Pau Gasol

31 10 2011

E.T. “El extraterrestre”. Así adjetivan los comentaristas en la Sexta al nº 16 de Los Ángeles Lakers, nº 4 en la selección española de baloncesto, su equipo. Ahora, es una víctima más del “lockout”, cierre patronal acordado en clubs de baloncesto norteamericano, asociados ellos en la NBA. Entrena hace días en uno de los mejores clubes españoles, el F.C. Barcelona, junto a los jugadores españoles como el nº 7 Navarro, considerado el Mejor Jugador del Torneo en los útimos Europeos que ganó nuestro país en Lituania, frente a Macedonia; o su hermano Marc, el nº 33 en los Grizzlies de Memphis, también en paro.

Dentro de unos días, decidirán sobre sus futuros baloncesteros: si vuelven a entrenar, como el extremeño Calderón, o juegan en ACB, como Fernández o Ibaka.

Lo vi la primera vez dentro del Hotel Extremadura, en Cáceres, en la boda de un primo. Aquella tarde, me traje de vuelta a Badajoz a “Confite” (q.e.p.d.), un inmenso hombre, risueño, que limpiaba la cancha del pabellón Entrepuentes. Sus manos y sus pies secaban en cada partido el sudor de los jugador@s.

Jugaron en esa pista la Copa del Rey de baloncesto, comienzos de los 80, la única que se ha celebrado en la región hasta la fecha. Ganó el Real Madrid, a un Barcelona de Nacho Solozábal, Epi, Sibilio, Juanito de la Cruz… Pivots: Nate Hansen, Phillips… Aún guardo un banderín firmado por ellos.

Jugaban en el Madrid estrellas españolas como Corbalán, Cabrera, Romay, o López Iturriaga junto a Rafa Rullán, Prada, el número 13; dos aleros que se suspendían en el aire: Brabender, nacionalizado y Walter Szcherbiak. La final en Badajoz la consiguió traer J.M. Sánchez Hueso “Pepe el largo” (q.e.p.d.).

La historia del baloncesto nace en mi, niño, en el Mundial de Caracas donde un joven Andrés Giménez se reveló como promesa. La plata de Barcelona’73 cuando otro nacionalizado, Luyk, comandaba los aros, no la recuerdo. De allí a Los Ángeles’84, los JJ.OO. donde Epi, Beirán y F. Martín (q.e.p.d.) jugaron sus épicos minutos: plata frente al USA Team de Pat Ewing y Michael Jordan.

Mundobásket de Japón 2006 fue nuestra primera cumbre más allá de Europa en una final, frente a los griegos, donde no pudo jugar Pau Gasol. Se había lesionado un tobillo, el izquierdo, frente a los argentinos en semis. Ese día se encargaron Felipe Reyes, Jorge Garbajosa, el exestudiantil, Carlos Jiménez no solo de suplirlo, sino de barrer los tableros de la selección griega. En unos dos años después, en los JJ.OO. de Pekín, Pau Gasol no pudo conseguir el oro olímpico. Ganó EE.UU. como siempre lo hace cuando la cosa se pone zorrera. Lideraba ese equipo Kobe Bryant, compañero de Gasol. Recuerdo el 90: otro Bryant, pívot poco reconocido, frente a Robinson, del Real Madrid… Eran pívots… y negros. Pau Gasol es blanco… catalán… Y español… Y pívot. Los/Todo piv@t-s vuela-n como “Los Ángeles”.

Diario HOY, 31 de octubre de 2011

Evento deportivo: Campeonato del Mundo de Baloncesto Japón 2006.

Entidad deportiva: Federación Internacional de Baloncesto Asociación (FIBA)

