Pacto de supervivencia

13 02 2010

¿Cómo exigimos a la patronal y a los sindicatos avalar una reforma laboral mientras los partidos no la acuerdan entre ellos?


Estamos en transición del sistema económico. No deberíamos dudar y alinearnos con la defensa de la necesidad de acuerdos; sumar esfuerzos para iniciar el cambio de modelo desde la acción política. Hay motivos: reforma laboral, pensiones, educación, investigación, ley de la economía sostenible, lucha contra el déficit… Y en el fondo, lo que necesita el país es un marco de consensos que comience por anteponer el interés general antes que ningún beneficio electoral a dos años vista. Como eso no varíe, nos encontraremos un vencedor electoral con la mitad de los españoles sin haber votado. Y aún peor, sea cual sea el resultado: En la misma casilla del tablero, necesitando el nuevo gobierno del acuerdo político para afrontar las reformas, pendientes para un sistema acomodado a fondos europeos, la especulación financiera, el turismo o el ladrillo: ¿El PP construirá otra vez seis millones de viviendas en dos legislaturas si hoy la mitad de ellas no tienen comprador?


Y deben ser los dos grandes partidos quienes tomen la iniciativa. Uno, porque tras presumir de haber reducido en los últimos comicios la bisagra de los nacionalismos, no debería consentir que CiU ocupe una centralidad tan electoralista como el actual desencuentro con el PP; el otro, porque ese españolismo lo demuestra aportando soluciones; nunca alarmismos, el mejor ejemplo del “cuanto peor, mejor” y del daño que su actitud le está deparando a la España con la que tanto se les llena la boca. No está de más la iniciativa que desde el jueves ha tomado el Rey para -como hiciera en la Transición política de 1977- sentar a agentes sociales y políticos, y reblandecer así sus meninges. Tras Cayo Lara, el “líder” republicano de IU, quien solicitara su mediación para que una activista saharaui depusiera su huelga de hambre, escuchar a Carod Rovira alabar la decisión de la Casa Real con esta crisis, no sólo desmantela ambos principios ideológicos, sino que revela profundos desconciertos entre los políticos ¿A nadie le remuerde la conciencia cuando exigen a patronal y sindicatos avalar la reforma laboral, mientras los partidos no la acuerdan entre ellos? Consejos doy, para mí no tengo.


Podemos, desde Extremadura, exigirlo. Tenemos la legitimidad. Ayer se firmó el Pacto Local. El Estatuto está en el Congreso por unanimidad. Igual ocurrió con la renovación de las Cajas de Ahorro. Pronto, vendrá una ley como resultado del pacto educativo; y el Pacto Social y Político cosecha adeptos de abajo a arriba. Si ambos partidos apartan lobbies, asociaciones, amigos o enemigos, que enredan para abortar un acuerdo, se reconciliarían con la calle, que los ve un problema tan grave como el terrorismo según la última encuesta del CIS. De momento, quien parece tener mejor oído es el Rey… al republicano lo deja cada día más sordo. Pero si el silencio de su influencia no se impone al ruido inútil de esta política cainita, tendríamos un problema hasta para la propia democracia. Demasiado envite para seguir echándose culpas mientras la razón de ser de la política agoniza en España.


Diario HOY. 13 de febrero de 2010

Libro: “La política de la transición”. Autor: José María Maravall. Taurus, 1984. 303 páginas

Libro: “La transición democrática española”. Autores: Tezanos, Cotarelo y De Blas. Editorial Sistema, 1989. 954 pags.

Sitio recomendado: Palacio de la Zarzuela. Madrid








El Sur también existe

16 10 2009

Los niños son la clave. Uno da la vida por todo y por todos a cambio de que los niños sean más felices en el futuro


Cada día que descubro una nueva letra de Serrat, o las rememoro, no por desconocidas dejan de producirme placer. Con cada escucha, me acuerdo de los cientos de extremeños que tuvieron que coger sus bártulos en cuatro días y poner rumbo a cualquier parte para poder sobrevivir. Fue el sino de hombres y mujeres de Extremadura, Aragón, Murcia o Andalucía. Los que no se fueron como obreros de la construcción, lo hicieron como policías o guardias civiles, una salida laboral casi obligada para una tierra con tan pocas alternativas como le dejó la posguerra a esta región de secano y de baldíos. La mayoría de ellos cuando se tuvo que industrializar España; desde el campo también se colaboró y aquel excedente de mano de obra agraria se empleó en fábricas de automóviles, talleres, comercios… En Cataluña y en Euskadi. También en Alemania. Hasta un hijo de ellos les salió cantante, y de éxito mundial, el bueno de Juan Manuel.

Hoy, las historias se cuentan con la frialdad de un documental como el último premio ‘López Prudencio’ de periodismo sobre los 50 años del Plan Badajoz o -un poco más cálidas- si uno se deja llevar por la poesía del nen del Poble Sec. Los desgarros no se pueden cantar, ni novelar. Los escritores deberían abstenerse de fabular sobre el sufrimiento o la intrahistoria de quienes tragaron con ese calvario interior: niños que se crían sin el contacto diario de su padre o, lo que es irremediable, los niños que nunca volvieron a verlos por la ira dirigida de unos desalmados o porque un hombre sólo y joven, trabajando en una ciudad, termina por complicarse la vida.

Ésa es la clave de Serrat. Era el ‘Nen del Poble Sec’, el niño que vio transformarse su barrio industrial en una nueva zona de servicios y urbanismo. El ‘Nen’ clamó la poesía de Machado, otro exilado por abrazar el uso de la razón y de la fé sin más bagaje que su maleta y sus libros. Eso llevo y eso traigo hasta que me llegue la muerte.

