Que cada uno pase su personal Vía Crucis

21 03 2008

Quizás, no haya tantas diferencias entre un socialismo democrático y un cristianismo que coinciden en anteponer la preocupación por el otro, “por el prójimo”, frente al individualismo imperante

Bajo la caperuza se observa a la gente desde el privilegio del anonimato. Es pueblo, en sentido estricto. Encuentras madres balbuceando una oración que consuele su desesperanza. Familias enteras que siguen el esfuerzo de alguno de sus hijos bajo el paso procesional. Tras el terciopelo añil, la gente no sabe si los ojos que les observan son de hombre o de mujer. Los penitentes son los únicos en la liturgia católica que no distinguen sexos, posiblemente por el embozo de sus rostros, mientras ellas siguen sin encontrar su sitio entre la jerarquía y el clero como iguales ante Dios y ante la ley.


Las Iglesias han perdido credibilidad al encerrarse en el fundamentalismo. Defienden principios y dogmas que no son compatibles con la realidad. Están más preocupadas en rescatar ceremonias preConcilio, en latín y de espaldas a los fieles, que en posicionarse contra una ideología consumista que abre zanjas de desigualdad entre los humanos. Cabalgan entre la crítica al neoliberalismo -“No podéis servir a Dios y a las riquezas” (Lucas, 16,13)- y el gregarismo a una violencia contra el infiel que sólo esconde intereses económicos y corporativos -“Amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen” (Mateo, 5, 43)-. “Cuidad que nadie os engañe, porque vendrán muchos en mi nombre y dirán: Yo soy el Mesías y engañarán a muchos. Oiréis hablar de guerras y rumores de guerras pero no os turbéis” (Mateo 24, 4-6): El matrimonio consentido entre el conflicto diario y radiofónico con parte de la curia española, la comunión de intereses con quien hoy sigue defendiendo una guerra bajo el dudoso principio de defender una democracia herida en su alma por el dinero como dios menor, aparta cada día más a ese pueblo de los representantes de sus creencias, aunque no de ellas. Y como “en la falta de pueblo está la ruina del príncipe” (Proverbios, 14, 28), esos complejos mesiánicos reducen su capacidad de persuasión e influencia en el mismo pueblo que mira hacia arriba y se pregunta si creer la esencia o las interpretaciones.

Bajo la caperuza de terciopelo, el silencio, sólo roto por tu aliento, te ayuda a pensar durante cinco horas hacia dónde vas. Quizás, no haya tantas diferencias entre un socialismo democrático y un cristianismo que coinciden en anteponer la preocupación por el otro, “por el prójimo”, frente a la desmedida carrera de una sociedad postindustrial sobre la que nadie discute ya el triunfo del individualismo y del mercado como paraíso de ese dios menor. En el año del centenario del Cardenal Tarancón, no sólo algunos políticos deben reflexionar cómo afrontar su particular Vía Crucis. Porque hoy la Cruz más cercana a los humildes es Roja y está al lado del Padre Pateras en las costas de Cádiz, y muy lejos de los devaneos xenófobos contra los que buscan el cielo terrenal que proclama el fundamentalismo protestante y neoconservador, allende los mares.

Diario Hoy. 21 de marzo de 2008.

 

Libro: La Biblia. www.es.catholic.net/biblia/ Del griego “los libros” es el conjunto de libros canónicos del judaísmo y el cristianismo.

Libro: “Miguel de Unamuno. Biografía”. Autores: Colette y Jen-Claude Rabaté. Editorial Taurus. 784 páginas. 21 €

 

 

Sitio recomendado: Cristo de la Paz en la Procesión del Silencio. Noche del Miércoles Santo. Parroquia de San Roque. Badajoz

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: