La Feria de Olivenza

12 03 2011

Los recursos están para generar empleo y bienestar a sus ciudadanos; y unas veces se acierta y otras se yerra

Bulle la Feria taurina de Olivenza. Se ha convertido en el mejor escaparate del mundo para toros y toreros de Extremadura, trascendiendo a Portugal y hasta en el papel couché de toda España. Entran miles de euros a esta localidad. Hay reservadas habitaciones de hotel a 300 euros la noche y los restaurantes se frotan las manos por el meneo que cada año les da esta imaginativa sede para abrir la temporada taurina. Valdemorillo o Vistalegre se han adelantado este año a la novillada de Píriz con la que tres jóvenes -dos de ellos de la Escuela de la Diputación de Badajoz- abrieron ayer el cartel oliventino. Pero lo de Madrid no deja de ser una imitación a los de la técula mécula. Varios toreros extremeños demuestran que estamos en la Champions de la torería mundial, salidos la mayoría de esa escuela. Las ganaderías, casi 140 en la región, se han convertido en un recurso económico y, desde que Táliga lo incluyera como seña de identidad, en un aliciente turístico que poder degustar, como si de una bodega se tratara.


La Feria de Olivenza se la inventó Ramón Rocha y la continúa quien fuera su concejal y ahora alcalde, Manuel Cayado, junto a los hermanos Ortiz y los empresarios Cutiño y Domínguez Giralt. Allí se presentó el primer Anuario Taurino que ha editado HOY y allí comienza hoy a distribuirse. Dicen con sorna últimamente que los dioses son de Olivenza; en la política, el periodismo, las cajas y hasta para ganar el concurso de murgas en el carnaval de Badajoz. Hay que agradecerle a Godoy -Príncipe de la Paz- que, entre naranjas, Olivenza y sus oliventinos sean hoy un referente nacional. El director de este diario, Ángel Ortiz, que viene de Navarra, aseguró en la presentación de la publicación, en el hotel Arteaga, que los toros son libertad y eternidad y a los extremeños nos gustan los toros. Más tarde publicaba que se sobreseerá la denuncia promovida por el PP de Extremadura contra quien impulsó esta Feria y doce de sus apóstoles. Los novillos que sólo saltan a la arena para arrear cornadas contra el honor y la dignidad deberían pedir perdón o el indulto de la autoridad. Antes de cambiar de tercio, por supuesto.


Las plazas de toros están para generar dinero. Hay empresarios que no lo consiguieron, incluso en Las Ventas, y hay prensa que se acuerda de las plazas de toros si el PSOE inicia allí su campaña electoral. Los recursos públicos están para generar empleo y bienestar a sus ciudadanos; y también unas veces se acierta y otras se yerra. En esto de la política no valen los cobardones, los que se echan para atrás en el último instante. Les aguarda la ingrata rutina de que sus propios vecinos los reconozcan por las calles como el que devolvieron por manso después de embarrar el albero o astillarse los cuernos. Tampoco habría que empujar a nuestros toreros a que se hagan los valientes con el primer astifino que les echen al ruedo. Sólo los que se arriman se llevan las cornás, aunque en este caso no las dé el hambre sino la ambición dañina por el poder. El público termina silbando a unos en el arrastre y a otros en la despedida.


Diario HOY, 12 de marzo de 2011

Libros: “El arte de la prudencia: oráculo manual”. Autor: Baltasar Gracián y Morales. Ediciones Temas de Hoy. 1994. 184 pags.

Sitio recomendado: Puente Ayuda. Olivenza. Extremadura

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Historias de Dignidad y Muerte

1 09 2008

Artículo relacionado “Vivir Extremadura”. Año IV. Nº 19. Octubre-noviembre 2008: “Historias de Dignidad y Muerte”.

Lo único claro para cualquier ser vivo desde su nacimiento es que algún día morirá. Los creyentes, desconsolados por la pequeñez que supone nuestra propia existencia en la historia de la humanidad, guardamos la esperanza de que el alma continuará viva en otro mundo celestial. Los realistas atribuyen esa continuidad de nuestra obra en nuestros hijos y nietos, depositarios directos del legado que forjaron sus progenitores, y en la comunidad donde seguro que habrán contribuido para su progreso y bienestar: “Nada se pierde, todo se transforma”, dijo Lavoisier.


