Derechos intelectuales

14 08 2009

Sólo el artista, como cualquier propietario, puede autorizar por escrito la difusión gratuita de su obra


La Sociedad General de Autores de España quiere cobrar al ayuntamiento de Zalamea de la Serena por una adaptación de la obra de Calderón de la Barca, que constituye su seña de identidad, es fiesta regional y moviliza cada verano a seiscientos vecinos. Su actual alcalde, Javier Paredes, ha denunciado esta actitud: “Es como si quisieran cobrar por contar historias de tu abuelo”, ironizó. No es la primera vez que la SGAE se embadurna de impopularidad. Hace unos meses quisieron cobrar derechos del cantante David Bisbal por un concierto en el que participó de forma altruista, a beneficio de una ONG. Llegaron a reclamar los de otro cantante tras una gala de alto caché, sin que lo solicitara, y siendo autor único de letras y música. Siempre que en el contrato no contemple que él, o su representante, abonarán las tasas por la propiedad intelectual, abogados de la SGAE acudirán al consistorio y lo responsabilizarán de la minuta como sustituto natural. Y sólo el artista podrá autorizar la difusión gratuita de su obra, por escrito.


La Ley de Propiedad Intelectual de 1996, remodelada el 7 de julio de 2006, tras ocho directivas europeas y el Tratado OMPI sobre Derechos de Autor, armonizó la reproducción, distribución y comunicación pública. Sus beneficiarios son los autores, artistas intérpretes o ejecutantes, los productores y las entidades de radiodifusión. Incluso, regula que la tutela de estos derechos post mortem no estarán limitados en el tiempo. Para los productores se limita a cincuenta años.

Al alcalde de Zalamea le piden 94 € por función y otros 24.000 más por otros conceptos y atrasos. Lo primero se ciñe a las tarifas como espectáculo sin taquilla, al aire libre y en el que los actuantes no perciben prestación económica. Los ayuntamientos pueden beneficiarse de una bonificación si se acogen al convenio entre la SGAE y la FEMP de 2007. En él se regulan actividades con taquilla (hasta diferencian el circo o la magia, de los bailes en fiestas patronales) y las gratuitas, que tienen distintas tasas según los habitantes, si son bandas de música, o si llevan soporte de vídeo o de televisión.

Pero la deuda que reclaman engordó durante once años. Entonces, operaba un convenio, firmado por la entonces presidenta de FEMP, Rita Barberá, y el Presidente durante todos estos años de la SGAE, Teddy Bautista. Ofrecía la misma bonificación para los ayuntamientos. Fijaba un canon por usos del repertorio de pequeño derecho: emisiones en radios, Tvs y salas de cine municipales, bailes públicos, verbenas, pasacalles. A quienes hoy califican como “titiriteros de la ceja” les encomendaron asesorar jurídicamente a los ayuntamientos, organizaban seminarios sobre propiedad intelectual, un máster en la Complutense de Madrid e, incluso, aportaban seis millones de pesetas, ocho en 2001, para compensar la difusión de sus actividades.

A nadie le gusta pagar. Ni una cerveza en un bar, ni un solar para viviendas. Cualquier joven se negaría hasta que se convirtiera en escritor, periodista, músico o empresario, y quiera vivir de ello. Otro asunto es si realmente estos derechos llegan al autor, si la SGAE actúa con la misma diligencia en Euskadi y cuántos “artistas” viven del cuento, que ha escrito otro. Pero ése es otro capítulo, que también requiere su esfuerzo, como ser alcalde hoy en Zalamea para pagar a fin de mes y ahorrarte esta publicidad nacional, sin cobrar derechos de autor.