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Nadal

10 10 2011

Sevilla será sede para la final de la Copa Davis, en detrimento de Valencia, otra ciudad interesada. A orillas del Guadalquivir, en el estadio olímpico Cartuja, sobre pista de tierra batida y a cubierto, se verán las caras España y Argentina del 2 al 4 de diciembre. Verdasco, Feliciano López y David Ferrer ya consiguieron derrotar a domicilio a los argentinos en Mar del Plata en 2008. La primera Ensaladera la conseguimos con el inicio del milenio, en el Palau Sant Jordi. Allí picó “el mosquito” Juan Carlos Ferrero por primera vez, capitaneados entonces por Alex Corretja. Se formó en Levante, a la par que el ruso Marat Safin. Alex entrena ahora a Murray, para mejorarlo en la depurada técnica española del tenis en tierra batida. En Barcelona también consiguió España la más reciente, frente a la República Checa. Fue quien capitaneó también al equipo de la Davis que se marchó a nuestras antípodas, a Australia en 2003, aquella velada que nos pusieron el himno de Riego. Con Australia habíamos perdido también en 1965 y 1967, cuando Manolo Santana lideraba el tenis de nuestro país y pretendíamos destacar en el deporte internacional por algo más que el Real Madrid. Sólo en el Sant Jordi logramos derrotarla. Santana sigue en Marbella, donde su escuela del hotel Puente Romano entrenó a varias de las mejores jugadoras rusas.

Sólo tuve el placer de asistir a una de ellas. Fue en Sevilla, cuando Carlos Moyà era el número uno del equipo. Allí se reveló Rafa Nadal como lo que es, posiblemente el mejor deportista de la historia española, junto a pilotos y ciclistas. El manacorí, con sólo 17 años, superó su inmadurez y se hizo con el punto definitivo frente al norteamericano Andy Roddick, un cañón con su saque. También fue en el Olímpico de la Cartuja. Allí lo ví, jugando con la izquierda pese a ser diestro, con agua y plátanos como gasolina, vestido de rojo, sin mangas, pantalones blancos ajustados, que se le pegan atrás cuando espera el resto y del que se tira como un tic. Dentro de unos días, Nadal -todo un traga millas en el circuito mundial del tenis profesional- volverá a mandar la Armada.

Es todo un caballero. Premio “Príncipe de Asturias” en 2008, es actualmente número 2 del ranking que ha llegado a liderar durante varios meses. Se puso la equipación española en Pekín y convivió como uno más en la Villa Olímpica de Pekín 2008. Tanto en la pista de tierra batida de Roland Garros en seis ocasiones, Australia, en el US Open, como en el césped perfecto y natural de la pista central de Wimblendon, demuestra su saber jugar. En la retina quedarán siempre sus encuentros con el suizo Roger Federer, otro caballero de la pista, jugador elegante, ambos vestidos de blanco, con golpes exquisitos. Aquel marcador, con el tanteo inquietante hasta que lo derrotó, nos recordó las épicas batallas entre Borg y McEnroe, entre Lendl y Edberg. En Madrid lo hizo llorar pero enseguida se fue hacia él y lo abrazó, como hacen los caballeros que saben ganar y perder, aquellos que nunca cruzan el campo contrario hasta que no termina el partido. Eso lo aprendí donde vivo, en el Club Raquetas, pistas de tierra anexas al antiguo Tenis Club, que Javier Corchero llamaba “de las cabras”. Me lo enseñó Miguel, el mecánico, cerca de talleres “El Vivero” de Badajoz. Ya saben, la cita es en Sevilla: ¡Qué Dios reparta suerte!

Diario HOY, 10 de octubre de 2011.

Evento deportivo: Rafael Nadal

Entidad deportiva: Asociación de Tenistas Profesionales (ATP)





Nos hundimos, mi capitán

7 10 2011

Hay 125.000 parados en Extremadura. 5.457 más este mes. En España, el aumento ha sido de casi cien mil. Un drama. Un padre se tuvo que instalar con sus cinco hijos en una cochera de 35 metros cuadrados. Los desalojaron. En algunos barrios no se aguanta más. Muchos vivían de la construcción. No se prepararon porque había tajo. Se fueron de los pueblos a las ciudades a iniciar una nueva vida. Para vivir deprisa, se marcharon a la costa como encofradores de lunes a viernes, o camareros. Otros, al camión. Algunos no volvieron, se quedaron en la carretera; o al calor del amor en un bar. Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor -y la ideología- saltan por la ventana. Se respira crispación fuera, pero también dentro de cada casa. Ahí tienen una primera causa para analizar la violencia de género. “Un hombre sin cinco duros en el bolsillo, puede hacer cosas que no son de hombres”, decía mi abuelo, un viejo policía de barrio. Ahora, con la ansiada igualdad, también la mujer. Y la cosa se trenza más. Se discute si poner en marcha, o no, un plan de choque, que genere empleo a corto plazo pero -sobre todo- que sirva de cortafuegos para tanto decepcionado por los falsos sueños que siguen ofreciendo la televisión, algunas chicas de barrio. Y pocos se reconvierten. Conozco pocos casos en los que un obrero manual llegue a guía de museo. En Asturias, los mineros; en Martorell o Manresa, repartiéndose las horas para que todos coman; los que fueron soldados profesionales buscándose la vida.

