El recorte

26 07 2010

Lo relevante es que, pese a los recortes, el AVE que conectará Madrid con Lisboa por Extremadura es tan estratégico como inamovible

Desde hace tres meses, distintos portavoces del PP extremeño advierten y condenan a Vara a priori: «Tendrá que responder por el futuro de los 7.000 nuevos desempleados que generará el fin del Plan L», aquel Plan de Empleo Local que pusieron en marcha Junta, diputaciones y cajas de ahorro hace dos años. En los tres últimos meses, el paro no ha crecido en Extremadura. La sociedad extremeña ha sabido absorber los potenciales desempleados -que el PP contabilizaba como votos en un absurdo axioma- y ya ha comenzado la renovación de un plan que, sólo para la provincia de Badajoz, supondrá más de 6.700 empleos, casi 800 en su capital, gobernada por el PP. En Badajoz, fueron capaces de ahorrar 15 millones de euros para un plan de empleo, tan electoralista como su última hora, gracias a que las inversiones comprometidas por ese programa electoral las asumían los ‘planes ZP’.


El PP tiene 7.000 votantes menos, según sus cuitas, y un dilema que resolver: si la reconversión de la carretera nacional entre Navaconcejo y Tornavacas se ha retirado de las inversiones del Ministerio de Fomento, alguien podrá reclamar el porqué no se adjudicó en 2002. A Extremadura le ha tocado lo mínimo: una de 32. La carretera del Jerte, como las líneas del AVE que dibujó el Gobierno de Aznar en 2003 en la cumbre de Figueira da Foz, se presentaron en ruedas de prensa -como hoy presentan a los candidatos del PP, diez meses antes de la cita electoral y diez meses antes de contribuir a más soluciones para los problemas ciudadanos- sin encargar informes de impacto ambiental, ni la opinión de las bases, que es esencial en cualquier partido que cumple con la democracia interna. Lo primero, elevó un 20% el precio de licitación de esa carretera y forzó reconstruir la alta velocidad en Extremadura, incluido su presupuesto total. Quizás, lo más relevante es que, pese a los recortes, la alta velocidad que conectará Madrid con Lisboa por Extremadura es tan estratégica que -aun con tanto agorero negativo, los mismos que contabilizaban parados como votos- se mantiene como inversión inamovible para el Gobierno de España. Lo segundo, sólo el propio PP sabrá cómo tapar esa hemorragia y sus infecciones de futuro.


Alguien podrá usar el recorte como estrategia a corto plazo pero -como cantó mi admirado Serrat- «no es triste la verdad, lo que no tiene es remedio». Si el AVE es, finalmente, una realidad en Extremadura antes que en Portugal; si los 7.000 ‘deseados’ desempleados son 7.000 tragedias menos para esta región, si a Extremadura le han retrasado una inversión frente a una decena en Cataluña o Castilla y León, los recortes dialécticos que sostienen la demagogia caen al suelo como forçados cuando el toro embiste de frente. Tan noble y leal que olvida tanto recorte, tanto engaño en el noble arte torero de la política. Si no fuera así, antes que exigir dimisiones a un concejal por exceso de celo judicial, el toro se llevaría por delante a la misma Dolores de Cospedal, quien con once cadáveres aún dolientes y pedía la cárcel y la culpa, hasta por crear el fuego, para medio Gobierno de Castilla-La Mancha. Y ella, desde luego, en otro recorte, no le pasa por la cabeza dimitir, sino convocar una nueva rueda de prensa. Hasta llegar a la próxima cita electoral.


Diario HOY, 24 de julio de 2010

Libro: “Las tauromaquias europeas: la forma y la historia, un enfoque antropológico”. Autor: Fredéric Saumade. Universidad de Sevilla, 2006. 284 páginas.

