El humo del Eje 16

23 07 2011

Cualquier alianza refuerza las rutas de desarrollo que benefician a Extremadura, a través de Badajoz, y a la capital de España

Monago, inmerso en el marketing político, se vistió de corto y se puso a lanzar canastas para presentar al director de deportes, que apareció en la foto antes que en el DOE. El marketing pretende que la gente olvide que -a la misma hora- dos fuegos se avivaban en La Vera y Oliva de Mérida. Y cuatro más quemaban la vida de doscientas familias en Montprint, Resti, Carcesa y Urende. Escuchar, mientras el flash dispara, que el responsable en la lucha contra incendios -por si cupiera alguna responsabilidad- era aún el cargo nombrado por Vara, huele a humo.

Como me huele a humo la resolución aprobada este jueves por unanimidad entre los grupos parlamentarios (2+1, a los efectos) para que el Eje 16, ruta transeuropea de mercancías, continúe siendo prioritario. Soy el primero -y lo publiqué- que me posicioné a favor del futuro que generará la alta velocidad y la plataforma logística del suroeste para Extremadura y el Alentejo. Pero temo que esta postura mediática contempla una cortina para el nuevo gobierno de Extremadura -por su compromiso con IU, o por su desprecio a la CREEX y a los sindicatos tras reunirse con las OPAS agrarias- y genere una salida de cara a la opinión pública que desvíe el tema hacia una urgencia fácil, para ocultar otras. El Eje 16 -que conecta Sines y París, a través de Badajoz, Madrid y Zaragoza- se reclamó prioritario con los gobiernos autonómicos de Extremadura, Castilla-La Mancha, Madrid y Aragón en un protocolo firmado en 2010 en la Cámara de Comercio de la capital de España, acompañados además por Andalucía -por su vinculación con el puerto de Algeciras- y de los embajadores de Francia y Portugal. Sacarlos de esta escenografía para limitarlo a cuatro CC.AA del PP empieza a oler a chamusquina.

Cualquier alianza refuerza las rutas de desarrollo que beneficien a Extremadura, a través de Badajoz, y a la capital de España. Pero, tras la exageración de las formas, no olvidemos el fondo: toda esta alarma no surge por Euskadi que legítimamente -como la Galicia de Nuñez Feijoo, Asturias con Cascos o Cantabria con el PP en el gobierno- luchan por sus intereses. Tampoco por los nacionalistas, que van a lo suyo, hasta que enseñemos los dientes. La alarma surge porque desde la derecha lusa -socia del PP en el Grupo Popular Europeo en Bruselas- comienza a mirar más a Oporto y al corredor norte, que a Elvas y Badajoz. Y antes que el humo sea señal para una rebelión azul contra territorios donde sitúan al Faisán, procuremos sumar a andaluces, lusos agraviados, franceses y ambas salidas -por Cataluña o Irún- a esta alianza. Así, nadie olerá banderas azules quemando pasto. Ni se achacará al número 16, el mismo dorsal que lleva el barcelonista Sergio Busquets, el hacer teatro buscando la expulsión del contrario. Faltan hijos de San Luis Figo, aquel extremo capaz de encandilar, que paseó con el socialista Sócrates antes de unas elecciones, donde se dirimía el futuro de su país, de Extremadura y de la misma Europa. Lo que ahora quieren ocultar con tanto humo.

Diario HOY, 23 de julio 2011

Libro: “Manual de marketing político”. Autor: Luis Costa Bonino. Editorial Fin de Siglo. México, 1999.

Sitio recomendado: Oporto. Portugal

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El Sur también existe

16 10 2009

Los niños son la clave. Uno da la vida por todo y por todos a cambio de que los niños sean más felices en el futuro


Cada día que descubro una nueva letra de Serrat, o las rememoro, no por desconocidas dejan de producirme placer. Con cada escucha, me acuerdo de los cientos de extremeños que tuvieron que coger sus bártulos en cuatro días y poner rumbo a cualquier parte para poder sobrevivir. Fue el sino de hombres y mujeres de Extremadura, Aragón, Murcia o Andalucía. Los que no se fueron como obreros de la construcción, lo hicieron como policías o guardias civiles, una salida laboral casi obligada para una tierra con tan pocas alternativas como le dejó la posguerra a esta región de secano y de baldíos. La mayoría de ellos cuando se tuvo que industrializar España; desde el campo también se colaboró y aquel excedente de mano de obra agraria se empleó en fábricas de automóviles, talleres, comercios… En Cataluña y en Euskadi. También en Alemania. Hasta un hijo de ellos les salió cantante, y de éxito mundial, el bueno de Juan Manuel.

Hoy, las historias se cuentan con la frialdad de un documental como el último premio ‘López Prudencio’ de periodismo sobre los 50 años del Plan Badajoz o -un poco más cálidas- si uno se deja llevar por la poesía del nen del Poble Sec. Los desgarros no se pueden cantar, ni novelar. Los escritores deberían abstenerse de fabular sobre el sufrimiento o la intrahistoria de quienes tragaron con ese calvario interior: niños que se crían sin el contacto diario de su padre o, lo que es irremediable, los niños que nunca volvieron a verlos por la ira dirigida de unos desalmados o porque un hombre sólo y joven, trabajando en una ciudad, termina por complicarse la vida.

Ésa es la clave de Serrat. Era el ‘Nen del Poble Sec’, el niño que vio transformarse su barrio industrial en una nueva zona de servicios y urbanismo. El ‘Nen’ clamó la poesía de Machado, otro exilado por abrazar el uso de la razón y de la fé sin más bagaje que su maleta y sus libros. Eso llevo y eso traigo hasta que me llegue la muerte.

Ésa es la clave, los niños. Uno da la vida por todo y por todos a cambio de que los niños sean más felices en el futuro. Sólo los niños. Estamos en esta vida por ellos, por hacer más felices a los hijos e hijas (a ver cuando se iguala esto en el lenguaje y en las sucesiones). Los hijos propios y los ajenos. Todo porque sean más felices, más seguros, lo demás es puro espectáculo. Lo hace el militar en Kosovo o en Irak, el médico de una ONG, o el político cuando arriesga su vida en una declaración. Sólo por ellos, por los hijos. Sólo quien no los tiene, jamás podrá sentir el dolor que te rompe el alma cuando te dicen que dejarás de verlos.

Aquí tienen ustedes mi cabeza en el cadalso, arriba está mi fotografía. Dicen que no hay intelectuales comprometidos. Bórrenme del primer concepto, pero milito convencido en lo segundo, gracias a la educación. En el fondo, creo que es porque los salesianos fundaron el sindicalismo cristiano. Existe una fórmula que concilia los intereses, que se basa en la cooperación, en el pacto, en la economía de recursos porque lo único que se busca es el interés general… la paz. Lo hicieron nuestros padres en la Transición. Lo hizo el Rey y una generación. Hagan lo que crean con ella. Yo me bajo en la próxima. Es la mejor herencia que puedo dejarle a mi hijo, y a toda su generación: ¡Siempre Joven! -dijo Domingo Savio.



Diario HOY. 16 de octubre de 2009

Libro: “Antología poética”. Autor: Antonio Machado. Prólogo de Julián Marías. Biblioteca Básica Salvat, 1970. 190 pags.

Libro: “La música del hambre”. Autor: J.M.G. Le Clézio. Editorial Tusquets, 2009. 214 páginas. Precio 17 €.

Sitio recomendado: Extremadura