Escribir para la Tierra

18 09 2010

Artistas comprometidos de España y Latinoamérica ratificarán en Cáceres objetivos tan utópicos como necesarios


El próximo jueves se inaugurará el IV Encuentro de la Red Internacional de Escritores de la Tierra. Cáceres acogerá doscientos intelectuales españoles y latinoamericanos comprometidos con la Carta de la Tierra, el documento más bello y ambicioso aprobado jamás por la ONU: “Agua es vida y la Tierra es madre”, dicen los indígenas del Amazonas. Uno de sus guardianes, Sidney Possuelo, “Héroe del Planeta” por la revista TIME, estará en la sala Malinche del complejo San Francisco, el más idóneo continente para manifestarse a favor de la candidatura cacereña a la capitalidad cultural, por su “abrazo” entre Europa y América como apuesta programática y por el patrimonio natural que le sobra a Extremadura. Si otros calibran en la agonía del grillo su creación cultural, estos apestados por los modismos -artistas comprometidos como lo fue Miguel Hernández- ratificarán objetivos tan utópicos como necesarios de que se difundan para universalizarlos: Erradicar la pobreza extrema; alcanzar la educación primaria universal; la igualdad de género y la autonomía de la mujer; reducir la mortalidad y la explotación infantil; mejorar la salud materna; combatir el VIH y otras enfermedades; garantizar una vida digna e impulsar una Asociación Mundial de Desarrollo.


Los momentos que vivimos no sólo son de crisis económica. Nacen en la degeneración de valores que inspiraron el desarrollo durante las últimas décadas: engordar con grasas vegetales y animales para ponerse a dieta cada seis meses; contaminar el agua y después depurarla; fumar para, años después, liderar la intolerancia al humo ajeno; sacrificarnos por el bienestar de unos hijos y no dejarles como herencia ese sacrificio o la capacidad emprendedora… Hemos tocado techo. El modelo de ir a más, del consumo como único motor “llega un punto en que se agota. No puedes poner 60 televisores en tu casa aunque cuesten un euro porque desperdician muchos recursos naturales”. Las palabras no son de un idealista, sino del economista del IQS de Barcelona, Santiago Niño.


El Príncipe de Asturias a la Concordia ha recaído este año en Manos Unidas, movimiento católico que comparte esos objetivos desde una opción religiosa. Lo reclama hasta Benedicto XVI en su visita al Reino Unido, pero confundiendo religión con valores -laicos o creyentes- que deberían inspirar la acción pública. La política se ha convertido en culpable de todo. Nadie se hace responsable en esta orgía de despilfarro. Tras una desgracia, culpamos a las carreteras o al alcalde por no suspender el botellón y no reconocemos que a “ese niño” -que no se emancipa “ni estudia, ni trabaja”- nadie le pone en duda su “madurez” para conducir un vehículo de alta gama. A su edad, en otro mundo serían ya padres de varios hijos, con un mísero sueldo y escasa cobertura pública o familiar a la que recurrir. Ese mundo, en parte, habla también castellano. Y lo escriben Guillermo Brown, Joaquín Araújo, Peces Barba, Jorge Dalton, Liberto Rabal, Paca Gabaldón, o Cristina del Valle, comprometidos con la Tierra. No abordan nimiedades. Son conscientes del cambio que se acometerá si queremos poner al ser humano en el centro de las decisiones, en el centro del desarrollo sustentable: Necesita vivir. Somos nueve mil millones. Y la Tierra, a este ritmo, se agota. Y nosotros con ella.


Diario HOY, 18 de septiembre de 2010


Libro: “Carta a la Tierra”. Autor: Mijail Gorbachov introduce el texto avalado por miles de organizaciones y la ONU. Ediciones de bronce. Barcelona, 2003. 133 págs.

