La ruleta rusa

25 06 2011

Vara ya lo dijo: ”Esto no es un juego de niños; con Extremadura, no se juega”

Si IU tiene una bala y el PSOE es el revólver, será para jugar a la ruleta rusa. La negativa de Vara, avalada por PSOE, de aceptar una estrategia que perjudique la estabilidad institucional ha puesto el cañón en la sien de los jugadores. En este circo de tres pistas, Vara ha logrado convertir a los tres diputados de IU en hombres bala de su formación para las generales. No sólo en Extremadura, sino en España. Ni siquiera, los indignados del 15-M respaldan la pinza PP-IU. Recurrir a las bases para escenificar la alianza antisocialista no es creíble. Antes de que eclosionara el 15-M, IU sometió a sus afiliados la aprobación de su programa electoral. Y como organización federal (no confederal), compartía en toda España unas máximas comunes y se adaptaba a la realidad de cada CC AA con otras. En un debate a tres -despreciado por el futuro y legítimo presidente de la Junta, pieza de pinza, y sentado en la mesa de juego- su líder regional, Pedro Escobar, afirmó ante 300 militantes de CC OO que no consentirían un gobierno de derechas en la región. Está grabado y difundido.

La pinza no es nueva. Se gestó entre Aznar y Anguita en 1991. Ese año, en Don Benito, los concejales comunistas votaron con el PP. Cuatro años más tarde, cuando el PSOE perdió la mayoría absoluta en la Asamblea, Teresa Rejas fue presidenta de la Cámara con votos del PP y ambos aprobaron leyes. Sólo la sangría permanente en IU durante esta aventura con la derecha explica los rencores que atribuyen a terceros: la Fundación Europa o el PDNI no fueron fenómeno exclusivo en Extremadura. Enrique Curiel, López Garrido o Cristina Almeida no hacían política aquí. El argumento de que IU es una coalición independiente, no se pliega a nadie y no debe salvar al PSOE de sus errores, se fundamenta en el «programa, programa, programa». Tomándolo al pie, IU envió ‘Doce Mandamientos’ al PP y al PSOE: congelar conciertos en la enseñanza, cierre de Almaraz, oponerse a la refinería, fiscalidad progresiva, recuperar impuestos al patrimonio y a rentas del capital. El PP contestó que sí a todo: «Gobernaré bajo cimientos ideológicos de IU», afirmó Monago, antes de calibrar que hasta reclaman una III República. El PSOE confirmó ocho y les retó a discutir otros cuatro.

El tambor de un revolver tiene capacidad para seis disparos. Dos de ellos los han rotado: abstención para la investidura de Monago como presidente; y, un puesto en la Mesa de la Asamblea, cedido por el PP. Cuatro años y cuatro puntos programáticos de esos ‘doce mandamientos’ distancian a uno y otro partido con opciones de gobierno. La ruleta rusa se juega generalmente entre dos personas. Su objetivo es sobrevivir y quedase con las apuestas. Quedan partidas. Vara ya lo dijo: «Esto no es un juego de niños; con Extremadura no se juega». Se ha limitado a rechazar una moción de censura o impedir la ingobernabilidad de una tierra que tiene que tomar decisiones ya en un escenario internacional de crisis. Ha soltado el revólver encima de la mesa. Y, como Robert de Niro en ‘El Cazador’, espera que no muera un compañero de celda, cuando cada prisionero resuelva su propio dilema.

Diario HOY, 25 de junio de 2011

Libro: “Aznarmanía: Crónica de un país que dicen que va bien”. Autores: Fernando Jaúregui y Pilar Cernuda. Temas de Hoy, 1997. 511 páginas

Sitio recomendado: Asamblea de Extremadura. Mérida





Teoría de Juegos

28 05 2011

El PP debe exponer su programa de gobierno, ser el primero en intentar formarlo en la sesión de investidura

Anoche el PP de Extremadura celebró un acto en el Palacio de Congresos de Mérida para festejar su victoria electoral en Extremadura por mayoría simple, la única comunidad autónoma donde no arrasaron del todo al PSOE, aún con más alcaldías. Corre paralelo a una plataforma impulsada en las redes sociales por simpatizantes populares reclamando “que gobierne la lista más votada” y constituye, junto a las entrevistas concedidas por el candidato popular al sillón esta semana, una estrategia angustiosa para activar en la opinión pública extremeña esa necesidad, y maniatar así la decisión legítima de IU durante los próximos días.

