El fuera de juego

20 11 2009

Extremadura marcaría un hito en la historia aplicando la tecnología digital al deporte escolar para restituir la justicia a esta norma

Será una leyenda. Si el fútbol femenino, junto al baloncesto en silla de ruedas, son los deportes de equipo más laureados en la región, nada tiene que ver el sexo. Aunque la televisión enfoque antes una rubia desnuda en la grada que calzada con botas de tacos, el fuera de juego es una raya imaginaria que –como el avant en rugby- sólo aprecian los jueces. A los atacantes que especulan arriba, un paso delante de la defensa les achica espacios y los retrata tiesos e inhábiles.

La retina aún guarda obras de arte en el fútbol: México “entronizó” a “O Rey Pelé” y años más tarde, a su vera, a Diego Armando Maradona, el Curro Romero, con iglesia propia y feligreses. Los futbolistas son hoy religión: gladiadores colgados de paredes, sus camisetas en los roperos, iconos en un nuevo santoral laico del borrego de oro… Toda una herejía para muchos. Como indianos, llegan desde más allá del mar para vender cortésmente su alma y su cara al marketing, y asistir a fiestas de alto copete. Nada globaliza como el fútbol y provoca el efecto llamada en la inmigración.



También es rosario de espinas: partidos amañados por apuestas, violencia… Hasta en los pabellones hay espinillas rotas con el fútbol sala, aunque la cruz se la llevan las pistas de cemento en barrios y riberas. La FIFA ha regulado antes las superficies de juego o el alcohol en los estadios, que la aplicación del vídeo al fuera de juego. Con el césped sintético reducen personal, lo usa la base, tapan viejos drenajes, disparan el agua caliente en los vestuarios y, cuando se esconde el sol, los iluminan como puentes en una ciudad: ¿Pero cómo garantizamos tirar un fuera de juego?

Si alguien lo apadrina, Extremadura puede marcar un hito en la historia del deporte. Abriríamos una sima aplicando la tecnología digital al deporte escolar, de su competencia. Occidente la tiene desarrollada como para restituir el fuera de juego como una regla de igualdad, libertad y justicia en el juego. Ahí está la Escuela Regional de Fútbol, prevista a pocos metros de la estación internacional del tren de alta velocidad en Badajoz-Elvas y de la autovía Madrid-Lisboa, una facultad del Deporte y otra de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Extremadura y –como efecto dominó- centros de tecnificación y ciudades deportivas para el resto de disciplinas. No sólo cooperaríamos en medicina deportiva o formación con Europa, África y Latinoamérica, sino que diversificaríamos fuentes para unificar la interpretación de normas entre futbolistas y árbitros. Este sábado un rubiales irlandés, al final amigo, que parecía trabajar en un call-center, se tragó dos penalties. Sólo pitó el último. No era el calvo Pier Luigi Colina.

Así, perfeccionaremos lo que se aprende de padres a hijos, terminarán las “manos de Dios”, echar a la calle al infractor no será una lotería y sabríamos las verdades del barquero. Quien no lo acate podrá sintonizar, con amor, La Noria o DEC los sábados en su televisión, tirarse al monte o colapsar las urgencias del hospital. El fútbol es el deporte Rey, el único que mueve masas y está, por vez primera, en nuestras manos devolverle su regia dignidad.

Diario HOY. 20 de noviembre de 2009

Libro: “Antología Poética”. Autor: Pedro Salinas. Editorial Alianza. 191 páginas. 6,5 €

Libros: “El fútbol ibérico en su intimidad” y “O futebol no seu íntimo II”. Autor: Paulo Canhao. GIT de la Junta de Extremadura (i). Mérida, 2002. Indugrafic Artes Gráficas (ii), Badajoz, 2005.

Sitio recomendado: Clubes de Badajoz del deporte base con los campos de fútbol donde juegan sus encuentros. C.P. Flecha Negra en los federativos de La Granadilla




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