Sitio recomendado: Complejo cultural San Francisco. Cáceres. Extremadura



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La noche es joven

11 09 2009

Los padres de los vándalos de Pozuelo no pueden negarse a la decisión del juez y después descargar las culpas en los demás


En lugar de hacer botellón, los jóvenes de La Serena han organizado una ruta nocturna, a la luz de la luna, para recorrer a pie cuatro kilómetros por el camino de Valdejazmín. Salen de Castuera desde el aparcamiento del Museo del Turrón a las nueve y media de esta noche, tutelados por la asociación Luna Serena, y al final del trayecto les aguarda un pequeño refrigerio para reponer fuerzas.


Esta cita, laica y nocturna, se suma al peregrinaje, devoto y mariano, que esta semana precedió la celebración de la patrona de Extremadura, Ntra. Sra. de Guadalupe. Como en el camino de Santiago, cientos de peregrinos -algunos rezando el rosario como propone el cardenal Rouco para alternancia al botellón o pendientes de los ruidos de la noche, como sorprendiera el escritor y merecida Medalla de Extremadura, Sánchez Adalid- recorrieron a pie mayor distancia.

Ambas iniciativas son loables. Ni una es de izquierdas, porque el gobierno municipal sea de un color, ni todos los peregrinos votan a la derecha o creen que el rezo es el mejor antídoto para frenar las hormonas. Desde luego, contrarrestar la falacia de que los hechos vandálicos acaecidos en Pozuelo de Alarcón están protagonizados por jóvenes forasteros “y de izquierdas” sería tan estúpido como recordar que en ese municipio gobierna el PP con competencias para proteger sus instituciones, según ley. Los vándalos son vándalos -crecidos con la nocturnidad y la euforia- y forman parte mínima de una juventud que comienza a engordar con peligro lo que los sociólogos denominan “abstencionismo militante”: No sólo no van a votar, sino que se sienten orgullosos de ello.

Cuando el destello de las luces de neón se marchita, las transiciones son traumáticas. Le escuché ayer al actor Imanol Arias que “cómo vamos a abrazar una nueva economía sostenible, si hay gente que carece de lo más básico” y me acordé de los 420 euros, los impuestos, la reforma para una mínima cobertura sanitaria que pretende Obama como inicio del nuevo sueño americano, y de los proyectos industriales que generan empleo sin que renunciemos a disfrutar de parajes bucólicos. Cumplir todas las garantías y abrir esperanzas de futuro para nuestra juventud, al mismo tiempo.

Tenemos el mejor ratio de bibliotecas públicas, pero tan vacías a diario como dotadas de fondos; usamos poco las pistas polideportivas y nos repelen los inmigrantes jugando en ellas; nos sentimos españoles, orgullosos con normalidad de que venga La Roja, convivimos ejemplarmente con ello, pero mañana estaremos a garrotazos localistas en otro partido de liga regional; nos regalan una noche y la luna para besarla, y todavía terminarán la madrugada destrozando papeleras cuando maldigan no haber recorrido el camino alumbrado por sus ojos enamorados.


Las transiciones son traumáticas. Sería hipócrita no reconocer que todos hemos colaborado, gozado y sufrido con este recorrido. Nos caemos y nos levantamos. Pero si en este trayecto sancionan a alguien y le obligan a regresar a casa antes de la diez, los padres que te tutelan no pueden negarse a cumplir la decisión judicial y descargar las culpas en los demás, como ocurre con los detenidos en Pozuelo. Una comunidad la formamos todos y es la que nos abriga frente al individualismo. Si no, los traumas terminan en fracturas insoldables. Y restañarlas, desde luego, sí es de izquierdas… y no tiene por qué no ser de derechas: Es una cuestión del sistema de valores en plena transición.



Diario HOY. 11 de septiembre de 2009

Libro: “Amanecer”, “Eclipse”, “Luna Nueva” y “Crepúsculo”. Autora: Stephenie Meyer. Editorial Alfaguara. Precio aprox. 17,5 €

Libro: “Después del anochecer”. Autor: Stephen King. Editorial: Plaza y Janés. 464 páginas. 21,9 €

Libro: “Los vivos y los muertos”. Autor: Edmundo Paz Soldán. Editorial Alfaguara. 204 páginas. Precio, 15,5 €


Sitio recomendado: Atardecer en La Siberia extremeña. Comarca de Badajoz








¡Ojalá estuvieras aquí!

