Alfileres como puyas

17 07 2009

Es pulsar la financiación autonómica y representamos todos un paripé en el que –no sé por qué- debe haber vencedores y vencidos


Cronos, dios del tiempo, ha querido que la desgracia convierta en alfileres unas palabras de la Presidenta de Madrid que se clavaron en nuestros corazoncitos: “No podemos coger cinco mil millones de los impuestos que han pagado los madrileños y dárselos a los extremeños o los andaluces”, dijo mientras en hospitales de Cáceres y Badajoz atendían por igual a una decena de jóvenes madrileños y extremeños, contagiados de gripe en el mismo campamento y por un miedo colectivo a entrar en cualquier coso sanitario tras los sucesos que ha sufrido aquella sanidad pública.

Las declaraciones las hubiera firmado el mismísimo Pujol en los ochenta, un catalanista que nunca se preocupó de conmemorar la Guerra de la Independencia, ni de las películas de Garci, ni se manifestó para gritar “España se rompe” aunque coincidiera con el fin último del mensaje. Mientras, por aquí apremian para rehabilitar la alcazaba, derruida por salvar la plaza del enemigo o imaginamos otra tierra si sus hijos no hubieran emigrado también a ese Madrid que crece sin playa ni puerto pero que es –a mucha honra- la capital de España. El mundo al revés, para desprecio al mismo General Menacho: En la capital del Reino militando en el nacionalismo de Los Nikis o de Séptimo Sello -“Todos los paletos fuera de Madrid”..¿se acuerdan?- y el PP en Cataluña, coincide con el sucesor de Pujol, Artur Mas, en que la financiación que llega a Cataluña es aún “insuficiente”. Para quien lo entienda.

Es pulsar la financiación autonómica y representamos todos un paripé en el que –no sé por qué- debe haber vencedores y vencidos. Como en una corrida de toros, los hay que hasta brindan y dicen haber triunfado -¿Ante quién, ante España, ante Zapatero?-. Los hay que se presentan como salvadores de la patria cuando dicen no creer en España ni en los toros. Y los que más se gustan envueltos en la bandera, clavan alfileres como puyas o amagan, asustan y no golpean: Canarias y Ceuta apoyan la reforma. A Murcia, Madrid, Valencia, Castilla y León, Galicia o La Rioja no les gusta pero agarran su parte del pastel. “España se rompe”, pero yo me abstengo. “Crecerá el déficit público para atender las exigencias de Cataluña…” pero todos queremos más.

Lo más brillante en este pulso cíclico lo dijo Ibarra hace años: “Éstos se creen que porque tengan dos lenguas tienen dos bocas”. Los que nos iniciamos en esto ensayamos hipérboles que igualen aquella síntesis de ingenio. Es difícil. También porque esta vez, numéricamente, había bocas que atender: Seis millones más desde 2001 obliga al gobierno a poner 11.000 millones de € más en la mesa, un 10% adicional a lo que había. Extremadura, que creció 16.400 habitantes en estos años, ha conseguido en silencio 12.300 € por cada nuevo extremeño de esa subida. Cataluña, con todo su ruido, 3.800 € para cada uno del millón de nuevos catalanes… Ahora, a remendar descosidos: Si vienen a cazar a Extremadura que nuestros servicios públicos los sientan como suyos. No pinchemos más porque en esta España del toro cotizan ciudadanos y empresas, no los territorios. Desde otro tercio, casi un centenar de ganaderías bravas pastan en nuestra dehesa y aún no han fijado su sede fiscal en Extremadura. Y eso sí es un puyazo al presupuesto que cada año se desangra más.


Diario HOY. 17 de julio de 2009

Libro: “Proyecto Cronos : Ciencias sociales. 2º ciclo Ed. Secundaria. VI, Revoluciones del mundo contemporaneo”. Autores: Grupo Cronos, Guillermo Castán, Manuel Fernández Cuadrado y Raimundo Cuesta Fernández. Eds. de la Torre, 1996. 80 pags.