El PP extremeño ha incumplido su máxima en decenas de localidades como Calamonte o Jerez de los Caballeros. Allí han gobernado en contra de la lista más votada. De igual forma llegaron al poder en Canarias, donde un pacto con los nacionalistas de Coalición Canaria enterró los once diputados y cien mil votos que les sacó el PSOE en el archipiélago. Es la recurrida ley del embudo. Tras esta populista operación, lo que ponen en duda es un principio básico: que la soberanía popular recae en el poder legislativo, a través de sus representantes, e incumplen con ella la separación de poderes, en este caso confundiendo a propósito el ejecutivo con el legislativo. El PP debe exponer su programa de gobierno, ser el primero en intentar formarlo en la sesión de investidura pero –como en democracia- tras obtener la mayoría absoluta en primera vuelta, o la simple en la segunda. Son las normas para eso, y lo demás.

Respetar la decisión de IU en Extremadura, sea cual sea su tiempo y su procedimiento, se demuestra con el silencio. Durante los primeros días cada una de las tres formaciones se ha definido: Vara –con 22.000 votos más que en las municipales- apostó por la estabilidad desde la mayoría social de izquierdas; el PP desprecia esa decisión y su aspirante se hace llamar “Presidente”, ocurra lo que ocurra, apelando al rencor de quienes tienen que decidir. No es nuevo, ya lo hacía antes de las elecciones. E Izquierda Unida sabe que de tanto enseñar las llaves puede terminar perdiéndolas y -como la canción- terminar en “matarile/rile/ron” ante las próximas elecciones generales. El incentivo de traicionar un pacto de izquierdas puede ser superado por la amenaza del castigo e invita a un resultado cooperativo. IU afronta el dilema del prisionero en cualquier teoría de juegos. Estudia ahora la elección óptima cuando costes y beneficios no están prefijados, depende de su elección pero saben –como cualquier matemático- que el egoísmo podría perjudicar a los jugadores. Hay juegos de suma “no cero”, cuando la ganancia de un jugador no se corresponde con la pérdida del otro y cada jugador termina en una posición mejor que si no se hubiera dado la negociación. No caben juegos, como el póker, “de suma cero” porque en este caso, el tablero o la banca ficticia es el interés general de Extremadura. El dilema del prisionero fija criterios maximin y mínimax: si cada jugador persigue su propio beneficio ambos jugadores obtienen un resultado peor que acordando el equilibrio. Conocidas las estrategias, cada cual intenta minimizar sus pérdidas ante el mandato que sentenciaron los extremeños: que nadie gobierne sin saber del otro. IU conoce que la banca –Extremadura- siempre gana; en este caso, debería hacerlo.

Diario HOY, 28 de mayo de 2011

Libro: “El dilema del prisionero”. Autor: John Von Neumann. Grupo Anaya Comercial. Madrid, 2005. 422 pags.

Sitio recomendado: Palacio de Congresos y Exposiciones. Mérida. Extremadura





Diario de campaña

7 05 2011

Desglosan el programa en estos días pero la gente se queda con la esencia. La de Vara, que es “buena persona”

Llevo cuatro días durmiendo una media de cuatro horas. Y no me quejo. Guillermo -o Vara, para otros- lleva desde febrero con jornadas de dieciséis horas. Cerramos la tradicional ‘pegada’ a las dos de la mañana. A las ocho y media entraba en la radio para sostener un debate imposible. Su rival a la Presidencia de la región no acudió porque lleva como escarapela no medirse en debates públicos con él. Fue una entrevista finalmente, no como el pasado miércoles, en el dispuesto por la Fundación de CC OO. Sólo se presentaron Vara y Escobar, de IU, que no consentirá un gobierno de la derecha en Extremadura. La vorágine se repite: peticiones de los medios, primer mitin en Zafra, repercusiones a la encuesta del CIS que habla de diferencias mínimas… Con tan pocas horas de sueño me encuentro de repente con aquella cita bibliográfica de Lasswell, que afirmaba que las campañas sólo refuerzan el voto ya decidido y que su variación sólo dista el 3% como máximo de su inicio.

Las campañas electorales son necesarias. Distintas ya a la etapa de Lasswell, pero conforman la principal liturgia de la democracia. El mayor individualismo, una sociedad de la información donde cada teléfono es un terminal que recibe y que emite opiniones, dispersa el objetivo político. Entenderla sólo como una disputa electoral, como que un debate sería capaz de desnivelar la balanza, sin que los ciudadanos no se sientan protagonistas de ellas, es arriesgar el triunfo a una vieja estrategia, superada por esa tecnología. Esta campaña, como cualquier otra, sirve para reforzar las esencias que los candidatos han desplegado durante los años anteriores a la cita electoral.