30 07 2009

Artículo relacionado: “Ojalá estuvieras aquí”. Año V. Nº 24. Agosto-septiembre 2009. Vivir Extremadura

Turismo Extremadura ha lanzado este mes su nueva campaña publicitaria basada principalmente en un spot televisivo rico en imágenes sobre nuestro patrimonio natural y donde el peso recae en una sintonía del grupo extremeño Tam Tam Go. Se trata de su último trabajo “Ojalá estuvieras aquí”, una excelente melodía que toma el título de la novela que el catalán Francesc Miralles editara meses atrás en ambos idiomas y que se apoya –como en la trama literaria- en un canto al amor y la amistad desde la melancolía: Ojalá estuvieras aquí/ para poder empezar de cero/ para poder crear un mundo entero/ para dibujarte con mis dedos/ para borrar de tu cabeza el miedo/ Ojalá estuvieras aquí/ para que pudieras volver/ para que pudieras sentir…


La campaña se ata con el mensaje “Extremadura: Un viaje al interior” y responde al doble objetivo de hacer un guiño a los casi un millón de extremeños que –ellos y sus hijos o nietos- siguen siendo emigrantes en otras tierras, al deseo del gobierno regional para que esta primera generación se acoja a las ayudas para retornar a sus pueblos de origen; y es, al mismo tiempo, una llamada a otros visitantes para que encuentren en Extremadura un placer para el alma, un retiro que devuelva la tranquilidad que les hurtó la gran urbe. En esta etapa de crisis de valores, de crisis en el sistema, Extremadura aprovecha el semivirginal comportamiento de sus gentes ante la locura materialista y apela al corazón de quienes nunca se olvidaron de ella para presentarse ante el mundo como una reserva espiritual y sostenible, objeto de deseo en un mundo sin certezas.


Nacho y Javi Campillo formaron Tam Tam Go en 1988. Al principio fueron tres; el tercero, hijo de una de las primeras concejalas socialistas de la transición; y ellos, aprendices de música y canto desde el coro Mosebey, un grupo de chavales que amenizaba y modernizaba las eucaristías en el colegio marista de Badajoz. Su estancia en Londres les condujo a innovar el pop español, a ser de los primeros que cantaron en inglés desde Madrid y se sacudieron de la mohína neoromántica con canciones comprometidas como “Manuel Raquel” (mucho antes de que pudiera reivindicarse la igualdad y la libertad sexual), “Espaldas Mojadas” (cuando aún España no sufría y cerraba los ojos a la sangría de pateras y cayucos) o “Atrapados en la Red” (casi como sintonía a la revolución que encabezara Rodríguez Ibarra en 1998 para que las nuevas tecnologías no pasaran de lejos para nuestra comunidad).


Esta vez reaparecen aportando un regusto de satisfacción y orgullo con esta sintonía, por lo que he podido sondear a distintos amigos y familiares, rara coincidencia en una campaña institucional. Pero, sobre todo, han ocupado un mensaje que redobla su valor por su oportunidad: En días donde lo más fácil es recurrir al conflicto territorial, a calcular quién gana o quién pierde con la financiación autonómica como trasfondo, a rescatar de la memoria lo que nos separó y no lo que siempre nos unió, mientras en Portugal y España se extiende un peligroso nacionalismo y antiespañolismo que puede cortocircuitar nuestro común desarrollo, los hermanos Campillo –ex alumnos de aquel coro marista y primeros embajadores del pop extremeño en Picadilly Circus- han rescatado el título de un libro bilingüe, se han acordado de los que nacieron aquí y tienen hoy carencias para el acceso a los servicios públicos porque otros “espaldas mojadas” han multiplicado su vecindad y nos han regalado su bagaje para subrayar el humanismo de una nueva Extremadura. “Estoy contigo allí…” cierra una de las estrofas, escrita desde esa emigración que hoy se siente igual de orgullosa siendo nuestra principal embajada. Gracias por el sentimiento, hermanos.






