Estatuto Nuevo

31 12 2010

Pasó por alto el voto negativo en el Congreso de dos formaciones que aspiran a tener representación parlamentaria: IU, y UPyD

El próximo 19 de enero el Senado dará luz verde al nuevo Estatuto de Autonomía de Extremadura. Se cierra este año político con su aprobación en el Congreso y abriremos 2011 con la sanción por parte de S.M el Rey de España de la segunda ley más importante para Extremadura, después de la Constitución. El nuevo Estatuto está pasando, de momento, sin pena ni gloria informativa, recuperando épocas como 1983 donde la entonces publicación de esta Ley Orgánica, que rige el camino más fecundo en la historia de nuestra región hasta que éste lo sustituya, ni siquiera despertó una línea en las portadas de los dos diarios regionales.


Posiblemente, si se hubiera armado el belén con su tramitación, sería más conocido. Es una máxima del periodismo: el conflicto se exprime más que el consenso. Pero extraña que en estas dos semanas haya pasado por alto el voto mayoritario en el Congreso de los Diputados y el negativo a este Estatuto de Autonomía de Extremadura por parte de dos formaciones que aspiran a tener representación parlamentaria en los próximos comicios de mayo: Izquierda Unida; y UpyD. El caso de IU responde al guirigay territorial con la que esta coalición federal concurre a las elecciones españolas. Lo que aprobaba Ezker Batua, se criticaba en Extremadura. Lo que defiende Joan Herrera, choca con el polo industrial de sus afiiados. Pero aún sorprende más la posición del partido amalgama de Rosa Díez que ha pasado de ser conocida y remunerada por Consejera de Turismo en Euskadi a negar el Estado de las Autonomías. De esta otrora candidata a dirigir el PSOE llegó a decir Ibarra en el último Congreso socialista en Extremadura que “fue la única en oponerse a la ruptura de la coalición de gobierno con el PNV después de que Arzalluz firmara el Pacto de Lizarra”. Hoy, se presenta como defensora del DNI y la bandera, cabalgando entre una orilla y otra que -para el caso que nos ocupa- ha dañado con su voto negativo y su oratoria la hoja de servicios impecable con la que Extremadura se presenta para España.


Y la derecha, cuyo portavoz en Extremadura lleva desde los 19 años en política -según él mismo reconoce- se obsesiona tanto con su visión demagógica de su cambio que, antes de esa aprobación definitiva, propone ya reformarlo, saliendo así del entuerto ante una pregunta periodística sobre una propuesta de reducir, precisamente, el número de diputados liberados: Y dos huevos duros. “Pues se reforma”. Y se reduce el número de diputados a casi el de concejales en Badajoz, con diez veces más población en la región. Así, no vamos a darle seriedad a una norma que debe convertirse en seña de identidad de los extremeños. Antes de reformarla, presentémosla en sociedad. Para reformas, ya podríamos consensuar la conexión a Badajoz desde Olivenza. Aunque ése sea el pueblo de Vara, lo que deben liberarse ahí son créditos para más seguridad. Sin desmerecer la labor de los políticos que, como Manuel Veiga, se dedicaron en cuerpo y alma a las reformas y al cambio en silencio, justo lo que derrocha en exceso este nuevo Estatuto de Extremadura.

Diario HOY, 31 de diciembre de 2010

Libro: “Constitución y reforma de los Estatutos de Autonomía”. Autor: Roberto Viciano Pastor. Tirant lo Blanch, 2005. 213 pags.

Sitio recomendado: Olivenza (Extremadura)






Adorar al Niño

24 12 2010

Nos dimos cuenta de todo cuando adivinamos que ella pudo ser nuestra hija, nuestra prima o nuestra sobrina

Esta mañana, el padre hará cola en la pescadería o en el cocedero de mariscos. Leyendo esto, quizás. Ella se levantó temprano para hornear el rustido de ternera y los más pequeños aún esperan de Papa Nöel un aperitivo al día de Reyes. Los jóvenes planifican su sobremesa, antes de sonreir como todos los años al “tito” que sigue pellizcándole el moflete, a la abuela que regaña cómo se ha puesto el mantel. De repente, esa prima que hasta ayer era una niña apareció este año en el salón comedor con sus caderas definidas y los pechos turgentes. Ha descubierto el color de sus ojos y el pelo suelto sobre los hombros. No la veíamos desde la pasada Nochebuena pero se hizo toda una mujer, aunque sigue adolescente.


