Operaciones de Rostro

21 08 2009

El PP calificaba el lunes la ayuda de 420 € que reclamaron a finales de junio como “pan para hoy y hambre para mañana”


La política española está como la Medea que se inauguró ayer en el Festival de Mérida: Entre la mitología y el realismo. La sucesión de teorías conspirativas roza la paranoia y los oráculos. Salimos del 11-M y terminamos, hasta la fecha, con escuchas telefónicas, espías y contraespías, sin que la ciudadanía atisbe qué ganan con todo esto. Genera este ruido tanta desconfianza que, ante la potencial pandemia de gripe otoñal, proliferan en Internet elucubraciones que atribuyen a gobiernos, lobbies financieros e industrias farmaceúticas una cierta condescencia para que el contagio nos atemorice. Sólo falta James Bond para cerrar la trama.

La pérdida de credibilidad se sustenta en la crispación que triunfa a la hora de hacer política y aprovecha la memoria inmediata que limita la percepción ciudadana. Se puede decir lo mismo y lo contrario, sabedores de que en ese flujo masivo de declaraciones no retenemos ni lo publicado dos semanas antes. Para lo demás, bienvenidos sean documentalistas y bases de datos. En Extremadura estamos felizmente huyendo de la política navajera. De lo otro, contradecirse en pocos días, no somos ajenos. Y eso, finalmente, también resta credibilidad en partidos y actores públicos.

El pasado 29 de junio, víspera del debate sobre política general de Extremadura, el PP pedía la aprobación de una ayuda extraordinaria de 420 euros para desempleados que agotaron el subsidio y para un tiempo máximo de seis meses. Se había reunido con CC.OO. y conoció la propuesta sindical. Vara había defendido meses antes que la crisis económica no desembocara en crisis social y que retrasaría todo lo superfluo antes de que algunos extremeños cayeran en la exclusión. Aprobó un fondo de inversión en los ayuntamientos para generar empleo, dotado con 48 millones de euros. Pero los populares añadieron que –si el gobierno de ZP no lo hacía- se aprobara esa prórroga en Extremadura para parados con doce meses de residencia en la región.

El pasado lunes se iniciaba, con demasiada desinformación, el trámite para obtenerla, en la misma cuantía y plazo, aprobada por el Gobierno. Ese mismo día el PP calificaba la misma medida que reclamaban a finales de junio como “pan para hoy y hambre para mañana”. Durante meses exigeron, además, a la Junta que doblara sus aportaciones a la beneficiencia y visitaban comedores sociales que luchan contra los excluidos por la sociedad, seres que necesitan cada día pan para alimentarse. Era como reclamar una nueva financiación local y amenazar manifestarse contra una ley aprobada por el mismo Javier Arenas cuando fue ministro. Como reclamar una compensación para todas las CC.AA. por la supresión del impuesto de patrimonio cuando Esperanza Aguirre fue la primera en abolirlo, mientras Extremadura y Cataluña mantuvieron su corresponsabilidad fiscal y la antipatía electoral. O no hacerlo cuando el ministro Montoro abolió el IAE y sólo compensó a los municipios con más de quinientos mil habitantes. O presumir del Plan E como alcalde y no aprobarlo en el Congreso… El verdadero miedo es que, como a Medea, exilien a la política y la gente termine confiando en operaciones de cara, capaces de reconvertir a dirigentes del fútbol vinculados a la fundación Francisco Franco en embajadores de la Cataluña Libre, o a creadores de las mamma chicho en instigadores de somatenes a la caza del violador… ¡Más complicado habrá sido la cirugía en el Hospital La Fe de Valencia!


