Ojos para el Guadiana y el Tajo

14 01 2010

Artículo relacionado: “Ojos para el Guadiana y el Tajo”. Revista Vivir Extremadura. Año V. Nº 21. Febrero-marzo 2009

Uno de los últimos informes del Banco Mundial sobre la crisis internacional certifica alguno de los items que recoge el libro “El futuro económico de Extremadura: Por un desarrollo innovador” que presentaron el pasado 12 de enero en Mérida sus autores, Ramón Tamames, Ricardo Hernández Mogollón y José Fonseca. Dice el BM que el agua y la agroindustria definirán las áreas geográficas con ventaja para soportar la parálisis económica mundial.


Los recursos hídricos que aportan las cuencas del Tajo y el Guadiana hoy se han convertido en seña de identidad para nuestra región, certificado –como aquí avanzamos hace un año- en la Exposición Mundial de Zaragoza bajo el lema “Somos Agua Dulce”, rompiendo estereotipos desde dentro, y exponiendo nuevos espacios donde reivindicar y ofertar ese patrimonio natural, monumental, cinegético, gastronómico y de ocio activo, tesoros desconocidos por demasiados ciegos a las verdaderas variables que miden la calidad de vida. Pero, sin voluntad siquiera de participar en la trama, otros territorios ya reconocen desde fuera este potencial. Regiones que optaron por otro modelo de desarrollo –más cortoplacista- necesitan ahora trasvases desde alguna de esas cuencas para asegurarse, incluso, su supervivencia.


Las vegas del Segura o del Júcar decidieron reconvertir sus usos agrarios por los urbanísticos y, tras un crecimiento desmedido a sus propios recursos naturales, esperan –para su desarrollo y aún no sabemos si para el mismo consumo- que la “desértica” Extremadura, en la ignorancia o el interés de algunos comerciantes que recolectaron plusvalías en los regadíos del Guadiana durante lustros, sea solidaria. Dos modelos contrapuestos que, pese al parón generalizado, está arrojando tasas de desempleo durante 2008 respecto al año anterior bien distintas: en Murcia o Valencia entre el 66 y el 75%, mientras Extremadura cerró el año con un incremento anual del 28,2%, que tampoco es para ir de fiesta aunque con sensibles conclusiones, comparando uno y otro.


El filón energético

Agua y sol están asociados a energía. Lo sabemos en una Extremadura que debate ahora si prolongar la vida a la central nuclear de Almaraz a partir de 2010 y a qué precio evaluar el riesgo más próximo al 20% de la producción nacional en esta energía. Lo sabemos por el excedente energético que aporta a balanzas -que nunca se publican- porque todas esas presas y embalses que domesticaron ambos ríos producen el mayor volumen de recursos hidroeléctricos de la península (13% del total español). Y lo comprobamos ya esta generación de ciudadanos por el interés desmedido que las alternativas fotovoltaica, térmica, biomasa y renovables mixtas están despertando en capital ajeno y en términos municipales propios. Un potencial que se ratificará en la próxima cumbre hispano-lusa de Zamora con la futura construcción de un Centro de I+D+i para estas fuentes en las proximidades de la frontera en Badajoz, como primera locomotora al parque científico y tecnológico de la UEX. Sólo los primeros cálculos avanzan una creación de empleo en este sector próximo a los diez mil puestos de trabajo durante los próximos tres años para toda la región. El cluster energético que ha consolidado el gobierno regional debe catalizar esas expectativas.