Sea cual sea la solución, lo cierto es que la muerte es el acto más importante de nuestra vida, en palabras de Ernest Renan. Hay muerte dulce, muerte negra, muerte súbita, violenta, con ella en los talones… Todo un culto desde las culturas prehistóricas que en la tradición judeocristiana tiene su máxima expresión artísitica en la etapa romántica, que coincide con la proliferación y el desarrollo de las artes plásticas en panteones y tumbas como última morada del yo individual que una nueva clase burguesa se reclamaba para sí en el siglo XIX, a imitación de la aristocracia.


A mayor imperio de la razón frente al dogma, los usos y costumbres de los humanos se han apartado de esa obsesión por el otro mundo. La tecnología y una mayor higiene sustituyen los osarios por crematorios, y las tumbas y nichos por urnas donde guardar las cenizas de un familiar, que pueden acompañarnos -y adornar al mismo tiempo- en el recibidor de palisandro de nuestra vivienda. Y hoy, en España, asistimos al inicio del debate para consolidar el derecho a una muerte digna que -como el principio bíblico del “parirás con dolor” ya felizmente superado por la epidural gratuita y universal en nuestra sanidad pública- lleva aplicándose parcialmente en las UCI,s y las UVI,s de nuestros hospitales con el consentimiento generalizado de las familias, de cualquier ser humano, que jamás defenderá alargar el dolor de un congénere de forma gratuita.


Pese a esos recientes avances, los camposantos continúan guardando la historia de cada localidad, como antes lo fueron los subsuelos de parroquias y catedrales. En Extremadura, cualquier paseo por uno de ellos nos descubre la familias que forjaron la nobleza de cada villa. También los anónimos. En Cuacos de Yuste, cerca del monasterio que acogió la muerte de Carlos I de España y V de Alemania, decenas de soldados germanos en las grandes guerras del pasado siglo encontraron su descanso al lado del emperador. En Campillo de Llerena son soldados del fascio italiano los que moran, con sus nombres y apellidos, tras una sangrienta batalla en la guerra del 36 contra las tropas republicanas de La Serena. En Pizarro, pedanía próxima a Miajadas, construida como otros 38 núcleos de población con el Plan Badajoz, había cementerio pero no difuntos: los colonos inmigrantes en las Vegas Altas morían y, antes, pedían ser enterrados en sus pueblos de origen. Es historia de la región.


Parte de la identidad y de la dignidad de los pueblos, de cada familia, está entre cruces y lápidas de granito o mármol. Recientemente, algunos diputados provinciales visitaron el cementerio parisino de Père-Lachaise para identificar y reclamar el traslado de los restos de Manuel Godoy a Badajoz. Allí descansan también Camus, Chopin, Balzac, Molière, Wilde o Jim Morrison. Espero que antes de 2012, bicentenario de la promulgación de la Constitución de Cádiz e inicio de la intermitente senda democrática en nuestro país, podamos también completar el traslado de los restos de Muñoz Torrero -uno de sus redactores- a Cabeza del Buey, ahora en el Panteón de Hombres Ilustres de Madrid.

Por eso, no acabo de entender que cualquier humano se llame así y no apoye sin ambages que otros miles de anónimos -de cualquier bando, sexo o condición- continúen silenciados y humiladas sus memorias en cualquier cuneta, en una fosa o en un páramo escondido. Ellos, para bien o para mal, también forman parte de la historia de nuestra tierra, demasiados años silenciada por la fuerza y la sinrazón. Y pasados los años, y también cualquier atisbo de venganza, muchas familias no tienen una lápida o un nicho donde rezarles, llevarles flores u honrar su memoria. Son sus hijos o nietos. La prolongación de su existencia, según los realistas. Y una parte de la historia de Extremadura demasiado anónima. Hasta que sus herederos decidieron que las heridas sólo se cierran devolviéndoles su sitio negado en el camposanto de su pueblo, o en un cementerio civil acorde a su ideología.


Para devolverles la vida el hombre sigue siendo un minúsculo ser, aún temeroso de su propia muerte. Para recuperar la dignidad, sólo hacerlos miembros de esa comunidad, de la que dejaron de formar parte demasiado jóvenes, es suficiente: Descansen algún día todos en paz para justicia con nuestra propia historia.