La “Lolita” de Vladimir Nobokov invade los oscuros sentidos que un viejo intenta redimir imaginándose tan vital como ellas. Algo -también es justo- que ya no se limita a los chicos, ni siquiera a los hombres adultos porque esto ha pegado una vuelta. Pero en esta elucubración, machista a propósito, un mecanismo se activa: el cariño finalmente se impone a la lascivia e impera el respeto a los valores que presiden la vida en comunidad: Es mi prima, o mi primo; es mi sobrina, o mi sobrino. Ya estará tonteando y tanteando la miel y la hiel de su primer amor. Cada 24 de diciembre nace de nuevo el Niño. A ellos adoramos con lo que hagamos, transformando este mundo con cada pasito diario. Ahora, el reto es que hereden una España más real y laboriosa porque la ristra de inmuebles, joyas o coches no generan necesariamente la felicidad. Lo sabemos aquí y en la calle Serrano. De eso, no tiene la culpa Zapatero.


Dicen que de tiempos difíciles y de barrios pobres salen los toreros que se arriman, los futbolistas habilidosos y los más creativos literatos. El hambre agudiza el ingenio, aunque la formación lo permite comercializar. En países sin formación, también nace el 24 de diciembre un Niño; y el resto de los días, también. Muchos niños que se hacen viejos demasiado pronto, que conocen la hiel antes que la miel, que incluso mueren sin catar lo dulce. Allí es común que los viejos compren su juventud por un rato. Aquí, los silencios se rompen cuando la mujer es sólo una niña, cuando no es rumana sino de la calle Serrano. Ser rumana es ser humana, también. Y los niños son niños, en España, en Bucarest y en Mali. Hay casas donde este año no habrá mariscos ni ternera porque la hipoteca o el paro los envejeció de golpe. Y las niñas -o los niños- volverán a ensanchar sus dorsales y a exhibir una piel tersa, dispuesta a desgastarse sólo con el paso de los años. Esto no es Rumanía, ni Tailandia, pero comenzamos a acercarnos. No; no en la renta, ni en déficit, ni en ranking ante la OCDE, sino en la deshumanización del “sálvese quien pueda”. Los pueblos y barrios atienden a los cuentos en “Sálvame” antes que salvar del cuento de terror al de al lado. Y eso, es la peor de todas las crisis. Saber que dejaron de adorar al Niño -a una niña en un pueblo de Extremadura- por lo que vale medio kilo de gambas. Y de eso, sólo nos dimos cuenta cuando adivinamos que ella pudo ser nuestra hija, nuestra prima o nuestra sobrina ¡Feliz Noche a todos!


Diario HOY, 24 de diciembre de 2010

Libro: “Lolita”. Autor: Vladimir Vladimirovich Nabokov. Anagrama Publishing. Madrid, 2003. 392 pags.

 

 

 

Sitio recomendado: Bucarest (Rumanía)





Parapeto en la trinchera

18 12 2010

Ibarra ha elegido proteger a los suyos, abrochar el cinturón de seguridad en el autobús, como una barrera antivuelco


Tenía razón Celdrán: hay muchas armas. En Badajoz, donde ha muerto asesinada una mujer, y en Olot, donde nunca escriben sobre su España negra, se han cubierto de luto. Pero, sí, hay demasiadas armas; unas legales y otras ilegales. La desesperación tira de gatillo con ligereza.


La política se los lleva todos, más que la economía. Los tambores de batalla se silencian con el silbido de las primeras balas. Todos pondrán sus armas sobre la mesa, como en cualquier campaña electoral, haciendo oídos sordos a que la calle reclama que nos pongamos de acuerdo para combatir los cañonazos que la crisis nos arrea. Y de momento, unos ponen la responsabilidad… y también las primeras víctimas. Las denuncias en los juzgados, aireadas en los medios informativos, han consolidado el concepto ‘imputado’ no como una herramienta garantista del nuevo Código Penal para preservar la presunción de inocencia. Esa interpretación de culpabilidad sólo se aplica a un bando. Camps, Fabra, Matas o en Valdehornillos deben estar impregnados de un halo distinto, un listón diferente para quienes exigen que, a la primera denuncia, se les inhabilite de por vida. Ahora irán a por el de Brozas, aunque en Calamonte la culpa no la tenía el alcalde popular, sino la Policía Local. Siempre buscan otras víctimas pero disparan a la primera. Así consiguió Aznar apartar a Demetrio Madrid de la presidencia de Castilla y León. Y de ahí, al cielo, o a consejero de Murdoch.


