Pérdidas en el negocio

12 06 2009

Socialcristianos y socialdemócratas serán responsables de que no reproduzcamos el desencanto prefascista de los años treinta


NO hay ganadores en unos comicios en los que el 54% de los españoles se quedan en casa y pasan de Europa y su política. No puede haber ganadores en un continente que, tras abortar una Constitución Europea, cerró el fin de semana con una abstención del 57%, de la que no se salvaron ni los nuevos estados miembros (Bulgaria, Chequia o Rumanía) o contempla como en la matriz de las atrocidades nazis (Holanda) la ultraderecha se convierte en segunda fuerza electoral.

No permite la propia derecha que Rajoy se presente ante la ciudadanía como un líder asentado en su partido. No lo hizo Luis María Anson el pasado martes en El Mundo donde le achacaba el escaso rédito que ha conseguido en un escenario de crisis y con millones de parados. Con el recuento de los residentes en el extranjero y la ampliación cuando se ejecute el Tratado de Lisboa, el PP obtendría 24 eurodiputados y el PSOE, 23. La extremeña María Auxiliadora Correa, de confirmarse estos cálculos, se quedará en puertas y será, de nuevo, Alejandro Cercas el extremeño que pueda llevar la voz de nuestros desvelos en Estrasburgo. Y cinco días después de votar, y de botar en el balcón de la calle Génova, no faltan populares -como Luis de Grandes- que inculpan a la prensa amiga de Esperanza Aguirre de alentar a UPyD como refugio de los electores desencantados con Rajoy: el PSOE ha perdido 700.000 votos en España con respecto a 2004 y el PP ha recogido de ellos sólo 250.000. El resto explica el incremento de la formación de Rosa Díez.

En Extremadura tampoco hay ganadores. Lo hizo el PSOE con los números en la mano: un 49,13% frente a un 43,9% del PP, una vez cerrado el recuento definitivo. Es verdad que se convierte en el mejor porcentaje socialista de las todas las CC. AA. y que la participación del electorado extremeño estuvo cinco puntos por encima de la media española. Pero, ni siquiera desde estas líneas, podemos zanjar un juicio complaciente cuando en Badajoz han votado el 44% de los vecinos, se han cerrado mesas que no han llegado al 30% de participación y se superó tímidamente el 45% en Almendralejo, Mérida, Plasencia, Villanueva, Don Benito, o poco más del 42% en Navalmoral.

El PP aumenta en casi diez mil votos sus resultados de 2004. Pero en la provincia de Cáceres no han recogido ninguno de los casi cinco mil votos menos de los socialistas que en 2004. Han llegado a perder 60 votos con respecto a las últimas europeas. Con 25 puntos menos de participación que en las autonómicas, cualquier cábala -a favor o en contra es pura especulación, aunque los populares derivaran con su oferta de debate televisivo Vara-Monago hacia una lectura regional de estas elecciones.

Los conservadores son mayoría y tienen la responsabilidad de atajar la crisis internacional desde Bruselas. Cambia Europa el paso con respecto a los EE UU de Obama, como ya sucediera tras la depresión de 1929. Pueden elegir a Felipe González presidente de la UE y echarle a él la culpa del futuro, o justificar los resultados en Extremadura despreciando el valor del voto rural.

Pero, por encima de esta dinámica absurda, socialcristianos y socialdemócratas serán responsables de que no se nos escurra la democracia, reproduzcamos el desencanto prefascista de los años 30 y la xenofobia ocupe interrogantes que el parlamentarismo sabe generar, por desgracia. Sólo hay que repasar la historia para calcular las pérdidas que trajo a los europeos tan cruel negocio.

Diario HOY. 12 de junio de 2009

Libro: “Los muertos vivientes”. Autores: Robert Kirkman y Charlie Adlard. Edit. Planeta. 7,50 €

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Cumpleaños en Huelva

19 09 2008

El Servicio Andaluz de Empleo sólo cubrió el 18 por ciento de la mano de obra para la fresa con los españoles apuntados en sus listas


Hemos celebrado el cumpleaños del niño este fin de semana en Huelva: Ir y volver. Comimos los tres en Casa Machaquito, que sirve un arroz de costa pero lo prepara una cocinera rumana. Su marido, Petre, fue quien nos atendió. Una hora antes le reservé la mesa, que seríamos tres, que no éramos suficientes bocas como para traer una tarta.

Petre y su compañera nos sorprendieron en los postres con una tartaleta de frambuesa y una vela con el número siete que agenció en la pastelería de al lado. Fue él mismo quien comenzó a cantarle el “cumpleaños féliz”, al que se unieron casi todas las mesas contiguas menos un grupo de matrimonios –ellos repeinados, ellas uniformadas de Tous- que habían pasado de pedir una soga de acero para el Presidente del Gobierno a dilucidar si el siguiente fin de semana visitarían Guadalupe.

Petre lleva diez años en España junto a su esposa. Sus hijos, de 14 y 11 años, viven con los abuelos en las cercanías de Bucarest. Son agricultores. Con ellos trabajó desde niño hasta que se casó y, tras la caída de Ceaucescu, se vino a España. Sólo los ven en los tres meses de invierno que para la hostelería de playa. Petre cree que es mejor que sus hijos sigan allí: “Aquí los niños no estudian. No respetan a los maestros. Y tienen de todo –nos dijo. Tres años más y nos volvemos a Bucarest. Queremos montar un negocio de comida española”.


Uno de los matrimonios comenzó a vociferar: dudaban si las casas rurales en Cáceres estarían al nivel de un hotel, que cómo se comería, otra vez que el país se iba a pique, que no vendieron este mes ni un apartamento… Las otras mujeres, separadas de los hombres en esa mesa larga, ya charlaban de otras cosas y no hacían caso. La televisión interrumpió la atención porque un ciego de origen magrebí, Enhamed, había conseguido cuatro oros para España en los Paralímpicos de Pekín. Sería nuestro abanderado para la ceremonia de clausura.

De vuelta, pusimos la radio: El Servicio Andaluz de Empleo sólo consiguió cubrir el 18% de la mano de obra necesaria para la recogida de fresa con los españoles apuntados en sus listas. Rajoy deja caer que 180.000 inmigrantes cobran desempleo mientras los andaluces tienen que ir a vendimiar a Francia. Paré el coche. Llamé a mi amigo Janofa –se llama así porque su padre también los crió entre Hannover y Castuera, y sus paisanos bautizaron con la pronunciación germana de aquella ciudad el bar que montó tras regresar. Ahora Janofa padre, ya jubilado, lo está pasando mal, justo cuando disfrutaba de la pensión mixta, hispano-alemana, que se ganó con sus años de cotización.

La radio seguía: Merril Lynch zozobra y al director de la empresa lo indemnizan con 5.300 millones. Benedicto XVI critica que las ganancias sean el ídolo de esta sociedad… Antes de marcharnos, aquellas parejas aún dirimían si visitarían Guadalupe para rezarle a la Virgen.


Diario HOY. 19 de septiembre de 2008

Libro: “La emigración española a Ultramar, 1492-1914” Vol. I Actas de la Reunión Científica de la Asociación Española de Historia (Madrid, 11-13 diciembre de 1989). Autor-editor: Antonio Eiras Roel. Tabapress, 1991. Descatalogado. Sólo en bibliiotecas universitarias

Sitio recomendado: Playa de La Antilla. Huelva