Impuestos en España

26 06 2010

En Portugal el IVA es el 20%, Francia el 19,6%, Italia el 20%, Suecia el 25%. España ocupa el puesto 23 de 27

Si existe un campo en la política que se presta a demagogias es el de los impuestos. Todos tenemos una parte egoísta. Esta muy extendido el “yo a lo mío”, el “ande yo caliente y ríase la gente”. De entrada, lo relacionado con impuestos suscita rechazo. Hay fuerzas políticas y ciudadanos que, legítimamente, sostienen que los impuestos son un expolio del Estado sobre los bienes particulares, una usurpación de los poderes públicos sobre sus ingresos. Otros, defendemos que, más allá del egoísmo individual, los impuestos son instrumentos para mantener derechos sociales básicos como la sanidad y la educación. La carga fiscal de un país es un medio por el que se crea un patrimonio común que vuelve a la sociedad a través de la sanidad y educación publicas, o de las infraestructuras.


El debate actual sobre los impuestos puede llevar a muchos ciudadanos a creer que la presión fiscal en España llegó al límite. Como el mayor antídoto contra la demagogia son los datos, ahí van unos cuantos y que cada uno saque sus conclusiones: La presión fiscal media de los países de la Unión Europea es de 40,2. La presión fiscal en España es del 34,2: Es decir, seis puntos. La quinta economía de la UE, España, ocupa el puesto 19 de los 27 en fiscalidad. La presión fiscal es en Francia el 44,5, en Italia el 42, en Alemania el 40, en Portugal el 37, en Suecia el 47. En España -repito- el 34,2. La próxima subida del IVA abre debates sobre sus consecuencias. Una vez más vayamos a los datos: En Portugal el IVA es el 20%, en Francia el 19,6%, en Italia el 20%, en Suecia el 25%. En la lista de países europeos según el porcentaje del IVA, España ocupa el puesto 23 de un total de 27.


España, quinta economía de la Unión Europea, está a la cola de Europa en presión fiscal y en porcentaje del IVA. Viajemos y veremos esta realidad: Pidamos una cerveza en Noruega o en Londres y sabremos de lo que hablamos. Estos son los datos, frente a tanta declaración indecente y falaz sobre los impuestos que pagamos los españoles. Alguien podría argumentar que casi todos los países europeos pagan más impuestos pero tienen más servicios. No es verdad. El nivel de la sanidad y educación publicas españolas, nuestra red de alta velocidad y autovías están en la media de Europa o muy por encima de ella. Ningún derecho social es gratis. Si todos los españoles estamos cubiertos por una sanidad y educación publicas; si los españoles disfrutan de autovías por las que no se paga peaje como en otros países, no son gratis. Cuestan dinero; se pagan. No en el momento de ir al medico o a la escuela; no se paga en el momento de ir por autovia de Hervás a Monesterio, de Nalvalmoral a Badajoz, de Trujillo a Cáceres. Se pagan con los impuestos de los españoles. Mejor dicho de los españoles que declaramos a Hacienda y pagamos nuestras facturas con IVA. Ahora, sólo falta que esa conciencia de comunidad, de país, trascienda más allá de las banderas o de la pasión por ganar un mundial de fútbol. Que todos sepamos, también, que tras esos 6.000 millones de euros españoles depositados en bancos suizos se esconden los mayores traidores a la patria… Aunque -si algún día lo supiéramos- nos llevaríamos poderosas sorpresas: Sorpresas, que da la vida…


Diario HOY, 26 de junio de 2010

Libro: “Normas Tributarias”. Autor: CISS. 2008

Sitio recomendado: Suiza


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Llegar todos juntos

2 10 2009

Alguien discute los 15.000 millones de euros que necesita el país para garantizar prestaciones a los nuevos desempleados?


Según a la hora que lean estas líneas, la euforia o la decepción inundarán a la delegación de Madrid 2016. Si es elegida para organizar los JJ.OO, cobrarán tanto sentido como si el olimpismo y el mercado se abren a Latinoamérica o refuerzan a Obama. Aparte de lo que acuerden los informes del Comité, o del éxito alcanzado por las prácticas lobbistas, la candidatura madrileña ha devuelto la ilusión del “Juntos podemos” para un país necesitado de ello. A Copenhague llegaron juntos el Rey y la Reina, Gobierno y Comunidad de Madrid, alcalde y CSD, Raúl y el barcelonista Angel Calle… Sí, porque por primera vez hasta Extremadura dejó de ser espectadora para convertirse en leal colaboradora de un proyecto de Estado. Juntos llegaron y juntos trabajaron para alcanzar la meta o, al menos, para disputar el partido.

Por el contrario, durante la semana asisitimos al enésimo encontronazo tras la aprobación del proyecto de presupuestos del Estado, en un escenario parlamentario sin mayorías absolutas y en lo económico, necesitado de más arengas colectivas y menos apoyos territoriales. Con números en la mano y a la espera de que se ejecuten, Extremadura sería la segunda región en incremento inversor y una de las cuatro con saldo positivo respecto al pasado año. Sobre el papel, salimos mejor que el resto, acostumbrados siempre a medirnos con los demás. Es cierto que la inversión para el AVE se alarga hasta 2013 y coincidirá con el plazo que, desde la Cumbre de Zamora (2009), se adoptaron para los tramos portugueses, una vez certificada la derrota del antiespañolismo en las elecciones del pasado domingo. Y suenan artificiales las quejas en municipios donde todo lo licitado se financia mayoritariamente por otras administraciones, gracias a los compromisos políticos que imaginó un pasajero del asiento trasero cuando conducía el autobús. Retrasos, que también afectan a las iniciativas privadas previstas aquí y en el resto de Europa: ¡Es qué estamos en crisis!

