Revolución silenciosa

21 05 2011

Quien interprete la convocatoria Democracia Real como un riesgo para el sistema, está provocando el rechazo del mismo

Con cada avance tecnológico, los sistemas políticos mutaron. El comercio aupó a la burguesía, que superó a la nobleza. La revolución industrial trajo una clase obrera que desencadenó una revolución y conquistó su representación en los parlamentos. España siempre fue a contrapié: o nos pasamos de velocidad en las desventuras republicanas, o de violencia en contrarreformas. Cuarenta años sin elecciones ni libertad de opinión vomitó en una euforia a finales de los 70 que empapeló las paredes de partidos -extinguidos casi todos-, y de revistas eróticas los kioscos. En 1995 vivimos los debates televisados -sólo hay debates televisados cuando gobierna la izquierda-, como una final, con ida y vuelta, treinta años después del Kennedy vs. Nixon.

 

Siempre llegábamos tarde, excepción hecha de a la sangre. Si la guerra del 36 fue probeta del desastre que vivió Europa con la Segunda Gran Guerra, el 11-M se convirtió en otro preludio para la lucha contra el terrorismo globalizado. Los SMS y la televisión nos enseñaron que lo local es global, y al revés. Si aquella generación de los 70 luchó por votar cada cuatro años, la de las nuevas tecnologías tejió una red a partir del terminal individual que te permite opinar, emitir un mensaje, dar protagonismo al elector y al ciudadano. En definitiva, participar de lo que antes era un partido de tenis.

Ningún escalón se subió sin haber superado el anterior. Por eso, ante la acampada de miles de jóvenes en la Puerta del Sol -y en otros puntos, como Extremadura-, quien interprete esta convocatoria como un riesgo para el sistema, está provocando el rechazo del mismo, lo sitúa en el más claro conservadurismo y denota que no hemos entendido nada de este mundo nuevo. Mientras el norte de África intenta subir los escalones que ya subió la vieja Europa, los jóvenes europeos -hasta ayer criticados por pasivos y conformistas por los mismos tertulianos que hoy se asustan ante tal poder de espontánea rebelión- comienzan a reclamar que la democracia tiene que alcanzar otro piso para que no se derrumbe. El movimiento ‘Democracia Real’, nacido el 15-M, no es un canto a la abstención. La mayoría de sus portavoces -incluido el actor extremeño Alberto Amarilla– han mostrado su voluntad de ir mañana a las urnas, reniegan de que se vincule esta protesta a unas siglas concretas y reclaman el protagonismo de una sociedad que es la base de la política, antes de que se inmole en una torre de marfil. Lo reclaman y piden reformas: igualar a los políticos a la condición de ciudadano, reformar el Senado, ajustar el gasto, anteponiendo valores a cotizaciones en bolsa… Eso es querer la democracia, participar de ella, opinar y examinarla. Y no es malo. Es regenerarla. Subir más escalones, sin que los superados fueran baldíos. Sin que el aire fresco suponga dar un portazo a las conquistas con que la vieja Europa presume ante el resto del mundo. Esta vez España ha sido pionera. A partir de mañana, muchas cosas deben cambiar. Empezando por uno mismo, y en silencio. Te das cuenta de la revolución tecnológica cuando ya la tienes encima.

 

 

Diario HOY, 21 de mayo de 2011

Libro: “Indignaos”. Autor: Stephane Hessel. Prólogo de José Luis Sampedro. Editorial Destino. Madrid, 2010. 64 páginas.

 

 

Sitio: Puerta del Sol. Madrid. España

 

 

 

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Divino Tesoro

9 04 2011

Monago ha acusado al presidente Vara de coaccionar a una subordinada sin pruebas. Así, pierde toda credibilidad

La credibilidad tarda años en acumularse y se pierde en cinco minutos. No es un concepto estático. Un político puede cambiar de opinión porque las circunstancias lo exijan. Máxime en un tiempo como este, capaz de borrar en tres días a cuatro regímenes políticos en el norte de África. La gente tampoco es monolítica. Entiende que, como cualquier mortal, puedas equivocarte, siempre que lo reconozcas. Un acto de contrición y voluntad de enmienda antes del perdón.