El sistema económico se explica, como todo, por el principio de Arquímedes: si presionas el agua por un lado, rebosa por el otro. Y en el mar, lo que parece una grieta se puede convertir en una vía de agua irreparable. Le pasó al Titánic con un iceberg. Todos coinciden en la austeridad pero, ¿a cambio de qué? El dinero de todos salvó a los bancos del hundimiento y ahora es lógico que lo pongan al servicio del empleo. Quieren que nos levantemos todos los días con la prima de riesgo y lo de Grecia ya suena a extorsión: un día se salva, otro día agoniza. Y a los de aquí, a los del barrio, ¿quién los salva? No se para de achicar agua: ¿volvemos a tirar de salesianos, jesuítas u oblatos como fuerzas de choque, antes que como educadores de jóvenes sin rumbo? El dinero es el timón del sistema. Los promotores -esos que ponían los clientes a tiro- tendrían que reinvertirlo en otros sectores. Ahora que nos devuelven el botín del Odyssey y que la duquesa de Alba reparte su herencia entre los hijos, parece lógico que se comparta la carga. Lo hacen hasta los costaleros en Semana Santa, o en el Rocío.

 

Mientras, el tiempo apremia para los parados, autónomos y obreros que ansiaron una casa y ahora no pueden pagar; Según el banco vale menos que lo que le dijeron y tasaron. Los ayuntamientos no tienen para emplear a nadie. Vendieron su suelo por un euro y ahora no les llega para contratar a los que están en los barrios; o a cien kilómetros, sin saber si se van a casar un día, o si se van a casar otro día. Y vuelta a empezar la rueda. Hay que nivelar la carga mi capitán si no, el Titanic se va a pique. Se abrió una vía de agua. O la reconducimos, o esto llega a las máquinas.

Diario HOY, 7 de octubre de 2011

Libro: “Titanic”. Hal Leonard Corporation. 1998. 72 páginas.

Sitio recomendado: Vistas de los barrios de Río de Janeiro. Brasil-Brazil.





Minutos de la basura

19 09 2011

Salió a la cancha desgarbado, largo como un látigo, imberbe, algo asustado. Tenía 17 años. En la grada del Palau su primera pérdida de balón, cómica, despertó risas y jaleó aún más al equipo. El Barça ganaba de 23 puntos, aunque al final se cerró en cinco. Audie Norris era el jefe y aquel muchacho salía a jugar los últimos minutos, sin relevancia, con todo decidido y la vista puesta en la próxima cita de la Recopa. Tras su segunda pérdida de balón, la gente comenzó a desfilar hacia las salidas. Recogió su chaqueta en silencio, saludó a los rivales y se marchó cabizbajo. Toni Kukoc, alero de 17 años en Jugoplástica de Split, debutó en competiciones europeas de baloncesto. Sólo tres temporadas después, le endosó 24 puntos al Barça en la semifinal de la Copa de Europa de Munich´89. Ganaron de 20 y fueron campeones; como al año siguiente, en Zaragoza; y al siguiente, en la Final Four Paris´91. Kukoc lideraba una generación del baloncesto croata, escoltado por Radja, Ivanovic o Perasovic, capaces de ganar el oro en los mundiales de Argentina, el subcampeonato olímpico y el reinado europeo tanto en clubes como en selecciones, antes de que la guerra rompiera a la vieja Yugoslavia en seis repúblicas y la hiciera más débil y doliente. Todo eso, nació una noche de enero de 1986, cuando Kukoc jugó sus minutos basura.

Es un término acuñado por el baloncesto: el tanteo entre los dos equipos es tan amplio para el tiempo restante que quien pierde, baja los brazos y guarda a sus titulares en el banquillo como gesto de rendición. Es el momento de los segundones o de las jóvenes promesas para que se fogueen. A Vlade Divac le pasó lo mismo en un URSS-Yugoslavia pero a la inversa. Salió confiado en la victoria pero en un minuto épico de los soviéticos, Sabonis, Tikkonenko y Valters los cosieron a triples y se hicieron con la final del Mundial de Básket que organizó España en 1986. Sus últimas faltas dobles, que dieron la bola a la URSS para disparar el triple definitivo, lo hubieran enterrado en España para siempre. Aquí opinamos todos. Sólo Pedro Barthe, el mejor narrador que jamás tuvo el baloncesto, apostó por su futuro. Hoy, Divac es para Serbia lo que Kukoc para Croacia: el ídolo que triunfó en Estados Unidos.