Las grandes infraestructuras ni ganan, ni pierden elecciones. Ejercen de faro permanente sobre proyectos estratégicos que irradian ilusión en la comunidad y dinamizan la economía. A un vecino de Hoyos o de Quintana, esto del AVE le sirve como orgullo y confianza en el futuro, pero le resuelve más saber que subirán un 3,6% a los 105.000 extremeños que cobran pensiones mínimas; que habrá jornales porque hay Plan E o Plan Infoex; que tres mil jóvenes dispondrán de ayudas para el alquiler; que otros noventa mil disfrutarán de becas; o que a doce mil familias extremeñas les ayudarán con 2.500 euros por su hijo. Siempre la realidad urbana se impone a la rural, en esta tierra de continuos equilibrios, y nos olvidamos que al 97% de las empresas extremeñas, con menos de 25 trabajadores, les bajarán cinco puntos el impuesto de sociedades, o que el IVA no sube para alimentos de primera necesidad, medicinas, periódicos, prótesis o sillas de ruedas.

Si llegamos juntos, todos tendríamos que salir juntos: ¿Alguien discute los 15.000 millones de euros que necesita el país para garantizar prestaciones a los nuevos desempleados? Cuando las salidas son individuales, oscilamos entre indemnizaciones millonarias y los mil autónomos que echan el cierre a sus ilusiones personales. Y ante eso, tan injusto para el resto como legal, quieres salir corriendo hasta Copenhague. Porque en Alemania, también la conservadora Merkel, ha retrasado su promesa electoral de bajar los impuestos.

Diario HOY. 2 de octubre de 2009

Libro: “Los vencedores olímpicos”. Autor: Conrado Durantez. ESM Librería Deportiva, 2004. 1250 pgs. 90 €

Sitio recomendado: Copenhaguen (Dinamarca)






Ibarra

9 05 2008

Como el silencio también huele a incienso, esta semana ha lanzado una andanada contra las tesis casi forales que vienen de Cataluña, de la Valencia de Camps, y de Baleares


La muerte mejora al muerto”, repitió Rodríguez Ibarra el pasado lunes a la memoria reciente. Los óbitos publicados por el fallecimiento del ex Presidente Calvo Sotelo ratifican la certeza y la hipocresía social de tal sentencia. Jamás podrá leer ese hombre de traje gris el reconocimiento que le dispensó un país que vibra antes con el carisma efímero que con el discurso de Ortega y Gasset quien, hastiado de todo, se despidió de la actividad pública con eso de que “La razón es la principal enemiga de la política”. Ibarra se resiste a que le pongan calles y le lloren con homenajes. Es el primer aroma a incienso. Ni herido por el paquete de Ducados, su obsesión por combatir cualquier zumbido a republicanismo confederal tiene descanso. Acató con disciplina una bicefalia que no quería, con demasiados meses para como él entiende la responsabilidad política. Pero, como el silencio también huele a incienso, esta semana ha lanzado una nueva andanada contra las tesis casi forales que no vienen ya sólo de Cataluña, sino también de la Valencia de Camps y González Pons, o de Baleares: “Ni es oportuno, ni es prioritario un nuevo modelo de financiación autonómica cuando los ayuntamientos están vendiendo suelo para pagar los servicios que prestan, ahora que el suelo ni siquiera vale lo que valía”.


A Ibarra le asiste la razón. Hasta 2004, las corporaciones locales se financiaban según el modelo impuesto por Cristóbal Montoro, ministro del PP, que incrementó las desigualdades como consecuencia de la cesión de una parte de la recaudación de los principales impuestos estatales (IRPF, IVA y Especiales) a los municipios de mayor dimensión. Además, se eliminó una de las principales fuentes de ingresos tributarios de los Ayuntamientos (IAE), sin establecer la adecuada compensación a los mismos. Un fondo de compensación por esta supresión, otro especial para municipios menores de veinte mil habitantes y la subida en la participación de ingresos del Estado incrementaron casi en un 25% las aportaciones a los ayuntamientos desde 2005, cuando el aumento medio interanual de los ocho años anteriores apenas alcanzaba el 9,7%. Pero la indefinición en la legislación actual condena aún a la insuficiencia financiera que arrastran los municipios por prestar, sin contar con recursos económicos, servicios en suplencia de otras administraciones. La FEMP y la Fundación “Democracia y Gobierno Local” los cuantifica en el 26,7 % de los gastos municipales.

Antes de acomodarse con amistades que enriquezcan su futura jubilación o le inunden de esquelas el lejano funeral, vuelve Ibarra a enfundarse el puño con el guante del más débil. Así se lo han reconocido todos los alcaldes en la región. Y Extremadura se sentará en el Consejo de Política Fiscal y Financiera con cartas de póquer a pecho descubierto para el Secretario General del PSOE en Extremadura y con el juego que ya está ligando el Presidente de la Junta con la oposición, con otras Autonomías o con la propia FEMP, si, finalmente, Ortega acertó sobre la razón y la política. En el penúltimo servicio a Extremadura y a su idea de España, Rodríguez Ibarra será el jugador suicida cuyo riesgo puede arruinar algunos propósitos de los tahúres de la solidaridad. O varíe la partida.


Diario Hoy. 9 de mayo de 2008

Libro: “Meditaciones sobre Ortega y Gasset”. Llano Alonso, Fernando H. y Castro Sáenz, Alfonso. Tebar. Madrid, 2005. 48 €.


Sitio recomendado: Rodríguez Ibarra en la Sala de Banderas de la Presidencia de la Junta de Extremadura