El río crece

9 01 2010

El agua es para los seres vivos como la Real Academia para la lengua: Fija, limpia y da esplendor


El agua es para los seres vivos como la Real Academia para la lengua: Fija, limpia y da esplendor. Con estas lluvias perennes y una nueva gramática con portadas en amarillo, ahora baja turbia. Es agua que zalea secarrales y otros excesos. Depuradora. Maná renovador. Disipa virus en la atmósfera. Dispara brotes verdes en el campo y las ventas en el comercio. Es oro líquido para el devenir de las cosechas. Riega con semillas de belleza para los turistas que llegan. Ciega los ojos de los viejos puentes y vence sus barandas. Sus saltos nos regalan la energía con la que caminar. Sólo los más modernos -como el Puente Real en Badajoz- o los levantados a conciencia -como el de Alcántara- permanecen inalterables, sabedores que nunca los sobrepasarán. Agua de bautizo para cuando nazca una nueva primavera.


Guadiana siempre fue así. Antes, cada cincuenta años, se llevaba por delante, de un hostigo, lo que los hombres le querían hurtar: casas que, bien por necesidad, bien por avaricia, invadieron su cauce. Terminaron ahogadas por su fuerza desbocada. Hoy, con más heridas abiertas al clima, el periodo parece acortarse. Es llover con fuerza en Badajoz y se desatan los miedos. No sólo por la tragedia de 1997. Guadiana se encargó también de castigar al gobernador porque no atendió a las madres que clamaban contra el hambre de sus hijos, a finales del siglo XIX; y, mediados del pasado, en Las Moreras aún dormían con un pie por fuera del catre para que el agua les advirtiera cuándo salir corriendo. No sé cómo será en los canales de Amsterdam, o de Venecia. Nunca estuve allí. Ni siquiera en un concierto de los Hombres G y escuchar “Io sono il capone della mafia.., aunque siempre gusta ser uno de ellos para, al menos, investigar a quienes son chicas cocodrilo. Aquí, sólo falta por llenar la presa de Villar del Rey. Piedra Aguda debe ser como la que David lanzó a Goliath. Las calles son piscinas. Los coches, barcazas. Peña del Águila rebosa y los bomberos no dan tregua con el desatasco de tanta alcantarilla. Somos tres cuartas partes agua y también lo es el planeta.


Cumplo cien columnas con ésta, en unos días donde la lluvia borró hasta la búsqueda de los restos que avalaron artículo y conferencias del único que me sustituyó en esta cita semanal. Allá en el barranco de Víznar. De eso, hace ya casi tres meses. Y es el agua, filtrada y subterránea, la que corre por los Ojos del Guadiana en un nuevo mes, de este nuevo año. Aparece y se oculta. Esquilmado por sondeos legales y furtivos, los demás creían que era una fuente inagotable, que no necesitaba de cuidados para cumplir su función, de cariño para que no se extinguiese. Este tiempo de lluvias le secó sus lágrimas y apagó el fuego de turba que le asesinaba bajo ras, lento, en las Tablas de Daimiel. El río crece. Tenía que llover y lo ha hecho. Cualquier luz del sol sobre esa lámina de agua será azogue de mi existencia. Es el río de la vida, visto por los Ojos del Guadiana.


Diario HOY. 9 de enero de 2010

Libro: “Nueva Gramática española”: Real Academia de la Lengua. Ponente: Ignacio Bosque. Espasa, 2009. Cuestiones Generales, Manual 750 pags. Gramática básica 250 pags. Total 4032 pags. 120 €

Sitio recomendado: Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, Ojos del Guadiana

Sitio recomendado: Puente de Alcántara, sobre el río Tajo