En esta sociedad televisada hay políticos que se dejan contaminar. Buscan atajos. Belén Esteban ha normalizado el principio ‘que hablen de mí, aunque sea mal’ y proliferan asesores que anteponen el grado de conocimiento al de simpatía, sin deparar que en este maratón los atajos son ilegales y llevan al abismo. En Cataluña no entienden por qué Rajoy reclama ahora que le abonen a la Generalitat más de 1.400 millones de euros en concepto de ‘competitividad’, previsto para 2013, cuando su partido -y él mismo- votaron en contra. Ni que defienda la Ley del Aborto ‘de Felipe González’ cuando la rechazaron. La gente sabe más de lo que algunos asesores creen y jamás le confiarían un secreto o el futuro de sus hijos a la Esteban, un juguete en manos del espectáculo televisivo. A más años de democracia, más pluralismo y formación de los españoles, que le quitaron la confianza a Aznar por mentir en el 11-M, no porque temieran más víctimas del terror.

Esta semana hubo un punto de inflexión en la política extremeña. El aspirante a presidir la región acusó al presidente de la Junta, Fernández Vara, de coaccionar por teléfono a una funcionaria del SES, subordinada por tanto, para que no formara parte de una lista municipal del PP. No presentó prueba alguna. Primero, dijo en Plasencia; luego, en Trujillo. Van por Campanario y pueden terminar en Valencia, donde estudió Vara, y donde todo vale, hasta incumplir los estatutos del PP para ser candidato. Se ratificó por orgullo. Para tapar el resbalón, expandieron una película con espías, atentados y víctimas cuando el único secuestro real es el de un semanario en Mérida, tras denuncia del PP. Critican a la Junta por iniciar la defensa del honor del presidente. No saben que una semana antes, Vara se negó a emprender acciones judiciales por usar el escudo y ese cargo, que lo avala la soberanía popular, en un folleto propagandístico del PP. Monago firmaba como presidente de la Junta sin que los ciudadanos así lo hubieran decidido. Esa efímera gloria ha descubierto que alrededor del abogado Monago no le reconocen los límites constitucionales de la libertad de expresión que sí desean aplicar a los periodistas a golpe de denuncia. Ni límite al honor, ni a la protección de la infancia y la juventud, que es la esencia de todos sus males. Hasta para elaborar listas. Están más cómodos saliendo al campo como ‘escopeteros’, disparando a sus propios secretarios, batidores y recovas. Pero, sobre todo, le ha provocado echar por la borda lo que necesita cualquier político para que sus propuestas, sus promesas, las tomen en consideración sus vecinos en una campaña electoral: la credibilidad, divino tesoro.

Diario HOY, 9 de abril de 2011

Libro: “Libertad de expresión: una discusión sobre sus principios, límites e implicaciones”. Autores: C. Guerra, M. Guanipa, Yuri Cisneros y A. Cañizález. Libros El Nacional. Univ. Católica Andrés Bello. Caracas, 2007. 148 pags.

Sitio recomendado: Campanario. Extremadura





Mr. Guille, “el de la luz”

19 03 2011

A Vara le han creado una ficción animada en Internet, un antihéroe con corbata, que trabaja para otros, como tantos padres extremeños

No se trata de ganadores ni de perdedores. La sentencia nos abre vías de diálogo», dijo el presidente Fernández Vara tras las resoluciones del Tribunal Constitucional que anulan sendos artículos en los proyectos de estatutos de autonomía de Andalucía (PSOE) y Castilla León (PP). Vara, antes de pavonearse en los medios, como un goleador ante la grada, se apuntó a la normalidad: «El agua cohesiona a este país y tenemos que dialogar entre comunidades autónomas y entre los partidos». El agua -como en aquel spot automovilístico de Bruce Lee- arrasa ciudades cuando un seísmo la convierte en tsunami y reduce el riesgo de contaminación radiactiva cuando enfría los reactores de una central nuclear. Es el mismo elemento. Capaz de alterar hace unos años la irracionalidad normativa en regiones tan dispares, sin que unos, otros, o su oposición política, repararan en ello; pero también riega de necesaria calma territorial cuando el poder de la fuerza se basa en la luz, en la coherencia de la razón. Agua, que nunca es la misma en el mismo sitio, no conoce fronteras. Fluye, se evapora, se congela, cae o corre por ríos que llevan agua de todos; o de nadie, cuando desastres -como el que vive el pueblo japonés- refrescan lo insignificante que somos y apelamos a la Biblia para que cese el Apocalipsis en un océano llamado Pacífico. Hasta el comisario europeo de la Energía, el alemán Öttinger, lo hizo para justificar el cierre de las plantas atómicas más antiguas de Alemania, y frenar así el riesgo -no el radiactivo, sino el electoral- para su coalición (CDU) porque la corriente verde les ahoga.