Cada vez que hubo refriegas, Ibarra fue coherente con su idea de partido. Lo que dijo Felipe González cuando se conmemoró los cien años de la entrada de Pablo Iglesias en el Congreso: «En estos momentos, militancia, militancia». Ibarra estuvo siempre con las víctimas: con las físicas, del terrorismo o de la discapacidad. Y con las políticas, con Vera, Barrionuevo, con Elia María Blanco, o con Álvarez Cascos, a quien también lo están acribillando. Con la alcaldesa de Plasencia se ha dirigido a la militancia, que -como dijo su partido- tiene la facultad de elegir la próxima lista municipal y les ha repetido algo que, por obvio, parece no calar, y es esencia de la igualdad entre españoles: que cualquier ciudadano -hasta un socialista, para sorpresa en algunos tiradores- es inocente hasta que no se demuestre lo contrario. «Pongo la mano en el fuego» y, como cualquiera, Ibarra prefiere quemarse antes que dejar que el incendio se la lleve por delante en una batalla que persigue la Diputación de Cáceres.


Las batallas, como en el black jack, las pierden quienes quieren más, los ambiciosos. Vara ha decidido armar a la ciudadanía. Podrán examinar, mejorar o criticar la gestión de la Junta y la política regional a través de ‘opinaextremadura’, para alcanzar el gobierno abierto y transparente que otros nunca practican en sus Administraciones. Si todos nos armamos, sólo los niños o los imprudentes con una pistola en las manos terminan disparándose en los pies. E Ibarra ha elegido ser parapeto en la trinchera para proteger a los suyos, o abrochar el cinturón de seguridad de quienes el autobús transporta, como una barrera antivuelco.

Diario HOY, 18 de diciembre de 2010

Libro: “Por quién doblan las campanas”. Autor: Ernest Hemingway. Andres Bello Editorial. Madrid, 1991. 504 páginas

 

Sitio recomendado: Plasencia (Extremadura)







Los “gorrillas” del aire

11 12 2010

 

El Estado de Alarma nos devuelve el orgullo por lo público y por funcionarios en su defensa de los derechos constitucionales

Los ‘gorrillas’ son un producto típico del sur, de las calles extremeñas y andaluzas. En Madrid no hay. Aquí estamos acostumbrados a su presencia. Hace años, los de la hermandad de ex combatientes te ponían un cartón azul en el parabrisas; ahora son otros derrotados los que hacen notar su presencia. Para existir deben aparentar que la calle es suya, con aspavientos de autoridad. Casi como una extensión de la beneficiencia le ‘cedemos’ un espacio público y autoridades civiles y militares, guardias urbanos incluidos, les soltamos medio euro, antes que pasar por taquillas más exigentes.


Cuando alguno amenaza con rayar tu coche si no pasas por ‘taquilla’, el vecino reclama su derecho a aparcar y la Policía aparece con otra intención, más expeditiva y coherente con el interés general. Es como un pequeño Estado de Alarma. Lo que aplicó el Gobierno el puente de la Constitución y de la patrona de la Infantería para doblegar a esos ‘gorrillas’ del aire que exigieron más dinero por aparcar los aviones de nuestro espacio aéreo, propiedad nacional. Su militarización, por conculcar un derecho tan fundamental como la movilidad, ha devuelto a los españoles el orgullo por la defensa de lo común, de los derechos inalienables y de un Ejército que -desde la lealtad mayoritaria al Rey demostrada el 23-F- ha ratificado su defensa de los valores constitucionales, a la orden del Consejo de Ministros, de la democracia, cerrándole el paso a estos pícaros, enfermos por la nómina y traidores a la vocación de servicio público que debe guiar a cualquiera cuando oposita o contrata con una empresa pública. No extraña que, con esos comportamientos, no se movilicen los ciudadanos contra las privatizaciones.


Cuando el CIS refleja escasa confianza en los políticos, este puente de la Constitución, mientras otros aguardaban en Fuerteventura, el Gobierno quebró el chantaje de los ‘gorrillas del aire’ y el presidente de la Junta y la delegada del Gobierno vigilaron la alerta por el vendaval que amenazó a Extremadura. Son políticos que ganan menos que los controladores aunque deban vigilar todo tipo de tráficos, con más presión y peor prensa. Esta semana, José Luis Quintana se despega de una cómoda posición frente al Fomento regional y desea brindar su agenda y gestión al juicio de los vecinos de Don Benito. Otra muestra de compromiso. Pero, como ocurre entre ‘gorrillas’, aparecen oportunistas que jamás ayudaron a buscar plazas donde aparcar el vehículo pero reclaman limosna apareciendo por allí a última hora, cuando todo está decidido. Apelan a que no pueden trabajar porque están enfermos, de ansiedad. Envían desde la distancia solidaridad de veraneo con traje y corbata; te quieren agarrar de la solapa, o visitan los daños de la reyerta tres días después de que todo estuviera controlado. Contra eso también habría que estar en alarma, porque los datos del CIS no benefician a nadie sino que alertan al propio Estado. Y esta vez, así lo renovaron esta semana, no podemos culpar a los militares, los que se marchan de nuevo al Líbano, a una torre de control, para defendernos de gorrones y gorrillas.


