La paguita del jubilado

15 01 2011

Los abuelos disponen de esos 131 euros extras entre los nietos como si de una liturgia de comunión se tratara

Esta semana los jubilados han recibido una carta del Gobierno anunciándoles que, pese a la crisis sus pensiones subirán este año casi lo que marca el índice de la vida (IPC) y dispondrán de esa ‘paguita’, una actualización para paliar la inflación real. Las pensiones subirán una media del 1,3%. Las mínimas, o no contributivas, hasta un 2,3%. En España son casi tres millones y medio y en Extremadura, el 65% de las que se abonan porque -cuando no había democracia ni un socialista a quien culpar de nuestros excesos- quienes trabajaban en el campo no cotizaban la Seguridad Social. A alguien se le olvidó. Fue de las primeras señas que marcó aquel primer gobierno socialista del tándem Felipe-Guerra. Este año, el aumento se consolida para toda la vida y suponen 2.659 millones de euros.


Los abuelos suelen repartir la ‘paguita’ entre los nietos. Mi padre ya ha dispuesto de esos 131 euros extras como si de una liturgia de comunión se tratara. Y me duele más la decepción que se fijó en su cara -por la mentira amplificada desde los bucaneros de la política antes de la carta- antes que por sus nietos, que, por fortuna, nada necesitan. La familia pirata es muy hábil removiendo estados de ánimo en la población. Para sacarse el parche de antisociales, hace años, gastaron más en difundirla que en subir la ‘paguita’. España tiene ocho millones y medio de pensionistas. A todos, la bandera pirata les atemorizó: «Van a bajar o a congelar las pensiones». Mentir para navegar en aguas revueltas. Es cierto que no se revalorizarán en 2011, pero también que subirán. Las viudas con cargas han pasado de 383 euros, cuando lo del milagro español, a 695, acercándose a la pensión mínima que es de 742. Se han revalorizado desde 2004 un 81%, las primeras, y un 53%, las segundas.


Aún es poco. Todo lo que necesita un abuelo subió por encima del IPC al comenzar el año. Pero, por lo visto, la bandera pirata del populismo nunca debería ondear. Sólo por respeto a los palos mayores. Esos que serán casi el 30% en 2040 de toda la población; en ese año habrá 25 millones de españoles cotizando y 15 de ellos cobrando pensiones, pocos con planes privados y espero que aún menos ocupando el puesto de trabajo de algún joven para aguantar el tirón. Por todo eso hay que llegar a un acuerdo para garantizar las pensiones del futuro, para que podamos repartir esas ‘paguitas’ de enero entre nuestros nietos. Del descenso demográfico no tiene la culpa ZP. Y por el honor, hasta los piratas se baten en duelo. Elevar la edad de jubilación para los que cotizaron menos de 35 años castiga la economía sumergida. Imita lo que aprobó Alemania y Dinamarca en 2006, Francia, y lo primero que adoptó la coalición liberal-conservadora. Reino Unido, donde premiaban a los piratas con títulos nobiliarios. Pero allí, a los que brindan sus conquistas con ron ni siquiera les aguarda una sanidad gratuita. Terminar con eso, sería más sangrante que abordar las reformas y más caro que la ‘paguita’. Los sindicatos tienen que decidir ahora qué bandera izan para que el barco no se vaya a pique. Y estamos ya en una edad para no pocos sustos.


Diario HOY, 17 de enero de 2011

Libro: “La isla del tesoro”. Autor: Robert L. Stevenson. Editorial Anaya. Madrid, 1987. 122 páginas

Sitio recomendado: Hospital de Londres. Reino Unido






Pacto de supervivencia

13 02 2010

¿Cómo exigimos a la patronal y a los sindicatos avalar una reforma laboral mientras los partidos no la acuerdan entre ellos?


Estamos en transición del sistema económico. No deberíamos dudar y alinearnos con la defensa de la necesidad de acuerdos; sumar esfuerzos para iniciar el cambio de modelo desde la acción política. Hay motivos: reforma laboral, pensiones, educación, investigación, ley de la economía sostenible, lucha contra el déficit… Y en el fondo, lo que necesita el país es un marco de consensos que comience por anteponer el interés general antes que ningún beneficio electoral a dos años vista. Como eso no varíe, nos encontraremos un vencedor electoral con la mitad de los españoles sin haber votado. Y aún peor, sea cual sea el resultado: En la misma casilla del tablero, necesitando el nuevo gobierno del acuerdo político para afrontar las reformas, pendientes para un sistema acomodado a fondos europeos, la especulación financiera, el turismo o el ladrillo: ¿El PP construirá otra vez seis millones de viviendas en dos legislaturas si hoy la mitad de ellas no tienen comprador?


Y deben ser los dos grandes partidos quienes tomen la iniciativa. Uno, porque tras presumir de haber reducido en los últimos comicios la bisagra de los nacionalismos, no debería consentir que CiU ocupe una centralidad tan electoralista como el actual desencuentro con el PP; el otro, porque ese españolismo lo demuestra aportando soluciones; nunca alarmismos, el mejor ejemplo del “cuanto peor, mejor” y del daño que su actitud le está deparando a la España con la que tanto se les llena la boca. No está de más la iniciativa que desde el jueves ha tomado el Rey para -como hiciera en la Transición política de 1977- sentar a agentes sociales y políticos, y reblandecer así sus meninges. Tras Cayo Lara, el “líder” republicano de IU, quien solicitara su mediación para que una activista saharaui depusiera su huelga de hambre, escuchar a Carod Rovira alabar la decisión de la Casa Real con esta crisis, no sólo desmantela ambos principios ideológicos, sino que revela profundos desconciertos entre los políticos ¿A nadie le remuerde la conciencia cuando exigen a patronal y sindicatos avalar la reforma laboral, mientras los partidos no la acuerdan entre ellos? Consejos doy, para mí no tengo.