Artículo recomendado: “Diego Muñoz Torrero: Un liberal trágico”. Autor: Francisco Rubio Llorente. Revista Claves de la Razón Práctica. Nº 185. 2008. Pags. 46-51







Políticos “Matacoños”

29 08 2008

Valga -ante todo- que cualquier atentado a un bien público debe condenarse sin paliativos. Así lo hizo el PSOE en boca de sus portavoces por lo de Calzadilla”


Cuando mi padre tenía la edad de mi hijo entretenían sus siestas metiéndose con La Matacoños: “¡Mata!.. ¡Matacoños!” –gritaban desde el Camino Viejo de San Vicente a aquella pobre solterona, mayor y huraña, que caminaba cada tarde siguiendo el canal del río Gévora hasta llegar al Puente de Palmas. Era un gesto cobarde, de madurez precoz, el primer taco en unos años donde lo positivo era “cojonudo” y lo tedioso “un coñazo”. Algo que aún pervive en nuestro uso cotidiano y machista del lenguaje. Entonces el canal no estaba cubierto –allí se ahogó más de un joven intrépido- ni había despertado el interés de las inmobiliarias. Cuando otros días aquellos chavales se entretenían jugando con las chapas o los bolindres, la vieja se detenía, ponía sus brazos en jarra y les espetaba desafiante: “¿Qué pasa, hoy no le decís nada a la Matacoños?” y salía detrás de ellos maldiciendo sus sombras.


Lo del ataque incívico contra el monolito que debe recordar a todas las víctimas del terrorismo en Calzadilla de los Barros me ha devuelto esta señora a la memoria. Valga –ante todo- que cualquier ataque a un bien público debe condenarse sin paliativos. Así lo hizo el PSOE por boca de sus portavoces y sugerencia de su Secretario Regional, Fernández Vara. Así lo hizo la Presidenta de las Juntas Generales de Guipúzcoa, socialista en Euskadi, prima hermana de la viuda del concejal asesinado por ETA, Isaías Carrasco, en el homenaje unánime que su pueblo de origen -Quintana de la Serena- les organizó el primer verano en la que esa familia de emigrantes regresó viuda y huérfana por la sinrazón de los asesinos. Así pudo manifestarlo el PP cuando otros vándalos prendieron fuego al cayuco que recordaba en Aldeacentenera a decenas de otros emigrantes que mueren cada semana al atravesar el Estrecho por otras mafias de asesinos. Así debieron exigirlo hace unos meses cuando, recién inaugurada la estatua a Manuel Godoy por el mismo Vara, apareció ultrajada con pintura rosa en el centro de Badajoz. Pero una vez más, y sin venir a cuento, han roto esa delgada línea de la unidad y reeditar el uso partidista del terrorismo: Una tentación que, no por percibir nuevas formas en un Rajoy reconvenido a la lealtad al Estado, deja de tentar a la derecha.


No fue el alcalde del municipio, Antonio Galván, quien se quejó el martes. Él pidió dinero para restaurarlo. Fue un dirigente regional del PP quien reprochó a la Junta de Extremadura, a la Delegación del Gobierno y Fempex que no condenaran tales actos. Es decir; la ofensa era al partido; no al municipio y a sus vecinos. Ratificaba así la extrañeza que despierta homenajear a Miguel Angel Blanco a los once años y cuatro meses de su cruel ejecución. ¿Por qué no cuando cumplió el décimo aniversario?; ¿Por qué ahora cuando su hermana -invitada a presidirlo junto a Rajoy- figura en la dirección nacional del PP ocupando el hueco de la antes santificada María San Gil?; ¿Qué datos aseveran que esa gamberrada fue un acto de “kale borroka”?; ¿Habita en Calzadilla una célula abertzale?: Reitero aquí la condena a tal desprecio, sea cual sea el motivo, pero no atornillemos conflictos cuando, tras demasiados años enfrente, caminamos por fin juntos en esta lucha.¿O es que alguien, brazos en jarra, necesita que le digan “Matacoños” para sentirse reconocido por los demás o, simplemente, por los suyos?