La dispersión poblacional en un terreno tan extenso y la voluntad política de invertir fondos europeos agrarios y de infraestructuras en la modernización ha provocado un menor peso poblacional en el campo pero, sobre todo, una mayor racionalidad en el tamaño de las explotaciones, lo que incrementa el desarrollo económico: Del tomate para uso industrial (83% del total español) en el Guadiana y el tabaco (93% de España) en el norte extremeño, hemos pasado a protagonizar también excelentes revoluciones en la innovación, muy ligados a la eficiencia en las cooperativas. 12 de ellas facturan casi 500 millones de euros al año (un 6% del total del sector) y han elevado la cereza del Jerte, el alperujo de la oliva, la torta del Casar o La Serena, el merino, el vacuno, pero también el arroz o las frutas de regadío a mercados europeos. La puesta en marcha de Centros Tecnológicos del Cerdo Ibérico, de la Agricultura Ecológica o la labor investigadora agraria desde la Finca La Orden-Valdesequera incrementarán la excelencia en la producción y en nuevas variables para su comercialización, opción siempre segura en etapas de redefinición para los patrones de consumo.


Sólo la unificación en precios y el amparo de una marca capaz de competir en los vaivenes publicitarios de los mercados mayoristas son los dos escalones que completarían esa carrera por la excelencia alejan hoy esa posibilidad. La iniciativa en torno a la marca “Deguste Extremadura” y la promoción de “Alimentos de Extremadura”, como extensión a la difusión de la Marca de la región asociada a ese desarrollo sostenido como un valor de lujo en el siglo XXI donde todo está en duda, debería ser el comienzo en dicha escalada y que pasa por su presencia física en las capitales más exigentes de Europa.


Aquella Extremadura que se revolvió en los ochenta, no contra la energía nuclear sino contra la ubicación de una segunda central en la cabecera de los regadíos del Guadiana, contempla también que la apuesta por llevar agua hasta el más recóndito municipio iguala las oportunidades para acoger cualquier iniciativa emprendedora: Desde el turismo, aprovechando una Riviera Extremeña de cien kilómetros que conforman los cinco grandes embalses de Siberia y La Serena, el Tajo Transfronterizo o la presa lusa de Alqueva; hasta ese núcleo agroindustrial que produce el triángulo Miajadas-Don Benito-Villanueva, o el siderúrgico Zafra-Jerez de los Caballeros-Villafranca, que esperemos se completen con el cárnico en Tentudía-Fregenal, el vitivinícola en Tierra de Barros, el refinero en Los Santos de Maimona-Río Bodión, el cultural en Cáceres y el logístico en Badajoz-Mérida, con el apoyo del aeropuerto privado cacereño.


Los ojos del Guadiana –como el gran angular de Buñuel para las cercanías del Tajo- fueron construcciones conceptuales que difundieron una Extremadura seca, un río que se agotaba en casi un desierto. Ese interesado sanbenito facilitó, incluso, que la gente creyera la falacia de que su nombre se debía a un clima “extremo” y “duro”. Nunca sabremos si para que agradeciéramos eternamente las faraónicas obras hidraúlicas que llevaron regadío al secano, aunque esas élites -a quienes agradecer- explotaran sus mejores rendimientos, comerciando materias primas o la energía.


Ahogando el rencor en el subsuelo de la historia por los que discurre este río, en cuya orilla el gran imperio levantó la capital de Lusitania, Emérita Augusta, los ojos con los que, de nuevo, miramos hoy al Guadiana y al Tajo no son muy distintos a los de Virgilio… Sus cursos dibujan el internacionalismo ibérico que hoy es la esencia del valor estratégico de la región; y Virgilio es hoy una Universidad de Extremadura que es una de las tres hélices (Gobierno-Universidad-Empresa) con las que el profesor Hernández Mogollón define el motor del desarrollo. Sólo la capacidad emprendedora e imaginativa de los que deseen residir en una tierra, que se ha sacudido ya la condena de la periferia, marcará la velocidad de un cambio imparable.


De momento, al río Guadiana le han puesto faro. Capital holandés, líder en superficies comerciales, ha presentado este mes un gran complejo de 150 millones de €, vinculado a esa dimensión estratégica y transfronteriza. Pronostican alrededor de otros tres mil empleos que, en tiempos de sombras, no es poca luz para los ojos: Siga la cuenta.


