Carmen 2016

19 12 2009

La primera edil aparcó diferencias, sacó la política del subterráneo y su vela es la que hoy alumbra


Le debo una a Cáceres, a su alcaldesa y a sus gentes. Dije meses atrás que la pusieran guapa y lo conseguirán. La primera edil en su historia aparcó las diferencias, sacó la política del subterráneo y su vela es hoy la que alumbra. Recuperada en lo anímico, Cáceres camina hacia desarrollos más accesibles modernos y sostenibles gracias a un consenso -¡Qué cara vale esa palabra tras la irresponsabilidad popular en la Conferencia de Presidentes!- pilotado por ella: Plan de Urbanismo que traerá El Corte Inglés, faro del comercio local, estación del AVE, los sucesivos Plan E, Ribera del Marco… Se comerá el pavo con el mérito del deber hecho. Ciudad más castellana que la mía, poco amiga de cambios, esto reconoce también a Elena Nevado, nueva portavoz de la oposición. Querida Carmen: cinco “p” sustituídas por tu “h”, la única letra muda del abecedario, y vital para ser distinta a lo que “eras”.


Del Cáceres “de toda la vida” le pusieron más obstáculos que a Pizarro. Conseguir el Perú fue menos complicado. Ahora lo tiene a tiro con la nueva autovía A-58 hasta Trujillo. Pronto será a Badajoz y con ella Portugal, y demostrar así que los localismos sólo reportan ganancias para y de ellos. Media legislatura quitando hierro a conflictos, como herrera después forjando esos acuerdos, tiene beneficiarios: la gente.


Sigo allí en deuda con el doctor Salinas y con su equipo de cirugía plástica del Hospital Virgen de la Montaña. Sus tardes son para mejorar alumnos y ayudantes. Con Kostas Yannikelis: Trajo a Cáceres el II Congreso Mundial de Biomecánica. Aguarda a las instituciones para que su departamento diseñe muebles o espacios ergonómicos. Lo estoy con cuatro jinetes del deporte: Dómine, Jesús Luis Blanco, Daniel Timón y Carrapiso. Y colaboro para que Cáceres sea Capital Europea de la Cultura 2016.


Compite con otras nueve ciudades españolas. En el canal Youtube sus vídeos son los más vistos: 45.000 visitas, el doble que Santander, diez mil de Córdoba y Málaga. En Facebook, sólo llega a 2.549 fans. Con los tres mil universitarios que el miércoles pasado festejaron la navidad, lo doblarían. Si suman estudiantes de secundaria, los NCC y telecentros de Extremadura, junto a funcionarios o ayuntamientos que en su día lo hicieron con vecinos en OT o Gran Hermano, despegaría. Si contactan con nuestros emigrantes, llegaríamos hasta Australia. Han editado esta semana 38.000 folletos. Su difusión calaría más si alumnos de la Escuela de Teatro, allí ubicada, la acompañaran con animación de calle; si la Cámara de Badajoz se uniera a ese Consorcio; si el CEXECI aportara su nexo iberoamericano, como así lo hará Yuste con Europa; si otras ciudades de la región apoyaran en la Red su candidatura, como Irún con San Sebastián; si las diputaciones implican a municipios menores y mancomunidades. Es un proyecto de toda Extremadura y, sin Film Comission ahora creada, Cáceres es enclave cinéfilo por 1492, Santa Teresa y San Pancracio.

Plasencia, la capital del norte, está en una encrucijada parecida. Otra alcaldesa, Elia María Blanco, maniobra para estabilizar el barco. Pero allí queda menos tiempo para alcanzar la victoria.


