Agua

14 10 2011

Se ha firmado estos días un convenio entre la UEX y la empresa Iniciativa4 para difundir el proyecto Hidronatura, la clave de bóveda para que el campus universitario extremeño alcance su condición de excelencia, y basado en las posibilidades del agua. En ese espacio, coincidirá también otra iniciativa de la empresa privada, basada en energías renovables, a cargo de Cetiex.

El agua templa y enfría los aceros, depura y calma los ánimos, los embalsa. Es el líquido que nos renueva cada día. Un sorbo facilita que se activen los circuitos de nuestro cuerpo. Por eso, es el más preciado de los tesoros, un cofre que todos debemos proteger, sin excepción. Nuestra tarea común pasa por cuidarla, protegerla, porque el agua es la fuente de la vida. Nos une ante el fuego. Coincidimos en que nunca debería quemarse el bosque, ni siquiera un árbol. Por eso, debemos apagar muy bien los cigarrillos sobre bases de piedra o aluminio, que terminarán enfriándose con su limpieza.

El agua riega la tierra. Bautiza, para los creyentes. Hace crecer a los frutos. El agua la refresca, la aplana y asienta el polvo al suelo. Es la mena en cualquier mina, capaz de solidificar la erupción de lava y fuego en la isla del Hierro, ganando más tierra. Agua que sobre piedra o madera resbala y que sólo el calor de la luz, el viento y el tiempo logran secar. El agua con la tierra y labrada a mano es arcilla en manos del alfarero. El agua congelada es el hielo que sólo el hierro corta y que para conducir hasta a los coches hay que ponerles cadenas, o raquetas en los pies si queremos caminar por ella. Lo demás, sólo golosinas que te van ofreciendo a lo largo de la vida. Pero nunca debemos olvidar el agua.

Depurarla renueva el ciclo, nos bautiza con cada hectólitro que brota nueva, dispuesta a ser bebida por los seres vivos y nos regala la luz de la paz, que también ofrece el sol sobre una lámina de agua embalsada. Pero el agua, si no se mueve, si no corre, termina por estancarse, por pudrirse, y permite que los microorganismos infecten el círculo de la naturaleza.

 

Todo esto lo enseña la vida, que camino cada día para legar a mi hijo la más preciada herencia: que se hace camino al andar y sin volver la vista atrás en cualquier momento tu estela terminará en el mar. Así pues, señores, señoras, damas, caballeros, juguemos todos a cambiar el rol extremeño, y no tirar por la borda nuestro común futuro. Así es cómo se demuestra el amor por donde se vive y donde -si uno lo desea- pasa los últimos días. Es el amor el quinto elemento que une todo lo anterior. El amor si es verdadero, si es puro, limpio y cristalino como el agua, nueva del deshielo o ya depurada, termina triunfando. Sólo hombres y mujeres con el corazón noble se entregan a su pareja confiando en ese amor. Así pues, señores, envainen y cubran las espadas, pensemos en educar y cuidar a los hijos, y si montan algo, en este siglo XXI y en este nuevo milenio, serán coches, motos o bicicletas. Lo demás, son juegos de cartas, como me enseñó mi abuelo, un honrado labrador que, tras la guerra, fue cocinero de hospital. Era un experto en la cuatrola, un juego para trabajadores, donde nadie miente porque combinas las cartas dadas. Pero a quien se lleva la última mano, le apuntan las diez de monte.

Diario HOY, 14 de octubre de 2011.

Libro: “Badajoz, Tierra de agua”. Autor: Juan-Pedro Plaza Carabantes. Diputación de Badajoz, 2008. 261 páginas. Books-google.es.