Diario HOY, 11 de diciembre de 2010

Libro: “El modelo constitucional de las Fuerzas Armadas”. Autor: Lorenzo Cotino Hueso. INAP. Madrid, 2002. 747 pags.

 

 

Sitio recomendado: Don Benito, provincia de Badajoz. Extremadura.







Los otros Bardems

4 12 2010

Biutiful” pretende ser tan transparente, subjetivo o revolucionario, como la publicación de los secretos estadounidenses


No nos dieron el Mundial de Fútbol 2018 porque ni Zapatero, ni Sócrates, ni Del Bosque, ni Vara, ni Villar salen en los documentos secretos de Wikileaks. Ese canto a la transparencia y a la necesidad de un gobierno global, o al anarquismo desestabilizador -para los melancólicos que piensan que cualquier tiempo pasado fue mejor- regala a Putin, y los hijos de Putin, capítulos en exclusiva. Y eso, como una portada en el ‘Hola’ o un escándalo planificado en cualquier talkshow nocturno, marca tendencias, pasta, influencias y todas las variables por las que se rige la FIFA: a más territorio, más mercado, más negocio. Lo demás es puro teatro. Eso de lo que nos acusó Blatter en su alocución sobre el amistoso entre Portugal y España.


Hace veinte años era impensable pensar en Badajoz ante un Mundial, en Cáceres ante la Unesco, en Mérida ante el Comité Olímpico Internacional -que nada tiene que ver con la última designación pese a la visita de algún extremeño para mostrar su apoyo a la candidatura ibérica- y, aún menos, calibrar una cooperación estatal entre dos países vecinos que se pedían cartas verdes para circular. La unión no tiene marcha atrás.


Esta semana, un film protagonizado por Javier Bardem -‘Biutiful’- removerá las conciencias navideñas y la imagen que Barcelona acuñó en 1992 con los JJ OO y el último encargo a Woody Allen. La capital catalana, como cualquier otra urbe, presencia el submundo que sobrevive al cambio de época, la montaña rusa a la que nos sometieron los actores principales de Wikileaks desde hace años.


‘Biutiful’ pretende ser tan transparente, subjetivo o revolucionario, como la publicación de los secretos diplomáticos de los EE UU. Aznar ha quedado tan retratado en su estrategia como las noches de desenfreno berlusconianas. El conocimiento y las redes de información están tan descontroladas como el mismo capital de riesgo que atemoriza a Europa en las bolsas. Como los cotilleos que estructuran la programación televisiva nocturna. Los que no somos protagonistas, ni formamos parte de ninguna información sensible, ni las amantes nos hacen famosos, lloramos a los otros Bardem, a los otros Casilla, ante las injusticias futbolísticas y de la vida: un actor que muere en Almaraz por ganarse el pan y que jamás conocerá Hollywood, ni tenía una novia llamada ‘P’, ni tiempo para fotografiarse con la causa saharaui; un chaval de Sierra de Fuentes que no se siente seguro con los controles que ofrece el fútbol aficionado; o miles de humanos que, bajo la excusa de ‘tranquilizar a los mercados’, comienzan a sentirse convidados de piedra en el teatro del mundo.


O esto cambia o se acaba la función por falta de público. Cada día hay más espectadores hartos de aplaudir sin saber cómo terminará la obra. Pese a que este mes 2.573 extremeños hayan podido comprar una entrada saliendo de las listas del paro, o presentemos un Faro del Guadiana que será el 1% del PIB regional, no me gusta la trama. Y aún no se ha señalado al culpable que quiere asesinar la esperanza ¿Esperamos a Wikileaks o clausuramos la ruleta rusa de esta economía globalmente especulativa?


Diario HOY, 3 de diciembre de 2010

Libro: “La era de la información. Vol. I. La sociedad red”. Autor: Manuel Castells. Alianza Editorial S.A. Madrid, 2000. 592 pags. 40 €

Sitio recomendado: Gran superficie Faro del Guadiana. Carretera Elvas-Badajoz. Badajoz