Diario HOY. 19 de diciembre de 2009

Libro: “Historia de la Conquista del Perú”. Autor: Sebastián Lorente. Imprenta Arbieu, 1861. Lima. 507 páginas. Digitalizado en www.books.google.es

se va al Perú á ser ricos; por allá, se va á Panamá á ser pobres : escoja el que sea buen Castellano, lo que mas bien le estuviere… Di á tu Señor, que venga en hora buena como quisiere; que de la manera que viniere, le recibiré como amigo y hermano”

Sitios recomendados: Torre de Bujaco. Cáceres 2016

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En coche a Lisboa

21 11 2008

La próxima semana, una delegación del Gobierno de Extremadura llegará a Lisboa para profundizar las relaciones transfronterizas. Lo harán en coche oficial


El 26 y 27 de este mes una delegación del Gobierno de Extremadura llegará a Lisboa para profundizar las relaciones transfronterizas. Lo harán en coche oficial, vehículos de menor coste que otras berlinas institucionales para alcaldes o consejeros en otras CC.AA. Y con la intención de que, más pronto que tarde, puedan repetir los contactos gracias a un vagón del AVE, tal y como hicieron meses atrás todas las instituciones extremeñas que de desplazaron de Madrid a Zaragoza para conmemorar el día de la región en la Expo de Zaragoza. Unos y otros.

Vara, en coche oficial -¿a alguien le interesa la marca del vehículo?- y representando a Extremadura, tiene marcada en su agenda una entrevista bilateral y un almuerzo con el primer ministro José Sócrates. Seguro que en la conversación pondrá sobre la mesa los servicios compartidos que ya se materializan en materia sanitaria, educativa, cultural y económica. Siempre habrá quien brame en la frontera -como catetos- que tienen que esperar una cita médica en su tierra, mientras una parturienta portuguesa da a luz en un hospital del SES. El domingo irán a misa, por el bien de todos los hijos de Dios. Es como cuando el comercio autóctono, nacido de la autarquía franquista, atendía a la clientela lusa en español y se comía las zapateiras y las almejas en El Cristo pidiéndolas en español. El Corte Inglés -ese demonio que nos iba a devorar a mitad de los noventa- los puso en su sitio: obligó a sus dependientes a entender el portugués, les ofreció a los vecinos un autobús gratis y ahora es la gran esperanza verde, blanca y negra para dar sentido a la futura Plataforma Ibérica del Transporte, cercana a la estación internacional de la alta velocidad.

Los viejos orgullos imperialistas difunden la prepotencia de un iberismo limitado a que los portugueses están como locos por ser españoles ¡Como con Felipe II, toma ya! Son los mismos que se escandalizan porque un socialista vaya montado en un coche oficial, aunque también haya gente que abuse de que el pueblo los haya puesto en esa oficialidad. Pero como sucediera hace siglos, si la clase política es la culpable de todos nuestros males, especuladores, prestamistas y comerciantes de nuevo pelo -que presumen de banderas de España y surten a las tiendas chinas de productos al por mayor- se irán de rositas con la que está cayendo, los del coche oficial serán los culpables de los desatinos y -como la crisis siempre castiga más al que menos tiene, que suele ser el de su electorado- lograrán apartar a los más castigados del sistema electoral y engoradrán la abstención. Así ganaron las elecciones en el año 2000 y así están acostumbrados algunos a ganar las elecciones en algunas ciudades extremeñas: Con abstenciones del 40%, aunque la credibilidad del sistema democrático -entre unos y otros- se tambalee.


Espero que tras las reuniones de Lisboa -como tras la constitución de la eurorregión Extremalentejo, al día siguiente en Fehispor- otros coches, camiones y vagones de mercancías rentabilicen la ubicación estratégica de Extremadura. Aunque sean otros coches de alto nivel quienes recojan los beneficios.


Diario HOY. 21 de noviembre de 2008

Libro: “Invierno en Lisboa”. Autor: Antonio Muñoz Molina. Biblioteca Breve. Seix Barral, 1999. Premio Nacional de Narrativa 1988. 221 pags. 21,45 €

Sitio recomendado: Lisboa. Desembocadura del río Tajo en el Atlántico





Las cajas de fotos

7 11 2008

Ahora que los sindicatos recelan fotografiarse porque sus elecciones están a la vuelta, otros las estarán rompiendo ante nuevos retos


En casi todas las casas escondemos una caja rellena con los recuerdos de nuestra infancia o juventud. Pueden ser de cartón, de zapatos; metálica, de galletas… Yo también la tengo. En ella se acumulan fotos con amigos que ya no lo son tanto; con las primeras novias que –al final- sirven para rememorar esa inocencia que perdemos cada día; una entrada, la primera vez que fuimos al cine; ese número de teléfono que ya no recuerdas de quién es… Las cajas de fotos se agotaron con mi generación porque hoy los soportes digitales no necesitan tanto volumen y permiten su recuperación en tiempo récord. Los NCC llevan meses escaneando la intrahistoria de nuestros pueblos, y destruyendo cajas y fotos a cambio de un álbum electrónico o de un sitio en Internet.


