El espíritu del 2 de mayo

2 05 2008

Cuando algún diputado, hasta ayer salvador de la patria, abandona el escaño para engordar su cuenta, hablar de compromiso público suena a coro fariseo


En una sociedad individualista donde tu vecino puede secuestrar a su hija, embarazarla en repetidas ocasiones y acoger a tres hijos-nietos sin que nadie repare en más detalles, hablar de proyectos colectivos es difícil. Cuando el diputado Zaplana, hasta ayer ministro salvador de la patria, abandona el escaño para engordar su cuenta como alto delegado de la empresa azul en el extranjero, también antes patrimonio de todos, hablar de compromiso público suena para la gente llana a coro fariseo. Pero aún creo en ello.

No sé si fue la foto de Felipe entrando en la Universidad de Extremadura -Felipe regalando una clase a los alumnos de Educación de la mano del profesor Ibarra, mientras Aznar las cobra en dólares de la elitista Georgetown y con inglés limitadito- o, quizás, todo un país en zozobra por el devenir del Playa de Bakio sin debatir si eran vascos separatistas, soberanistas o conciliadores, pero hoy, secuela del día de los trabajadores, todavía veo signos de solidaridad en la “voluntad general”, la que Rousseau estableció como base de la soberanía. El que fuera ministro de Trabajo crucificó a los sindicatos con demasiada ligereza. Y ellos dedican su esfuerzo, generalmente, a la mejoría de los demás. En una situación de globalización y movilidad de capital, las empresas pueden desplazar su producción a otros lugares buscando menor fiscalidad y menos cotizaciones sociales: el capital es global, el trabajador local. El poder no reside necesariamente en los Estados y ningún organismo ha conseguido implantar un contrato social, global y paralelo, que permita unos mínimos salariales en todo el mundo o que los procesos productivos respeten el medio ambiente. En ese marasmo se mueven los sindicatos.


Hay quien, añorando el pasado, pide un proteccionismo que ya resulta imposible. Si Rodamco no se ubica en la ciudad de Badajoz, tres kilómetros más allá dispone de suelo portugués. Como en su día amenazaron otras superficies comerciales. Y los sindicatos sólo pueden exigir que las inversiones sean productivas y no escondan otra temida operación especulativa.


La voluntad general nace del consenso, nunca de la violencia de unos sobre otros. En Extremadura, patronal y sindicatos la plasman avalando un Plan de Fomento y Calidad en el Empleo. Sólo mayor productividad, infraestructuras públicas, investigación y nuevas tecnologías nos harán más competitivos e imprescindibles que el comercio chino de la esquina. Sin que ello impida a los sindicatos exigir a cada ayuntamiento, o a la inspección de trabajo, igualdad en el cumplimiento de horarios y derechos laborales. Pero por iguales, no por chinos. La voluntad de un pueblo no se mide rememorando levantamientos épicos contra el invasor hace doscientos años. Algún cantante, compadre del diputado marchito, llena su voz de España y fija su domicilio fiscal en Miami o en Punta Cana. Y los nietos de los que salieron a la calle para liberarnos del invasor, un 2 de mayo, volveremos a hacerlo esta mañana. Esta vez para pasar por la Agencia Tributaria y cumplir con nuestro IRPF, primer deber para construir la voluntad general de un país… desde dentro.

Diario Hoy. 2 de mayo de 2008

Libro: “El 19 de marzo y el 2 de mayo”. Autor: Benito Pérez Galdós. www.cervantesvirtual.com Tercera de las 46 novelas de los Episodios Nacionales. Redactadas desde 1872 hasta 1912.

Libro: “El Contrato Social” de Jean Jacques Rousseau. París, 1762. Editorial Porrilla 2006. 7€.


Sitio recomendado: Campus universitario de Badajoz: recuperación ecosistema, instalaciones deportivas, antiguo mercado de Plaza Alta, facultades o biblioteca, rectorado, bicis de alquiler…






El príncipe valiente

8 02 2008

Ya en campaña, los candidatos populares se presentan como redentores de Lucifer, revelado como ruptura de España, de la familia, en la cesión a los terroristas

Richard Withlin definió las campañas electorales como «un ejercicio permanente en el que se persuade por la razón y se motiva por la emoción».

La derecha se apoya en las campañas negativas. Sabedores del escaso carisma de sus líderes y que la mayoría se define como centro-izquierda, Aznar ha implantado un ataque permanente que no produce votos, sino rebajar la intención a favor del atacado. Estrategia que no emociona, desmotiva al ciudadano medio, cansado de tanto conflicto, aún a costa de identificar la política como una esfera áspera y sucia. Le funcionó en el año 2000, cuando obtuvo mayoría absoluta con el menor índice de participación en unas elecciones generales. Ésa fue la gran imposición a su heredero, Rajoy, maniatado por leales albaceas de esa crispación como Acebes y Zaplana, renunciando al centro y condenado a no rebasar el 38% de apoyo en cualquier encuesta.

Para su eficacia, resucitan periódicamente un Satán, bestia que nos conducirá al Apocalipsis. Movilizan asociaciones, peones negros, talibanes radiofónicos al servicio del ruido y, por último, a una parte de la jerarquía episcopal. Así, intentan acreditar que nos acercamos al abismo. Ya en campaña, los candidatos se presentan como redentores de Lucifer, revelado como ruptura de España, de la familia, en la cesión a los terroristas y, últimamente, en la primera «crisis económica» de un país con crecimiento del PIB próximo al 4% el pasado año y superávit público.

Como toda fábula, necesitan la filantropía del héroe liberador para alcanzar un final feliz. Pero, en Extremadura, el San Jorge elegido para matar al dragón representa, por su pasado reciente, la antítesis de esa valentía y del servicio a su comunidad. Derrotado con un proyecto de futuro y de cohesión por Vara en mayo, hasta los fieles reconocen que esta huida de Floriano a Madrid choca contra el «compromiso» que durante años acompañó a su rostro en cientos de vallas. Incluso, le reprochan que, mientras Fernández Vara nos convoca a todos para la segunda transformación de Extremadura y no excluye ningún esfuerzo, el referente de la derecha, buscándose fuera su futuro, les remonta a tiempos de Ramallo o Barrero y echa por tierra otros diez años de inversión: Pierde tanta credibilidad esa vocación redentora del candidato como persistir en que «aún no está claro lo del 11-M». Máxime cuando el propio Ibarra, ese dragón escupiendo fuego durante años en el castillo, ha cumplido su palabra, incorporándose a la Universidad como un funcionario más.


Un empresario, que arriesga su dinero en Badajoz, me reconocía que la primera condición para liderar un proyecto colectivo es predicar con el ejemplo. Y me regaló una cita bíblica, libro que deberíamos leer antes que los comunicados terrenales: «El que esté dispuesto a entregar su vida, la encontrará; el que pretende guardarla, la perderá». Amén.


Diario HOY. 8 de febrero de 2008

Libro: “El Príncipe”. Autor: Nicolás de Maquiavelo. Edición original , Florencia 1513.

Libro: “El príncipe valiente” Autor: Harold Foster. King Features Syndicate, 1937. Fantagraphics Books.

Sitio recomendado: Plaza de San Jorge de Cáceres. San Jorge y el Dragón