 Sitio recomendado: Pantano de Piedra Aguda. Olivenza. Extremadura


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Nos hundimos, mi capitán

7 10 2011

Hay 125.000 parados en Extremadura. 5.457 más este mes. En España, el aumento ha sido de casi cien mil. Un drama. Un padre se tuvo que instalar con sus cinco hijos en una cochera de 35 metros cuadrados. Los desalojaron. En algunos barrios no se aguanta más. Muchos vivían de la construcción. No se prepararon porque había tajo. Se fueron de los pueblos a las ciudades a iniciar una nueva vida. Para vivir deprisa, se marcharon a la costa como encofradores de lunes a viernes, o camareros. Otros, al camión. Algunos no volvieron, se quedaron en la carretera; o al calor del amor en un bar. Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor -y la ideología- saltan por la ventana. Se respira crispación fuera, pero también dentro de cada casa. Ahí tienen una primera causa para analizar la violencia de género. “Un hombre sin cinco duros en el bolsillo, puede hacer cosas que no son de hombres”, decía mi abuelo, un viejo policía de barrio. Ahora, con la ansiada igualdad, también la mujer. Y la cosa se trenza más. Se discute si poner en marcha, o no, un plan de choque, que genere empleo a corto plazo pero -sobre todo- que sirva de cortafuegos para tanto decepcionado por los falsos sueños que siguen ofreciendo la televisión, algunas chicas de barrio. Y pocos se reconvierten. Conozco pocos casos en los que un obrero manual llegue a guía de museo. En Asturias, los mineros; en Martorell o Manresa, repartiéndose las horas para que todos coman; los que fueron soldados profesionales buscándose la vida.

El sistema económico se explica, como todo, por el principio de Arquímedes: si presionas el agua por un lado, rebosa por el otro. Y en el mar, lo que parece una grieta se puede convertir en una vía de agua irreparable. Le pasó al Titánic con un iceberg. Todos coinciden en la austeridad pero, ¿a cambio de qué? El dinero de todos salvó a los bancos del hundimiento y ahora es lógico que lo pongan al servicio del empleo. Quieren que nos levantemos todos los días con la prima de riesgo y lo de Grecia ya suena a extorsión: un día se salva, otro día agoniza. Y a los de aquí, a los del barrio, ¿quién los salva? No se para de achicar agua: ¿volvemos a tirar de salesianos, jesuítas u oblatos como fuerzas de choque, antes que como educadores de jóvenes sin rumbo? El dinero es el timón del sistema. Los promotores -esos que ponían los clientes a tiro- tendrían que reinvertirlo en otros sectores. Ahora que nos devuelven el botín del Odyssey y que la duquesa de Alba reparte su herencia entre los hijos, parece lógico que se comparta la carga. Lo hacen hasta los costaleros en Semana Santa, o en el Rocío.

 

Mientras, el tiempo apremia para los parados, autónomos y obreros que ansiaron una casa y ahora no pueden pagar; Según el banco vale menos que lo que le dijeron y tasaron. Los ayuntamientos no tienen para emplear a nadie. Vendieron su suelo por un euro y ahora no les llega para contratar a los que están en los barrios; o a cien kilómetros, sin saber si se van a casar un día, o si se van a casar otro día. Y vuelta a empezar la rueda. Hay que nivelar la carga mi capitán si no, el Titanic se va a pique. Se abrió una vía de agua. O la reconducimos, o esto llega a las máquinas.

Diario HOY, 7 de octubre de 2011

Libro: “Titanic”. Hal Leonard Corporation. 1998. 72 páginas.

Sitio recomendado: Vistas de los barrios de Río de Janeiro. Brasil-Brazil.





Poltergeist

30 09 2011

El corresponsal de HOY en Valverde de Leganés, Fernando Negrete, ha recopilado las noticias aparecidas en este diario desde 1955 a 1975 de su localidad. Fernando es maestro de colegio público, entrenador del Racing Valverdeño, concejal, presidente local de Cruz Roja y madridista. La obra, editada por la Diputación de Badajoz, retrata un documento local, con las esquelas de los valverdeños muertos y las noticias de los recién nacidos pero que refleja, desde esa selección, dónde estábamos hace sólo treinta años. Ahora, que tanto se imputan herencias unos a otros, las noticias de Valverde en HOY ridiculizan las excusas para justificar la inacción: En 1974, la gasolina subió un 50%, veinte pesetas el litro cuando el salario mínimo no llegaba a las trescientas.