 

Gasol, Navarro, Rudy, Calderón… tienen hoy la suerte de representar a un Estado que es también nación, se mantiene pese a los intentos permanentes de balcanizarnos. España no se romperá como la Yugoslavia de Kukoc y Divac, ni como la URSS de Sabonis. Esa generación de Gasol no se probó con minutos basura porque heredaron un baloncesto nacional que agonizaba tras una etapa brillante. Los Chicos de Oro pasaron de ganar los mundiales juniors en Lisboa´99 a ser la referencia en sus clubes y en la selección que ayer cerró su Eurobasket con otro éxito. Gasol le ganó al Barça una Copa del Rey con 19 años y unos meses después se fue a la NBA. Salió como titular desde sus inicios, por suerte. En este país no podemos permitirnos el lujo de disfrutar con minutos basura: al primer fiasco los sepultamos con la lápida del fracaso retransmitido. Si no separamos la propia basura de manera selectiva, cómo lograremos su reciclaje. Además, no hay tiempo para pruebas porque la grada ya dio la espalda a la cancha. Solo queda confiar en una generación de Chicos de Oro. Parece la mejor solución. Gasol es campeón de la NBA como titular. Kukoc, Divac y Sabonis nunca lo consiguieron.

Diario HOY, 19 de septiembre de 2011

Evento deportivo: Campeonato de Europa de selecciones nacionales de baloncesto. Lituania, 2011.

Entidad deportiva: National Basket Asociation (NBA). Liga profesional de los EE.UU.






Agotado

12 09 2011

La llegada a meta del atleta extremeño Pablo Villalobos nos compungió a todos. Logró acabar el maratón en los mundiales de atletismo de Daegu. Era la segunda vez que representaba a España en esta prueba internacional de la máxima distancia. Acabó trigésimo, sexto por equipos y desplomado sólo cruzarla: “Merece la pena mi esfuerzo. Los valores del deporte van más allá de la victoria; es una prueba del hombre contra sí mismo, de la búsqueda de los propios límites” -relató al periodista José Mª Ortiz. La prueba ponía fin a unos mundiales que, para nuestro país, decepcionaron a todos los analistas: “Hay un problema generacional. Los buenos afrontan la recta final de su carrera, como Chema Martínez, y los jóvenes necesitan tiempo. No quedan cracks. Hay que asumirlo” -afirmó Abel Antón, doble campeón del mundo en esta disciplina (Atenas 1997 y Sevilla 1999). El balance fue discreto: medalla de bronce para Natalia Rodríguez y cuarto puesto de Olmedo en la prueba reina para nuestro atletismo, los 1.500 metros.

Fermín Cacho fue campeón olímpico de esta distancia y subcampeón del mundo en Sttutgart 1993 y Atenas 1997. Su oro en Barcelona plasmó un país que salía de la segunda división para arrebatarle el cetro a toda una armada inglesa (Sebastian Coe, Ovett, Steve Cram…) que tomaba la distancia como su imperio: “Percibo un carácter acomodaticio y sedentario en la sociedad española -ha sentenciado Cacho- y un deporte como éste, que exige un gran sacrificio, no suscita el interés que merece”. El mismo Albert Soler, Secretario de Estado para el Deporte, no anduvo con paños calientes: “El resultado ha sido decepcionante. El modelo español está agotado y requiere cambios estructurales en promoción y formación, detección de talentos, becas…”.