Ya saben ustedes, si han seguido mis artículos, que Fernández Vara es el mío. Es el presidente de Extremadura y se sigue dejando la piel por los demás. A los otros aspirantes no los considero adversarios. Con ambos compartí experiencias en el Ayuntamiento de Badajoz. Pero en las campañas se nos olvida qué oferta cada uno, qué realidad se esconde tras tanta anécdota. Los programas electorales son la guía, pero la gente se rige por emociones. Fernández Vara se comprometido a que los proyectos de la Junta se midan por el empleo que generen. Serán prioritarios los que den más trabajo, especialmente a los jóvenes. Además, los autónomos estarán protegidos por ley y designarán a un funcionario por proyecto empresarial como tutor. Será quien se encargue de mover papeles en la administración. Oferta también a los bancos que acepten ser mediadores para que las empresas obtengan crédito, a costa del impuesto bancario, que el comercio extremeño tenga su marca de calidad. Pero son las familias, cualquier tipo de familias y, sobre todo, los hijos el objeto fundamental de su oferta: ampliar la educación infantil, la salud bucodental, la cirugía infantil… Disculpen, comienza el mitin. Espero que sirva para memorizar algunas medidas. Si no, suerte para las que no se cumplen y aval para llevarlas a cabo desde el 22 de mayo. Por lo que veo, la mayoría se queda con su principal aval: «Es buena persona», dicen. Qué fácil y que difícil es serlo.

 

 Diario HOY, 7 de mayo de 2011

Libro: “Teorías de la Comunicación”. Autor: Edison Otero. Editorial Universitaria. Santiago de Chile, 2004

Sitio recomendado: Pabellón Banesto. Zafra. Extremadura






Estatuto Nuevo

31 12 2010

Pasó por alto el voto negativo en el Congreso de dos formaciones que aspiran a tener representación parlamentaria: IU, y UPyD

El próximo 19 de enero el Senado dará luz verde al nuevo Estatuto de Autonomía de Extremadura. Se cierra este año político con su aprobación en el Congreso y abriremos 2011 con la sanción por parte de S.M el Rey de España de la segunda ley más importante para Extremadura, después de la Constitución. El nuevo Estatuto está pasando, de momento, sin pena ni gloria informativa, recuperando épocas como 1983 donde la entonces publicación de esta Ley Orgánica, que rige el camino más fecundo en la historia de nuestra región hasta que éste lo sustituya, ni siquiera despertó una línea en las portadas de los dos diarios regionales.


Posiblemente, si se hubiera armado el belén con su tramitación, sería más conocido. Es una máxima del periodismo: el conflicto se exprime más que el consenso. Pero extraña que en estas dos semanas haya pasado por alto el voto mayoritario en el Congreso de los Diputados y el negativo a este Estatuto de Autonomía de Extremadura por parte de dos formaciones que aspiran a tener representación parlamentaria en los próximos comicios de mayo: Izquierda Unida; y UpyD. El caso de IU responde al guirigay territorial con la que esta coalición federal concurre a las elecciones españolas. Lo que aprobaba Ezker Batua, se criticaba en Extremadura. Lo que defiende Joan Herrera, choca con el polo industrial de sus afiiados. Pero aún sorprende más la posición del partido amalgama de Rosa Díez que ha pasado de ser conocida y remunerada por Consejera de Turismo en Euskadi a negar el Estado de las Autonomías. De esta otrora candidata a dirigir el PSOE llegó a decir Ibarra en el último Congreso socialista en Extremadura que “fue la única en oponerse a la ruptura de la coalición de gobierno con el PNV después de que Arzalluz firmara el Pacto de Lizarra”. Hoy, se presenta como defensora del DNI y la bandera, cabalgando entre una orilla y otra que -para el caso que nos ocupa- ha dañado con su voto negativo y su oratoria la hoja de servicios impecable con la que Extremadura se presenta para España.