Individuales

24 07 2009

Contemplamos el incumplimiento de límites y garantías como la protección de la infancia para la libertad de expresión y pocas veces se denuncia


Si utilizas el buscador más famoso en Internet e introduces “Ojalá estuvieras aquí” -título del último single de los extremeños Tam Tam Go y sintonía para la excelente campaña de Turismo Extremadura- en la primera referencia podrás adquirir la descarga de la canción junto a vídeos pronográficos, ancianas en pelotas, gemidos convertidos en politono y consoladores inverosímiles. La paginita digital cumple toda regla mercantil del comercio electrónico, evita el pirateo, pero –con acceso tan abierto como las piernas que le sirven de reclamo- nadie sabe si el receptor eres tú, tu hijo o el mastuerzo del cuarto que ya está en edad.


Valga ese ejemplo, como la emisión del film “Acusados” en horario infantil donde Jodie Foster sufre una violación múltiple, para contextualizar. Y, ante ello, queremos saciar la indignación que nos provocan los recientes sucesos contra dos niñas en Baena e Isla Cristina rebajando la edad penal del menor y encarcelando en el olvido nuestra conciencia. No será tan simple. Contemplamos a diario el incumplimiento de límites y garantías como es la protección de la infancia para la libertad de expresión y pocas veces se denuncia. Y lo dice la Constitución.


Con mayor tragedia, la sociedad reproduce comportamientos hipócritas que comenzaron con el botellón. A principios de los noventa, se reducía a señalar los ayuntamientos que no prohibían esas concentraciones juveniles. Nadie miraba la escuela, ni las tiendas de conveniencia, ni a los hijos y qué hacíamos en la calle hasta la madrugada. Una madre quiso agredir a un policía cuando éste le comunicó que su hija, menor, estaba en urgencias del Infanta Cristina con vitámina B12 en vena para sacarla del coma etílico. La madre le acusó de “haberla emborrachado” porque su niña “sólo bebía Fanta”. Hoy, otros aseguran que sus hijos sólo utilizan Internet o el móvil para ampliar conocimientos. Entiendo así las reservas de la consejera de educación y por qué los ordenadores se quedan en el instituto.

Esta semana el ayuntamiento de Cáceres pilló al “pringao” que garabateaba con spray el patrimonio de la humanidad. En Mérida, a quien saque la basura antes de las diez le caerán hasta 750 € de multa. En Badajoz, el concejal reconoce que acabaron las palabras y empieza el lápiz y el boletín de sanciones… Aunque la actual Ley del Menor –aprobada en el año 2000 por la entonces ministra Mariscal de Gante- faculta que a mayores de 14 años se les interne hasta cuatro años, y libertad vigilada otros tres, queremos más dureza y rebajar la edad penal en caliente.


Coincidirán en que nadie confía que con rejas, y tirando la llave, solucionamos el problema. Es una crisis de valores, tiene razón Vara. Sobre todo, la ausencia de una conciencia colectiva. Triunfa la sanción individual y que sea la autoridad quien la ejecute bilateralmente. Maldicen educar en ciudadanía porque impide la libertad y preferimos abonar una multa antes que la vecina vea al niño reparando papeleras que él mismo destrozó en la última borrachera. Los culpables de esas agresiones son maduros para la cárcel pero ella no sabemos si lo es para abortar tras esa violación.


Esta crisis obliga a un gran pacto social y político para salir de ella. No sólo en lo económico. Parte de raíces que las valoramos sólo cuando nos toca individualmente.


Diario HOY. 24 de julio de 2009

Libro: “Corazón de Napalm”. Autora: Clara Usón. Editorial: Seix Barral. 2009. 368 páginas. Precio: 20 €

Sitio recomendado: Isla Cristina (Huelva). Puerto y playas