Diario HOY. 21 de agosto de 2009

Libro: “Con tal de no morir”. Autor: Vicente Molina Foix. Editorial Anagrama, 2009. 228 páginas. 17 €

Libro: “La conspiración lunar ¡Vaya timo!”. Autor: Eugenio Fernández Aguilar. Editorial Laetoli. 176 páginas. 15 €

Libro: “Pecados Griegos”. Autor: Javier Tomeo. Editorial Bruguera. 150 páginas. 16 €


Sitio: Mérida

Acueducto de Los Milagros






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Mensaje en una botella

1 05 2009

Empujan para que la incertidumbre se convierta en caos, y no hay mayor temor humano que la anarquía para reclamar mano dura y medidas ejemplares


Gracias a unas obras próximas, han descubierto un mensaje de cinco presos en el campo de exterminio de Auschwitz dentro de una botella y fechado el 9 de septiembre de 1944. Lanzarían ese papel al mar del tiempo con el fin de que alguien diera fe de sus identidades, asesinadas por la dictadura del terror, y como vago gesto de rebeldía ante el destino que les deparaba, quizás lo único que estaba ya en sus manos.

El miedo venció aún más al resto, a las miles de almas que, anuladas en lo más básico, ni siquiera se atrevieron a tal riesgo: esconder sus nombres y apellidos en una botella dentro del muro del barracón. El miedo les anuló, les condenó a una espera tan cruel y silente como la agonía, y sólo con la esperanza de que la divina suerte quisiera que ellos no fueran los siguientes, día tras día, hasta que –finalmente- el turno de aquella ruleta infernal parara en su número de identificación.

El miedo es el pivote sobre el que se construye el poder autoritario: a quemarse en el infierno, a que te fusilen, te gaseen, a que te quiten la custodia de tus hijos, a una pandemia de gripe, a perder tu puesto de trabajo… El miedo se construye hoy con mayor sutileza pero sigue siendo el miedo a perder lo que tenemos el primer freno para iniciar cambios que nos harán más felices a la larga.

Hay quienes empujan hoy para que la incertidumbre se convierta en caos, y no hay mayor temor humano que la anarquía para reclamar mano dura y medidas ejemplares. Por eso Arenas se pasa todos los fines de semana encabezando manifestaciones por las capitales andaluzas: “Por el empleo”, dicen sus pancartas. Se pregunta por qué los sindicatos no se unen a su romería y convocan una huelga general. Tendrían que apuntarse a su fórmula: “Con flexibilidad laboral y despido libre, alcanzaremos el pleno empleo”. Sería la muerte de los sindicatos de clase pero a él le contribuiría a elevar la percepción de desastre. Algunos gobernadores y dirigentes financieros también contribuyen a ello cada semana. En Europa llegaron a plantear la jornada laboral de 65 horas para “mejorar la competitividad” pero ninguno reclamó el ajuste o los topes salariales para esos directivos, algo que está regulado hasta entre las estrellas de la NBA.

El miedo es un estado psicológico, que puede –o no- ajustarse a la realidad. Algunos aprovechan estos momentos para exigir más incentivos si siguen fabricando aquí sus coches o persisten en ese pesimismo para ejecutar reformas que en etapas de bonanza serían inaceptables. Es curioso que juntos hayamos vencido al miedo en Euskadi, pero el Partido Popular se una a quienes nos intentan acojonar con tal de incrementar la sensación de caos en Madrid. Más aún, que quienes se dicen de izquierdas no se resistan a contribuir con sus votos a ese mismo deseo de caos y voten junto a quienes proponen despido libre. Alguien debería escribir sus nombres, meterlos en una botella, y esperarnos unos años más tarde… o la próxima semana si, como parece, los datos de este mes cambian la tendencia destructiva de empleo. Dicen que están mutando como esas gripes de origen animal que cada década nos inoculan más pavor.


Diario HOY. 1 de mayo de 2009

Libro: “Leviatán o la materia, la forma y el poder de un Estado eclesiástico y civil.. Del Estado”. Autor Thomas Hobbes. http://www.books.google.es

Libro: “El país del miedo”. Autor: Isaac Rosa. Seix Barral, 2009. 320 pags. 8 €

Sitio: Capitales andaluzas. Sevilla. Reales Alcázares.