Sitio recomendado: Cascada en Valle del Jerte. Extremadura





Operaciones de Rostro

21 08 2009

El PP calificaba el lunes la ayuda de 420 € que reclamaron a finales de junio como “pan para hoy y hambre para mañana”


La política española está como la Medea que se inauguró ayer en el Festival de Mérida: Entre la mitología y el realismo. La sucesión de teorías conspirativas roza la paranoia y los oráculos. Salimos del 11-M y terminamos, hasta la fecha, con escuchas telefónicas, espías y contraespías, sin que la ciudadanía atisbe qué ganan con todo esto. Genera este ruido tanta desconfianza que, ante la potencial pandemia de gripe otoñal, proliferan en Internet elucubraciones que atribuyen a gobiernos, lobbies financieros e industrias farmaceúticas una cierta condescencia para que el contagio nos atemorice. Sólo falta James Bond para cerrar la trama.

La pérdida de credibilidad se sustenta en la crispación que triunfa a la hora de hacer política y aprovecha la memoria inmediata que limita la percepción ciudadana. Se puede decir lo mismo y lo contrario, sabedores de que en ese flujo masivo de declaraciones no retenemos ni lo publicado dos semanas antes. Para lo demás, bienvenidos sean documentalistas y bases de datos. En Extremadura estamos felizmente huyendo de la política navajera. De lo otro, contradecirse en pocos días, no somos ajenos. Y eso, finalmente, también resta credibilidad en partidos y actores públicos.

El pasado 29 de junio, víspera del debate sobre política general de Extremadura, el PP pedía la aprobación de una ayuda extraordinaria de 420 euros para desempleados que agotaron el subsidio y para un tiempo máximo de seis meses. Se había reunido con CC.OO. y conoció la propuesta sindical. Vara había defendido meses antes que la crisis económica no desembocara en crisis social y que retrasaría todo lo superfluo antes de que algunos extremeños cayeran en la exclusión. Aprobó un fondo de inversión en los ayuntamientos para generar empleo, dotado con 48 millones de euros. Pero los populares añadieron que –si el gobierno de ZP no lo hacía- se aprobara esa prórroga en Extremadura para parados con doce meses de residencia en la región.

El pasado lunes se iniciaba, con demasiada desinformación, el trámite para obtenerla, en la misma cuantía y plazo, aprobada por el Gobierno. Ese mismo día el PP calificaba la misma medida que reclamaban a finales de junio como “pan para hoy y hambre para mañana”. Durante meses exigeron, además, a la Junta que doblara sus aportaciones a la beneficiencia y visitaban comedores sociales que luchan contra los excluidos por la sociedad, seres que necesitan cada día pan para alimentarse. Era como reclamar una nueva financiación local y amenazar manifestarse contra una ley aprobada por el mismo Javier Arenas cuando fue ministro. Como reclamar una compensación para todas las CC.AA. por la supresión del impuesto de patrimonio cuando Esperanza Aguirre fue la primera en abolirlo, mientras Extremadura y Cataluña mantuvieron su corresponsabilidad fiscal y la antipatía electoral. O no hacerlo cuando el ministro Montoro abolió el IAE y sólo compensó a los municipios con más de quinientos mil habitantes. O presumir del Plan E como alcalde y no aprobarlo en el Congreso… El verdadero miedo es que, como a Medea, exilien a la política y la gente termine confiando en operaciones de cara, capaces de reconvertir a dirigentes del fútbol vinculados a la fundación Francisco Franco en embajadores de la Cataluña Libre, o a creadores de las mamma chicho en instigadores de somatenes a la caza del violador… ¡Más complicado habrá sido la cirugía en el Hospital La Fe de Valencia!


Diario HOY. 21 de agosto de 2009

Libro: “Con tal de no morir”. Autor: Vicente Molina Foix. Editorial Anagrama, 2009. 228 páginas. 17 €

Libro: “La conspiración lunar ¡Vaya timo!”. Autor: Eugenio Fernández Aguilar. Editorial Laetoli. 176 páginas. 15 €

Libro: “Pecados Griegos”. Autor: Javier Tomeo. Editorial Bruguera. 150 páginas. 16 €


Sitio: Mérida

Acueducto de Los Milagros










Paquirrín vota al PP

7 08 2009

Preocupa que un chico, que sólo necesita dos exclusivas al año para vivir, lo justifique con los mismos argumentos que Rajoy

El día que enterraron a Vituto, conocimos que el desempleo se redujo en Extremadura por cuarto mes consecutivo. La Encuesta de Población Activa nos sitúa segundos en reducción de parados y en incremento de afiliaciones a la Seguridad Social; es decir, la primera si enlazáramos ambos campos. Hemos dejado el pelotón del descenso para superar incluso a Valencia o Murcia, regiones que cambiaron huertas por adosados y a las que, como Andalucía, el parón del ladrillo en la costa les está dejando groguis. No es para tirar cohetes –la misma Consejera de Empleo advierte que el otoño será duro- pero nadie duda que las medidas fueron oportunas y eficaces durante estos meses.

Se esmeran en despreciarlas: la derecha pasó de sumarse a la paternidad proclamando que ellos votaron a favor del Plan L (el que pusieron en marcha Junta, diputaciones y cajas extremeñas) a olvidarse que sus senadores votaron contra el Plan E en Cortes, único que licita hoy obra pública en sus ayuntamientos; otra izquierda afirmó que reflejan el mal momento de la región y olvidan que dos legislaturas atrás reclamaban como única solución más contratos públicos en los ayuntamientos. Pero, en el fondo, todo contribuye a no darles valor. La FEMP reclama ahora que las CC.AA. coordinen planes de empleo con los entes locales y alaba el aprobado hace una semana en La Mancha; ni ellos ni el resto de España saben que nueve meses antes se decidió el primero en Extremadura, y que ayuntamientos de Badajoz (207) o Cáceres (93) contratan personal gracias a este fondo autonómico extraodrinario.

En verano hay menos noticias. Venga a darle vueltas en Internet a la degeneración de la política con refriegas en Valencia o en Mallorca y queremos encontrarla hasta en la basura mediática que inunda la prensa del corazón. Deberían abrir espacios para conocer quién fue Víctor Pérez Palomo, Vituto, en Mérida o para difundir que pueblos, como Tamurejo, esta semana pasan de 200 a 1.500 habitantes coincidiendo con sus fiestas patronales. Es la quintaesencia de lo que pudimos ser y no fuimos por la emigración y la humildad. Pero no; volvemos a ser noticia para los incendios y para encabezar las máximas de calor. También en términos de audiencia sólo somos un millón.

El verano da para escuchar que Paquirrín –el hermano calvo y feote “que está todo el día tocándose los huevos y le gustan las tías con las tetas grandes”, según sus propias palabras- vota al PP. Seguro que simpatizantes de este partido no se identifican con él pero preocupa que un chico, que no necesita planes de empleo sino dos exclusivas al año para vivir, justifique su voto con los argumentos con los que Rajoy aterrorizó al personal: “Estos socialistas nos llevarán al corralito”. No es original. Lo escuché a un argentino que jugaba un torneo en Badajoz: “De la Rúa sería muy puro pero nos trajo el corralito; Menem era sucio, pero la plata corría”. Estoy deseando que acaben los veranos frikis. Cuando todo se confunde, terminan afrontando la política internacional como Palito Ortega. Cantaba aquella arenga “Gibraltar español” y llegó a gobernador en La Pampa. Al menos, Paquirrín nunca supo cantar, ni Rajoy jugar al fútbol… ni Vituto quiso fama. Eso lo dominan los argentinos. Estoy deseando que vuelva el noble arte de la política a España y el fútbol de Messi para la tarde de los domingos; poco importará a quién vota o si tiene una novia bien dotada.


Diario HOY. 7 de agosto de 2009.

Libro: “El discurso de la prensa del corazón”. Autora: Mar de Fontcuberta. Artículo en la Revista Análisis. 1990

Sitio recomendado: Tamurejo. Ermita de Ntra. Sra. del Rosario. Provincia de Badajoz