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A la sombra del tomate

26 06 2009

Tres vidas, dos demasiado jóvenes para poner punto final a sus sueños y la tercera con la injusticia de morir a los tres años de su jubilación


San Juan no estaba saliendo como habíamos pronosticado. Fuimos a por las notas del niño. Son fechas para celebrar el fin de curso, de alegrarse porque esas calificaciones también evalúan el esfuerzo colectivo de la familia y, cuando más contentos estábamos y con la mesa reservada en el restaurante, el niño se pone con fiebre, con mucha fiebre, y camino del Centro de Salud apuramos sobremesa y siesta. Ya saben, los niños son así de inoportunos.

Somos una de esas parejas que, pese al individualismo triunfante, contribuye el mínimo para que Extremadura haya sobrepasado ya el millón cien mil habitantes. Sigue lejos la cifra de los que vivieron aquí antes de la emigración. Pero, que después de trece años en nuestra región haya más nacimientos que defunciones y en 2008 nacieran 862 niños más que el año anterior te reaviva el verde esperanza que colorea la bandera, justifica los cheques bebés que iniciara la Junta a comienzos de la legislatura y amplificara el Gobierno, y explica que tantas preocupaciones, literatura sobre crisis y riqueza, o debates sobre infraestructuras de futuro tengan una razón de ser: Los que deben heredar una sociedad mejor.

Si la mañana de San Juan fue grisácea por el susto febril, se oscureció cuando recibí la llamada del Presidente de Extremadura y, casi al instante, por Facebook un mensaje de San Tiago, el blogger de Miajadas, que advertían del accidente de autobús. Unos padres novatos, disgustados porque la ilusión de las notas y el orgullo de escuchar al tutor se nos ensució con un traspié sin relevancia, nos sentíamos privilegiados intuyendo cómo estarían los padres de Susana y de Cristina cuando conocieran esa fatal noticia: Una, que debía festejar su cumpleaños –como yo- el próximo 2 de julio, llena de ilusión por unas oposiciones a Magisterio que había encarrilado. La otra, regresando desde la Cáceres universitaria que tantos recursos humanos ha conformado para que Extremadura sea tan distinta a cuando sólo sobrevivíamos a la sombra del tomate.

A la sombra de ese icono para el triángulo modernizador de las Vegas Altas, tres vidas –dos demasiado jóvenes para que no colaboren en nuestra recuperación espiritual y demográfica, la tercera con la injusticia que supone hurtarle el descanso por el esfuerzo de una vida, a los tres años de su jubilación en Madroñera- se quedaron en una rotonda, como cuatro años atrás se fueron las de dos mujeres en otra salida de Talavera, también por estas fechas. Nos han emborronado las estadísticas y nos han devuelto el San Juan doloroso que sus hogueras no pudieron ahuyentar.

Rescato a Nietzsche cada vez que enfrento el tema de la muerte, y reconozco en su obra ese egoísmo que supone el dolor por los ausentes, pero que sólo sufren los que quedamos vivos. Es difícil crear consuelo más que remitirnos –desde la fe- a la esperanza de un mundo futuro o –desde la laicidad- al verso machadiano musicado por Serrat (“Nada pasa, todo queda…”). Ninguna muerte es gratuita ni, necesariamente, producto de negligencias o castigos divinos. Ayer, me levanté demasiado temprano, llené de besos la frente ardiente de mi hijo y reafirmé mi militancia por una vida y una tierra que ha perdido tres eslabones para su comunidad. Descansen en paz. Volví al mensaje de San Tiago y, a la sombra del tomate, me recordó que aún debíamos agradecer que un grupo de escolares de Almoharín no llenara ese autobús para presenciar una obra de teatro prevista en Villanueva de la Serena. Es la muerte y es la vida, al mismo tiempo.


