dieta: ¡Amanece, que no es poco en mi ciudad! Si esas comunicaciones se mejoran, más se extiende el beneficio y así más gente disfrutaría de dietas más diversas y frescas. No sólo aligeraríamos el congelador, se crearía empleo –también hostelero- en esos nodos; rebajaríamos el acopio de alimentos que –en demasiadas ocasiones, caducados- terminan en la basura; y gozaríamos de carnes, frutas, bebidas, mariscos… que, por tren o carretera, llegarían pronto a cada mercado europeo. Incluso, allende los mares porque sólo el desarrollo de la agricultura en el mundo en vías de desarrollo podrá mitigar su desesperación.

La gastronomía es anzuelo para el turismo mundial. En la costa, coronada por la cerveza que adopta nuevas tendencias con su versión light. En el interior, unida a museos y rutas culturales que, además, rebajan el colesterol: la de Carlos V, la vía de la Plata, la de Santiago, los mochileros o la del rey jayón. Y la sangre árabe, que aún corre por este sur que vive más en la calle, dispara el número de bares donde aperitivo y tapa son miniaturas de arte e imaginación culinaria.

Y será así. Si ante cualquier celebración pagana o religiosa, nos saltamos tan rica dieta y -como niños, en quienes desea influir Michelle Obama- terminamos preguntando: “¿Qué hay de postre?”, siempre nos quedará la farmacia para esos días: “¡Sal de fruta!”, dirán. Pronto, allí también.



Diario HOY. 13 de noviembre de 2009

Libro: “Gran Enciclopedia de la Cocina”. Coordinado por Carlo Santi y Rosino Brera, maître y chef del Hotel Excelsior de Roma. Ediciones Nauta, septiembre de 1969. Difundido por Círculo de Lectores. 654 páginas. Prologado por Juan Perucho. 20 €

Sitio recomendado: Ruta de Carlos V por la comarca de La Vera. Cáceres






Una menor hospitalizada

20 03 2009

La Ley 41/2002 de Autonomía del Paciente, rubricada por Aznar, permite a los mayores de 16 años autorizar una intervención médica sin necesidad de un tutor

Estimada María: La niña lo ha hecho. Me he enterado esta mañana cuando me topé con una de sus compañeras del Instituto y se le escapó que venía de visitarla en la clínica. No puedo negarte que estoy disgustado, muy disgustado, casi enfadado. ¿Qué hicimos mal durante su infancia para que haya tomado tan arriesgada decisión? Es demasiado joven, poco más de dieciseis años, y no tenía necesidad alguna de haber pasado por ese trance: ¿Qué sociedad estamos construyendo?


La última vez que estuvo en casa me enseñó el libro que leía, obligada por su profesora de literatura: “Tiempo de Silencio”, de Martín Santos, de cuya novela esperaba que aprendiera lo afortunada que, pese a todo, había sido al nacer y crecer en la que fue nuestra familia, y no en un barrio marginal donde las niñas se hacen mujeres demasiado pronto por etnia, por tradición o como única salida en su tiempo de ocio.

En el fondo me culpo. No sé si esto es consecuencia de nuestro divorcio. Si su autonomía y esta decisión se debe a que esos valores que le repetíamos desde niña, o en el colegio donde estuvo durante ocho años hasta que le cogieron ojeriza, se cayeron como un castillo de naipes cuando tú y yo decidimos caminar cada uno por su lado.


Creí que tú estabas detrás de su decisión, erróneamente. Te culpé, porque semanas atrás, la niña me confesó que estuvisteis charlando sobre anticonceptivos, sobre las relaciones con los chicos… Y te pido perdón. Ha sido ella, por sí misma, con el dinero de la libreta de ahorros, la que ha corrido semejante riesgo: una anestesia, quirófano y ahora a esperar que su rehabilitación física y síquica no le deje trauma alguno. No hay que ser un lince para observar la cantidad de vallas, cabinas telefónicas o publicaciones que casi te invitan a hacerlo como algo normal. Pero ella es demasiado joven. Es mi niña y no tenía ninguna necesidad de operarse los pechos y ponerse bótox en los pómulos. La vida en riesgo por estética, ni por necesidad ni porque eso le impidiera su futuro. Cordialmente…


Nota: La Ley 41/2002 de Autonomía del Paciente permite a los usuarios de la sanidad mayores de dieciseis años, capaces y capacitados, o emancipados, prestar el consentimiento para una intervención médica sin necesidad de un representante o tutor. Tres años después, la comunidad autónoma de Extremadura también reguló mediante ley este derecho en función de la jurisprudencia constitucional de llamado “maduro precoz”. Con el proyecto de nueva regulación del aborto –excluido de esta Ley, junto a los ensayos clínicos o la reproducción asistida- se propone incluir este supuesto sin necesidad de consentimiento paterno o tutorial a partir de esa edad, junto a una nueva regulación del mismo por plazos. Esto supondría una reforma de la Ley Orgánica 9/1985 de despenalización del aborto para determinados supuestos. Ninguno de los gobiernos hasta la fecha decidió derogar la normativa vigente. La regulación del aborto según plazos es la fórmula aprobada en Holanda, Francia, Dinamarca, Suecia o Inglaterra. Pero, sobre todo, no es de obligado y universal cumplimiento.