A la Junta y al PSOE de Extremadura, en plena vorágine estatutaria, hace cinco años, se le encendieron luces de alarma y recurrió. Extremadura se alineó con la Constitución para impedir que el Estado pierda el agua; con el mix energético que reduzca riesgos y dependencia externa, antes de saber de Fukushima o Libia, y con el realismo para sortear tal poceta que no permite que apaguemos si queremos alcanzar competitividad tecnológica y el orden social que muestra Japón para reponerse de más de diez mil muertos y una amenaza sin par.


A Vara le han creado ahora una ficción animada, Mr. Guille, en Internet, realizada por una joven empresa extremeña. Es un antihéroe, tocado con corbata verde y gafas, delante de un ordenador y de papeles, como otros ‘padres’ extremeños que se levantan temprano para que sigan navegando o para abrir compuertas a los que vienen detrás. Devuelve a la campaña electoral el interés por una política que necesita iluminar rumbos con normalidad, con el mismo esfuerzo que despliegan los japoneses anónimos para sobreponerse, sin hacer daño al adversario, con la vocación por el otro con la que 50 ingenieros aún se exponen. En un mundo donde izquierda y derecha se reducen a quién crea y quién destruye, las estrategias de campaña sirven para destilar el aroma de cada uno: o la luz, o las tinieblas. Sólo en quienes cumplen con su diaria obligación encontramos hoy a los héroes. Y, por lo visto esta semana, Extremadura tiene los embalses que rebosan. Para unos y para otros.



Diario HOY, 19 de marzo de 2011

Libro: “El río de la vida”. Autor: Norman Mclean. Traducción de Luis Murillo Fort. Libros del Asteroide. Barcelona, 2010. 314 pags. 18,95 €

 

 

 

Sitio recomendado: Corredor ecológico del arroyo Bembézar, afluente del río Guadalquivir. Azuaga. Extremadura.


 






¿Creatividad a la basura?

5 03 2011

CETIEX ha puesto en marcha un laboratorio en el que observan cómo viven y qué necesitan los mayores en esta sociedad del bienestar

No soy generación de la Enciclopedia Álvarez, sino del diccionario Sopena. En horas de tedio escolar, el sándwich de páginas entretenía con decenas de ilustraciones, muy lejos de los iPad que abren ventanas al mundo a cada escolar. Paraba en los inventos atribuidos a los españoles: el submarino de Isaac Peral, el autogiro de De la Cierva, el Teleférico de Torres Quevedo, el Tren Articulado Ligero de Goicoechea y Oriol… Nunca encontré la fregona o la jeringuilla desechable que ideó Jalón Corominas, el chupa chups de Enric Bernat, el afilalápices, la grapadora o el futbolín que han sido, o son, universalmente utilizadas por el ser humano antes que la alta ingeniería terrestre o aeronáutica, excepción hecha de las palomas -o palomos, con toda su discapacidad- mensajeras.


El español nunca apreció, ni negoció, su creatividad. Un americano se forró comercializando tiritas para las heridas de los negros -nadie había reparado en ellos- pero aquí aún adquieren teléfonos móviles con teclados sin ‘ñ’, pese a que 480 millones de personas hablan y escriben en castellano. Nos falta aún ese pragmatismo capaz de convertir la necesidad en negocio, el que inspira a McDonalds para que medio mundo coma en cinco minutos un bocadillo de desecho de ternera y no reparemos en un cocido, con presa y verdura que acompañe. En plena ebullición del carnaval, cuando los fruteros se convierten en iconos de la creatividad, me pregunto el porqué ese ingenio nunca lo reconvirtió en negocio. Esta semana, diez días antes de que inauguren el primer edificio que justifique el parque científico y tecnológico en el campus universitario de la UEx, en Badajoz, una entidad privada como CETIEX, auspiciada por el Colegio de Ingenieros, Fundecyt, o la Fundación Maimona, ha inaugurado el primero de sus edificios en la región. Parejo a sus oficinas, CETIEX ha puesto en marcha un ‘senior lab’, un laboratorio para observar qué necesitan los mayores. Ya atenderán sus necesidades.


