Agua

14 10 2011

Se ha firmado estos días un convenio entre la UEX y la empresa Iniciativa4 para difundir el proyecto Hidronatura, la clave de bóveda para que el campus universitario extremeño alcance su condición de excelencia, y basado en las posibilidades del agua. En ese espacio, coincidirá también otra iniciativa de la empresa privada, basada en energías renovables, a cargo de Cetiex.

El agua templa y enfría los aceros, depura y calma los ánimos, los embalsa. Es el líquido que nos renueva cada día. Un sorbo facilita que se activen los circuitos de nuestro cuerpo. Por eso, es el más preciado de los tesoros, un cofre que todos debemos proteger, sin excepción. Nuestra tarea común pasa por cuidarla, protegerla, porque el agua es la fuente de la vida. Nos une ante el fuego. Coincidimos en que nunca debería quemarse el bosque, ni siquiera un árbol. Por eso, debemos apagar muy bien los cigarrillos sobre bases de piedra o aluminio, que terminarán enfriándose con su limpieza.

El agua riega la tierra. Bautiza, para los creyentes. Hace crecer a los frutos. El agua la refresca, la aplana y asienta el polvo al suelo. Es la mena en cualquier mina, capaz de solidificar la erupción de lava y fuego en la isla del Hierro, ganando más tierra. Agua que sobre piedra o madera resbala y que sólo el calor de la luz, el viento y el tiempo logran secar. El agua con la tierra y labrada a mano es arcilla en manos del alfarero. El agua congelada es el hielo que sólo el hierro corta y que para conducir hasta a los coches hay que ponerles cadenas, o raquetas en los pies si queremos caminar por ella. Lo demás, sólo golosinas que te van ofreciendo a lo largo de la vida. Pero nunca debemos olvidar el agua.

Depurarla renueva el ciclo, nos bautiza con cada hectólitro que brota nueva, dispuesta a ser bebida por los seres vivos y nos regala la luz de la paz, que también ofrece el sol sobre una lámina de agua embalsada. Pero el agua, si no se mueve, si no corre, termina por estancarse, por pudrirse, y permite que los microorganismos infecten el círculo de la naturaleza.

 

Todo esto lo enseña la vida, que camino cada día para legar a mi hijo la más preciada herencia: que se hace camino al andar y sin volver la vista atrás en cualquier momento tu estela terminará en el mar. Así pues, señores, señoras, damas, caballeros, juguemos todos a cambiar el rol extremeño, y no tirar por la borda nuestro común futuro. Así es cómo se demuestra el amor por donde se vive y donde -si uno lo desea- pasa los últimos días. Es el amor el quinto elemento que une todo lo anterior. El amor si es verdadero, si es puro, limpio y cristalino como el agua, nueva del deshielo o ya depurada, termina triunfando. Sólo hombres y mujeres con el corazón noble se entregan a su pareja confiando en ese amor. Así pues, señores, envainen y cubran las espadas, pensemos en educar y cuidar a los hijos, y si montan algo, en este siglo XXI y en este nuevo milenio, serán coches, motos o bicicletas. Lo demás, son juegos de cartas, como me enseñó mi abuelo, un honrado labrador que, tras la guerra, fue cocinero de hospital. Era un experto en la cuatrola, un juego para trabajadores, donde nadie miente porque combinas las cartas dadas. Pero a quien se lleva la última mano, le apuntan las diez de monte.

Diario HOY, 14 de octubre de 2011.

Libro: “Badajoz, Tierra de agua”. Autor: Juan-Pedro Plaza Carabantes. Diputación de Badajoz, 2008. 261 páginas. Books-google.es.

 Sitio recomendado: Pantano de Piedra Aguda. Olivenza. Extremadura


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Imagine

28 11 2009

Hay docentes que cooperan para que los alumnos pasen por el calvario de disipar sus castillos en el aire


Escojo esta canción del ex beatle, un himno al idealismo, para titular en una nueva etapa del diario HOY este milenio: “Imagina a la gente viviendo en otro mundo”, dice Lennon, cantante de la paz. La imaginación es el triunfo de la razón. Ilustra el progreso del mundo. La luz de la resurrección para los creyentes tras la muerte. Los avances de la humanidad nacen de ella. Es la bisectriz que une Cervantes, Saramago y el Guzmán de Alfarache, de Mateo Alemán. La proyecta hasta el realismo mágico latinoamericano, más allá de interpretar hechos novelados que definen a la Biblia, al Corán o “El siglo de las luces” del musicólogo cubano Alejo Carpentier.