Sitio recomendado: Festejos taurinos populares. Recortadores taurinos en la Comunidad de Madrid.





Dentro y fuera de Madrid

10 07 2009

Monago se equivocó en Intereconomía TV trasladando una fotografía de Extremadura negra y tan falsa como sus estereotipos


Cinco horas después de aceptar la oferta del Presidente de la Junta para un Pacto Social y Político que reforme el modelo productivo de Extremadura, Monago se fue a Intereconomía TV y concedió una entrevista aderezada con las opiniones de una serie de tertulianos unidos por el lema “Déle un palo a un socialista”. El programa, que se ve en toda España por señal digital, se graba en el Madrid de los espías.

Dejaba atrás la estela optimista del consenso tras el debate sobre política general de la comunidad extremeña. Si Obama lo hace con Putin y en Euskadi se enciende una llama de esperanza para el PSE y el PP, apuntalar esa oferta de diálogo da réditos a la política. La oferta de Vara se anticipó en tiempo y ambición a la que el PP había preparado días antes, más limitada al empleo y las infraestructuras y sin considerar a los agentes sociales en el mismo plano que el político. Pero, tras perder el paso, Madrid sirvió como refugio, como algunos han mirado siempre hacia la capital.

El PP de Extremadura acusa a Vara de “sumiso” y “servil ante Zapatero” en materia de financiación autonómica sin números aún sobre la mesa. De hecho, han rescatado el conflicto territorial como estilete semanal: Dentro, reeditando que “los socialistas discriminan las ciudades del PP” y así visitan a sus alcaldes de Navalmoral, Don Benito y Badajoz a primera hora para el victimismo aunque, a media mañana, éstos visiten las obras del Plan ZP, firmen un pacto de empleo municipal o un convenio con la Junta para una nueva vía de circunvalación. Fuera del mapa extremeño, el diablo es Cataluña.

Pero Madrid se beneficiaría tanto de una financiación basada sólo en la población como Cataluña o Valencia, con siete millones de españoles más desde 1991 y que se concentran en esos foros urbanos. Y en Madrid, ante periodistas de Madrid, Monago se equivocó trasladando una fotografía de Extremadura negra y tan falsa como sus estereotipos: “Es una sociedad escleorotizada (sic) donde están reducidos los espacios de libertad. La capacidad de iniciativa está coartada… Extremadura tiene un 34% de funcionarios –dijo el también funcionario-. Los que no aprobaron, disfrutan de la oposición digital de su nombramiento”. Un análisis aderezado con subjetivas cifras sobre coches oficiales, número de asesores o gastos en publicidad. Sólo de la Junta, eso sí. Nunca los comparó con los de la Comunidad de Madrid.

La reacción de los tertulianos fue desastrosa para nosotros en este sprint de la negociación autonómica: “Estoy consternado con lo que usted revela” -dijo una. “Seguro que el tejido intelectual, empezando por la universidad, está al servicio del poder” -dijo otro. “Es un despilfarro tremendo. Es clientelismo. No me extraña que Cataluña no quiera financiar tal despilfarro. Habrá que darles la razón –dijo el penúltimo. Me opongo a que la financiación autonómica sirva para pagar asesores”.

Aquí publiqué mi rechazo a reportajes callejeros y sesgados sobre la marginalidad en Badajoz. Lo de ”arrimar el hombro” y “hablarles a los extremeños en extremeño” será creíble si uno no cambia jamás de acento, ni da pie a esos ataques o guarda silencio en Madrid, o en Estambul. Lo contrario es perverso: Cualquier rendimiento electoral se solapa si dañas los intereses de la región o los de tu ciudad. Ni rédito personal, ni dentro del partido… Y en Madrid es donde más habría que presumir de esa unidad política que hubiera fortalecido a Extremadura ante los ojos de los demás.