En años de crisis, política y económica, no caben pragmatismos inertes, que siempre es el prefacio al fascismo. Cuando todo cambia, nuevos frentes se posicionan para controlar las fuentes de energía en Libia o Egipto; cuando rescatamos políticas de ahorro energético como a finales de los 70, sólo la inversión en derechos sociales y civiles nos da un metro de ventaja respecto a sistemas -como el libio o el chino- que se enmascaran de revolucionarios para, al final, disputar el poder como cualquiera, pero con distintas reglas del juego. Uno nunca entenderá tanta creatividad derrochada en barras de bares, en los tanguillos ‘raqueados’ de carnaval para que, al final, el rapero Eminen se forre, compremos teléfonos a Finlandia o sean los chinos quienes comercialicen tobilleras para nuestros mayores. Somos privilegiados en derechos que tendremos que mantener pero, si no lo remediamos, otros serán quienes se beneficien. Y todo esto no es una cuestión ideológica, sino de voluntad, con su parte de renovación, si no generacional, sí de actitudes, donde unos suman y otros, como siempre, sólo sobreviven con el conflicto. Como en Libia, un país de máscaras, para su beneficio.


Diario HOY, 5 de marzo de 2011

Libro: Diccionario Sopena “La fuente enciclopédico ilustrado”. Autor y editor: Ramón Sopena. 1986. 1056 pags.

Sitio recomendado: Carnaval de Badajoz. Fiesta de Interés Regional de Extremadura.

 







Un Rato para la autocrítica

12 02 2011

1.200 economistas del FMI no supieron, o no quisieron, ver en 2004 la crisis que se avecinaba. No eran del Gobierno de España

El informe del Fondo Monetario Internacional sobre el trato a las amenazas que se cernían en 2004 sobre la economía internacional revienta la tesis de que en España la crisis se agudizó porque el Gobierno tardó en verla. El FMI estaba presidido por quien fuera vicepresidente económico del Gobierno de Aznar, Rodrigo de Rato. Según su Oficina de Evaluación Independiente, el FMI puso como ejemplo alguna de las prácticas más destructivas, desoyó señales de alerta y tuvo una doble vara de medir: fue duro con países emergentes y complaciente con los países ricos, en especial EE UU, que acabó siendo el foco de la crisis, o alababa la estrategia de Islandia, hoy en quiebra financiera. En su informe del verano de 2007, cuando se avecinaba la crisis, decía: «Las perspectivas son las mejores en años. La economía está lista para un periodo de crecimiento sostenido».


¿Quiere eso decir que Rato no vale para presidir una de las cajas más poderosas de Europa? No haré lo que otros le hacen al Gobierno de España. 1.200 economistas del FMI no supieron, o no quisieron ver, la que se avecinaba. El apoyo que Rato expresa a ese ejercicio de autocrítica avala a quienes sostenemos que la crisis tiene tantos culpables como pocos inocentes. Los organismos de vigilancia internacional fallaron antes que cualquier gobierno. El modelo imperante, donde inmuebles sobretasados arrastraron incluso a buenos y necesarios constructores, muestra que no sirven los reproches sino corregir los errores. Unos desde el consenso, como el Pacto Social y Político para Extremadura; otras élites con observatorios o pactos locales, pero todos reconociendo que nadie predijo los perversos efectos de tanto ladrillo, tanto crédito para consumo y tan poco valor añadido en lo que producíamos.