Si en aquella primera transición, política, los titulares se hubieran reducido a “colapso”, “hachazos”, “motosierras”, “abismo” “Abre fuego con una oferta más barata”… jamás se hubiera completado. El lenguaje -como apuntaba Dña. Leticia Ortiz en un reciente congreso sobre “periodismo y lenguaje políticamente correcto”- no puede desviarse del rigor. Jugamos con emociones, eufemismos, declaraciones y réplicas, bailando a la audiencia en la confusión, que es el paso previo para desencadenar el pánico. Miedo, que se convierte en terror, cuando un “poltergeist” llamado Alessio Rastani rompe la rutina televisiva y nos lanza una amenaza apocalíptica: “Los políticos no dominan el mundo, Goldman Sachs domina el mundo”. Este especulador en la bolsa londinense se vanaglorió de que “mucha gente se hace rica en tiempos de crisis” y lanzaba la profecía: “En menos de doce meses los ahorros de millones de personas van a desaparecer”. Para cerrar el matrix entre realidad y ficción, presente y futuro, el editor de economía de la BBC apunta que todo puede ser una “performance”, una falsa personalidad para provocar odio contra multinacionales, bancos y gobiernos. Y no sabes si cambiar de canal, o encomendarte bajo la cama.

Necesitamos saber la verdad. Los que nos levantamos todas las mañanas a las siete, sabemos que vienen tiempos de más sacrificios. Hay quienes nunca han dejado de empujar la piedra de Sísifo. Como el ratón de Paulov nos recompensan con un trozo de queso si seguimos dándole a la rueda; como los perros nobles, pero guerreros, nos dejamos guiar para proteger la casa y los niños, si nos llevan con buen tino; y si no humillan, ni amenazan con el terror permanente que se clava en el alma, hasta nos comprometemos a morir en el intento, sea de cáncer o silicosis. Pero, digan verdades; abandonen el populismo irresponsable; acometan las reformas necesarias; no provoquen terror porque no existen esfuerzos solidarios, eso de “arrimar el hombro”, con la gente paralizada… Y sobre todo, no criminalicen arterias que cohesionan la sociedad: los sindicalistas no son “maltrabajas” por definición; quien opina distinto a mi, no es enemigo: me convierte en más rico y fuerte intelectualmente… Así, nos tendrán a todos en el esfuerzo colectivo. Como la generación de valverdeños que Negrete recopila en su obra y que nace, crece, se reproduce y muere. En ese trayecto hay tantos motivos para llorar -y para reir- que no caben comedias ni tanta película de terror. Su combinación degenera en “gore”, cine donde la sangre es única protagonista.

Diario HOY, 30 de septiembre de 2011.

Libro: “Léxico periodístico español”. Autor: Santiago Alcoba. Ariel Lingüística Eds. (1987, 1ª edición; 1994 1ª reimpresión). Barcelona.

Sitio recomendado: Valverde de Leganés (Extremadura).





Ad líbitum

23 09 2011

La derecha portuguesa se pronuncia sobre el AVE como la española con el impuesto de patrimonio: cada día se abstiene en una cosa distinta. Dependiendo del sitio y el momento, decide y se desdice. Ahora, Passos Coelho ha cambiado la “alta velocidad” por la “velocidad elevada”, inferior a 250 km/h, y se propone ahorrar el coste construyendo una sola vía electrificada de ancho europeo. No será un AVE, sino lo que temía la derecha extremeña para el tramo español de la línea Madrid-Lisboa. En esta Europa del capital y las mercancías, antes que las personas, el gobierno luso al menos decidió no enterrar del todo su conexión con el continente para dar viabilidad a su plan “Portugal Logístico”, que preveía once plataformas estratégicas y siete puertos marítimos en plena actividad. Sólo la línea de mercancías que una Setúbal con Badajoz pasaría por el Logz-Atlantic Hub de Poceirao; Auto-Europa Volkswagen de Palmela; el Sapec-Bay de Arrábida; la terminal multiusos de Setúbal y su parque empresarial; el de Vendas Novas y el Quimiparque. El puerto comercial de Sines, dentro de ese distrito, es desde junio puerto preferente para la plataforma del suroeste de Badajoz, plazas de entrada y salida mercantil para ambos Estados de la UE.