Diario HOY. 14 de agosto de 2009

Libro: “Media docena de robos y un par de mentiras”. Autora: Mercedes Abad. Editorial Alfaguara, 2009. 204 pags. 17,5 €

Sitios recomendados: Zalamea de la Serena. Capilla Real. Ntra. Sra. de los Milagros







Paquirrín vota al PP

7 08 2009

Preocupa que un chico, que sólo necesita dos exclusivas al año para vivir, lo justifique con los mismos argumentos que Rajoy

El día que enterraron a Vituto, conocimos que el desempleo se redujo en Extremadura por cuarto mes consecutivo. La Encuesta de Población Activa nos sitúa segundos en reducción de parados y en incremento de afiliaciones a la Seguridad Social; es decir, la primera si enlazáramos ambos campos. Hemos dejado el pelotón del descenso para superar incluso a Valencia o Murcia, regiones que cambiaron huertas por adosados y a las que, como Andalucía, el parón del ladrillo en la costa les está dejando groguis. No es para tirar cohetes –la misma Consejera de Empleo advierte que el otoño será duro- pero nadie duda que las medidas fueron oportunas y eficaces durante estos meses.

Se esmeran en despreciarlas: la derecha pasó de sumarse a la paternidad proclamando que ellos votaron a favor del Plan L (el que pusieron en marcha Junta, diputaciones y cajas extremeñas) a olvidarse que sus senadores votaron contra el Plan E en Cortes, único que licita hoy obra pública en sus ayuntamientos; otra izquierda afirmó que reflejan el mal momento de la región y olvidan que dos legislaturas atrás reclamaban como única solución más contratos públicos en los ayuntamientos. Pero, en el fondo, todo contribuye a no darles valor. La FEMP reclama ahora que las CC.AA. coordinen planes de empleo con los entes locales y alaba el aprobado hace una semana en La Mancha; ni ellos ni el resto de España saben que nueve meses antes se decidió el primero en Extremadura, y que ayuntamientos de Badajoz (207) o Cáceres (93) contratan personal gracias a este fondo autonómico extraodrinario.

En verano hay menos noticias. Venga a darle vueltas en Internet a la degeneración de la política con refriegas en Valencia o en Mallorca y queremos encontrarla hasta en la basura mediática que inunda la prensa del corazón. Deberían abrir espacios para conocer quién fue Víctor Pérez Palomo, Vituto, en Mérida o para difundir que pueblos, como Tamurejo, esta semana pasan de 200 a 1.500 habitantes coincidiendo con sus fiestas patronales. Es la quintaesencia de lo que pudimos ser y no fuimos por la emigración y la humildad. Pero no; volvemos a ser noticia para los incendios y para encabezar las máximas de calor. También en términos de audiencia sólo somos un millón.

El verano da para escuchar que Paquirrín –el hermano calvo y feote “que está todo el día tocándose los huevos y le gustan las tías con las tetas grandes”, según sus propias palabras- vota al PP. Seguro que simpatizantes de este partido no se identifican con él pero preocupa que un chico, que no necesita planes de empleo sino dos exclusivas al año para vivir, justifique su voto con los argumentos con los que Rajoy aterrorizó al personal: “Estos socialistas nos llevarán al corralito”. No es original. Lo escuché a un argentino que jugaba un torneo en Badajoz: “De la Rúa sería muy puro pero nos trajo el corralito; Menem era sucio, pero la plata corría”. Estoy deseando que acaben los veranos frikis. Cuando todo se confunde, terminan afrontando la política internacional como Palito Ortega. Cantaba aquella arenga “Gibraltar español” y llegó a gobernador en La Pampa. Al menos, Paquirrín nunca supo cantar, ni Rajoy jugar al fútbol… ni Vituto quiso fama. Eso lo dominan los argentinos. Estoy deseando que vuelva el noble arte de la política a España y el fútbol de Messi para la tarde de los domingos; poco importará a quién vota o si tiene una novia bien dotada.


Diario HOY. 7 de agosto de 2009.

