Hermanamientos

2 01 2010

Badajoz-Elvas puede ser la primera Eurociudad del continente. Aspiramos a una candidatura ibérica y sede del mundial de fútbol

En fechas de tripas llenas por los atracones, habrá gente que destina las primeras horas del nuevo año a correr una maratón. Cada año, coincidiendo con San Silvestre, Vallecas y Madrid lo despiden tragando kilómetros. Esta prueba olímpica, en honor a Filípides, que recorrió 42 kilómetros para anunciar la victoria en esa batalla, se reproduce por todos los rincones del mundo como metáfora de lo que será cada nuevo año.


El deporte le sirvió al alcalde de Villanueva de la Serena, Miguel Ángel Gallardo, para proseguir con su particular carrera hacia la unión con Don Benito. En su Gala la declaró “ciudad hermana”. Así como New York extiende el recorrido de su masivo maratón a Jersey City, saltando obstáculos como casas, Gallardo sabe de la potencia urbana que encierra ese reto de futuro. La sociedad suele ir por delante de la política. Organiza rallies que atraviesan términos de Almendralejo o Villafranca de los Barros y, aunque “hasta que no se lavan los cestos no acaba la vendimia”, hablar allí de unión estratégica en ambos municipios es todavía difícil; ahora, un plan turístico comarcal o crear policías locales mancomunados, cambiará la orientación. Barrancos acude cada feria a los toros en Oliva de la Frontera; se reconocieron méritos con la Medalla de Extremadura y, como “hasta el rabo todo es toro”, iniciarán la faena de crear euromunicipios que den sentido a la Agrupación Europea de Cooperación Territorial del proyecto Gran Lago de Alqueva como eurocomarca navegable. En tal suerte están también Valencia de Alcántara y Portoalegre.


Así podrían Cáceres y Plasencia unirse con sus respectivas Malpartida. Una, para sumar el museo Vostell a la candidatura europea; la otra, para dar salida al cuello de botella en que está su urbanismo. Mérida saldaría su distancia con Calamonte. Para los vecinos ésta no existe si van al Foro ó a Carrefour. Empezar por un autobús urbano permanente no descalificaría usos comunes del suelo. Lo hizo la Iglesia con Badajoz. Desde la etapa del querido Manolo Rojas, su Fundación Municipal de Deportes organiza cada año una Media Maratón entre Elvas y ella. Empresas ofertan autobuses gratuitos desde allí; la misma adjudicataria de agua en ambos municipios; Elvas acota eventos en Badajoz y los publicita en radios locales; la FALCAP agrupa comparsas del carnaval pacense y devuelve la visita cada año; lusos residen en Badajoz y viceversa… Falta hermanarse como corredores de fondo cuando comparten los sufrimientos del esfuerzo.


Badajoz-Elvas sería de verdad la primera Eurociudad del continente, sin contar con las “Eurocities” publicitarias. Más cercana y poblada que la planeada por Chaves y Verín en el norte. Rebajaría costes y facilitaría la descentralización administrativa. Aspiramos a una candidatura ibérica y a ser sede de un mundial de fútbol: “De España ni bon vento, ni bon casamento” -decían en Portugal. Pero nunca nadie dijo nada sobre “hermanamientos”, ¿Verdad?



Diario HOY. 2 de enero de 2010

Libro: “Wolf Vostell (1932-1998)”. Autora: Mª del Mar Lozano Bartolozzi. Editorial Nerea, 2000. 119 pags.

Sitios recomendados: Ciudad Deportiva de Don Benito







Como agua para gasolina

10 09 2009

Artículo relacionado: “Como agua para gasolina”. Vivir Extremadura. Año V. Nº 25. Octubre-noviembre 2009.

A la candidata de la derecha portuguesa, Manuela Ferreira Leite, el tiro le salió por la culata. Si hubiera dispuesto más pólvora en su percutor de antiespañolismo, se hubiera reventado ese pecho disfrazado por trajes chaqueta y collarres, que rememoran una foto sepia de Carmen Polo de Franco, cuando su esposo y Oliveira de Salazar recelaban de aquella Unión Ibérica con uniformes e himnos militares. Comenzó la precampaña con tres puntos de ventaja, tras la victoria del PSD en los comicios europeos, y –antes de saber el resultado final de las generales portuguesas- afronta el sprint de la campaña con una distancia negativa de entre tres y seis puntos respecto al actual primer ministro, el socialista José Sócrates.