El alcalde de Badajoz, Miguel Celdrán, se conforma: “en dos horas, o dos horas y diez, pero que conecte a Lisboa con Madrid”, ha dicho con resignación cristiana. Sabe que cabría otra solución, peor: su suspensión, también como línea de mercancías, sepultaría la expectativas comerciales generadas en Badajoz y para el resto de Extremadura. “Más despacio, pero todos juntos”, repetían Ibarra y Vara para definir el modelo de desarrollo de la región. Ahora, la derecha, de un lado y otro de la frontera, comienza a percibir que los límites de velocidad no son lemas para el deporte especial; o un “capricho” de Rubalcaba -ave de presa antes que resolviera unánime la Audiencia Nacional- para reducir el consumo de energía y, de paso, salvar vidas, o viceversa; el movimiento tan prestíssimo que solicitaban cuando la culpa de todo era de la “otra” Junta, se acepta ya como lento moderato, aunque el marketing lo revista de adagio hasta que se presenten los presupuestos en Mérida y en Madrid: ¿A quién culpar entonces? ¿Al director de la orquesta de Extremadura; esa entidad que llena el palacio de congresos de Badajoz; la que completa el atractivo de una plaza que en el Eje 16 dispondría de AVE con estación de pasajeros, aeropuerto y una oferta cultural que no se dirige –precisamente- a los que ansían que esto cambie para encontrar empleo sino a directivos que residirían ahí con tal enclave? Cada día queda menos tempo para culpar a los demás, para apropiarse de las ideas o rescribir la historia: el intérprete o el músico podrán variarlo como lo deseen, pero nunca alterar las notas. El pueblo nos cede interpretar la pieza según su estado de ánimo, con o sin el instrumento que se indique en la partitura. Pero, sólo con resignación cristiana, sostenuta en el discurso y en la práctica, esta liturgia no invita a celebrar fiesta alguna. A este paso, no habrá ni orquesta detrás que acompañe al santo, que transmite morendo a sus músicos. Si no lo ha ordenado ya… que es lo que temo.

Diario HOY, 23 de septiembre de 2011.

Libro: “Las bodas de Fígaro: ópera en tres actos”. Lorenzo da Ponte / Wolfgang Amadeus Mozart. 1989. 108 pags.

Sitio recomendado: Puerto comercial de Sines. Distrito de Setúbal. Portugal.





El puente

27 08 2011

¿Esta reforma será puente para otra mayor: igualdad en el acceso al trono, cambio del Senado, mapa autonómico, federalismo europeo…?

Escribo desde Torremolinos. Llegué por Antequera como Alfredo Landa en aquella película “El puente” (J.A. Bardem, 1976). Un problema en el coche me limitó la marcha. Como ahora España, el motor me devolvió a esa road movie que, en la transición, retrató un país distinto a lo caricaturizado por el mismo Landa en las frívolas comedias de M. Ozores (“Manolo la nuit”): el falso imaginario del macho ibérico y las suecas rendidas a sus pies con que los estertores del franquismo levantaban la moral a una España retrasada. Esta obra maestra de la filmografía no sólo utilizó al icono del “landismo” como antídoto para tal engañifa, sino que introdujo el compromiso social y el canto por la democracia dos años antes de que tuviéramos Constitución.

En 1976, Landa compartió reparto con Juan Luis Galiardo en “Mayordomo para todo”, otra de Ozores. Hacía de criado en la Costa del Sol, de un play boy que eludía el sexo por miedo a morir. Landa lo sustituía. Galiardo, que en aquellos años se fue a México para hacer de galán, estuvo esta semana en la región. Es de San Roque, como Monago. Galiardo, del de Cádiz; y el presidente, del de Badajoz. El antiguo seductor defendió una auditoría contra la gestión del Festival de Teatro Clásico de Mérida, el mismo que el pasado año le contrató “El avaro” de Moliére, que nada tiene de clásico ni de grecoromano: “De esos polvos, vienen estos lodos” -afirmó. Lo conocí en 1994; vino a Badajoz para pregonar el carnaval. Supo entonces del hospital militar, y un año después lo difundió como zona decadente en “Suspiros de España y Portugal”; fue catorce años antes de su Goya por “Martes de Carnaval”. Presume ahora de campeón en natación a braza, ejemplo de reforma para su edad veterana. Ahora, hasta se ha ofrecido como imagen para Extremadura.