Podemos, desde Extremadura, exigirlo. Tenemos la legitimidad. Ayer se firmó el Pacto Local. El Estatuto está en el Congreso por unanimidad. Igual ocurrió con la renovación de las Cajas de Ahorro. Pronto, vendrá una ley como resultado del pacto educativo; y el Pacto Social y Político cosecha adeptos de abajo a arriba. Si ambos partidos apartan lobbies, asociaciones, amigos o enemigos, que enredan para abortar un acuerdo, se reconciliarían con la calle, que los ve un problema tan grave como el terrorismo según la última encuesta del CIS. De momento, quien parece tener mejor oído es el Rey… al republicano lo deja cada día más sordo. Pero si el silencio de su influencia no se impone al ruido inútil de esta política cainita, tendríamos un problema hasta para la propia democracia. Demasiado envite para seguir echándose culpas mientras la razón de ser de la política agoniza en España.


Diario HOY. 13 de febrero de 2010

Libro: “La política de la transición”. Autor: José María Maravall. Taurus, 1984. 303 páginas

Libro: “La transición democrática española”. Autores: Tezanos, Cotarelo y De Blas. Editorial Sistema, 1989. 954 pags.

Sitio recomendado: Palacio de la Zarzuela. Madrid








Atardecer en Lisboa

30 01 2010

Hemos degustado la excelencia en el trabajo, en la Oficina y el Centro de Negocios que Extremadura tiene en la capital portuguesa


Dice Javier Gomá en su impecable ensayo “Ejemplaridad Pública” que la vulgaridad se ha apoderado de nuestra sociedad post ideológica, precisamente cuando el hombre civilizado ha llegado al cenit de la liberalización subjetiva frente a la opresión institucional y política de otras épocas. Es el cáncer para el legado grecolatino que Occidente debe combatir. Años de “belenesteban”, “berlusconis”, “laportas” y “chiquilicuatres” alimentan al monstruo.


La vulgaridad en su máxima expresión nos infecta a todos. Hemos perdido la conciencia de que nuestro comportamiento individual es, sobre todo, la milésima aportación a una comunidad, pero tan vital como la de al lado. Cuanto más excelente, más cimiento. Vence más la subjetividad, el individualismo y el ego que nuestra aportación al colectivo. ¡Viva el urbanismo, muera la urbanidad! Desde ese enfoque, todos nos vanagloriamos con adelantos médicos que aproximan la esperanza de vida a los ochenta años: Por lo que nos toca, principalmente. Sólo cuando aparece el reverso de la moneda, cuando las cuentas no soportan jóvenes que se incorporan tarde al mercado laboral, ese mayor ciclo vital y la retahíla de prejubilaciones y reservas activas, pero que no les impiden activar la economía sumergida, nos damos de bruces con esa realidad colectiva. Nos tocará trabajar más años. Menos que la generación de nuestros padres -es cierto- con casi cincuenta años de cotización y posguerra. Hemos disfrutado de becas, sanidad, prestación por desempleo… Y de servicios e infraestructuras que adquieren hoy el enorme valor de las pequeñas cosas. Pero hay que ajustar cuentas con el destino.


Esta semana he vuelto a Lisboa para tomar café con Pessoa y unos amigos en A Brasilera. Allí hemos degustado la excelencia en el trabajo, en la Oficina y el Centro de Negocios que Extremadura tiene en la capital lusa: su ubicación, al lado de embajadas; su disposición, con salas para reuniones, oficinas de Fomento de Mercados y SOFIEX; su ejecución, liderada por una excelente directora, Teresa Rainha; puntualidad en los actos; estética sobria; hasta preside ese tono tenue de voz que doma las conversaciones, primer pilar para la cooperación. Hemos vuelto a Lisboa para reconocer que hay autovías con o sin peajes, puentes con o sin tasas, circunvalaciones –el día que la Junta de Extremadura anunciaba el inicio de la Ronda Sur en Cáceres y Badajoz- y atascos. Hemos tenido que volver allí -mis amigos y yo- para saborear toda la inmensidad de un atardecer desde el mirador de Graça, con el sol tocando el Tajo cuando ya es océano. Es gratis. Y es la quintaesencia de la excelencia en una naturaleza que cumple cada tarde con nosotros y que, por el contrario, miles de egos depredadores olvidan en su rutina diaria del valor de su perfección. Es lo que tienen los reversos de las monedas, cuando no todo viene de cara, que -quieras, o no- te obliga a ajustar cuentas con el destino.


Nos tocará trabajar más años. Menos que la generación de nuestros padres.

Diario HOY. 30 de enero de 2010

Libro: “Poesías ocultistas”. Autor: Fernando Pessoa. Org.y selec. Joao Alves das Neves. Aquariana. Lisboa, 1996

Libro: “Poemas”. Autor: Fernando Pessoa. Editorial Losada, 1997. 14 €

Tengo el deber de encerrarme en la casa de mi espíritu y trabajar cuanto pueda y en todo cuanto pueda para el progreso de la civilización y el ensanchamiento de la conciencia de la humanidad.

Sitio recomendado: Oficina de Extremadura en Lisboa