Como el sol y el agua, da vida a la tierra. Alumbra el futuro. Ahora que copiamos modas de films o videojuegos, cobra más valor Miró, la música de los ochenta, el misterio del carnaval veneciano, chispa y fantasía en Río, Cádiz, Tenerife o Badajoz. Vive la Sevilla de Velázquez y Murillo, jarana del señorito, gitana que vende flores, ciudad donde llaman imaginería al arte religioso, que guarda sueños en el Real Archivo de Indias –muchos extremeños- hechos realidad.

No existe estrategia militar más eficaz. El caballo de Troya o fortalezas de frontera –la Vauban- son patrimonio de la humanidad. Con la ciencia, inspira la investigación: centros tecnológicos en Masachusets y Monterrey; el CTAEX transforma vegas y viñas en alimento; o en el previsto para el cerdo en Zafra. Creación, el ágora, pregón del Gabinete de Iniciativa Joven, batalla al pasado. Implantamos alimentos saludables en comedores, vacunas… y aún colegios o universidades tratan a los alumnos como pencos. Docentes que cooperan para que pasen por el calvario y disipar sus castillos en el aire. Comulgan con ruedas de molino cuando parece delito persistir con tan primitivo método. Fabrican frankensteins. Aniquilan sus almas para sumirlos en rotondas denunciables: ya los premian, como ratas de Paulov, con un quesito como aprobado; ya, como titís, excursiones o paseítos en barca. Para más inri, cien millones de niños no van a la escuela. No recogen ideas de baldes en el patio de juegos para perjuicio de la comunidad. Mantienen el “quien mucho abarca, poco aprieta” en este siglo de Internet. Para tanta memoria, Extremadura adquirió el computador Lusitania.

Imaginar no es un don, ni un lema publicitario: “Cuanto más trabajo, más inspiración tengo”, decía Picasso. Quienes recurren a botellas, porros o pastillas sólo aparentan por un instante ver la luz. Creen que borrachos y niños dicen la verdad. Terminan por pegarle patadas sin tono ni son, o abren el tiro al blanco, cuando se escapa. Otros optan por lo más cómodo y costoso: contratan a dedo creadores fuera de su ciudad. Olvidan artistas propios. Mantienen la barrera y renuncian a despeñarse, asidos a su caja de seguridad. Hubo, y hay, alcaldes sin ilusiones, presos de rutinas, calvos de ideas, antes de imaginar una ciudad más sostenible.

Ideas, poder de los hechiceros en las tribus. La magia sacó al genio de la lámpara. Hasta para la falsa denuncia de Floriano contra las escuchas del SITEL regala la mejor respuesta. La dio el ilusionista Robert Blake en el teatro López de Ayala: “No le dé más vueltas. Todo lo que usted ha visto –ha leído, en este caso- es sólo producto de su imaginación”.

Diario HOY. 28 de noviembre de 2009

Libros: “Don Quijote de la Mancha”. Autor: Miguel de Cervantes Saavedra. Varias eds.

Libro: “Vida y hechos del pícaro Guzmán de Alfarache: atalaya de la vida humana” de Mateo Alemán. Volumen 33 de la Colección de los mejores autores españoles. Bandry, 1847. 482 pags.

Libro: “El año de la muerte de Ricardo Reis”. Autor: José Saramago. Punto de Lectura, 2004. 600 pags. 10 €

Libro: “La encantadora de Florencia”. Autor: Salman Rushdie. Editorial Mondadori. 336 páginas. 23 €

Libro: “La educación de Hopey Glass”. Autor: Jaime Hernández. Editorial La Cúpula. 18 €




Sitio recomendado: Fortificaciones de frontera. Muralla Vauban. Badajoz