Llegué a Torremolinos a 80. La autovía por donde circulaba no era la N-IV de Andalucía -de doble sentido en 1976- ni viajaba en esa Montesa Impala con la que Landa partió desde Madrid hacia esta seña del turismo patrio. Hasta el concesionario que me averiguó la avería está en la avenida Fraga Iribarne, el primero en ver turismo y machos ibéricos como salida a los males del régimen y advenimiento de la democracia. Todos nos hemos reformado. Fraga tras regresar de Londres; Landa en actor determinante, eterno para nuestra región desde que fuera Paco “el bajo” en Los Santos Inocentes; el “embajador” Galiardo, dispuesto a competir en cualquier piscina; carreteras secundarias en autovías; motos en campeones de motociclismo… Reformas espontáneas para que ahora cambie la Constitución, imposición de Europa: para poder mantenernos y no volver a las comedias de Ozores. Serán los gobiernos quienes decidan dónde invertir y recortar. También cada CC.AA, con la autonomía que reclamaban: ¿Concienciadas de aquellas necesidades que plasmó Bardem?; ¿Será esta reforma el puente para otra mayor, acorde a una nueva España: igualdad en la sucesión regia, reforme el Senado, cierre del mapa autonómico, federalismo europeo…? Un país de pandereta se arriesga a ser “mayordomo para todo”, engañándose con que Suecia está rendida a sus pies. “De esos polvos, vienen estos lodos”.

Diario HOY, 27 de agosto de 2011

Libro: “La reforma constitucional y la problemática del poder constituyente”. Autor: Pedro de Vega. Editorial Tecnos, 1985. 312 pags. 19,50 €.

Sitio recomendado: Torremolinos. Málaga. Costa del Sol. España





¿Para qué?

4 06 2011

Para CiU alcanzar el poder en Cataluña era abrir conflictos contra terceros, como Extremadura, sin afrontar sus responsabilidades

El último Kennedy con opciones a la Presidencia de los EE UU vio truncada sus aspiraciones en 1969. Sufrió un accidente de automóvil. Una joven, que le acompañaba, falleció. Edward Kennedy, el conductor, se declaró culpable y fue condenado a dos meses de cárcel. Su imagen quedó seriamente dañada. No tanto por el suceso, sino porque a los pocos días, tras una entrevista televisada, cuando la audiencia le había rehabilitado para la vida pública, no supo responder a la última pregunta: «¿Para qué quiere ser presidente?». Sin motivos colectivos, su estrella se apagó.

En la ceremonia de confusión que vivimos, nos estamos apartando de la principal pregunta para cualquiera que desee servir a sus ciudadanos: ¿Para qué quiere ser presidente? Analizamos las campañas electorales desde la superficie, desde el perfil de cada candidato, con un desconocimiento absoluto sobre las medidas que hacen verosímil su programa de gobierno. Tras el ataque a Extremadura por parte del consejero de Finanzas de la Generalitat, Mas-Colell, para que se rebaje el déficit público anulando la construcción del AVE hasta Badajoz, se esconde el hecho de no responder a esta pregunta. Si para CiU alcanzar el poder en Cataluña era abrir conflictos contra terceros sin afrontar sus responsabilidades, sabedores de los límites presupuestarios a los que obliga Europa, refleja la tendencia a la que nos someterán los mesías electorales: ni podrán bajar impuestos, ni podrán generar empleo. Los milagros los certifica la Iglesia y son extraordinarios. Los catalanistas, agobiados por su realidad y los recortes impopulares, con esa ‘sensibilidad’ para ‘desalojar’ a los que molestan, cargan contra el distinto para resolver contradicciones. Se toca fondo. La superficie no sirve ya de escaparate. ¿Para qué querían gobernar? Otra derecha, más radical, culpa a los inmigrantes en Badalona y allana su llegada al poder. En Hamburgo, una consejera del SPD se apresuró a culpar a los españoles antes de averiguar si su sistema de prevención había fallado para desgracia de 17 personas. ¡Toma pepino!

Gobernar no es mandar. Ni pavonearse con la corte dictando a quien se le debe llamar ‘presidente’ y a quien no. Se gobierna a cambio de nada y contra nadie. Ni contra los que te precedieron para alentar el rencor de quien debe otorgarte la bula presidencial, ni contra la mitad de una región, de una ciudad, o de la de enfrente, porque la convivencia y la armonía colectiva deberían distinguir a los presidenciables de los ambiciosos. Si los propios y los ajenos no te acompañan, terminará el coronel sin nadie quien le escriba. Y hay mucho por hacer. A no ser, que ése sea su único motivo: ser coronel en una batalla donde la izquierda y la derecha deberían distinguirse entre los que construyen de los que destruyen, sólo para realzar su figura. Si ésas van a ser las reglas, temo que en la hoja de ruta, la inestabilidad y el caos sean ejes del proyecto. Alcanzar el poder a toda costa, seguir en la superficie, o convocar elecciones hasta que tanta destrucción nos atemorice. Y los proclamemos entonces como la solución menos mala, sin necesidad ya de bula alguna, o de pepinos en quienes descargar el rencor: ¿para qué?