La Alianza para internacionalizar Extremadura nos obliga a ofrecer a los mercados nuestra riqueza agroalimentaria, nuestro modelo sanitario o de desarrollo rural, con creatividad para despertar interés añadido. Ofrecer una región, que se contaminó menos por el aire especulativo que hunde las esperanzas en la costa, pero que reclama, con tanto territorio virgen, las mismas oportunidades que han tenido otros polos de España por decisiones políticas o de equilibrio histórico. Extremadura crecerá por encima de la media española, según el estudio del BBVA Research, sólo superada por comunidades forales, Madrid, Baleares y La Rioja, aunque aún muy lejos de poder reducir el desempleo como el resto del país. BBVA pronostica que las de mayor déficit -no nuestro caso- tardarán más en salir. Lógico en estos informes que, por lo visto en el FMI, tienen valor de incredulidad hasta que pase el año. No sólo porque no predijeron las consecuencias negativas de aquella riqueza virtual sino porque -si a finales de abril el Ministerio avala el cumplimiento de la legalidad medioambiental de un proyecto industrial tras siete años de espera- ese crecimiento en Extremadura puede ser aún mayor y se darían las bases para aplicar esa economía basada en el conocimiento, las TIC y el I+D+i que utiliza la jerga de analistas financieros para decirnos, simplemente, que antes se equivocaron.


12 de febrero de 2011

Libro: “Macroeconomía: primeros conceptos”. Autor: Javier Díaz Giménez. Antonio Bosch eds. 1999. 476 págs.

 

 

Sitio recomendado: Sede del Fondo Monetario Internacional. Whasington D.C. EE.UU.

 







Como el pulpo Paul

5 02 2011

Si el cefalópodo disparaba la cotización de España en las apuestas, Merkel lo ha hecho tranquilizando a los mercados

El viernes, los Príncipes de Asturias presidirán la entrega del premio Carlos V a quien fue máximo responsable de la política de seguridad europea: Javier Solana. El acto ennoblece la dimensión europeísta de Extremadura, gracias a la labor que desempeña desde hace años la Fundación Academia Europea de Yuste y por el apoyo que desde sus inicios muestra la Jefatura del Estado con la presencia hasta este año de Don Juan Carlos. El rey también estará días antes en Cáceres y entregará los Premios Nacionales de Diseño.


Carlos I de España y V de Alemania, que luchó por la unificación europea, unió en su reinado la sobriedad prusiana con el arrojo y la creatividad latina. Y si cinco siglos atrás, ese periodo abrió la etapa más fecunda para la internacionalización de España, la presencia esta semana de la canciller alemana Ángela Merkel cierra las dudas sobre la economía española. Merkel cogió el testigo del ‘pulpo Paul’: si el cefalópodo se posaba en la urna de España una jornada antes de los partidos que nos llevaron a ganar el Mundial de Fútbol y disparaba la cotización de nuestra selección en las casas de apuestas, el mensaje de Merkel -«España ha hecho sus deberes y está en muy buen camino»- ha tranquilizado al ente oscuro de los ‘mercados’ que nos puso al borde de un ataque de nervios.


La democristiana Merkel destacó el pacto social para la reforma de las pensiones aprobado la víspera de su visita, con el consenso entre la nueva patronal de Joan Rosell y los sindicatos, pacto al que está llamado a sumarse el PP cuando aborde su fase política, si no quiere identificarse aún más como un partido obsesionado con el poder, y no con los problemas de los ciudadanos. Alemania viene de un gobierno de cohabitación entre SPD y CDU que le costó las elecciones a los socialdemócratas, abrir heridas ideológicas con Oskar Lafontaine y el reconocimiento a posteriori a su excanciller Schröeder. Algo impensable ya en España por la actitud obstruccionista de los populares en todo este proceso de reformas para atajar la crisis. Esta semana, Merkel se hizo la foto con Gobierno, CEOE y sindicatos. Y faltaba alguien: la oposición. Alemania demostró al mundo que sólo con esfuerzo, y con decisiones durísimas, sobre todo para los principios ideológicos de la izquierda, puede generarse empleo, el bien más social, si no se quiere distribuir deuda o migajas. Y la CDU ganó las elecciones porque supo estar entonces al lado del Gobierno y no viéndolas venir. Nada extraño para los germanos, que afrontan los partidos de fútbol como la mecánica de sus motores automovilísticos: sin parar los noventa minutos y donde cada jugador es una pieza. Sólo podría sorprenderles el arrojo o la creatividad que dibuja un cabezazo a la salida de un córner o una generación de españoles dispuesta a romper la maldición de los cuartos de final. Aún, la marca en la camiseta de La Roja es francogermana, los dos países que más recursos aportan a los fondos europeos de cohesión, aunque el diseñador nazca en Madrid o Cerdanyola del Vallés. Porque el «¡Qué inventen ellos!» es la gran maldición que no sabemos derrotar. O no queremos, que sería peor.