Libro: “El discurso de la prensa del corazón”. Autora: Mar de Fontcuberta. Artículo en la Revista Análisis. 1990

Sitio recomendado: Tamurejo. Ermita de Ntra. Sra. del Rosario. Provincia de Badajoz









Equilibrios

19 06 2009

La izquierda despliega grandes hitos que le permiten presumir de vanguardia pero –a veces- a costa de la redistribución y la igualdad en el acceso a esos servicios


En un país donde las piernas de un futbolista valen 96 millones de € y el brazo de un inmigrante ilegal lo que un despojo para contenedor de basuras, hablar de prioridades no resulta fácil. Todos nos convocamos a un periodo de esfuerzo y realismo, la gente de a pie saborea ya el valor de una cerveza pero esos sobresaltos contribuyen a desacreditar las arengas colectivas.

Con las infraestructuras pasa un poco de lo mismo: Ayer, la FEMP y el Gobierno de España cerraban flecos para la segunda edición del Plan E de Inversión Local que llegará a los ayuntamientos en 2010. Serán 5.000 millones de € que se suman a los ocho mil ejecutados, casi por todos, en este ejercicio. Para Extremadura han supuesto la creación o mantenimiento de 8.216 empleos, a fecha 1 de junio. Para toda España 31.000 contratos de obras y el respiro para las haciendas locales que, como en el caso de Badajoz, han limitado sus inversiones en la ciudad al dinero venido desde este Plan de ZP.

La segunda edición del Plan E pondrá énfasis en obras que ayuden a combatir la dependencia y los daños medioambientales. Sólo en Extremadura este año 24 municipios han desarrollado 34 proyectos de accesibilidad que mejorarán la movilidad de los discapacitados. Fueron 5,1 millones de € de los 193 concedidos. Han eliminado barreras, construido rampas, creado plataformas únicas donde antes había obstáculos, generando así 205 empleos de esos más de ocho mil.

Dice el sociólogo Manuel Castells que en etapas de bonanza las élites dirigentes impulsan infraestructuras que son alabadas y utilizadas por esos mismos ejecutivos y tienden a postergar las prioridades mayoritarias. Así, aeropuertos, grandes museos, puentes de diseño y firma, se comen la tarta de los presupuestos en perjuicio de los equipamientos de barrio, obras menos fastuosas y mediáticas, pero más eficaces y masivas en su disfrute. La izquierda se deja arrastrar muchas veces por ese eco y es capaz de desplegar grandes hitos culturales o arquitectónicos que le permiten presumir de vanguardia y desarrollo, pero –en muchas ocasiones- a costa de la redistribución y la igualdad en el acceso a esos servicios. Tras las tendencias electorales en los últimos comicios, la abstención en barrios y clases medias urbanas puede ser una muestra de dicha evaluación, que Extremadura vadea gracias a su apuesta por el equilibrio urbano-rural y permite a sus municipios incrementar cada década su bienestar: Planes provinciales de obras y carreteras, convenios municipales con la Junta de Extremadura y, ahora, esta inyección del Plan E posibilitan que esa ciudadanía perciba con mayor extensión la tarea transformadora de la acción pública.

La globalización de la información ofrece estos riesgos. Lo que es global para ABC es local para el New York Times. Y lo que es Local para los lectores de HOY en Badajoz o Cáceres es lejano para el resto de la región. Mantener el equilibrio es el reto. Ni caer en el populismo de la derecha portuguesa que –en boca de Manuela Ferreira Leite (PSD)- ha calificado de “gravoso” la inversión de 9.000 millones de € para el AVE portugués que llegue a Caya en 2013- ni seguir obviando a una clase media en las ciudades que no está en riesgo de exclusión, ni visitará diariamente la ampliación del Museo del Prado.



Diario HOY. 19 de junio de 2009

Libro: “La Era de la Información: Economía, Sociedad y Cultura. El poder de la identidad”. Autor: Manuel Castells, Carmen vers Martínez Gimeno. Editorial Siglo XXI. México D.F. 2000.

Sitio recomendado: Museo del Prado. “La familia de Carlos IV” de Goya. Madrid