Diario HOY, 4 de junio de 2011

 

 

 

Libro: “El coronel no tiene quien le escriba”. Autor: Gabriel García Márquez. Editorial Mondadori. 1998. 96 pags. 13,50 euros.

 

 

Sitio recomendado: Badalona. Cataluña. España

 

 





Pobre de mí

16 04 2011

La próxima campaña debería discurrir por imperativos de realismo si no queremos caer en la decepción, primer paso para la desesperación

No les llego ni a la suela de los zapatos. ¿Qué hago yo escribiendo esta columna si no alcanzo su sapiencia? Seguro que cometí el irreparable pecado de dictar doctrina cuando ellos, desconocidos, más jóvenes en un caso, o supervivientes de todos los ciclos políticos en otro, están ahí. Se presentan ante los demás como ángeles de Charlie; todo lo saben y para todo tienen solución. Son como esos productos de teletienda, eficaz si das el número de tu tarjeta de crédito. El voto. El último, el candidato del PP en Herrera del Duque. Lamento no saber su nombre. «Los 500 desempleados de su pueblo encontrarán un puesto de trabajo», asegura, cuando él «sea alcalde». Y no sé su nombre, como el de otro centenar de candidatos del PP aún no designados; no sé si porque no los encuentran de tal nivel, o porque no aceptan ceder su clarividencia al resto de los mortales.

El alcalde de Badajoz, con tantos años de gobierno, seguro que no dudará en llamar por teléfono a tan divino fichaje. En su ciudad son 18.000 los parados; en Don Benito, casi 5.000. Valencia supera los 530.000 parados. El PP debería clonar a candidatos así y proteger su Twitter, su Facebook con las armas legales y legítimas que no reconoce para los mortales. Hombres así, sin mochila al hombro de privilegios, que nunca viajan en clase preferente pese a disponer de la piedra filosofal que difuminará la crisis internacional, no deberían vestir con zapatillas. Incluso, si así los hubiera, si declararan a los demás que «un cambio de políticas, llevaría un cambio en el nivel de empleo», como se ha atrevido a dictar el aspirante regional, la quintaesencia del liderazgo no debería ser placer sólo de los extremeños. Que se aparten Celdrán, Mariano Gallego, Esperanza Aguirre, Valcárcel o Camps, porque aquí hemos topado con el Mago de Oz. Y yo sin saberlo.

Corremos el riesgo en esta campaña electoral de caer rendidos a los pies de los iluminados, vendedores de mantas, capaces de culpar de todos los males al político de enfrente. Se olvidan de que ellos también gestionaron en años de bonanza cuando todos arrinconaron el valor del trabajo como única herramienta de futuro. Hoy, más que nunca, debemos huir de quienes -con ramalazos de clase preferente cuando aún no han aclarado ni una sola medida- no reconocen que en esto hemos entrado por culpa de todos y sólo saldremos con la ayuda de todos. Y poco a poco. La carrera corta atrae al cabreado, que termina convirtiendo su enojo en conflicto cuando recortan derechos en la educación, la sanidad o prestaciones sociales. Miren Cataluña, con una primera manifestación de protesta. Miren Madrid, con un alcalde a quien le sobran indigentes en la calle. Miren la decepción de los jóvenes ingleses, tras la victoria de Cameron. La próxima campaña electoral debería discurrir por imperativos de realismo si no queremos caer mañana en la decepción, primer paso para la desesperación. A los alemanes en 1933 les prometieron todo y terminaron derrotados tres legislaturas después. Los pobres mortales, tan incrédulos, ya sólo pedimos que todo esto -si cuaja- nos coja confesados. O en zapatillas, para salir corriendo.

Diario HOY, 16 de abril de 2011.

Libro: “La hegemonía menenista: el neoconservadurismo en Argentina. 1989-2001”. Autor: Alberto Bonnet. Prometeo Libros. Buenos Aires, 2007. 440 pags.

Sitio recomendado: Herrera del Duque. Extremadura