En coche a Lisboa

21 11 2008

La próxima semana, una delegación del Gobierno de Extremadura llegará a Lisboa para profundizar las relaciones transfronterizas. Lo harán en coche oficial


El 26 y 27 de este mes una delegación del Gobierno de Extremadura llegará a Lisboa para profundizar las relaciones transfronterizas. Lo harán en coche oficial, vehículos de menor coste que otras berlinas institucionales para alcaldes o consejeros en otras CC.AA. Y con la intención de que, más pronto que tarde, puedan repetir los contactos gracias a un vagón del AVE, tal y como hicieron meses atrás todas las instituciones extremeñas que de desplazaron de Madrid a Zaragoza para conmemorar el día de la región en la Expo de Zaragoza. Unos y otros.

Vara, en coche oficial -¿a alguien le interesa la marca del vehículo?- y representando a Extremadura, tiene marcada en su agenda una entrevista bilateral y un almuerzo con el primer ministro José Sócrates. Seguro que en la conversación pondrá sobre la mesa los servicios compartidos que ya se materializan en materia sanitaria, educativa, cultural y económica. Siempre habrá quien brame en la frontera -como catetos- que tienen que esperar una cita médica en su tierra, mientras una parturienta portuguesa da a luz en un hospital del SES. El domingo irán a misa, por el bien de todos los hijos de Dios. Es como cuando el comercio autóctono, nacido de la autarquía franquista, atendía a la clientela lusa en español y se comía las zapateiras y las almejas en El Cristo pidiéndolas en español. El Corte Inglés -ese demonio que nos iba a devorar a mitad de los noventa- los puso en su sitio: obligó a sus dependientes a entender el portugués, les ofreció a los vecinos un autobús gratis y ahora es la gran esperanza verde, blanca y negra para dar sentido a la futura Plataforma Ibérica del Transporte, cercana a la estación internacional de la alta velocidad.

Los viejos orgullos imperialistas difunden la prepotencia de un iberismo limitado a que los portugueses están como locos por ser españoles ¡Como con Felipe II, toma ya! Son los mismos que se escandalizan porque un socialista vaya montado en un coche oficial, aunque también haya gente que abuse de que el pueblo los haya puesto en esa oficialidad. Pero como sucediera hace siglos, si la clase política es la culpable de todos nuestros males, especuladores, prestamistas y comerciantes de nuevo pelo -que presumen de banderas de España y surten a las tiendas chinas de productos al por mayor- se irán de rositas con la que está cayendo, los del coche oficial serán los culpables de los desatinos y -como la crisis siempre castiga más al que menos tiene, que suele ser el de su electorado- lograrán apartar a los más castigados del sistema electoral y engoradrán la abstención. Así ganaron las elecciones en el año 2000 y así están acostumbrados algunos a ganar las elecciones en algunas ciudades extremeñas: Con abstenciones del 40%, aunque la credibilidad del sistema democrático -entre unos y otros- se tambalee.


Espero que tras las reuniones de Lisboa -como tras la constitución de la eurorregión Extremalentejo, al día siguiente en Fehispor- otros coches, camiones y vagones de mercancías rentabilicen la ubicación estratégica de Extremadura. Aunque sean otros coches de alto nivel quienes recojan los beneficios.


Diario HOY. 21 de noviembre de 2008

Libro: “Invierno en Lisboa”. Autor: Antonio Muñoz Molina. Biblioteca Breve. Seix Barral, 1999. Premio Nacional de Narrativa 1988. 221 pags. 21,45 €

Sitio recomendado: Lisboa. Desembocadura del río Tajo en el Atlántico





Badajoz es Agua. Agua para la Vida

20 04 2008

Artículo relacionado: Vivir Extremadura. Año IV. Nº XV. Febrero-marzo 2008. “Badajoz es agua. Agua para la vida”

Hace ya tres veranos, España sufrió una severa sequía que volvió a dejar a algunos de sus territorios sin suministro para el consumo. Desde décadas atrás, el oeste de la península reclama trasvases de agua que alimenten el desarrollo urbanístico de vegas y costas. La provincia de Badajoz, la más extensa y asequible para el bolsillo del Estado, no pasa por ninguna de esas vicisitudes, ni tan siquiera para tareas agrarias. Es el ejemplo más efectivo de cómo la falsa imagen de tierra seca, estereotipada desde la literatura de posguerra, no se corresponde con la realidad. Ni en eso ni en tantas otras cosas.

Tras la Bolsa de Turismo de Lisboa, FITUR 2008 se convierte en la segunda cita obligada para los profesionales del sector. Una edición marcada por otra tercera convocatoria, el próximo mes de septiembre en Zaragoza, cuando España vuelva a atraer a miles de visitantes con motivo de la Exposición Mundial. Allí, la protagonista será el agua. El agua que es, precisamente, el recurso más abundante en la provincia pacense, hasta hace años empleado sólo para las tareas agrícolas y de producción eléctrica. Badajoz, se presenta ante el resto de Europa como un paraíso de sensaciones y como un recurso potencial de desarrollo turístico y para segundas residencias al pie de la más vasta costa interior.

El patrimonio natural que regalan 35 embalses o pantanos, coronado por la presa de Alqueva y su enclave medioambiental del Guadiana Internacional en la frontera con Portugal, dibuja el mayor territorio para la práctica del turismo deportivo en aguas interiores (vela y motonáutica en Orellana, wind surf y fly surf en Alange, canoas en Zújar y Puerto Peña, pesca en todos ellos, escalada y senderismo en muchas de sus sierras, caza mayor…) y de espacios naturales protegidos que permiten el mejor mirador para seguir el vuelo a grullas, buitres, cigüeñas negras, a pie o a caballo, o la floración de los frutales en todas las vegas del Guadiana.

Un patrimonio aderezado por todo un acervo acumulado también por la relevancia que el agua y el Guadiana les ofrecía. Tan es así, que la provincia aún conserva y ofrece balnearios milenarios como los de Alange, El Raposo o de reciente construcción en el oeste de la provincia como el de Valdefernando.

Cuenta, además, con que la voluntad política decidió invertir los fondos de cohesión de la UE en infraestructuras y servicios sanitarios y educativos, y ha posibilitado que todo núcleo mayor de cinco mil habitantes cuente, al menos, con centro de salud, polideportivo, piscina, instituto de secundaria, biblioteca, casa de cultura y residencia de mayores… Sólo en la provincia de Badajoz disponen de 8 hospitales y 80 institutos para una población de menos de setecientas mil personas. Lo que muestra la red social y pública que oferta cualquier enclave rural, hoy más cerca de todo el mundo gracias al avance en infraestructuras viarias y tecnologías de la información, condición indispensable no sólo para el turismo familiar o de salud, sino para el propio establecimiento de población europea descontenta con la opción del sol y la playa.


Como el propio agua, la provincia de Badajoz es capaz de sonar en cascada en La Codosera, de saber a dehesa en el jamón de la Sierra de Jerez, de oler a vid y arcilla mojada en Tierra de Barros, de verse en el verde del bosque mediterráneo y en el azul inmenso de los lagos del Guadiana en La Serena y de refrescarte, como rocío, las manos cuando contemplas un amanecer en las sierras del jabalí y el venado de La Siberia.

Con la persistencia silenciosa del agua labrando la roca, la provincia de Badajoz está en las mejores condiciones para ofrecer al retorno de sus emigrantes, al de sus hijos (casi dos millones de personas hurtadas al crecimiento de esta tierra) y –sobre todo- al resto de una Europa cada día más cansada del caos metropolitano, ese tesoro: el tesoro del agua y unos parajes envidiados a su alrededor.