Diario HOY. 29 de agosto de 2008

Libro: “Noche sobre Noche”. Autor: Ignacio Vidal-Folch. Editorial Destino. 370 páginas. Precio: 20 €

Sitios relacionados: Atardecer con luna llena sobre el Guadiana y el Puente de Palmas. Badajoz. Foto de Lucas Garra. Lugarra.wordpress.com





Plomo en las alas

23 05 2008

Déficit por gestión tiene el Matadero de Badajoz, 100 millones de pesetas cada año para servir a 64 familias. O más de tres mil por priorizar el fútbol como símbolo de la ciudad


El ejercicio del poder se sustancia en la toma de decisiones. Pero si uno cree que controla los elementos simbólicos o culturales para desmotivar el debate, se acomoda en la No Decisión. Las fórmulas son varias: se prioriza otro tema, se crea una comisión o se desplaza la resolución del conflicto a otra organización. Quien abusa de esta estrategia pierde legitimidad, que es la capacidad de mantener la creencia de que esa institución es la más apropiada para esa sociedad. De nada sirve despertar la euforia con el crecimiento de Badajoz, si la Ronda Norte o los problemas de tráfico los cargamos en hombros ajenos. El ciudadano termina por no llamar a tu puerta o un 40% por no votar. La pauta más objetiva para medir la legitimidad es su adaptación a la legalidad, aunque no es la única ni, a veces, la más justa. Hay alcaldes que llegaron a la política desde una cultura distinta a la actual y se sintieron obligados a intervenir como fuera para transformar su realidad, incluso hipotecando sus bienes. Ángel Vadillo, Alcalde de Alburquerque y líder de ORPO, topó con un pueblo que, por perder, dejó hasta de ser partido judicial en 1989. El despoblamiento no paró en la posguerra ni con el contrabando, a diferencia de La Codosera o del Badajoz extramuros. Por no tener, no tuvo ni terrenos comunales en Los Baldíos hasta una sentencia de 2003. Demasiada desesperación y dependencia al PER como para no intentarlo. Ya hay 47 empresas en el nuevo polígono industrial y es, junto a Badajoz, el municipio de la comarca con mayor crecimiento demográfico como contraste a su endeudamiento. Juzgarlo sólo con unas variables, donde prime la eficacia en una gestión, nos conduce a juicios que, no por ciertos, dejan de ser parciales y proclives a la comparativa.


Déficit por gestión tiene el Matadero de Badajoz, 100 millones de pesetas cada año para servir a 64 familias. O más de tres mil por priorizar el fútbol como símbolo de la ciudad en las primeras legislaturas, con compra de suelo para un estadio lejano pero necesario en esa expansión urbana, y hoy el club –a quien nadie decide enterrar por quiebra técnica- compite en la misma categoría que el Alburquerque hace tres años. Monago quiere traer los restos de Godoy a Badajoz y echar los muertos de cuerpo presente a los demás. Su intención de que la Junta cree una Alta Inspección para la Policía Local que depure asuntos internos esconde evadirlo de la amarga cara que implica ejercer de Jefe Superior. Además, reclama más ayudas a otras administraciones para rehabilitar el Casco Antiguo mientras servicios municipales y judiciales –a iniciativa local- se alejan de la muralla desgastada por las guerras contra el francés.

Los medios de comunicación tienen poder y legitimidad para que un asunto se convierta en noticia pero cuando otros deciden politizarlo y exigen responsabilidades infrajudiciales saben que la respuesta inmediata será aplicar la misma vara en sus latitudes. Quizás, todo calculado. Lo justo para que, en estos tiempos de indefinición interna en el PP, las refriegas puedan, de paso, liberar de plomo de fuego amigo algunas alas. Y seguir así cargando los muertos de cuerpo presente a otros. Aunque dentro de doscientos años vayamos por sus restos a París o a Madrid.


Diario Hoy. 23 de mayo de 2008

Libro: “Manuel Godoy y su tiempo” Autores: Fernando Tomás Pérez González, Miguel A. Melón y Emilio La Parra. Editora Regional de Extremadura, 2004. Vol. I Colección Estudio. Vol. II Actas del Congreso Internacional sobre Manuel Godoy (1767-1851). Badajoz, Castuera y Olivenza. 3 al 6 de octubre de 2001.

Sitio recomendado: Castillo de Luna, sobre un cerro de la Sierra de San Pedro. Vigilante de las tierras de Castilla y Portugal. Alburquerque. Extremadura