Ésa es la clave, los niños. Uno da la vida por todo y por todos a cambio de que los niños sean más felices en el futuro. Sólo los niños. Estamos en esta vida por ellos, por hacer más felices a los hijos e hijas (a ver cuando se iguala esto en el lenguaje y en las sucesiones). Los hijos propios y los ajenos. Todo porque sean más felices, más seguros, lo demás es puro espectáculo. Lo hace el militar en Kosovo o en Irak, el médico de una ONG, o el político cuando arriesga su vida en una declaración. Sólo por ellos, por los hijos. Sólo quien no los tiene, jamás podrá sentir el dolor que te rompe el alma cuando te dicen que dejarás de verlos.

Aquí tienen ustedes mi cabeza en el cadalso, arriba está mi fotografía. Dicen que no hay intelectuales comprometidos. Bórrenme del primer concepto, pero milito convencido en lo segundo, gracias a la educación. En el fondo, creo que es porque los salesianos fundaron el sindicalismo cristiano. Existe una fórmula que concilia los intereses, que se basa en la cooperación, en el pacto, en la economía de recursos porque lo único que se busca es el interés general… la paz. Lo hicieron nuestros padres en la Transición. Lo hizo el Rey y una generación. Hagan lo que crean con ella. Yo me bajo en la próxima. Es la mejor herencia que puedo dejarle a mi hijo, y a toda su generación: ¡Siempre Joven! -dijo Domingo Savio.



Diario HOY. 16 de octubre de 2009

Libro: “Antología poética”. Autor: Antonio Machado. Prólogo de Julián Marías. Biblioteca Básica Salvat, 1970. 190 pags.

Libro: “La música del hambre”. Autor: J.M.G. Le Clézio. Editorial Tusquets, 2009. 214 páginas. Precio 17 €.

Sitio recomendado: Extremadura







‘Los currantes’: la sátira de Pajares y Esteso

23 02 2008

Rajoy cambió de estilo cuando dijo que su programa electoral era “el de los currantes” y que siempre había defendido “los principios del socialismo clásico”


Cuando el C.D. Badajoz pasaba por una de sus etapas de crisis, en plena transición democrática, ‘Los Currantes’ decidieron ayudar al club, regalando su mano de obra para elevar el muro perimetral del viejo Vivero y evitar, así, que los pícaros lo saltaran sin pasar por taquilla. Aquella peña, tocados por un casco blanquinegro de obra, animaba cada domingo a unos futbolistas que salían a jugar pese al impago periódico de sus nóminas.

Entre la sorpresa y el esperpento, Rajoy le dijo la pasada semana a Buenafuente que su programa electoral era «el de los currantes» y que siempre había defendido «los principios del socialismo clásico». Si no fuera porque se retrató regalándole al showman catalán un Montecristo escandaloso, alguien podría creer, viendo esas imágenes, que en los últimos días el candidato era otro: Distinto al que se negó a apoyar la subida del salario mínimo; al que le parece mal subirlo a 800 euros; al que se abstuvo en la votación de la Ley de Igualdad; al que no votó la de Dependencia hasta el trámite final; o al que hoy expresa su preocupación por las familias cuando el balance de su control al Gobierno, en cuatro años, se resume en 1.900 iniciativas relacionadas con el terrorismo -que, afortunadamente, menos ha asesinado en la historia de la democracia- y sólo 14 preguntas al presidente sobre economía. Este cambio de estilo lo encajó en uno de esos programas donde se entremezcla la parodia con la realidad, los invitados reales con las caricaturas, y se contribuye a esa percepción de la política en la que no importa la verdad, sino el espectáculo, y el buen político es aquel capaz de reírse hasta de sus propias mentiras. Cuando lean estas líneas ya se habrá celebrado el primero de los debates televisivos. En él, su fichaje económico, Manuel Pizarro, defensor de privatizar hasta las pensiones y de debates sólo en televisiones que coticen en bolsa, habrá explicado ese concepto que tiene Rajoy de «socialismo clásico», capaz de reportarle a uno mismo millonarias indemnizaciones cuando decide abandonar una empresa liberalizada por la política, y entrar en esa política tan privada que nos presenta a los que generan plusvalías para una minoría como defensores del interés general.

Si, al menos, esta mascarada en plena Cuaresma supone, a partir de ahora, que «bobo solemne», «cobarde», «irresponsable», «acomplejado», «zafio», «maniobrero», «inexperto», «chisgarabís», «indigno», «frívolo», «turbio», «hooligan», «traidor», «maniobrero» o «batasuno» desaparezcan de la oratoria del candidato rebautizado, bienvenida sea. Si no, pónganme otra de Pajares y Esteso. Porque ‘Los currantes’ o ‘Los pícaros’ en la España del siglo XXI, tanto al obrero manual como a los asalariados de alta cualificación y cuello blanco, más allá de la pena, no les hacen gracia alguna… Casi tanta como el futuro del C.D. Badajoz.


Diario Hoy. 23 de febrero de 2008

Libro: “Día a Día del Racing Sport y Club Deportivo Badajoz”. José Mª Martínez Monroy. 428 pags. Autoedición. Indugrafic, 2003.

Libro: “Fuera de Juego. Diario de un futbolista encerrado”. Autor: Manuel Vicente “Cerebro” González. Prólogo de Jorge Valdano. Diputación de Badajoz, 1988.

Sitio recomendado: Estadio Nuevo Vivero, construido por el Ayuntamiento y la Junta de Extremadura e inaugurado en 1998. Sede del C.D.Badajoz