Diario HOY, 5 de febrero de 2011

Libro: “La redención del pueblo: la cultura progresista en la España liberal”. Autor: Manuel Suárez Cortina. Universidad de Cantabria, 2006. 451 pags.

 

Sitio recomendado: Bremen, Alemania






El canto de la calandria

22 01 2011

Sí hubo consenso en 1983, entonces entre las dos fuerzas mayoritarias: UCD y el PSOE de Extremadura. AP votó en contra

En contra de lo que afirma el candidato extremeño del PP y senador que ejerció de coportavoz para que el nuevo Estatuto de Autonomía se ratificara en las Cortes, sí hubo consenso en 1983. Lo hubo entre UCD y el PSOE, única fuerza que mantiene la llama del desarrollo autonómico y el extremeñismo desde sus inicios. Sin duda, el periodo más fecundo y de mayores cotas de bienestar de nuestra historia. Los hijos de Manuel Fraga, pese a su ímpetu por hablar extremeño cuando el único idioma oficial en nuestra región sigue siendo el castellano y la metáfora de que esta norma está escrita ‘con la tinta’ del esfuerzo de los extremeños en esta sociedad de mucha tecnología y poco papel, han aprobado la reforma de un Estatuto que, entonces no aprobaron y, durante años, tampoco creyeron en él.


El miércoles, el Senado daba luz verde al nuevo Estatuto por gran mayoría. Se abstuvo IU. Prefiero una derecha que acepte este desarrollo autonómico que la que se opuso al título VIII de la Constitución. Pero, junto a las dudas que sólo semanas antes produjo la oferta de un pacto para que gobernara la lista más votada en Extremadura -siguiendo las piruetas que algún sondeo ha producido en la bancada popular- y que necesitaría de una reforma del texto que hoy a todos nos enorgullece su aprobación, el heredero del fundador de AP, el expresidente Aznar, ha contradicho toda esa euforia autonomista y leal con la España constitucional para arremeter contra las CC. AA. Las culpa del déficit público y, antes de proponer más coordinación y eficiencia en el gasto, tira por la calle del medio y nos devuelve a la España preconstitucional, sin deparar que entre las más endeudadas están Madrid y Valencia; de derechas las dos.


Dice quien presidió las Juntas de Castilla y León que España se rompe. Algo no muy lejano a lo que ya manifestara en 1979 con una tribuna en La Nueva Rioja y no pronosticaba entrar en política nacional desde un gobierno autonómico. Dice quien pactó con CiU y con el PNV de Arzalluz que las cuentas no se aguantan y hay que poner freno a la carrera autonómica, confundiendo la lucha contra posiciones confederales como la que expresa Artur Mas -éste no se quiere limitar a la deuda pública que le obliga el Estado y amenaza con no pagar las nóminas a partir de marzo- con la vuelta a una España y uniforme. El problema no es que profundicemos en el autogobierno, sin ser desleal a España -como se le reconoce al estatuto extremeño- sino en que eso exige unos niveles de responsabilidad que imposibilita descargar en otros los pecados de gestión: ni la Generalitat en el Gobierno de España, ni tampoco el ‘paraíso fiscal’ de la comunidad madrileña, que mira a otro lado cuando hay que buscar recursos propios. No tendría importancia lo que Aznar dice si, en plena Convención Nacional del PP en Sevilla, Rajoy y los líderes autonómicos del PP que concurrirán a las elecciones de mayo, no sufrieran de nuevo con su presencia. Aznar abrió esta cita preelectoral de los popularescon una ponencia . Para tomar nota. Por mayo será, por mayo, cuando cante la calandria.

Diario HOY, 22 de enero de 2011

Libro: “Romance del prisionero” en Flor de Romances Viejos. Autor: Ramón Menéndez Pidal. Espasa-Calpe, 1978. 262 pags

Sitio recomendado: Congreso de los Diputados. Carrera de San Jerónimo. Madrid