Hay fotos incómodas en cualquiera de esas cajas: Un amor que terminó en dolorosa ruptura o ese amigo que, por ambición, te acuchilló. Lo mejor es deshacerse de ellas. Ahora que los sindicatos recelan fotografiarse porque sus elecciones están a la vuelta y las bases piden distancia reivindicativa, otros las estarán rompiendo ante nuevos retos: fotos contra la ubicación de El Corte Inglés en el centro de la ciudad; aquella llevando un ordenador a una mesa con mantel de ganchillo en El Carrascalejo para ridiculizar la sociedad de la información; repartiendo folletos contra la refinería y paralizando la N-630; la foto de las Azores con tres líderes sepultados por la voluntad de sus pueblos; cuando Navarra se vendía y lo que allí se ha roto es la derecha; fotos contra Mérida, de allí contra Badajoz, o preguntándose por qué otro aeropuerto en Cáceres si ya tenemos uno aquí… Eso sí, las nuevas tecnologías –como la piel del camaleón- permiten tirar de photoshop y cambiarles de rostros a las fotos; y donde dije “digo”, decir ahora “dime”.

Los cambios -en sí- no son malos. De hecho, son un signo de progresismo. Conservador es mantener fundamentalismos –como esas referencias de Pilar Urbano a la ley natural para justificar lo que ella dice haber oído de Dña. Sofía- que nos anclan al pasado siglo. Si son así de profundos: ¡Bienvenidos sean!

Claro que, tras la victoria de Obama, cuando los análisis se basan en la cronopolítica (las decisiones son más importantes por el momento en el que se producen y según las que se toman en el resto del mundo, antes que por su contenido) nos podríamos haber ahorrado muchos conflictos, como alguna novia o las malas compañías: ¡Tanta zozobra para, al final, volver a la razón! La coherencia cotiza al alza en estos tiempos para celebrar o redactar un Estatuto, o para escribir el libro de tu vida. Sólo aquellos que persisten con ella pueden decir lo mismo en Barcelona o en Extremadura, en Cáceres o en Badajoz, la misma esencia antes que ahora.

Ibarra ha destapado su caja de fotos y recuerdos en el libro que presentará en Madrid esta semana. Detrás de toda evolución intrínseca al ser humano –más difícil aún su explicación en política- sólo quienes encuentran el hilo que la justifica podrán vender libros sin tener que imputar a terceros una polémica que disfrace nuestras crisis… Aunque todo eso encarezca el marketing, primer paso para que Pilar Urbano -no sé si también otros- nos vendan su moto.


Diario HOY. 7 de noviembre de 2008

Libro: “La Reina, muy de cerca”. Autora: Pilar Urbano. Planeta, 2008. 19 €

Libro: “El material humano”. Autor: Rodrigo Rey Rosa. Editorial Anagrama. 192 páginas. 16 €

Sitio: Badajoz, vista aérea desde el Cerro de Santa Engracia. Foto de Jesús Rueda






María, la portuguesa

30 06 2008

Artículo relacionado: Vivir Extremadura. Año IV. Nº 20. Enero 2009. “María, la portuguesa”

Me he cruzado con María esta mañana en la calle Menacho de Badajoz. No sé su apellido. Era María, la niña que ayudaba a su hermano Januario a limpiar mesas y a servir frangos á brasa en el bar de carretera O Carrascal cuando en los ochenta las familias de Badajoz pasábamos los domingos en Portugal y descubrimos el sabor del refresco Sumol, del aguardiente bagaço y la pesadez de renovar la Carta Verde cada vez que llegabas a la alfandega (aduana).


María ya es una mujer. Seguro que estará casada. Tendrá niños. De aquello hace ya demasiados años. Paseaba por las tiendas del centro con una amiga como una europea más, parándose en los escaparates, sonriendo. Creo que no me reconoció. Sigue cargando hacia delante los hombros, no sé si por el peso de un trabajo demasiado prematuro o por ese complejo que tienen siempre las adolescentes y esconden sus pechos cuando empiezan a despuntar. Cuando las envidias hosteleras divulgaron la leyenda urbana de que los pollos portugueses los engordaban con hormonas, yo me acordaba de aquella pubertad triste de domingo en el cuerpo de María y reconozco que casi la doy por cierta.