Diario HOY. 26 de junio de 2009

Libro: “Así habló Zaratrustra: Un libro para todos y para nadie”. Autor: Fiedrich Nietszche. Editorial Alianza, 1972. 498 pags.

www.alasombradeltomate.es

Sitio: Almoharín







La profecía de los planetas alineados

29 02 2008

Hay ciudadanos que no votan por ideología, por valores, con el corazón. Votan siguiendo un utilitarismo que respalda en otras latitudes a formaciones como Coalición Canaria o CiU

El 5 de mayo de 2000 la Tierra se alineó con otros cinco planetas más, un fenómeno inédito desde 1962 y que no se repetirá hasta el 22 de abril de 2438. Las semanas previas, brujos y cenizos promulgaban la llegada de un sinfín de cataclismos y nos metieron el miedo en el cuerpo hasta a los escépticos. Como el famoso ‘Efecto 2000’ que iba a paralizar los ordenadores con la llegada del siglo. Las predicciones astrológicas no tienen fundamento científico. Ni siquiera las alineaciones son perfectas porque los planetas no giran a la misma altura. Pero es cierto que ese fenómeno incrementa en un 2% la fuerza gravitatoria que ejerce la luna sobre nosotros y produce las mareas.

Durante los noventa, una serie de baratos Nostradamus, que respaldaban a los nacionalismos, repitieron que las mayorías absolutas, sobre todo del mismo partido y en distintos gobiernos, perjudicaban a la democracia. Estos cuatro últimos años la mayoría de gobiernos locales, el autonómico y el nacional se han alineado en Extremadura bajo el mismo eje partisano. Y en estos cuatro años se ha doblado la inversión del Estado: De 1.160 millones de euros en la legislatura 2000-2004 a 2.700 en la actual; es decir, pasamos de 1.069 euros por extremeño a 2.488, un 21% más de fuerza gravitatoria sobre los presupuestos cada año. Y se han adoptado medidas como incrementar un 26% las pensiones mínimas que afectan a 124.000 jubilados de los 201.000 censados en nuestra región por la Seguridad Social, caso único en España.


Hay ciudadanos que no votan por ideología, por valores, con el corazón. Votan siguiendo un utilitarismo que respalda en otras latitudes a formaciones como Coalición Canaria o CiU, capaces de mercadear ante mayorías insuficientes desde la misma noche electoral y extender hipotecas contrarias a los intereses generales de un Estado a cambio de su alineamiento parlamentario. Para ese tipo de votantes, estos datos demuestran que las etapas de mayorías consolidadas y del mismo color político en Madrid y en Extremadura reportan mayores avances en autovías, en incentivos empresariales o en financiación de políticas sociales. Y, además, evitan que se paralicen proyectos -como la remodelación del Cine María Luisa en Mérida, o de la margen derecha del Guadiana en Badajoz hasta hace unos meses- cuando el interés ciudadano se convierte en arma arrojadiza entre partidos políticos. No esperen que hable de los debates. Tras el del pasado lunes, mi anterior predicción sobre el cambio de estilo de Rajoy se diluyó en esas dos horas. Tan breve como increíble. Me han enviado un DVD de Pajares (‘Brujas mágicas’, se llama la comedia). Detalle de un lector de Miajadas: «El que gana con esa agresividad es Pedro J. -me decía-. A ése, Rajoy lo teme más el 10-M que mi perra al agua caliente»… Y José Frade, -le dije yo-, el segundo marido de Norma Duval, productor de esa burla sobre la inquisición. Y quien, por esa «obra de arte», también cobra derechos de la SGAE.


Diario Hoy. 29 de febrero de 2008

Libro: “Galileo Anticristo”. Autor: Michael White. Editorial Almuzara. 368 pags. Precio: 17 €.

Libro: “Un gran sueño”. Autor: Felipe Ugalde. Editorial Kalandraka, 2009. En castellano y euskera. 36 pags. 15 €

Libro: “Senderos Celestes”. Autores: Carlos Rodríguez y Jose M. Mariscal. Diputación de Badajoz, 2006


Sitio: Cielos estrellados de Extremadura donde se distingan los skylines de la dehesa, de un pueblo y su campanario. Desde el campo se ve la limpieza del cielo extremeño.