Diario HOY. 10 de julio de 2009

Libro: “Retrato de un hombre inmaduro”. Autor: Luis Landero. Tusquets, 2009. 240 pags. 16,35 €

Libro: “El sueño de la impostura”. Autor: José Antonio Ramírez Lozano. KRK Ediciones, 2009. 127 pags.12,95€

Sitio recomendado: Navalmoral de la Mata (Cáceres). Ayuntamiento






Cuento de Navidad

26 12 2008

Ponerse en el sitio del otro -como la segunda oportunidad para el avaro de Dickens- nos convierte en más humanos que, en temas territoriales, se traduce en más españoles


Hay estampas durante estas fechas que permanecen inalterables: Raphael cantando El Tamborilero, la ilusión inocente de los niños porque llegan los Reyes o Santa Claus, los saltos de esquí en Año Nuevo… Sólo se han caído de esas citas en la memoria de diciembre el torneo de baloncesto que organizaba el Real Madrid en una ciudad deportiva que ya demolieron y, como menos, hemos sustituido la ensaladilla de la tía Antonia por gambas del Eroski o Carrefour, o unas papayas de Mercadona.

De todas las películas que repiten estos días, siempre me quedo con cualquier versión sobre el “Cuento de Navidad” de Charles Dickens: Aquel viejo avaro que, llegando a su fin, le conceden una segunda oportunidad tras recorrer a través del sueño las escenas de una vida que lo convirtieron en un ser huraño, solitario y deshumanizado. Muy pocos tienen la suerte de repasar y corregir todos los parajes que, a posteriori, nos reportan más daño que beneficio, aunque entonces sólo oteáramos la fama y el fútil placer de lo inmediato.

Dickens, bajo la intención moralizante de sus novelas y del realismo de una Inglaterra en el XIX que sufría el lumpen de la industrialización, pulsa dos pilares del cristianismo en esta obra y –creo yo- de la propia humanidad: Situarse en la realidad del prójimo y, tras el arrepentimiento, salvar el alma con la oportunidad de una nueva vida, terrenal en este caso.

Con el debate de la financiación autonómica nos puede ocurrir como cuando encaramos la Navidad. El mismo guión de siempre: los catalanes son unos egoístas, los andaluces cada día van más a lo suyo, los castellanos advertirán que España se puede romper y los extremeños y asturianos –para alguno de los anteriores- son unos pedigüeños que “viven gracias a mis impuestos”. De la misma forma que recordamos a Romay, Rullán o a Volkov en la parrilla deportiva, asociamos a Pujol, a Ibarra o a Fraga en este partido; como sustituimos la mayonesa de declaraciones estridentes por el marketing guerrillero que hoy ofertan decenas de canales o Internet.

Ponerse en el sitio del otro -como la segunda oportunidad para el avaro de Dickens- nos convierte en más humanos que, en temas territoriales, se traduce en más españoles. Es entender que la inmigración ha revolucionado Madrid, Valencia o Barcelona, entender el elevado coste del autobús escolar o de las ambulancias en provincias vastas como Cáceres y Badajoz, en la dispersión y el clima en los pueblinos de Asturias, en cómo reconvierten los andaluces a tanta víctima por la caída de la economía de litoral.

De la misma forma que el egoísmo no se combate con más individualismo, los nacionalismos no se diluyen con más ismos, español o regional. Sentirse cómodos porque somos iguales es proclamar que hay rentas –en el norte, en el sur o móviles- que contribuyen a que otras consuman o, simplemente, vivan con la dignidad básica que otorgamos a nuestra democracia. Como nos despierten del sueño sin definir esa segunda oportunidad, corremos el riesgo de morir solos, más ricos o más pobres, pero más débiles por estar solos, sin actuar como parte de una comunidad política, de humanos, que desean convivir con esta paz de Navidad.


Diario HOY. 26 de diciembre de 2008

Libro: “Canción de Navidad”. Autor: Charles Dickens. Editorial Anaya, 2009. 176 páginas. Precio: 12,5 €

Sitios recomendados: Elvas (Portugal) y Badajoz (España)

Navidad en Elvas (Portugal). skycrapercity.com

Navidad en Badajoz (Plaza de España). skycrapercity.com