Y la derecha, cuyo portavoz en Extremadura lleva desde los 19 años en política -según él mismo reconoce- se obsesiona tanto con su visión demagógica de su cambio que, antes de esa aprobación definitiva, propone ya reformarlo, saliendo así del entuerto ante una pregunta periodística sobre una propuesta de reducir, precisamente, el número de diputados liberados: Y dos huevos duros. “Pues se reforma”. Y se reduce el número de diputados a casi el de concejales en Badajoz, con diez veces más población en la región. Así, no vamos a darle seriedad a una norma que debe convertirse en seña de identidad de los extremeños. Antes de reformarla, presentémosla en sociedad. Para reformas, ya podríamos consensuar la conexión a Badajoz desde Olivenza. Aunque ése sea el pueblo de Vara, lo que deben liberarse ahí son créditos para más seguridad. Sin desmerecer la labor de los políticos que, como Manuel Veiga, se dedicaron en cuerpo y alma a las reformas y al cambio en silencio, justo lo que derrocha en exceso este nuevo Estatuto de Extremadura.

Diario HOY, 31 de diciembre de 2010

Libro: “Constitución y reforma de los Estatutos de Autonomía”. Autor: Roberto Viciano Pastor. Tirant lo Blanch, 2005. 213 pags.

Sitio recomendado: Olivenza (Extremadura)






Pacto de supervivencia

13 02 2010

¿Cómo exigimos a la patronal y a los sindicatos avalar una reforma laboral mientras los partidos no la acuerdan entre ellos?


Estamos en transición del sistema económico. No deberíamos dudar y alinearnos con la defensa de la necesidad de acuerdos; sumar esfuerzos para iniciar el cambio de modelo desde la acción política. Hay motivos: reforma laboral, pensiones, educación, investigación, ley de la economía sostenible, lucha contra el déficit… Y en el fondo, lo que necesita el país es un marco de consensos que comience por anteponer el interés general antes que ningún beneficio electoral a dos años vista. Como eso no varíe, nos encontraremos un vencedor electoral con la mitad de los españoles sin haber votado. Y aún peor, sea cual sea el resultado: En la misma casilla del tablero, necesitando el nuevo gobierno del acuerdo político para afrontar las reformas, pendientes para un sistema acomodado a fondos europeos, la especulación financiera, el turismo o el ladrillo: ¿El PP construirá otra vez seis millones de viviendas en dos legislaturas si hoy la mitad de ellas no tienen comprador?


Y deben ser los dos grandes partidos quienes tomen la iniciativa. Uno, porque tras presumir de haber reducido en los últimos comicios la bisagra de los nacionalismos, no debería consentir que CiU ocupe una centralidad tan electoralista como el actual desencuentro con el PP; el otro, porque ese españolismo lo demuestra aportando soluciones; nunca alarmismos, el mejor ejemplo del “cuanto peor, mejor” y del daño que su actitud le está deparando a la España con la que tanto se les llena la boca. No está de más la iniciativa que desde el jueves ha tomado el Rey para -como hiciera en la Transición política de 1977- sentar a agentes sociales y políticos, y reblandecer así sus meninges. Tras Cayo Lara, el “líder” republicano de IU, quien solicitara su mediación para que una activista saharaui depusiera su huelga de hambre, escuchar a Carod Rovira alabar la decisión de la Casa Real con esta crisis, no sólo desmantela ambos principios ideológicos, sino que revela profundos desconciertos entre los políticos ¿A nadie le remuerde la conciencia cuando exigen a patronal y sindicatos avalar la reforma laboral, mientras los partidos no la acuerdan entre ellos? Consejos doy, para mí no tengo.


Podemos, desde Extremadura, exigirlo. Tenemos la legitimidad. Ayer se firmó el Pacto Local. El Estatuto está en el Congreso por unanimidad. Igual ocurrió con la renovación de las Cajas de Ahorro. Pronto, vendrá una ley como resultado del pacto educativo; y el Pacto Social y Político cosecha adeptos de abajo a arriba. Si ambos partidos apartan lobbies, asociaciones, amigos o enemigos, que enredan para abortar un acuerdo, se reconciliarían con la calle, que los ve un problema tan grave como el terrorismo según la última encuesta del CIS. De momento, quien parece tener mejor oído es el Rey… al republicano lo deja cada día más sordo. Pero si el silencio de su influencia no se impone al ruido inútil de esta política cainita, tendríamos un problema hasta para la propia democracia. Demasiado envite para seguir echándose culpas mientras la razón de ser de la política agoniza en España.


Diario HOY. 13 de febrero de 2010

Libro: “La política de la transición”. Autor: José María Maravall. Taurus, 1984. 303 páginas

Libro: “La transición democrática española”. Autores: Tezanos, Cotarelo y De Blas. Editorial Sistema, 1989. 954 pags.

Sitio recomendado: Palacio de la Zarzuela. Madrid