Antes de la final

29 05 2009

Los partidos no son ajenos a la indolencia colectiva: el PP afronta la campaña como prórroga a las últimas elecciones o alinea veteranos en retirada


Medio en broma, medio en serio, comenté durante mi último viaje a Bruselas a uno de los técnicos de la Oficina que Extremadura tiene allí abierta que “habría que proponer a la Academia de Yuste para el premio Carlos V a la UEFA por la Champions League”. Despertó risas por la frivolidad. Lo entendía por las personalidades que lo atesoran y las que aún son firmes candidatas. Pero, vista la semana, reitero que ningún evento continental ocupa más páginas en la prensa europea, ni ha uniformado tanto las costumbres desde Berlín hasta Lisboa que el fútbol del martes y el miércoles. Tanto, que hasta el PSOE ha elegido como lema de campaña al 7-J que “Este partido se juega en Europa”, coincidiendo con la semana que dirime qué club coronará la temporada

Bebe de esa sociedad que ha generado el “homo videns”, en palabras de Sartori, un hombre televisivo: España e Inglaterra se paralizan el miércoles por un partido de fútbol; los patriotismos se diuyen porque el icono de los atléticos se pasa al Liverpool; en ese club juegan más españoles que en quienes ribetean su camiseta con la rojigualda; hasta adormece las pasiones porque -como sucediera con Figo, con Etóo, Seedorf o Henry- el mercado demuestra que no hay más patria ni bandera que el dinero y sólo los pobres inmigrantes, atraídos por los africanos que triunfan y se enriquecen en nuestro fútbol, discuten a cuchilladas sólo llegar a puerto o por las calles de Mérida.

Poco nos resolverá la vida si Iniesta marca, o lo hace Rooney -escribo esta columna una hora antes de que comience la Final de la Champions- pero nadie me moverá del sofá las próximas tres horas. Ahora bien, reconocido el pecado, no acabo de entender por qué no sabemos dimensionar los que nos jugamos con las elecciones del próximo 7 de junio. Sólo en agricultura, Extremadura ha recibido en 23 años de europeísmo 9.000 millones de euros (casi 1,3 billones de pesetas para un millón de habitantes). Podíamos sumar acerados, bibliotecas, carreteras, fondos sociales para contratar desempleados en los ayuntamientos, rampas para que circulen dependientes o carritos de bebés, colegios o centros de salud… Un 75% de todo ello ha salido de la solidaridad europea y eso sí tiene trascendencia en nuestra vida cotidiana. Allí decidirán sobre las tarifas eléctricas, el tabaco, el vino, la depuración de aguas o la recogida selectiva de basuras y lo más triste ante la indolencia colectiva es que habrá Parlamento Europeo, con o sin nuestro voto.

Los partidos políticos no son ajenos. El PP afronta esta campaña como una prórroga a las últimas elecciones para gobernar España, conforma sus alineaciones con veteranos que están más para el fútbol playa que para una máxima competición y hay quien sale al campo a empatar o a la espera de que falle el contrario.


Antes que comience la final, envidio a quienes viajaron a Roma para empujar con su aliento al equipo. Han empleado dinero, tiempo e ilusión. El 7-J, domingo -día de tradición futbolística en España- muchos voluntariamente serán sólo espectadores de la contienda real que se dirime en una Europa en crisis. Como buenos futboleros, siempre les quedará a la mañana siguiente echarle las culpas al árbitro, a las lesiones (o a las comuniones) y a Zapatero, tras más de una década abusando del juego por la banda derecha.

Diario HOY. 29 de mayo de 2009

Libro: “Homo Videns: La sociedad teledirigida”. Autor: Giovanni Sartori. Taurus, 1998. 244 pags.