La doctora Ferreira Leite -Ministra de Finanzas durante el gobierno Durào Barroso en 2003 y partícipe de los compromisos internacionales que certificaban el trazado internacional de la alta velocidad ferroviaria que desde que en 1989 el entonces presidente extremeño, Rodríguez Ibarra, luchara por introducirlos en la agenda de prioridades europeas- manifestó que este proyecto que enlazaría la península con Europa “sólo beneficia a España porque conseguiría más fondos europeos” y que no iba a colaborar en que su país “se convirtiera en una provincia española”. El apoyo de los socialistas portugueses y españoles a la candidatura del que fuera su jefe de gobierno conservador para renovar la Presidencia de la Comisión Europea dejó finalmente sin argumentos a un discurso retrógrado y autárquico que removió bilis nacionalistas pero se topó con los que advirtieron que el progreso de su país peligraba: Según datos del área de fomento portugués, la inversión de 8.700 millones de euros en las variables de la alta velocidad Lisboa-Vigo y Lisboa-Badajoz supondría la generación de 36.000 puestos de trabajo.


Las cumbres hispano-lusas, desde Figueira da Foz (2003) hasta Zamora (2009), no sólo fijaron las comunicaciones entre ambos países. Centros de I+D+i como los de nanotecnología en Braga o para el desarrollo de energías renovables en el campus universitario de Badajoz son producto de esas citas bilaterales. La cooperación se materializa con Eurorregiones como la firmada este mes entre el Alentejo, la Región Centro y Extremadura (Euroace) y que englobará proyectos más locales como el entorno de Alqueva, la eurociudad con Badajoz como epicentro y las sinergias del Tajo internacional, desde relaciones urbanas como Triurbiur hasta el aprovechamiento de recursos turísticos en la raya luso-cacereña.


El agua es el mejor antídoto para la gasolina. Cuando no llega a anular su potencial combustible, al menos la rebaja. Por ello, la misma semana que la candidata conservadora rescataba a Joao IV, duque de Bragança, la vicepresidenta económica de la Junta de Extrenadura, Dolores Aguilar, anunciaba que la empresa israelí Clean Technologies Group, líder en depuración de aguas en zonas desérticas, participará en el Centro de Investigación del Agua que se ubicará en el entorno de ese parque científico-tecnológico, en Badajoz. Ayudará a incrementar los ratios de descontaminación del agua, de recuperación de ecosistemas, de uso de plantas depuradoras y del uso eficiente del agua con fines agrícolas para todo el área transfronteriza, y generará empleo y conocimiento.


Es el agua el flujo que anuda al territorio implicado en la presa de Alqueva. El pasado 22 de septiembre, el gobierno extremeño presentaba un Plan de Ordenación del Territorio de Alqueva que ata el futuro turístico de cinco municipios extremeños a otros siete pueblos portugueses. Todos comparten un proyecto estructurante de las tierras del gran lago que supondrá un nuevo futuro turístico para 250 kms cuadrados basado en las rutas patrimoniales, gastronómicas, la naturaleza y los deportes naúticos.


Es esa cooperación la que genera progreso para zonas que, hasta hace pocos años sufrían la condena de ser periferia. La frontera, donde se sembraron desconfianzas durante siglos, se une hoy a un futuro común; el agua –motivo de conflictos hoy en medio mundo- se convierte en la trenza del desarrollo, vinculante para esos doce municipios. Se extenderá territorialmente hasta el nacimiento de los ríos Gévora y Zapatón, más allá de La Codosera, mediante el futuro proyecto denominado Guadiana Internacional. Completaría así la acción iniciada en Cáceres en las riberas transfronterizas del Tajo pero, además, se extiende para disolver cualquier duda entre ambos Estados sobre proyectos urbanísticos de costa interior, o sobre industrias energéticas que se ubicarán en las tierras que baña el Guadiana. Ambos países comparten las garantías exigidas (calidad de aguas, vertidos, cotas, impactos urbanísticos… que hagan veraz la sostenibilidad) porque son exigencias que vinculan el futuro de zonas colindantes, aliadas, a un sitio y otro de una frontera difuminada ya por la Unión Europea y por su normativa común.