Diario HOY. 20 de marzo de 2009

Libro: “Tiempo de Silencio”. Autor: Luis Martín Santos. Editorial Seix Barral. 288 pags. 10,50 €

Libro: “Minuto de silencio”. Autor: Siegfried Lenz. Editorial Maaeva. 120 páginas. 15 €

Sitio: Jacuzzi en el Gran Hotel Casino de Extremadura. Badajoz.





Perder la razón

6 02 2009

Hasta la ley de la selva nos enseña que hay felinos que nunca matan por matar y necesitan de una acción concertada, la cooperación de la manada, para saciar el hambre, no la avaricia


Somos Occidente porque nos regimos por la razón. Auguste Comte, el filósofo francés, cerró la etapa napoleónica proclamando el triunfo de una doctrina única: el positivismo, la organización de la sociedad –hasta de la política- por una ciencia empírica. Nos definimos como “mundo desarrollado” porque hemos superado la etapa de la civilización basada en lo teológico y lo militar, aquella que nos organizaba mediante fetiches sobrenaturales y la imaginación. En un segundo estadio la humanidad dio cuerpo legislativo a entidades metafísicas, cuya legitimidad se revistió de voluntad general o de violencia legítima del Estado. Pero –concluía Comte- los hombres en el actual estado industrial y positivo renuncian a buscar las causas profundas, la esencia de las cosas, y perfeccionan el mundo mediante la observación y el razonamiento.


La caída del Muro de Berlín fue el epílogo casi definitivo para este triunfo pero la violenta caída de las Torres Gemelas difundió al mundo globalizado que otras civilizaciones existían, y no estaban en esas claves ni en esa realidad. Tras el zarpazo, la gran fórmula rota (prosperidad + prosperidad. No es igual a más prosperidad) nos aleja del cientismo y buscamos amparos irracionales a nuestra depresión: autobuses publicitando la existencia, o no, de Dios; obreros en una multinacional opuestos a que trabajen inmigrantes; empresarios contra la banca; la banca contra todos… y lo que es peor, intelectuales que emigran a su interior, alejándose del mundo, como primera muestra del proteccionismo que adviene.


Si los fetiches de la razón -esa élite a quienes confiamos el trasvase del patrón oro al dólar y en Europa, del patrón euro al consumo de inmuebles y servicios como motor de esa prosperidad virtual- reconocen que las cosas no se hicieron bien, la lógica se tambalea y peligra el propio sistema. Si, además, ese fracaso no se castiga sino que los premian con insultantes indemnizaciones o se disfraza con pretenciosos balances de beneficios, quien ha perdido el empleo o la empresa productiva comienza a perder la razón. No es que no la tenga, es que no la encuentra.

Antes de persistir, y en previsión de que volvamos a una etapa primitiva, esta crisis debería servir para apuntalar entre todos el edificio y sanear los pilares: Obama limitará los salarios de los ejecutivos en entidades intervenidas por el Tesoro. Vara propone un acuerdo entre CC.AA. que evite 17 tarjetas sanitarias, 17 calendarios de vacunas, 17 reglamentos taurinos, 17 universidades con el mismo menú o 17 pedidos al mismo laboratorio para el mismo medicamento. Por algún sitio, básico para el ciudadano, habrá que empezar si no queremos que aumenten las dudas sobre el Estado, sobre las autonomías, sobre el mercado, sobre los derechos y libertades del individuo, sobre los servicios públicos. En definitiva, sobre la razón que nos distingue de los animales.

Hasta la ley de la selva nos enseña que hay felinos que nunca matan por matar y necesitan de una acción concertada, la cooperación de la manada, para saciar el hambre, que es concepto muy distinto a la avaricia o la gula. Pero nosotros somos seres racionales. A veces, no sé si superiores.


Diario HOY. 6 de febrero de 2009

Libro: “Discurso sobre el espíritu positivo”. Autor: Auguste Compte. 1844. Edición en español con prólogo de Julián Marías, Alianza Editorial, 1980.

Libro: “Iniciamos nuestro descenso”. Autor: James Meek. Editorial Miscelánea. 360 pags. 18 €


Sitio: New York (Skyline nocturno)