El atletismo español corre como el devenir de nuestro sistema en los últimos años. A la medalla de Abascal en Los Ángeles 84, un tributo al esfuerzo humilde, sin recursos ni infraestructuras, heredero del Mariano Haro que se embarraba campo a través, le siguió una etapa dorada. No sólo por Cacho, antes González, después Martín Fiz, Marta Domínguez. El propio Villalobos, como Alves, el “pollo” Galván o la promesa Cienfuegos en martillo, nacen de la tecnificación y el esfuerzo de las federaciones regionales. En Extremadura, con Pedro Talavera al frente y una pléyade de entrenadores, extendieron los éxitos al atletismo femenino con Mª Antonia Duque, Sonia Bejarano, Jordán o Tania Carretero. Pero al mismo tiempo, las selecciones nacionales tomaron atajos para sumar más podios que la evolución normal de este deporte. Se nacionalizaron atletas que no se correspondían con el nivel de su disciplina, desde Sandra Mayers a Glory Alozie, Niurka Montalvo o Joan Lino. Nos hicieron creer una potencia como los créditos de los bancos extranjeros nos disfrazaron de ricos cuando sólo éramos deudores. Atletismo y economía arriban ya a la meta de la realidad. Este modelo está tan agotado como las piernas de Villalobos tras una prueba infernal: “Cuando se acaba una maratón sufriendo tanto se paga muscularmente; la coordinación se pierde, tiras de todo y la destrucción muscular es mayor”, dijo con acierto.

Diario HOY, 12 de septiembre de 2011

Evento deportivo: Campeonatos Mundiales de Atletismo. Daegu, 2011. Corea del Sur.

 

Entidad deportiva: Real Federación Española de Atletismo.





London Calling

14 08 2011

Si quieren cortar redes, nunca por los cupos de profesores, como en Valencia. Aquí aún no sabemos si también lo sufriremos

Chelsea tiene 18 años y está detenida, como otros 922 jóvenes, por los disturbios en Inglaterra. Era voluntaria para los JJ.OO de Londres 2012, los que ganaron a Madrid porque –entre otros motivos- Alberto de Mónaco afirmó que el terrorismo configuraba a España como “demasiado insegura”. A un año de que comiencen, Londres ve pelotas de goma y cañones de agua. Antes, se destinaban a repeler las manifestaciones en Irlanda del Norte, cuna del terrorismo del IRA. Ahora, las secuelas de su “kale borroka” llega a España, a Lloret de Mar. El turismo etílico que facilitan vuelos a bajo coste, con todo incluido desde Manchester o Birmingham, desembocó en enfrentamientos a los Mossos de Escuadra: 22 heridos y 20 detenidos. Los jóvenes ingleses que arriban a la costa española insertan ya en su programa de fiestas el balconing o la lucha callejera como un incentivo más, que supera a la tomatina de Bunyol y lo iguala a la quema de cajeros.

A Chelsea le imputan que asaltó una tienda de Vodafone y lanzó un ladrillo a un coche de policía: “Ha sido el mejor día de mi vida” –declaró al juez. Ahora, su primer ministro, Cameron, quiere sacar al ejército a la calle y censurar las redes sociales que, por telefonía móvil, congrega a miles de personas para asaltar comercios. No se trata de un motín político –como en Madrid, Atenas o Tel Aviv- sino el triunfo del consumismo con efectos perversos: envidia por no tener más. Esos jóvenes ven en sus televisores, sus teléfonos conectados a Youtube, o en el barrio de al lado un mundo de lujo y riqueza. Su lema es “Agarra las zapatillas o la videoconsola, y corre”. No hay mayor ideología que reconocer –como lo hizo el ultraliberal Cameron en el Parlamento- que asistimos “a una pérdida de valores”. Entre los detenidos está también un profesor de Primaria de 31 años, que se queja de pagar 550 libras por el alquiler cuando gana mil. Si alguien se la juega en una patera o se lanza al pillaje callejero es porque –a diferencia de sus padres- sí saben que es pobre. Hoy todo se retransmite; hasta su frustración y los recortes públicos.

Populismos fascistoides como Aída Nízar o la Esteban, escoltada por la estética de los hermanos Matamoros, inundan la televisión. Triunfa el rencor social. En 1981, tanta desigualdad despertó una cultura musical sin igual. Margaret Thatcher aprobó una subida impositiva -Riots Poll Taxes- y un grupo punk lanzó un himno en contra: London Calling. Dos días antes de las revueltas, el Comité Organizador de Londres 2012 lo sugirió como sintonía oficial de los JJ.OO. Ahora, se lo piensan. Comerciar con ese canto a la rebelión ya no vende. Ardió hasta el centro de música independiente en el barrio de Enfield, Y, mientras, Justin Bieber, un adolescente de la edad de Chelsea -la voluntaria olímpica- con 58 millones de dólares en su cuenta bancaria y once millones de seguidores en Twitter, se burla de un empleado en una hamburguesería y huye sin pagar. Está en la Red. Si quieren recortar, comiencen por ése video, no por los cupos de profesores, como Valencia. Aquí no sabemos si también lo sufriremos: “Londres llama a lo más alto del globo; y después de todo esto: ¿No me darás una sonrisa?”, decía la canción de The Clash.