Ella nos limpiaba la mesa, se sentaba a comer a las seis de la tarde y aquella clase media que crecía como sus pechos en la España de Felipe González comenzaba masivamente a consumir fuera los domingos, aprovechando la mayor fortaleza de la peseta.


“¡Troco escudos! ¡Escudos! ¡Pesetas!” gritaban los gitanos de Badajoz en los soportales de Galerías Preciados o en Puerta Palmas. Eran los únicos que balbuceaban algo de portugués porque aquí, en mi ciudad de frontera, nos sentíamos con el derecho innato de hablar español en Elvas y de que los portugueses que alimentaban el comercio pacense también lo hicieran, pese a ser ellos nuestros clientes. Sería la rémora de la política matrimonial de los Austrias (aquí trajeron los reyes portugueses a su hija para desposarse con Felipe II, y aquí guardan su memoria las monjas en el Real Convento de Santa Ana), pero hasta que no se implantó El Corte Inglés, y se ampliaron y renovaron los comercios y las aceras del centro, nadie se planteó falar portugués. Por eso, y porque las niñas camareras se convirtieron en mujeres propietarias, y sus hijas se han matriculado en la Universidad de Extremadura y organizan despedidas de soltera por los pubs de la ciudad, como antes sólo disfrutaran los chicos del vecino Alentejo.

Badajoz es el epicentro de un hinterland transfronterizo con enorme portencial. Muy pocos lo vieron entonces, cuando los pollos eran nuestro menú festivo y comerse una “zapateira” y una almejas en El Cristo, lujo de una vez al año.

En 1993, la entonces concejala Purificación Salas encargó al sociólogo Artemio Baigorri un estudio sobre el futuro de la ciudad. Aquel trabajo, ampliado después en el libro “Badajoz. Mesópolis transfronteriza”, desgrananaba las posibilidades estratégicas de un enclave -bisectriz entre Lisboa, Madrid y Sevilla- que abandonaba su maldito destino como plaza militar de contención para enfocar sus futuras infraestructuras (Estación Internacional del AVE, Plataforma Logística de Transporte, Secretaría Europea de Proyectos Transfronterizos, Centro Ibérico de I+D+i en energías renovables) según aquel diagnóstico: “Servicios basados en la información, una universidad orientada hacia esa mesópolis extremeño-alentejana, formación del comercio hacia el mestizaje cultural e idiomático, administraciones transnacionales que gestionen esta proyección, nuevos usos empresariales a los edificios públicos que hasta la entrada del Tratado de Maastricht albergaron aduanas y alfandegas, líneas telefónicas con tarifas locales entre los municipios a un lado y otro de la frontera, una reserva natural transfronteriza sobre la desembocadura del río Caia en el Guadiana…”


Algunos se carcajearon de esa definición de Badajoz como “centro de un triángulo”. Fueron los mismos que añoraban un comercio autárquico y no querían El Corte Inglés en el centro de la ciudad, ni que ampliaran las aceras de la calle Menacho porque eliminaban aparcamientos, esas aceras por donde me he topado con María en el esplendor de su madurez. Pero los hechos son tozudos. En el furor del converso, algunos de sus entonces detractores hablan hoy felizmente de capital de una Eurorregión y han coincidido con Baigorri en que Badajoz “debe crecer en dirección a la frontera” llevando hasta allí instalaciones comerciales y recreativas.

Pero los recelos tardan en vencerse. Elvas no está acompañando en ese encuentro con la misma velocidad que Badajoz. Supongo que tendrán que morirse los que aún recuerdan la altivez con que les miraba el nuevo español que emergió con la democracia. Para bien o para mal, ellos se habían levantado contra su dictador pero necesitaban de España para entrar en Europa. Supongo que mi generación, la de María, será quien complete este proceso de futuro: la materización de una Europa sin fronteras físicas ni mentales; y cuando volvamos a vernos -ya jubilados y paseando con nuestros nietos- visitemos los baluartes de Elvas, la Alcazaba de Badajoz y los castillos de frontera como conjunto del Patrimonio de la Humanidad para la Unesco… y vestigio de lo que fueron demasiados siglos de espaldas y desconfiados. Entonces, prometo saludarla.