Sitio recomendado: Roma. Coliseo Romano


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Estoy en crisis pero aún creo

15 06 2008

El eje Washington-Londres-Madrid nos llevó a Irak. Decían que bajaría el petróleo. Hoy el eje Roma-Berlín-París quiere que trabajemos 65 horas a la semana para pagar la fiesta


Un informe del Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica ha revelado que las dos bajadas de impuestos acometidas por la administración Bush, en 2001 y en 2003, beneficiaron, sobre todo, a los ciudadanos que ganan más de un millón de dólares al año, reduciendo sus obligaciones en casi un 20% anual. El candidato republicano que lo intentará suplir, el senador McCain, ha prometido en campaña rebajas por valor de otros 2.000 millones de dólares para las grandes empresas. Sólo a la petrolera Exxon le quiere bajar los impuestos en 1.200 millones. El petróleo ha doblado su precio en ese país. En España, Portugal y Francia la subida de los carburantes –hay quien pronostica que no parará hasta llegar a los dos euros el litro- ha provocado los primeros cierres patronales –no una huelga- de los autónomos, esos pequeños empresarios que no saben cómo amortizar los camiones comprados durante aquellos años. Quieren toda Europa para sus mercancías pero son incapaces de denunciar y paralizar a los piratas que trabajan por debajo del coste de los portes: ¿Quién tira la primera piedra? Se han quedado con la escoba tras el encantamiento que el precio del dinero (Euribor al 1,9% en el mismo 2003 y hoy un 5,5%) les lanzó a dejar de ser asalariados y hacerse jefes. Como algunos capataces de obras que compraron suelo y hoy ni con nuevos planes urbanísticos mantienen su valor de compra. Transportistas, pescadores, taxistas –¿Y por qué no líneas de autobuses, representantes de comercio, ambulancias…?- dicen que el Gobierno -¿Cuál de ellos en Europa?- imponga tarifas mínimas: ¿Y la libertad de mercado y de fronteras?. Si no, aquí no se mueve ni dios. En 2003, el año de las rebajas, el Eje Washington-Londres-Madrid nos metió en una guerra en Irak. Ana de Palacio dijo que bajaría el precio del petróleo. Sería la más inmediata consecuencia. Mentira. Tras la Primera Guerra Mundial se fundó la Organización Internacional del Trabajo. Limitó la jornada laboral a 48 horas semanales. Hoy el eje Roma-Berlín-París apoya ampliar la jornada de trabajo hasta las 65 para pagar la fiesta. ¿Sigue siendo Rajoy el amigo de Merkel y Sarkozy? Es imposible defender rebajas de impuestos y encomendarse al dinero de todos para que palie estas consecuencias. Es como Esperanza Aguirre, que pide más para Madrid pero rebajó todos los impuestos cedidos y recurrió con los que Extremadura pretendía gravar la caza, la producción de energía o los solares inactivos. ¿Y nosotros somos los subsidiados? Los conflictos que genera su modelo no nos dejan ni vender la fruta de las cooperativas, que pagan sus impuestos aquí porque se crearon con nuestro autogobierno. Y la banca ha cerrado el primer trimestre de 2008 con un 10% más de beneficios que el pasado año: ¡Menos mal! Caso de pérdidas también lo repercutirían en Juan Español. Estamos todos pillados. No acepto lo de siempre: la izquierda para las crisis, la derecha para la bonanza. Como cuando la reconversión industrial de los 80. Me he hecho un altar. En un lado, velas a David Villa; en el otro, a Barack Obama, que tiene carita de San Martín de Porres. Necesito rezar. Pero hacerlo en silencio. Desde luego, los que menos derecho tienen a hablar, que se callen. Y arrimen el hombro. Aún creo en otro mundo.

Diario HOY. 15 de junio de 2008

Libro: “San Martín de Porres. Biografía del siglo XVII”. Autor: Bernardo de Medina. Editorial Jus, 1964. Digitalizado el 29 de enero de 2008 en google books. 247 pags.

Sitio recomendado: Capitolio, sede del Congreso de los EE.UU. Whasington.