Diario HOY, 13 de agosto de 2011

Libro: “Trafalgar” (Episodios Nacionales I). Autor: Benito Pérez Galdós. Cátedra, 2005. 238 páginas.

Sitio recomendado: Barrio de Tottenham. Londres. Inglaterra





El lado oscuro

30 07 2011

La derecha moderada debe tomar cartas en el asunto, limitar los discursos que alimentan el odio por el distinto

Durante la transición española, 1977, el cineasta George Lucas sorprendió al mundo con la primera entrega de “La guerra de las galaxias”. El universo se dividía entre estados independientes que conformaron la Alianza, y el Imperio Galáctico que pretendía someterlos bajo un solo poder. A los primeros, los defenderon los Jedis, sabios que dominaban la fuerza para que triunfara la luz de la democracia y la libertad. Los segundos, pese a formarse como esos maestros del talento y la mente, atravesaron el río del poder con el rencor, el odio y la destrucción del enemigo. Darth Wader -el caballero de negro- fue icono de la oscuridad, la ambición a corto plazo y la destrucción contra quien osara no ser como él. Filosofía de vida que no es nueva: el cielo y el infierno; el yin y el yang… coinciden en dos mundos que rigen nuestras mentes. La perversión de esta división se concentra en los “iluminados”. Se creen tocados por cualquier dios o ideología. Derivan en un radicalismo incapaz de frenarse ante los límites éticos del Estado democrático. Es el gran riesgo que amenaza a la derecha moderada europea. Se arriesga a morir devorada por el ascenso de los discursos xenófobos, ultras y populistas. Han sustituido el antisemitismo hitleriano por odiar al islam. Esa ola de partidos, revestidos de perversiones liberales -como para que el criminal noruego Anders Breivik fusilara a Stuart Mill antes de hacerlo con 76 jóvenes noruegos por ser socialdemócratas- asola al continente: El Partido del Progreso, donde militó el asesino, con un 23% de apoyo; los Verdaderos Finlandeses con un 19%; el Partido Liberal con un 17,5% en Austria; el Jobbik húngaro con un 17%; el Partido de la Libertad en Holanda con un 15,5%; o el Partido Popular -hasta ocupan las siglas- con el 13,8% en Dinamarca. Todos apelan antes a culpar al extranjero que a preguntarse si su defensa de los valores “familiares” y del cristianismo “de boquilla” son magmas que engendran monstruos como el criminal noruego. Breivik estuvo doce años maquinando esa operación sangrienta de marketing, lo mismo que pasó sin ver a su padre, divorciado. Mientras la extrema izquierda no ha logrado atraer al centro izquierda a sus propuestas, la ultraderecha del Tea Party maniata al Partido Republicano en los EE.UU. y proclama el nacionalismo intolerante que es la antítesis a la democracia: Y eso vale para el RH que proclamaba el PNV; para los vídeos sin gracia de Bildu y para la campaña del PP en Badalona. Estos asesinatos demuestran que las ideologías perviven; y si la democracia no las tamiza en opciones legítimas, se convierten en amenazas. La derecha debe tomar cartas en el asunto, limitar los discursos que alimentan el lado oscuro: Es la democracia la que está en el origen de la paz; la que preserva, incluso, la libertad de expresión y de asociación que permite a estos partidos concurrir a elecciones. La seguridad absoluta no existe. Los terroristas -ultras vascos, islámicos, noruegos- consideran “necesaria” la sangre para alcanzar el “bien absoluto”. Y esa demagogia comienza a calar entre clases obreras, víctimas del discurso ultra liberal en la economía. Es posible, que los Jedis tengan que desenfundar su espada para defender la alianza. Pero, de momento, a los mortales aprendices sólo nos queda llorar ante la miseria que genera en la isla de Utoya la furia de un ser humano: Rubio, de ojos azules, pero militante del lado oscuro de la vida.

Diario HOY, 30 de julio de 2011

Libro: “Star Wars: Guía de la Galaxia Pop-Up”. Autor: Matthew Reinhart. Ediciones SM, 2008. 14 páginas.

 

Sitio recomendado: Isla de Utoya. Noruega