Acentos vagos

3 04 2009

¿Cómo cuadramos entonces que la política hídrica sea competencia del Estado pero apoyemos un estatuto andaluz que reclama para sí un río que atraviesa también Extremadura?


El prólogo a las reuniones del G-20 lo dictaron en inglés Obama y Gordon Brown. Apostaron por lanzar al mundo un “mensaje de confianza” y aseguraron que cerrarán con el resto de países “un acuerdo global” porque “el mundo ha decidido estar unido”. En definitiva, los dos mandatarios han coincidido en que sólo una posición coordinada en la comunidad internacional “podrá dar a la gente confianza en el futuro”.

La moderación de Obama ha contrastado con la agresividad escénica de Sarkozy, quien amenazó en francés con levantarse de la mesa si no se fijaban compromisos firmes en la regulación del sistema financiero. Sarkozy formó parte de los gobiernos conservadores en Francia durante esta década, se ha maquillado y se presenta hoy ante la opinión pública más próximo a los objetivos de Zapatero en esta cumbre. España, octava economía mundial, se integra definitivamente en el G-20 y en el Foro de Estabilidad Financiera con la intención de eliminar los incentivos que han provocado abusos y codicia, terminar con los paraísos fiscales, mayor protección social para trabajadores, familias y empresas con dificultades, y garantizar que todos los países obtengan financiación para su desarrollo.

Si la Cumbre en Washington fue la del consenso, Londres debe dar paso a la decisión y la permanente cooperación. No parece lógico, por tanto, que tanto en el territorio nacional como en Extremadura encuentren simpatías aquellas posiciones que arman un conflicto para después presentarse ante la ciudadanía como bomberos ante ese mismo fuego, o persistan en la lucha entre territorios como fuente del populismo.

En la prensa siempre hay hueco para llamar “señoritos” a los socialistas. Esta vez ha sido, para mayor sorpresa, Javier Arenas Bocanegra, ese candidato tan perenne a la Junta de Andalucía como su moreno arrebatador, su gracejo sevillano y sus zapatos lustrados. Llegó a Mérida y llamó señorito a Galea, el de Alconera; a Adela, la de Garbayuela… a tantos y tantos concejales y simpatizantes que no saben de rayos uva ni fueron nunca ministros para después regresar a la búsqueda de la confianza entre sus vecinos.


Pero preocupa más el desprecio con el que califica el foro de CC.AA. que está impulsando el presidente extremeño, Fernández Vara, quizás la mejor traslación de esa apuesta por la cooperación dentro de España: “Vaga” fue el calificativo que utilizó para esa idea. Revelador. ¿Cómo cuadramos entonces que la política hídrica sea competencia del Estado, pero votemos a favor de un Estatuto en Andalucía que reclama para sí un río que atraviesa también Extremadura? ¿Cómo hacerlo y encender con Valdecañas un conflicto parlamentario, que no existía, si no es sólo para aparecer simpático en una provincia demasiado lejana a tu trayectoria política? Vaga es la coherencia de ambas posiciones al mismo tiempo y vago es el acento extremeño que olvida preguntarle a su conmilitante Arenas por qué el Guadalquivir es sólo de Andalucía, blinda el Tajo en Castilla, lo reclama en Murcia, o se opone al oleoducto de la refinería que públicamente apoya ya este PP en Extremadura. Sarkozy pronuncia mejor o, por lo menos, es audible desde la distancia.

Diario HOY. 3 de abril de 2009

Libro: “Guadiana 2008”. Autor: Jorge Soubrier. Confederación Hidrográfica del Guadiana, 2008. 260 pags.

Libro: “El final del desfile”. Autor: Ford Madox Ford. Editorial Lumen. 1.056 pags. 35,9 €

Sitios: Alconera. Provincia de Badajoz