Nos queda Portugal

27 06 2008

La Junta incrementará contenidos lusos en Canal Extremadura, en su web corporativa o abriendo una sede oficial en Lisboa, la segunda tras Bruselas


A problemas globales, soluciones locales. Ya lo venía advirtiendo el Presidente de la Junta: “En etapas de dificultades, podemos encontrar oportunidades”. Y así lo ha ratificado en su primer discurso del Debate sobre la Orientación Política de Extremadura, su primera cita como responsable del ejecutivo que será contestada esta mañana, por primera y única vez, por el portavoz accidental del Grupo Popular, Díez Solís.

Que antes de concluir la primera década del euro nos enfrentamos al final de una década de expansión, lo reconoció Vara desde los primeros minutos. Una crisis global por el precio del petróleo, agravada por el brutal alza de las materias primas y los alimentos, y que en España cristaliza aún más por el espejo roto que supuso aquel falso sueño dorado del ladrillo. A partir de 1974, cada diez años el sistema ha repetido progresivas subidas de los precios que, antes de reinvertir los beneficios en apuestas estructurales por la Investigación y el Desarrollo, ha disparado el consumo de bienes, avalado esta vez por créditos rápidos y baratos que hoy se convierten en una losa para demasiadas familias.

Pero, sin caer en pesimismos que paralizan, estos valles económicos los afrontamos desde una situación infinitamente mejor que hace 20 años: mayores infraestructuras; diálogo social consolidado con patronal y sindicatos; mejora de incentivos agroindustriales; planes específicos para ayudar a las Pymes, a la FP y al desarrollo e innovación empresarial; ayudas a las familias desde diversas administraciones (800 euros porque en casi todas las familias trabajan, o han trabajado, los dos cónyuges; a la natalidad; al alquiler; subida de pensiones y salario mínimo…). Y en el caso específico de Extremadura con un horizonte transfronterizo del que carecen en otras latitudes.


Del discurso de Vara ayer me quedo con el nuevo impulso a las relaciones con Portugal: proyectos para el desarrollo turístico en Alqueva o en el Tajo Internacional, que se unirán a la Plataforma Logística y al enclave AVE de frontera, a través de Agrupaciones Europeas de Cooperación Territorial; Consorcios entre Extremadura, Alentejo y Región Centro para compartir costes en servicios, desde la fibra óptica a Centros de I+D+I o controles medioambientales. Y un Instituto de Energías Renovables que, tal y como está sucediendo con la conversión del “presunto” en porcino ibérico por manos extremeñas en la dehesa alentejana, puede irradiar soluciones a las miles de hectáreas rústicas en esa zona común. Todo ello desde el concepto “cooperación”, muy lejos de esos ímpetus iberistas, precipitados, que en esta parte de los 428 kms. de frontera suena a imperio franco-salazarista.

Como planificara El Corte Inglés sólo llegar a Extremadura, con sus empleados aprendiendo el idioma más cercano u ofertando un autobús gratuito que acercara al cliente portugués, la Junta comenzará por incrementar de contenidos lusos la televisión y radio regional, su web corporativa o abriendo una sede oficial en Lisboa, la segunda tras Bruselas. Temo que esta mañana, en la segunda sesión, alguien le busque impedimentos como ya hicieran contra la llegada de ese epicentro comercial al centro de Badajoz. Aunque luego suspiren por Cristiano Ronaldo vestido del Real Madrid o pasemos allí los días de feria.


Diario HOY. 27 de junio de 2008

Libro: “Iberismo. Las relaciones entre España y Portugal. Historia y tiempo actual, y otros estudios sobre Extremadura”. Autores: Felipe Lorenzana de la Puente (coord.) y Francisco J. Mateos Ascacíbar (coord.) VIII Jornadas de Historia en Llerena. Sociedad Extremeña de Historia. Llerena, 2007.

Sitio recomendado: Presa del Gran Lago de Alqueva. Agrupa términos municipales de Portugal y España.