El milagro del agua transforma el sol en desarrollo para Extremadura, Alentejo y el centro de Portugal. Tierras de agua, entre el Tajo y el Guadiana, capaces de disolver cualquier riesgo que generan los odios atávicos en combustión. Agua para regar con una ducha fría a quien tanto abusó de laca en la melena y fuego en la oratoria; a quien puso en riesgo el progreso compartido de una periferia que se rebela a combatir más siglos para glorias de Lisboa o Madrid; a quien siembre dudas sobre proyectos que arraigarán a esa gente anónima en sus municipios… ¡Vayan, vayan a ver la dehesa en regadío en Villanueva del Fresno, con dos centenares de trabajadores y la fruta en los mercados alemanes gracias al agua de Alqueva! Es, en definitiva, agua que apaga el llanto ardiente de la emigración que asola la historia de estas tierras. Agua que también servirá para refinar la gasolina que necesitan las embarcaciones de recreo en Alqueva.







Los Manneken Pis

17 04 2009

Desde hace una década, sólo nos representa el socialista Cercas, que ha destacado como parapeto a la ofensiva neocon que quería ampliar la jornada laboral a 65 horas semanales


Quien no chilla, no mama” casa con la dependencia materna del bebé antes de ser infante. Y no hay mayor subordinación hacia el adulto que llorar para que te hagan caso. Al final, alguien, a ti ajeno, posee el calostro que te amamanta y de su voluntad pendes para saciar tu hambre. Según comienzas a ser mayor, menor es la dependencia para que otros te auxilien. Funcionan entonces claves de persuasión, de influencia o el poder carismático para que te consideren, siempre de que sea de igual a igual, aunque para ello tardes varios años.

Cuando haces tus cositas por ti mismo esa dependencia hacia la madre comienza a diluirse. Es el primer síntoma. La primera señal la marca el niño cuando decide ir al baño a expulsar los restos que le suministraron sus tutores unas horas antes. Por eso Bruselas decidió que su icono fuera el Manneken Pis (“El niño que orina”). Representa una vieja leyenda del infante que salvó a esa ciudad del fuego apagándola con su líquido amarillo y está situado en el cruce principal de caminos de Europa. Más allá de las estrellitas que adornan la bandera azul o la Champions League, el Manneken Pis es el símbolo de la decisión por sí mismo de un federalismo que se tambalea si Europa no comienza a creer en sus posibilidades dentro del mundo y a construir un discurso más social que economicista.

Bruselas es fea, triste, gris y burócrata. Sólo su plaza principal y sus bombones endulzan una estancia constreñida por el horario de los miles de funcionarios que allí residen. Es difícil que nos entiendan a los mediterráneos, y mucho más a los extremeños, si no contamos con niños maduros que ejerzan como embajadores de nuestra realidad, distinta, pero que conforma esa Europa plural.

Desde que España en 1986, con el gobierno de González, es miembro de pleno derecho de la Unión Europea, muchos fueron los anhelos mediáticos para hacernos creer que éramos europeos: desde el turismo, en manos del ministro Fraga, hasta las películas donde Tony Leblanc o Gómez Bur presumían de una normalización imposible porque, entonces, ni siquiera ofrecíamos una democracia. Desde esas primeras elecciones al Parlamento Europeo siempre hubo, al menos, un extremeño sentado como representante de nuestra identidad. Al principio, uno del PSOE y otro del PP (Felipe Camisón). Desde hace una década, sólo representados por el socialista Alejandro Cercas, nativo de Ibahernando, que ha destacado como parapeto a la ofensiva neocon que quería ampliar la jornada laboral a 65 horas semanales o diluir el vínculo de los convenios laborales colectivos. Una maniobra más de aprovechamiento del individualismo y de la avaricia.

Volverá a representarnos. Esta vez entre los diez primeros. Se lo ha ganado. Como notorios serían los méritos de Sánchez Amor, artífice de la conexión hispano-lusa, o de Martín Guillermo, secretario de la ARFE (Asociación de Regiones Fronterizas de Europa) y asesor de Eurorregiones que se expanden desde el Guadiana Central a la Eurociudad Badajoz-Elvas. Son nuestros Manneken Pis extremeños, ejemplos de madurez como territorio europeo que agradece las casas de cultura, los planes Urban o las autovías. El problema es que desde hace más de una década sólo meamos con un chorro. Y los mismos que reclaman llorar para mamar, aún no sabemos por donde correrá su meada en Bruselas.


Diario HOY. 17 de abril de 2009

Libro: “Soldados de Salamina”. Autor: Javier Cercas. Editorial Maxi Tusquets.

Sitio recomendado: Bruselas